Chicago I. W.W had not been a popular cause until its demise With its failure however the persecution by the authorities
89 was the peak figure for those on strike at any one time.
La importancia de un aprendizaje multiprofesional e interprofesional en salud, radica en su posibilidad de fortalecer un proceso de enseñanza aprendizaje con una visión sistémica, integral y holística, en oposición a una fragmentada que dificulta el análisis de las problemáticas de salud insertas en una realidad compleja.
Bajo esta premisa, Motta (2002) plantea diferencias conceptuales entre los conceptos “multi”, “inter” y “trans disciplinaridad”, relacionadas las dos últimas
con actividades de cooperación, interdependencia, intercambio e
interpenetración. Por lo que las actividades curriculares en este sentido están dirigidas a producir interacciones entre disciplinas para una transformación de un contexto determinado.
La disciplinariedad de una profesión determinada implica procesos de especialización, por lo tanto fragmentación del conocimiento, lo que dificulta una visión integral de la salud. En este sentido, González (2007) argumenta la idea que un objeto de estudio como lo es la salud de la población, se puede conceptualizar de forma tan diferente que pierde la especificidad, que frente al proceso dialéctico salud-enfermedad de una colectividad implica el quehacer de personas de diversas disciplinas que trabajen con el propósito de incrementar la salud de la población. Esto implica valorar tanto la experticia profesional, como las interacciones que se establezcan entre las diferentes
Sin embargo, Max-Neff (2004) señala que a través de equipos multidisciplinarios se pueden establecer relaciones de cooperación, pero estos carecen de una mirada integradora, proponiendo un trabajo transdisciplinar lo que implica coordinación y relaciones de complementariedad entre ellas, extendiendo su acción a diferentes ámbitos de la realidad.
En el mismo sentido Almeida (2006) plantea un paralelismo en salud con las reflexiones del pensamiento complejo de Morin, el de lidiar con la incerteza y la posibilidad de autoorganización más allá de su dependencia con la unidad del conocimiento, en este caso el de la profesión, destacando que,
“la estrategia metodológica capaz de dar cuenta de la complejidad de los fenómenos de salud no se resume a miradas múltiples cohabitando o coexistiendo en un campo científico dado, sino que es preciso descubrir la unidad en esa inmensa diversidad compleja de objetos, miradores y miradas” (p. 137).
Lograr descubrir la unidad de un problema particular en salud que convoque a los equipos multidisciplinarios constituye todo un desafío en el ámbito laboral, que la universidad ha recogido mostrando un marcado interés acerca de como favorecer dichos aprendizajes durante la formación profesional. Dada la complejidad de la tarea, sin duda en un nivel inicial se puede contribuir a establecer interacciones entre los/as estudiantes de diferentes carreras con la finalidad de conocer las disciplinas y roles de otras profesiones que trabajan en salud, y desarrollar competencias para enfrentar un trabajo en equipo transdisciplinario en el desempeño laboral futuro.
En esta primera aproximación de aprendizaje multiprofesional en que interactúan estudiantes de diferentes profesiones de la salud, constituyendo un
escenario potencial de aprendizaje para el desarrollo de la
“…hay que aprender a unir las disciplinas lo cual implica una educación mental y una estructura de pensamiento capaz de afrontar la complejidad, complejidad que puede ser objeto de una enseñanza o más bien de un aprendizaje” (p. 63).
Cabe mencionar que en el ABP multiprofesional coexisten dos situaciones que lo favorecen. Primero, el aprender en un contexto donde los estudiantes pertenecen a diferentes carreras de la salud, le confiere características que son favorables para la vivencia de lo que es un trabajo en equipo multiprofesional valorando las miradas y aportes disciplinares frente a una tarea común. Segundo, situaciones de aprendizaje que involucren diferentes disciplinas, implica que el estudiantado desarrolle un aprendizaje más holístico e integrador, incorporando en su estructura cognitiva una estrategia determinada para enfrentar las problemáticas de salud, enfoque que si se consolida probablemente será la forma de actuar del futuro profesional.
La educación multiprofesional ha sido reconocida y valorada como una forma efectiva y eficiente para abordar las problemáticas en salud de las comunidades. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (1988) la define como, el proceso por el cual un grupo de estudiantes (o profesionales) de
ocupaciones relacionadas a la salud, con diferentes experiencias
educacionales, aprenden juntos durante cierto período de su formación, para colaborar en la promoción, prevención, curación, rehabilitación y otros servicios relacionados a la salud. Se destaca que la educación multiprofesional no es un fin en si misma, sino un medio donde diferentes profesiones puedan trabajar en conjunto para satisfacer las necesidades sanitarias de la población. Para un funcionamiento eficaz de este enfoque es necesario formar a los futuros profesionales para abordar multiprofesionalmente los problemas de salud. Se trata de un enfoque que fomenta la adaptabilidad para resolver problemas, la posibilidad de reaccionar con flexibilidad ante las exigencias de la sociedad, la toma de conciencia de la necesidad del trabajo en equipo y la capacidad de
descubrir e interpretar las características del medio para un buen funcionamiento del equipo
En el mismo sentido, la Declaración de Edimburgo (1988) menciona en relación a los lineamientos de la reforma de la educación médica, el aprendizaje multiprofesional, destacando dentro de sus potencialidades el que aumenta la socialización profesional temprana, brinda oportunidades para el desarrollo del liderazgo y crea un espíritu de trabajo en equipo, colaboración esencial para el desarrollo de la salud. Esto implica necesariamente que las instituciones formadoras deben asumir estas orientaciones, donde el estudiantado valore el que ningún profesional en forma individual posee el conocimiento para abordar los problemas de salud.
Sin embargo, a pesar que se reconoce la relevancia e importancia del enfoque multiprofesional, existen cuestiones controversiales respecto al cómo y cuándo es pertinente su implementación. Harden (1998) propone que para que una educación multiprofesional sea efectiva, debe ser abordada desde tres perspectivas; el contexto donde la educación multiprofesional es aplicada (nivel de los estudiantes, situaciones de aprendizaje), los propósitos del currículo y las estrategias que se deben implementar enfatizando en este aspecto la idea de un continuo dentro del currículum.
Por su parte, Horder (1996) recomienda implementarla precozmente en las currículas para anticiparse al desarrollo de estereotipos negativos entre las profesiones. En cambio Wood (2001) propone la educación multiprofesional después de que los educandos logren la identidad profesional.
Dentro de los beneficios autores como Areskog (1988, 1994), Pirrie, Wilson, Harden y Elsoggod (1998) y Harden (1998), señalan que la educación multiprofesional permite reforzar cada rol profesional, valorar la cooperación y colaboración, enfatizar el respeto y el entendimiento mutuo, como así mismo, desarrollar habilidades de comunicación, resolución de conflictos, pensamiento
crítico, análisis, creatividad y aprendizaje autodirigido. Orchard, Curran y Kabene (2005), McCallin (2001) y Clark (1997) refuerzan la importancia que tiene el proceso de socialización de las profesiones de salud para un trabajo multiprofesional efectivo, dentro de ello el conocer el área de conocimiento, habilidades, valores, actitudes y roles asociadas a una determinada profesión.
Por otra parte, Schonhaut (2007) menciona limitaciones en la implementación del aprendizaje multiprofesional en los estudiantes, tales como, la dificultad de coordinación, las diferentes historias, cultura y lenguaje, la disponibilidad horaria, distintos objetivos académicos, distintos niveles de aprendizaje de los estudiantes, organización curricular ya establecida, rivalidad histórica entre distintas profesiones, falta de tiempo para programar la actividad y falta de integración real.
En el mismo sentido, a nivel laboral Orchard, Curran, Kabene (2005) señala como una barrera para el trabajo multiprofesional la relación de poder existente entre las diferentes profesiones de la salud. Y Saar y Trevizan (2007) refiere que los miembros del equipo de salud conocen poco sobre los roles profesionales de sus compañeros de equipo, por lo que no tienen claridad de lo que cada profesional debe y puede hacer dentro del equipo y la complementaridad entre ellos.
Los beneficios del aprendizaje multiprofesional en la formación de los profesionales de la salud, son evidentes, pues los/as estudiantes aprenden a trabajar con sus pares de otras profesiones, potenciando las individualidades de cada uno para un trabajo común, generando un espacio para el desarrollo de los aprendizajes del saber ser y saber convivir, como el respeto, la tolerancia, la comunicación, el trabajo en equipo, entre otras. Siendo uno de los mayores logros el socializarlos en forma temprana en el conocimiento y valoración del rol de las otras profesiones que forman parte del equipo en salud, proporcionando espacios que contribuyen a establecer relaciones de
mayor igualdad entre ellos, y tratar de disminuir las diferencias de poder entre las profesiones de la salud que existen socialmente.
La literatura señala variadas experiencias de aprendizaje multiprofesional (Schonhaut, 2007; Baquero y Azua, 2008; Ponzer y Hylin, 2004), las que están relacionadas en el ámbito de la atención primara y clínica, asociando una a dos carreras de la salud. Por lo general, son experiencias en los últimos años de formación y actividades pedagógicas en una asignatura, principalmente planteadas, como una estrategia metodológica innovadora por motivación personal del docente.
5.2. Experiencia de la Facultad de Medicina de la Universidad de La