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4.2 Processor Core/Package Power Management

4.2.5 Package C-States

A pesar de que los reportes de casos de meningitis eosinofílica por Angiostrongylosis no eran frecuentes en Ecuador hasta el año 2008, el Ministerio de Salud tomó medidas de prevención, y realizó estudios preliminares para conocer la epidemiologia y comportamiento del parásito. Observaciones aisladas hasta ese momento indicaron la importancia de las especies Achatina fulica y Pomacea lineata en la transmisión del parásito. Sin embargo, pocos estudios habían sido dirigidos hacia este problema con un enfoque malacológico (Pincay et al., 2009).

En 2008 un estudio realizado en Ecuador reveló que P. lineata alcanzó el 1,5% de positividad para A. cantonensis en La Ercilia provincia de los Ríos (Martini et al., 2008), en el mismo año otra investigación determinó 11 moluscos (90.9%) positivos en A. fulica en la localidad Echeanique (Santo Domingo de los Tsáchilas) (Martini et al., datos no publicados). Los resultados obtenidos en el presente estudio coinciden con las observaciones que se habían realizado hasta el momento. Localidades de la provincia Santo Domingo de los Tsáchilas como Los Laureles, Brasilia del Toachi y San Miguel presentan la misma especie positiva para A. cantonenesis, y la localidad de La Ercilia, provincia Los Ríos involucra la misma especie lo cual explica en cierta medida el bajo riesgo que ofrecen otras especies distintas a las mencionadas. Sin embargo, el porcentaje de las dos especies de moluscos infectados en forma natural en este estudio, revela el aumento progresivo de la infección larvaria en los hospederos, e indica probablemente que estas especies son las responsables de los casos de Angiostrongylosis en Ecuador. Se cree que A. fulica fue introducido en Ecuador años atrás pero solo fue confirmado por el Ministerio de Medio Ambiente del país en el año 2005 (Correoso y Coello, 2009). El monitoreo de esta especie en varios países como Brasil se ha llevado a cabo por medio de programas computarizados, aunque en Ecuador no ha sido posible introducir esta tecnología (Borrero et al., 2008).

Los cambios que experimenta la diversidad son tan importantes como las variaciones del resto de los factores ambientales, ya que la diversidad es una variable que depende de

estas interacciones. La evaluación de las poblaciones de moluscos debe considerar al máximo esta variable, ya que el valor de la diversidad puede mostrar de alguna manera la capacidad de una localidad determinada de comportarse como sitio de transmisión de enfermedades transmitidas por moluscos (Vázquez, 2008). En el caso de A. fulica, es una especie que fue introducida intencionalmente al Ecuador y que también actúa como depredadora de otros caracoles alterando los ecosistemas y biodiversidad nativas. Es una especie que se está adaptando y distribuyendo rápidamente en diferentes hábitats de Ecuador, además de ser potencialmente sensible a A. cantonensis.

En la incidencia de cualquier especie invasora registrada se debe considerar su condición de hospedero intermediario y la especificidad huésped-parásito. Esta especificidad a pesar de ser controlada por factores genéticos, puede verse afectada por variaciones biótica y abióticas del ecosistema donde viven estas especies (Letelier et al., 2007). Las localidades donde aparece A. fulica son ambientes urbanos donde influyen factores como el asentamiento de viviendas, deposición de basura y presencia del hospedero definitivo. En este caso como la especie hospedera es un vector introducido y tiene una estrecha relación con A. cantonensis, relacionadas a su vez con el consumo o manipulación de caracoles crudos, aumenta el riesgo de aparición de epidemias de Angiostrongylosis en estas regiones. En el caso de los moluscos dulceacuícolas hasta el momento no se habían realizado estudios encaminados a conocer su importancia desde el punto de vista médico. Las especies invasivas existen en muchas grupos biológicos y los moluscos no son la excepción, existen ejemplos de especies invasoras con impactos catastróficos en la biodiversidad local (Pointer et al., 2005). Entre las especies exóticas registradas en América del sur también se encuentran los bivalvos invasores que representan una seria amenaza para las especies nativas debido a la competencia por el hábitat y recursos tróficos que sostienen con especies nativas (Suriani et al., 2007). En un estudio realizado en China, se evidencia que el género Pomacea se ha encontrado en alturas de hasta 1960m (Lv et al., 2009b). Sin embargo, nuestro estudio no arrojó resultados que evidenciaran la presencia de moluscos fluviales en alturas superiores a 135m.

Los cambios climáticos traen como consecuencia cambios en el ecosistema. Entre ellos, la distribución geográfica y por consiguiente el comportamiento de las especies, causan alteraciones en la prevalencia, la densidad y hasta en la adaptación en su hábitat. El comportamiento humano también es otro factor importante porque permite que algunas parasitosis se trasmitan de una zona a otra, bien sea por el consumo tradicional o manipulación de caracoles. A. fulica es una especie introducida al país en el año 2005 y que según Correoso y Coello (2009), la velocidad de expansión de esta especie es alta. Los resultados del presente estudio evidencian un aumento de la población del molusco en pocos años en la provincia de SDT, que precisamente tiene estas condiciones ambientales, pero que a su vez se encuentra alterando las especies y ecosistemas nativos, además otro factor importante es su alto índice de reproducción.

El estudio de las conchas también tiene importancia para estudiar la regulación de las poblaciones de moluscos por el parasitismo y la depredación (Vázquez, 2008). En las diferencias encontradas entre los índices morfológicos y la positividad parasitaria de A. fulica en casi todas las localidades de la provincia de (SDT) evidencia que las tallas mayores tienen una tendencia a infectarse más que las tallas menores. Esto supone un riesgo epidemiológico superior en aquellos individuos mayores. Muchas de estas especies son consumidas localmente y con regularidad se utilizan los individuos de mayores tallas. Con solo la excepción de Quinsaloma, una localidad en la provincia de Los Ríos, donde los infectados arrojaron tallas menores, todos se comportaron siguiendo esta tendencia, y probablemente este resultado discordante pueda deberse al bajo número de individuos colectados en este sitio.

El ambiente ideal para la especie A. fulica son las plantaciones de cultivos de plátano, maracuyá, algodón entre otros, jardines, parques y hojarascas en descomposición (Matinella et al., 2009; Correoso, 2006). También pueden ser encontrados a orillas de cuerpos de agua que tengan cerca asentamientos urbanos con vegetación. En estudios hechos en Aragua, A. fulica tiene preferencia por sitios no expuestos directamente a la luz solar y con humedad ambiental de 70% a una temperatura entre 18 a 20°C (Matinella et al., 2009). Durante nuestra investigación se encontraron ocultándose generalmente entre

la vegetación y en temperaturas más elevadas entre 27°C y 30°C, en las localidades de la provincia Santo Domingo de los Tsáchilas. Sin embargo, otros estudios apuntan que en Mindo, una región andina de Ecuador, se encontraron a una temperatura entre 17°C y 25°C (Borrero et al., 2008).

CONCLUSIONES

- Las únicas especies encontradas positivas a A. cantonensis fueron Pomacea lineata distribuida en 8 localidades de la provincia de Los Ríos, con menor índice de positividad para el parasito. Achatina fulica presentó el mayor índice de positividad en las dos provincias estudiadas y sugiere que esta especie es responsable de la propagación de A. cantonensis.

- La asociación positiva encontrada entre el tamaño de la concha en la especie A. fulica y la presencia del parásito sugiere un mayor riesgo epidemiológico en individuos mayores utilizados normalmente como alimento en muchas localidades de Ecuador. Esto nos indica que hay una relación directa y significativa entre el ambiente que se desarrolla el hospedero intermediario y el grado de infección con el parasito.

- Las dos especies involucradas en la transmisión del parasito están distribuidas entre las provincias de (SDT) y (LR). La infestación de A. fulica fue mayor en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas, con tres localidades de las ocho estudiadas en esa región, lo cual indica que es la provincia de mayor riesgo de infección con Angiostrongylosis.

RECOMENDACIONES

- Dado los pocos estudios realizados en Ecuador, de los diversos aspectos de la biología y ecología de las dos especies comprometidas en la infección de A. cantonensis, es necesario realizar nuevas investigaciones en otras provincias del país, para establecer y comprender mejor la dinámica de la infección de A. cantonensis.

- Realizar estudios que asocien la carga parasitaria y los diferentes tamaños de las especies involucradas y los ecosistemas donde habitan.

- Establecer una vigilancia malacológica sobre la especie A. fulica debido a la importancia médica de sus poblaciones y el impacto ambiental que presenta sus explosiones demográficas sobre la fauna nativa de Ecuador.

- Actualizar y dar a conocer los resultados de este estudio a las autoridades sanitarias locales en Ecuador.

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