3.4 Locking Techniques
3.4.2 PDH Locking
El léxico del parlache está constituido por piezas léxicas unimembres y plurimembres. Para el análisis, separamos nuestro corpus en palabras y en unidades fraseológicas y tomamos como
punto de partida la descripción de los procesos morfológicos. De las palabras realizamos un estudio de los procesos de formación, de incorporación y de transformación léxica. Con respecto a la formación de palabras, se estudiaron los procesos de derivación, composición, las acronimias y otros procedimientos menores como el vesre, las jitanjáforas y las onomatopeyas; en relación a su
transformación semántica, se clasificaron en palabras revitalizadas y resemantizadas.
También se estudiaron los procesos de incorporación y se clasificaron las palabras en dos tipos: las procedentes de otra lengua y las de otras variedades dialectales como el lunfardo y el argot español26.
En relación con el estudio de las palabras, es interesante anotar que los hablantes de parlache utilizan muchas piezas léxicas de la variedad estándar y palabras propias del parlache. Como es obvio, las que nos interesan en este estudio son precisamente estas. Sin embargo, presentamos, haciendo énfasis en ello, una extensa tabla de palabras resemantizadas, es decir, de palabras que figuran en el DRAE con un significado y se usan en el parlache con otro.
Estas palabras son, en nuestro corpus, neologías de sentido. Por ejemplo, con el término aeropuerto denominan el ‘lugar donde se
reúnen los jóvenes a consumir droga’.
Las unidades plurimembres, es decir, los fraseologismos, se trabajaron atendiendo a su clasificación en locuciones y unidades fraseológicas. Separadas así las piezas léxicas del corpus en palabras y fraseologísmos, se analizaron a partir de la morfología y de la fraseología españolas, respectivamente.
Para el análisis y la clasificación de las palabras, partiendo de que las reglas de formación de palabras no solo permiten la creación de nuevas piezas léxicas, sino el análisis de las ya existentes, optamos por consultar la bibliografía reciente sobre morfología, por lo que nos basamos en los estudios de Almela (1999), Lang (1992) y del grupo de especialistas que desarrollaron la parte dedicada a la morfología en la Gramática Descriptiva de la Lengua Española
[1999] (2000), tales como Pena, Santiago Lacuesta, Bustos Gisbert, Reiner, Lázaro Mora, Serrano-Dolader, Val Álvaro, Portolés y Casado Velarde.
En relación con la fraseología española, al hacer la revisión bibliográfica y después de la lectura de varios materiales, elegimos como guía el Manual de fraseología española (1997) de Corpas
Pastor. Así mismo, nos apoyamos en el marco teórico de la tesis doctoral del profesor de la Universidad de Antioquia, Francisco Zuluaga Gómez (Amsterdam, 2003), titulada Análisis pragmalingüístico de las unidades fraseológicas fijas en español con atención especial a los refranes, aún inédita. Además, consultamos
el libro Introducción al estudio de las expresiones fijas, del profesor
colombiano Alberto Zuluaga (1980).
Otro apoyo que utilizamos para la clasificación de las unidades fraseológicas fue el Diccionario fraseológico documentado del español actual (2004), de Seco, Andrés y Ramos, no porque en
él se encuentren registrados los fraseologísmos del parlache, ya que los autores claramente advierten que sus registros corresponden al español hablado en España, sino porque ante la duda, buscamos en dicho diccionario expresiones que tengan una estructura similar y después de analizarlas y compararlas, tomamos una decisión para la clasificación. En este caso el criterio es analógico.
Aunque en el diccionario de parlache se planea registrar las unidades fraseológicas en la entrada correspondiente a la palabra que encabeza el artículo, por razones prácticas, en el desarrollo de la investigación lexicológica, previa al diccionario, trabajamos con el corpus dividido en dos partes. Por ello, el material léxico se analiza en dos capítulos, uno dedicado a las palabras y el otro a los fraseologísmos.
Para lograr esta clasificación, además del apoyo en la morfología y en la fraseología fueron muy útiles los testimonios de los informantes y el estudio de las palabras en contexto, porque muchas veces ocurrió que teníamos registrada una palabra independiente y en el estudio que hicimos nos mostró que en realidad se trataba del componente de una unidad fraseológica. Así mismo, para hacer la clasificación gramatical, partimos de las
palabras en contexto y encontramos que en esta variedad argótica muchas se recategorizan.
En los dos capítulos en donde se desarrollan los aspectos que acabamos de mencionar se presentan tablas, algunas de ellas extensas, porque quisimos presentar un número amplio, aunque no exhaustivo de la compilación léxica total. Lo ideal hubiera sido colocar en cada tabla el significado de todas las palabras registradas, lo hicimos solo en los casos en que lo consideramos indispensable, porque de lo contrario hubieran resultado muchas más páginas de tablas, lo que haría pesada la lectura de este texto y, por ello, optamos por anexar un glosario27. En algunas ocasiones,
nos limitamos a indicar el campo semántico en el que se usa la palabra en parlache, así: sexo, violencia, droga, etc. Cuando se trataba de palabras que figuran en el DRAE y que pasan al parlache
con otro significado o que se han revitalizado o ha entrado en uso una acepción que no se conocía en el medio, no se escribe el significado, pero la palabra aparece en el mencionado glosario.
Incluimos también algunas tablas con pocos ejemplos, lo que significa que los registros que tenemos de ese tipo de palabra o de unidad fraseológica son escasos. En todo caso, al pie de cada tabla se escriben los comentarios más relevantes correspondientes al grupo de unidades léxicas en cuestión.