CHAPTER 5: RESULTS – DEVELOPMENT OF STREPTOBASE
5.3 Database Features and Incorporated Bioinformatics Tools
5.3.2 Pathogenomics Profiling (PathoProT) tool
La migración tiene el potencial de incidir no sólo en el bienestar material sino también en el poder adquisitivo, el amor propio y la dignidad. La potenciación, entendida como la libertad para perseguir las propias metas y el bienestar perso-
nal, puede incrementarse con la migración75. Sin
embargo, no cabe duda de que la recepción en el país de acogida tiene relevancia, sobre todo cuando los inmigrantes se encuentran con la hostilidad de los nacionales, que puede derivar en brotes de violencia.
El desarrollo humano implica el pleno desarro- llo del potencial propio y ello, a su vez, involucra el ejercicio de libertades sociales que no pueden existir sin la presencia de garantías políticas y cívicas; dichas libertades se enmarcan en una di- mensión de la libertad que algunos filósofos han
denominado “las bases sociales de la dignidad”76.
Pueden tener la misma importancia que la me- jora de los ingresos y pueden relacionarse con ésta, pero a menudo resultan restringidas por ba- rreras sociales y raciales profundamente arraiga- das. En muchos países, la disposición imperante frente a la inmigración es negativa, lo que puede
Recuadro 3.3 La próxima generación
Fuente: Crul (2007), OCDE (2007), Castles y Miller (1993) y Portes y Zhou (2009).
Las personas que se desplazan generalmente están motivadas por la perspectiva de una mejor vida para sus hijos. Ciertamente, los niños de los migrantes representan un grupo demográfico clave que re- quiere la atención de las autoridades. En Bruselas, por ejemplo, re- presentan más del 40% de la población en edad escolar, mientras que son la mitad en Nueva York y casi dos terceras partes en el con- dado de Los Ángeles.
Una buena educación es fundamental para el futuro. Los datos indican que los niños de los migrantes normalmente muestran mejor desempeño que sus padres, pero no alcanzan totalmente el nivel de los niños sin antecedentes de migración, incluso luego de controlar las características socioeconómicas. Sin embargo, hay excepcio- nes, entre ellas Australia y Canadá, donde el desempeño escolar es cercano o incluso excede aquél de los pares originarios. Los paí- ses con sistemas de educación que contemplan la temprana división del alumnado en grupos según sus aptitudes, como Alemania y los Países Bajos, son los que muestran las brechas más grandes en ren- dimiento escolar.
El desempeño de los hijos de los migrantes en el mercado labo- ral es diferente según el país y los grupos. Los recientes hallazgos
apuntan a mayores tasas de empleo en comparación con los migran- tes del mismo grupo etáreo, pero también señalan desventajas frente a quienes no tienen antecedentes de migración. En algunos países europeos, las tasas de desempleo juvenil son peores entre los hijos de los migrantes. Dichas disparidades pueden empeorar debido al poco acceso a redes informales y la discriminación (ya sea de origen o de clase).
Algunos niños de migrantes enfrentan actitudes racistas, a me- nudo en casos donde las oportunidades laborales son limitadas. Por ejemplo, estudios realizados en Estados Unidos apuntan al riesgo de “asimilación segmentada”, que implica que los contactos, las redes y las aspiraciones de los hijos de inmigrantes se restringen a su propio grupo étnico, pero que además este riesgo varía según el grupo. Se ha descubierto que los hijos adolescentes de migrantes mexicanos están más propensos al riesgo de abandonar la escuela, ir a prisión o, en el caso de las niñas adolescentes, a quedar embarazadas. Los mismos estudios indican que los recursos económicos y sociales en el ámbito de la familia y la comunidad pueden ayudar a supe- rar estos riesgos y evitar la emergencia de una subclase de jóvenes marginales.
aminorar el amor propio y la dignidad de quienes llegan. No se trata de un fenómeno reciente: en el siglo XIX, los irlandeses se encontraron con los mismos prejuicios en el Reino Unido, al igual que los chinos en Australia.
La migración puede ayudar a mejorar la autonomía de las mujeres de zonas rurales. La potenciación suele darse cuando la migración lleva a las mujeres desde zonas rurales a zonas urbanas, lejos de sus parientes y amigos, lo que las motiva a aceptar trabajos remunerados fuera
del hogar77. Estudios cualitativos llevados a cabo
en Ecuador, México y Tailandia detectaron tales efectos. Para las mujeres estudiadas resultaba impensable volver al antiguo modus vivendi
rural78. La mayor participación en la fuerza la-
boral y autonomía también son características
en las emigrantes turcas79. No sólo ellas buscan
desafiar los roles tradicionales cuando emigran: los jóvenes emigrantes pueden verse potenciados para desafiar las estructuras patriarcales al inte- rior de las familias80.
Sin embargo, no siempre se llega a este des- enlace. Algunas comunidades de inmigrantes quedan atrapadas en una suerte de burbuja, in- clinándose por mantener las costumbres cultura- les y sociales que prevalecían en el país de origen en el momento en que emigraron, aunque allí
hayan cambiado posteriormente81. O bien, las
comunidades inmigrantes pueden desarrollar costumbres e ideas radicalmente conservadoras, como una forma de aislamiento de la cultura del país de acogida. Surge así la posibilidad de alienación o, en algunos casos, el extremismo. Existe una compleja dinámica entre las tradi- ciones culturales y comunitarias, las circuns- tancias socioeconómicas y las políticas públicas. Microanálisis recientes efectuados en 10 países latinoamericanos sustentan la idea de que los in- migrantes internos de origen indígena todavía su- fren de discriminación en las zonas urbanas, pese
a haber logrado mejorar el acceso a servicios82.
En otro estudio se detectó que las inmigrantes bolivianas en Argentina eran discriminadas, te- nían pocas oportunidades laborales y mantenían
lugares subordinados en la escala social83.
La participación y el compromiso cívico son aspectos importantes de la potenciación. Nuestro análisis de la Encuesta Mundial de Valores sugiere que quienes tienen un origen inmigrante están más dispuestos a participar en organizaciones de la sociedad civil. A diferencia de quienes no tienen padres inmigrantes, ellos tienen mayor disposición a pertenecer a diversas organizaciones de índole deportiva, recreativa, artística y profesional, y a confiar en ellas. Se des- prende de la investigación que la participación política aumenta junto con la capacidad de ha- blar el idioma del país de acogida, la duración de la estadía, la educación en ese país, los vínculos sociales y laborales y la reducción de las barreras institucionales para inscribirse en los registros electorales y votar84.
Los factores institucionales son importan- tes, sobre todo los derechos cívicos y electora- les. Nuestra evaluación de políticas arrojó que quienes votan en las elecciones nacionales son principalmente los ciudadanos, si bien en varios países desarrollados los extranjeros pueden votar en las elecciones locales (figura 3.11). El Índice de Políticas de Integración para Migrantes (MIPEX, por sus siglas en inglés) que evalúa las oportunidades de los inmigrantes de participar en la vida pública a través de organizaciones co- lectivas, votaciones y postulaciones a elecciones locales, así como el respaldo a las organizaciones de inmigrantes, arrojó que en Europa occidental las políticas favorecen la participación, a diferen- cia de la situación en Europa Central, Oriental y meridional-oriental. En Suecia, cualquier
Figura 3.11 El derecho a voto es en general sólo para ciudadanos
Derecho a voto en elecciones locales por situación del migrante en países desarrollados versus países en desarrollo, 2009
Fuente: Klugman y Pereira (2009).
Porcentaje de países de la muestra (%)
| | | | | | 0 20 40 60 80 100 Permanente Provisoria Países desarrollados Permanente Provisoria Países en desarrollo
Sólo disponible para ciudadanos o no disponible Disponible con condiciones para migrantes
residente legal que haya vivido en el país durante tres años puede votar en las elecciones regionales y locales, y puede participar como candidato en las elecciones locales. En España, los extranjeros pueden votar en las elecciones locales siempre y cuando estén inscritos como residentes ante las autoridades respectivas.
Muchos emigran en parte para acceder a mayor seguridad física y personal y lo hacen hacia lugares donde imperan el Estado de dere- cho y la responsabilidad gubernamental. Es el caso evidente de los refugiados que huyen del conflicto, aunque su situación legal sea frágil mientras se encuentren en búsqueda de asilo. Nuestro análisis de los factores que determinan los flujos migratorios entre pares de países arrojó que el grado de democracia de un país incide en forma considerable y positiva en la llegada de inmigrantes85.
Aun así, hasta los países con una antigua tradición jurídica quedan en entredicho cuando el trabajo rutinario de la policía implica hacer cumplir las leyes migratorias. Según lo visto en el capítulo 2, la aplicación de la ley se manifiesta de diversas maneras en todos los países. En Sudáfrica, la policía a menudo destruye documentos o niega su validez como medida de extorsión o para jus-
tificar arrestos86. Los inmigrantes mongoles que
llegan a la República Checa también informan haber pagado multas durante las redadas de la policía, sin importar si tienen autorización para
estar en el país87. En Malasia, los inmigrantes en
ocasiones son sometidos a mecanismos represi- vos informales que han derivado en quejas por abuso (recuadro 3.4).
Como se verá en el capítulo 4, a menudo surgen inquietudes entre los residentes locales acerca de las consecuencias de la inmigración en la economía, la seguridad y la cultura. En algu- nos casos, aparece la xenofobia, sobre todo en aquellos lugares donde los extremistas fomentan temores e inseguridades. También pueden surgir brotes de violencia hacia los inmigrantes –como los observados en Malasia y Sudáfrica en 2008 e Irlanda del Norte en 2009– con graves reper- cusiones tanto para los individuos como para la
sociedad88. De la experiencia se desprende que
estos brotes emergen en general en presencia de vacíos políticos que permiten a actores locales inescrupulosos manipular las tensiones sociales subyacentes89.
Resulta irónico que, si bien la intolerancia desemboca frecuentemente en una reticencia al contacto social, se detecta que a mayor presencia de este último entre inmigrantes y no inmigran- tes, mayor es la tolerancia hacia los grupos de ex- tranjeros y la disminución de los sesgos actuales90. A todas luces, los políticos moderados, las autori- dades gubernamentales y las ONG desempeñan un rol importantísimo a la hora de elaborar políti- cas y ofrecer servicios que faciliten la integración y sofoquen las tensiones. No se debe dejar que la ley se convierta en letra muerta. Es necesario in- centivar el liderazgo, la rendición de cuentas y el debate público informado (capítulo 5).