Resulta evidente que abordar el tema del rendimiento académico o su contraparte, el fracaso escolar, “no puede concebirse desde una perspectiva unilateral, su condición multifactorial y por ende su complejidad” (Edel, 2001:2), alienta la realización de investigaciones, que conjugan interrogantes relacionadas a identificar y/o explicar la incidencia de determinados factores, de tal manera que permitan tomar medidas que apunten al éxito académico.
Los determinantes del rendimiento escolar, indica Andreani (1975), van del macrosistema a los microsistemas, puesto que los resultados concretos son producto de las interacciones que se producen entre todos los agentes e instancias implicados en la educación escolar. Y si este escenario es complejo, no se puede olvidar otros ingredientes: la evaluación de los resultados de las políticas educativas, los sociolaborales del profesorado, o los propiamente evolutivos de los estudiantes.
Generalmente, las investigaciones realizadas señalan que es factible clasificar los factores incidentes en el rendimiento escolar, en dos categorías: Los endógenos, pertenecientes al sistema educativo; y los exógenos, referidos al educando y su medio familiar. Aunque también es común clasificar estos factores, como los que inciden directamente y los que lo hacen indirectamente.
Los principales factores exógenos, como son las costumbres, tradiciones, valores, gustos, ideales, metas, etc.; una familia de campesinos que vive en contacto directo con la naturaleza, experimenta una situación muy distinta a la familia urbana que vive en “la selva de concreto y postes”. La influencia social de
cada una de las familias tendrá consecuencias distintas en la educación y formación de sus hijos.
La familia desempeña un papel formativo fundamental pues los padres educan a sus hijos según sus propios patrones morales. Los estímulos que los niños y jóvenes reciben y los ejemplos que observen en el seno familiar, tendrán una influencia muy importante en la formación de hábitos y actitudes, en su conducta fuera del hogar y finalmente en el rendimiento escolar (Ziglar, 1985, citado por Corea, 2001: 50).
Schiefelbein y Zeballos (1993), analizan diversas investigaciones, no solamente del Perú, sobre los factores que inciden en el rendimiento académico, de tal manera que conecta la diversidad de conclusiones, y las organizan, de tal manera, que nos permiten percibir globalmente la incidencia de estos factores sobre el rendimiento académico. Es importante señalar que estos autores mencionan que, cuando se refiere a factores que inciden sobre el rendimiento escolar, las conclusiones deben considerarse tentativas.
Entre las principales conclusiones de ese análisis, en cuanto a los factores se tiene:
Factores exógenos:
Cuanto mayor es el nivel sociocultural de los padres, es mejor su desempeño en los estudios, y sus aspiraciones profesionales.
• Las chicas obtienen mejores resultados que los chicos en el estudio, sobre todo en conducta.
• El 75% de los chicos y el 60% de las chicas dedican menos de diez horas semanales al estudio.
• El 20% de los padres y el 40% de las madres dicen apoyar personalmente a sus hijos en la realización de sus trabajos escolares.
• No existe diferencia significativa, en cuanto al rendimiento académico, entre los alumnos que trabajan, y los que no lo hacen.
En cuanto a los factores endógenos, es ineludible señalar las siguientes conclusiones:
• La falta de actualización docente, y la poca experiencia de los docentes, están relacionadas directamente al no cumplimiento de los objetivos de la educación básica.
• La condición adecuada de la infraestructura e inmobiliario, en el colegio, influye significativa y positivamente sobre el éxito escolar.
• Cuanto mayor el nivel de desnutrición, menor el nivel de rendimiento escolar, “aunque probablemente ambas variables estén condicionadas por factores socioeconómicos y culturales, que impiden establecer la causalidad”. (Schiefelbein y Zeballos, 1993: 90)
• La mala organización curricular de las instituciones educativas deteriora el rendimiento educativo.
• El desfase cronológico de la edad de los alumnos, está relacionado directamente al fracaso escolar.
• No existe aún, evidencia científica concreta de factores genéticos que influyan sobre el desempeño escolar.
• La aplicación de tecnologías educativas, sean estrategias, métodos, técnicas, etc., generalmente, elevan el rendimiento académico, aunque “debe tomarse en cuenta la motivación o expectativas que el docente investigador imprime en su intervención pedagógica, y el profesionalismo de su investigación”. (Schiefelbein y Zeballos, 1993: 96)
• Factores personales, como la motivación, propician un buen rendimiento escolar, sobre todo porque mejoran el clima de la clase.
Marchesi (2002), citado por González (2003), organiza estos factores de acuerdo a la instancia en donde se dan con la cual propone un modelo para explicar el
ivo
e
fracaso escolar al que denomina multinivel, puesto que incluye factores procedentes de diferentes niveles.
Niveles e indicadores para comprender el fracaso escolar. (Marchesi, 2002; citado por González 2003)
Sociedad Familia Sistema Educat Centro docent Aula Alumno
• Contexto económico social
• Nivel sociocultural • Dedicación • Expectativas • Gasto público • Formación e incentivación de los profesores • Tiempo de enseñanza
• Flexibilidad del currículo
• Apoyo disponible
especialmente a centros y alumnos con más riesgo.
• Cultura
• Participación
• Autonomía
• Redes de Cooperación
• Estilos de enseñanza
• Gestión del aula
• Interés
• Competencia
• Participación
Mientras que para Larrosa (1994), explica el gráfico sosteniendo que, la herencia y el ambiente se interrelacionan en el desarrollo de una persona. Si biológicamente no existen problemas, el ambiente actúa estimulando el desarrollo de las potencialidades del educando; este ambiente es compartido entre la familia, institución educativa y sociedad que confluyen aportando sus variables a la conformación del sujeto, que es quien manifiesta, con sus respuestas, su situación, puede asimilar de forma distinta su entorno, reaccionando ante él de
manera positiva o negativa de acuerdo con los patrones vigentes, siendo, por tanto, el principal agente de sus actuaciones.
Fenotipo Genotipo Herencia Rendimiento Educativo Familia Estudiante Ambiente Institución Educativa Sociedad Personalidad Inteligencia Autoestima Fuente: Larrosa (1994) 1 .3 . D E F I N I C IÓN D E T E R M IN OS B ÁS I C OS
Constructivismo: Confluencia de diversos enfoques psicológicos que enfatizan la existencia y prevalencia en los sujetos cognoscentes de procesos activos en la construcción del conocimiento, los cuales permiten explicar la génesis del comportamiento y el aprendizaje. Se afirma que el conocimiento no se recibe pasivamente ni es copia fiel del medio. Estrategia: Plan meditado, un sistema consciente de decisiones que activan
actitudes, motivos, conceptos y procedimientos que en su conjunto, permiten al alumno construir su proceso de aprendizaje.
Estrategias autorreguladoras: Estrategias de alto nivel que permiten regular procesos de aprendizaje y de solución de problemas. Dentro de este rubro se consideran a las siguientes: Identificación de la meta de aprendizaje, planificación, supervisión y evaluación.
Estrategias de aprendizaje: Procedimientos que el alumno utiliza en forma deliberada, flexible, heurística y adaptiva para mejorar sus procesos de aprendizaje significativo. El componente metacognitivo y condicional es
crucial para su empleo porque ponen en marcha procesos de toma de decisiones constantes.
Estrategias de aprendizaje autónomo: Procedimientos que el estudiante utiliza en forma deliberada, flexible, heurística y adaptiva para dirigir, controlar, regular y evaluar su forma de aprender, de manera consciente e intencionada a fin de lograr el objetivo o meta deseada.
Estructura cognitiva: Integra los esquemas de conocimientos que construyen los individuos; se componen de conceptos, hechos y proposiciones organizados jerárquicamente, de manera que existe información que es menos inclusiva (subordinada), la cual es subsumida o integrada por información más inclusiva (supraordinada).
Metacognición: Conocimiento consciente sobre los procesos y los productos de nuestro conocimiento. Pueden distinguirse dos aspectos: El conocimiento metacognitivo (relativo al uso de las variables persona, tarea y estrategia) y las experiencias metacognitivas.
Rendimiento académico: Es una medida de las capacidades correspondientes o indicativos que manifiestan, en forma positiva lo que una persona ha aprendido como consecuencia de un proceso de formación.