Chapter 3 Strategy and Strategising
3.3 Strategising: a conceptual framework
3.3.1 Activity-based view of strategising
3.3.1.1 Patterns of strategising activity
y social, debido a la falta de información de los medios de comunicación y parte de la sociedad, que desconocen su aporte fundamental en la formación integral del alumnado (Lomas Sánchez, 2009; Fernández Porras, 2009). No obstante, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS, 2010), el 90% de la población considera que el deporte y la educación física deben ocupar un lugar importante, aunque por otro lado, los porcentajes se reducen a la hora de señalar el lugar que realmente ocupa, siendo un 35% quienes consideran que ocupa un lugar poco importante. Por tanto, conocer la opinión de nuestros alumnos sobre la labor que desempeñamos, cómo consideran a la clase de Educación Física, sus inquietudes y expectativas al respecto, nos enriquecerá como profesionales y hará que seamos capaces de adaptarnos a sus necesidades e intereses (González Peña, 2005).
Sin embargo, Gómez et al. (2006) señalan que en Educación Primaria el área que más les gusta es la Educación física (59,8%), si bien los chicos la prefieren más que las chicas (varones: 62,2% y mujeres: 37,8%). El alumnado de 11-12 años prefiere la práctica de algún deporte antes que cualquier otro tipo de actividad, destacando en dicha práctica sobre todo los aspectos afectivos y de relación social (Moreno y Hellín, 2002).
Aunque en muchos estudios (Casimiro, 2002; Moreno y Cervelló, 2004; Pedrero Guzmán, 2005; Dule, 2006; Gómez et al., 2006; Moreno et al, 2006; Moreno y Hellín, 2002 y 2007; Ceballos et al., 2010; Cobo Muñoz, 2011) la mayoría de los alumnos manifiestan su gusto por la Educación Física, pero con el incremento de edad va decreciendo el porcentaje de alumnos que manifiestan su gusto por el área de Educación Física. En este sentido, Coakley y White (1992) señalan que los alumnos mayores presentan mayor aburrimiento, falta de elección entre distintas posibilidades o alternativas, sentimientos de
incompetencia, malas experiencias, rechazo de los compañeros, etc., lo que va a incidir directamente en su negativa a la participación extraescolar.
Moreno y Hellín (2002) destacan que los alumnos de primer curso de Educación Secundaria, con respecto a los de segundo curso, hacen una mejor valoración de la signatura de educación física y del profesor que la imparte; consideran que aprobar en Educación Física es más fácil que en otras áreas, y a su vez la consideran más útil para su futuro; existe una mayor empatía hacia el profesor, teniéndolo como modelo de profesión de futuro; también dan importancia, en el profesor, el hecho de que utilice la indumentaria adecuada, y sin embargo, son los que peor aceptan el cambio de ropa una vez finalizada la clase; y finalmente, prefieren la práctica de algún deporte antes que cualquier otro tipo de actividad, destacando en dicha práctica sobre todo los aspectos afectivos y de relación social.
Elisa Torre (2001) señala que cuando el profesor de Educación Física ayuda a que su alumnado se interese por la actividad física, le presta más atención durante las clases, cuenta con su opinión a la hora de elegir las actividades, la evaluación tiene en cuenta lo que han mejorado personalmente, así como el interés y la participación en las clases, éste demuestra mayor grado de motivación, autosatisfacción y actitudes más positivas en las clases, y, en ocasiones, mayores niveles de autoestima física y mayor importancia hacia las mismas.
García Montes (1997) manifiesta que las experiencias y prácticas infantiles y el grado de satisfacción y valoración de la Educación Física recibida, influyen de manera determinante en los hábitos deportivos de la población adulta femenina: “
al fallar el estímulo de la Educación Física en el periodo final de la socialización,
en las edades adultas no se percibirá un gran interés por la práctica, al no estar
contemplado en su tabla de valores ni en su cultura”
.Las chicas que más valoran la Educación Física son las que experimentan un mayor grado de autosatisfacción, que se incrementa cuando el docente desarrolla frecuentemente contenidos teóricos, deportes colectivos, ritmo y
expresión corporal. Mientras que los chicos valoran más los contenidos de condición física, deportes colectivos y coordinación (Torre, 2001).
García Montes (1997) señala que cuanto mayor sea el grado de satisfacción en la práctica temprana de Educación Física escolar, mayor será la futura práctica físico deportiva en su futuro tiempo libre. Aunque deben existir otros factores condicionantes, ya que García Fernando (1993) señala que el 25% de los practicantes deportivos están poco satisfechos con la Educación Física escolar recibida.
El gusto por el área parece también estar condicionado por el género del docente que la imparte. Según Moreno y Cervelló (2004) el alumando considera al docente de género masculino como más serio y justo, aunque menos agradable y comprensivo, mientras que los que tienen una profesora, la consideran más alegre, agradable y comprensiva, aunque menos justa.
Por otro lado, Duda (1992) señala que los chicos adolescentes prefieren fracasar en las actividades académicas antes que en el deporte, al contrario de lo que sucede en las chicas jóvenes, lo que va a incidir directamente en su autoestima y en la aceptación por su grupo de iguales.
Gil y Pastor (2003), en un estudio multicultural, señalan que la mayoría de los niños encuestados opinan que el área que más les ha ayudado a integrarse y a ser aceptados por el resto de sus compañeros ha sido el de Educación Física. Así mismo, el alumnado de primer y segundo ciclo de Educación Primaria, en un 98%, afirma que donde mejor se lo pasan es en la realización de los juegos propuestos, tanto en la parte de Animación o Calentamiento, como en la Parte Principal o de Vuelta a la Calma, de cada una de las sesiones. En un segundo lugar señalan aquellas actividades relacionadas con la Expresión Corporal (danza, representaciones, escenificaciones, mimo…), quizá debido a que a través de la expresión corporal los niños de origen inmigrante participa más con el resto del grupo y se reduce el problema del idioma. Así mismo, los niños inmigrantes presentan mayor interés por las actividades que el resto de sus compañeros.
En este estudio (Gil y Pastor, 2003), una docente manifestaba que el problema del idioma es menor en el área de Educación Física, ya que el alumno, a poco que comprenda de la explicación y observe que es lo que están haciendo sus compañeros, enseguida capta la idea del juego o del ejercicio que se esté realizando, y empieza a trabajar como uno más de la clase. Asimismo, recogen respecto a las expectativas de futuro de estos alumnos, que el 96% se relaciona con la Educación Física o el deporte, aspirando la mayoría a ser deportistas de élite, y un 2% docentes de dicho área.
Según varios estudios (García Ferrando, 2006 y 2006b; Moreno et al., 2009; CIS, 2010; Moreno Murcia et al., 2012), los principales motivos para realizar actividad físico deportiva suele ser la salud, el desarrollo de la habilidad, el entretenimiento y la mejora de la imagen. García Ferrando (2006b) afirma que las personas con menor edad siguen un modelo de rendimiento, mientras que a mayor edad, aumenta el porcentaje de personas interesadas por motivos de disfrute, relación social y salud, cobrando importancia, según Marcos Pardo et al. (2011), el culto al cuerpo y la mejora de la imagen en la población joven con independencia del sexo del practicante. Marcos Pardo et al. (2011) señalan que conforme aumenta la edad, la preocupación por la imagen y el desarrollo de habilidad, va dando paso a la salud. No obstante, según Moreno Murcia et al. (2012) pese a que el motivo salud suele aparecer como el más valorado, sin embargo parece que los motivos que sustentan en la actualidad una práctica físico deportiva regular (más de tres días por semana) tienen que ver con la mejora de la imagen, la afiliación y el reconocimiento social.