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How Do the Pension Funding Rules Address This Now?

Mr NEAL Thank you, Ms Mazo.

II. How Do the Pension Funding Rules Address This Now?

[email protected] INTRODUCCION

Los psiquiatras J. Capgras y J. Reboul-Lachaux siguen "la expresión misma de la enferma (...) por medio de las palabras y de los escritos de ella desde 1919" para confeccionar el documento de presentación del caso, intitulado "La ilusión de los sosías en un delirio sistematizado crónico", fuente

a su vez del presente texto. En julio de este año, en el espacio de Intersecciones Clínicas del Hospital psiquiátrico de la ciudad de México, Fray Bernardino Álvarez (tercer piso) presenté este caso en un estilo oral.

El documento del caso Matilde de Río-Branco se rebela aún actual en sus articulaciones fundamentales. En el 2001 la ciencia hace realidad posible la clonación (7) del ser humano, es decir, cuerpos idénticos multiplicados al infinito; sin detenernos en ninguna especie de cálculo o análisis de los efectos subjetivos, ni en ninguna argumentación ética, ni tampoco en el horror que pudiera suscitar, simplemente se señala que la vigencia del interrogante de Matilde ¿en qué se sostiene la identidad? incluso ¿qué distingue lo parecido de lo mismo? peligra quedar cancelado en su arraigo subjetivo. La objetividad científica lo desalojaría.

MATILDE DE RÍO BRANCO, EL PARECIDO DE LOS SOSÍAS.

Los psiquiatras presentan la originalidad de Matilde

En 1932 los psiquiatras J. Capgras y J. Reboul-Lachaux presentan: "la originalidad de nuestro caso / Matilde de Río Branco/ proviene de un síntoma muy particular, del cual, por nuestra parte, bajo esta forma y en este grado no conocemos otro ejemplo. Queremos hablar de los "sosías", siguiendo la expresión misma de la enferma (...) La Sra. de Río Branco eligió ella misma esta palabra, muy pertinentemente y no como una expresión figurada. 'Los sosías, dice, son las personas que tienen el mismo parecido' y esta definición expresa muy exactamente lo que experimenta, lo que observa (...) En pocas palabras, la Sra. de Río Branco capta en todo la semejanza y en todo desconoce la identidad" (1)37.

Matilde se presenta:

'Soy de una gran familia, escribe la Sra. M., soy nieta de la princesa Eugenia ...nací en la Legión de Honor; mi padre era el Duque de Broglie y mi madre una señorita de Río-Branco, hija del Duque de Luynes ...'

"De Río Branco es el apellido de los hijos de Enrique IV, de quienes desciende. 'El Sr. Pierre-Paul M., agrega, muerto en mi casa, me certificó antes de morir que yo no era su hija, que él había actuado criminalmente escondiéndome de mis padres y que tenía quince meses cuando el rapto fue cometido'. 'Estoy segura, dice, que me fueron dejados 200 millones por mi abuelo, Luis XVIII... Él me legó toda la isla de Saint-Louis, después de su muerte, solamente las rentas que me deben se elevan a 740 millones'

'Mi firma tiene valor, mi seña es la de una mujer honesta... Mis buenos antecedentes son ambicionados por personas en falta que buscan apropiárselos sirviéndose para ello de todos los papeles que me identifican'.

‘Para que no haya errores, he aquí mis señas que urgen por el cambio que se ha dado en mí en los últimos 25 años. Para cambiar completamente mi persona fui metamorfoseada. Les sería posible hacerme pasar por demente por haber sido desfigurada si no tuviese algunas señas que me hacen reconocer. Señas: era rubia, ojos cafés, con particularidades negras en el café, cicatrices cerca del ojo derecho y otras diferentes, mano derecha con cicatriz y anillo turquesa que me fue confiscado y dos pequeños lunares en el cuello. Vestida habitualmente en los últimos años con un traje negro y azul oscuro, sombrero negro amazona con velo y sombrero azul oscuro. Acompañada de una niñita rubia. Vestido de linón, bordado, banana e irlanda, saco blanco, brandeburgo, y botón de marfil forrado de turquesa, sombrero de paja de arroz rodeado de una pluma de fantasía blanca... Esta persona que soy

yo y de quien doy las señas reales, está fuera de duda por su rectitud... No hay error posible, soy la única con estas señas’ Por otra parte, cita su apellido, todos sus nombres, la fecha completa de su nacimiento... Su domicilio en París comprende el distrito, barrio, calle, número, piso, aspecto del departamento.”

La Sra. M. en 1932 (fecha del documento) tenía 53 años, "no se le conoce ninguna tara hereditaria. En examen físico y neurológico no revela nada particular. Recibió instrucción primaria, luego aprendió y ejerció la profesión de costurera".

En primer lugar, conviene tomar nota de que la muerte en casa de Matilde se presenta constante junto a su explicación del ocultamiento de sus hijos que se le hace a los padres, vía el secuestro- desaparición. Esta constante siempre aparece invocada por Matilde, a lo largo de todo el documento, como elemento "delirante"; pero no por ello menos enraizado en la realidad (este punto se desplegará más adelante). En el párrafo precedente se expresa así: 'El Sr. Pierre-Paul M. muerto en mi casa, me certificó antes de morir que yo no era su hija, que él había actuado criminalmente escondiéndome de mis padres ...' (subrayado mío)

Acusa recibo, con su particular modo de los efectos de los años: 'he aquí mis señas que urgen por el cambio que se ha dado en mí en los últimos 25 años... fui metamorfoseada... he sido desfigurada'. Esta fecha remite a la muerte de los gemelos. También el marido ubica esta fecha como el momento de manifestación clara de la locura de Matilde.

Recurrencia en hacer conocer y enumerar las señas, incluyendo dentro del mismo orden tanto los datos de identificación, el domicilio detallado como cicatrices, lunares indistinguibles y aplanamiento de partes del cuerpo o el color de ojos, de piel, de cabello como el de la piedra del anillo e incluso la ropa que viste tanto ella como la niñita. Hay continuidad de lo que envuelve con lo envuelto, de la vestimenta con el cuerpo ¿Intento de juntar una imagen y un cuerpo?

Señas para reactualizar una apariencia que en un sentido la vuelva reconocible a pesar de las 'desfiguraciones', y por otro costado, en el sentido de señas de reconocimiento social que se apoyan en la formación de una imagen casi ideal. Apuntalan esa imagen casi ideal tener una enorme fortuna, un origen noble y cualidades morales e intelectuales destacadas: 'Esta persona que soy yo y de quien doy las señas reales, está fuera de duda por su rectitud'

'Soy de una gran familia', soy nieta de la princesa Eugenia... nací en la Legión de Honor; mi padre era el Duque de Broglie y mi madre una señorita de Río-Branco, hija del Duque de Luynes... me fueron dejados 200 millones por mi abuelo, Luis XVIII... Él me legó toda la isla de Saint-Louis, después de su muerte, solamente las rentas que me deben se elevan a 740 millones... Mi firma tiene valor, mi seña es la de una mujer honesta.'

NACIMIENTO-MUERTE DE CUATRO DE SUS CINCO HIJOS

Casada a los 29 años, tuvo un hijo al año de matrimonio, al cuarto año gemelas y tres años más tarde gemelos.

A los 22 meses de nacido muere el primogénito en la casa de la nodriza. Matilde dice que fue envenenado. Luego muere una de las gemelas, según ella fue raptada. Los gemelos mueren también a corta edad, para ella uno fue raptado y el otro envenenado. La única que queda con vida es una de las gemelas. El marido informa que el estado “nervioso” de Matilde (celos e ideas de grandeza) se manifiesta claramente en 1906, después de la muerte de los gemelos.

'El ir y venir de niños a mi casa..." ella así refiere la continuidad de la aparición de sosías de la hija. El empleo de género de tal modo que abarque niñas y niños y no sólo el femenino como correspondería gramaticalmente si se tratara exclusivamente de los sosías de su hija, considero que autoriza a tomar el

venir en el sentido del nacimiento de sus hijos y el ir a la muerte. La repetición en este caso de la dupla nacimiento-muerte y presencia-ausencia no parece ligarse a ningún símbolo.

La constante de la muerte en casa de Matilde, líneas antes subrayada, se muestra en su dimensión real en estos datos de fechas, secuencia y edades de los hijos fallecidos. Que la muerte del primogénito haya ocurrido en lo de la nodriza no cambia el hecho irreparable de otro hijo más muerto.

Entonces con las mismas palabras que los psiquiatras especifican la actividad de Matilde de metamorfosear en sosías a personas cercanas y de su medio pueden describirse las muertes de los hijos: "diferentes, sucesivas y numerosas". Por el momento esta articulación recae entre la muerte de los hijos solamente y la aparición de los sosías. Luego se extenderá a otros como podrá observarse en las siguientes páginas. El delirio y la Ilusión de Sosías en Matilde se enlazan con particular forma a estos hechos traumáticos.

AL DENUNCIAR EL SECUESTRO DE NIÑOS LA INTERNAN

El 3 de junio de 1908 la Sra. M. denuncia en la comisaría de su zona el secuestro de numerosas personas, especialmente de niños en los sótanos de todo París y de su casa; pide que dos policías la acompañen para verificar su decir y liberar a los prisioneros. La conducen a la Enfermería Especial y a los tres días la internan en Sainte-Anne donde el profesor Dupré certifica que estaba afectada de psicosis alucinatoria, interpretativa e imaginativa crónica. El 7 de abril de 1919 la transfirieron a Maison-Blanche.

“El delirio parece haberse sistematizado y desarrollado rápidamente. Ha imaginado una novela muy complicada, cuyos detalles tan inextricables resultaría (a ella) imposible resumirlos a viva voz... Es muy locuaz y no siempre sigue el hilo de su pensamiento, generalmente se expresa con más precisión en sus abundantes escritos, sin excesos y coherentes. Los temas fundamentales son por un lado, la idea de grandeza (origen principesco) y por otro lado, la idea de persecución (desaparición de personas que fueron escondidas en inmensos sótanos)

“Sus enemigos actúan comúnmente mediante robos y envenenamientos, con menos frecuencia en sustituciones de niños, desapariciones de personas y en transformaciones corporales.

Aquí, ya se ve el primer paso en dirigirse unos metros más allá del umbral de su casa, busca ayuda en la policía y por lo tanto, su padecimiento empieza a adquirir una dimensión pública bajo la forma de una denuncia. De este modo indica la necesidad de que otros escuchen y quizá tomen en cuenta los secuestros-desaparición de niños y de los prisioneros para liberar.

La dirección de los secuestros y desapariciones que ella marca empieza por su casa con sus hijos, exactamente del sótano de su casa a los sótanos de calles vecinas, al metro de París, a toda la ciudad alcanzando la extensión de la guerra, que por primera vez se hizo mundial. Abarca los tiempos inminentemente cercanos al estallido de la Primera Guerra Mundial con el atentado a Sarajevo hasta el año de la firma del cese de hostilidades acordado en el armisticio de Rethondes (1914-1918).

Cuando Matilde escribe, notan los autores, su exposición fluye con coherencia, no se diluye en detalles inextricables, ni divagaciones o excesos, ni pierde la calma como cuando habla de su delirio. Esta observación clínica es compartida en otros casos registrados en la literatura psiquiátrica,

psicoanalítica, y en el testimonio escrito por Daniel Paul Schreber: "Ante toda expresión escrita del pensamiento, los milagros son impotentes" (6).

Escribir siguiendo el dictado de "las voces" se rebela como un recurso eficaz en algunos sujetos, pues mientras escriben logran atenuar la persecución o arreglárselas con la convivencia de las palabras hechas voces.

DESAPARICIONES – SUSTITUCIONES – TRANSFORMACIONES CORPORALES

“El tema principal es el de las sustituciones y desapariciones de personas. Sin cesar vuelve sobre el tema: ‘Desde mi juventud fui perseguida... me han secuestrado de mis padres y abandonado en lo de un Sr. M.... no deber ser llamada M. sino Louise C., apellido de su marido o Matilde de Río Branco, apellido de su verdadera familia. Y escribe ‘No habiendo divulgado nunca mi nacimiento, muchos no conocen sino el apellido de la persona que me raptó; son los sosías quienes me han declarado con el nombre de uno de sus hijos. Por eso es que me cambiaron mis señas... el cautiverio que sufro concierne a otra quien está en mis sosías... Sé perfectamente que una persona salió en mi lugar, mi alta estaba firmada desde hace mucho tiempo... El cambio sucedió del siguiente modo: se me ha cambiado por una persona de su sociedad por mi parecido ... vistiéndose como yo’ Ella tiene dos o tres sosías que conoce; enseguida tomó precauciones: ‘Desde hace tiempo me puse en regla, provista de certificados en papeles sellados, comprobaciones de hujier, certificados de identidad y de doctores, es inútil que me tomen por otra, es decir por sosía’. Para precisar su identidad y completar su justificación, señala las transformaciones de las que fue objeto. "Era rubia, me han vuelto castaña; 3 veces tuve los ojos como los tengo: eran combados hacia delante, ahora son aplanados; pusieron gotas en mis comidas para cambiarme las particularidades de mis ojos; lo mismo para mis cabellos; en cuanto a mi pecho, ya no lo tengo... es por eso que no me reconocen y se han servido de mis buenos antecedentes"

En esta parte del testimonio de Matilde, si bien admite que sus señas fueron cambiadas, lo cual posibilita encontrar una justificación a su cautiverio en el Asilo, puesto que fue otra quien salió de alta en su lugar: 'se me ha cambiado por una persona de su sociedad /de sosías/ por mi parecido...'; al mismo tiempo que admite el cambio de sus señas como un hecho consumado, ni bien se entera de que tiene dos o tres sosías "toma precauciones" en aprovisionarse de certificados sellados, comprobaciones tribunalicias, certificados de identidad y de médicos. En otros escritos hablará de usurpación de nombre y del parecido. Búsqueda de elementos de un registro distinto al de la imagen que limiten sus deslizamientos.

¿en qué se asienta el reconocimiento de un sujeto que no se ve después de 25 años, es el número de años que Matilde menciona?

Además, en su apremio por difundir sus nuevas señas para que no la confundan con sus sosías, insiste en precisar y actualizar las transformaciones de las que fue objeto. Menciona en este párrafo modificaciones visibles del cuerpo, pero ahí no introduce la envoltura; de este modo enumera el aplanamiento del volumen parcial del cuerpo, el cambio de colores y de formas. El documento no aclara si Matilde explicita qué incluye como particularidad de los ojos cambiados, entonces la oscuridad del relato manifiesta una oscuridad del caso que proviene de los ojos.

La urgencia de Matilde en recolectar rápidamente documentos oficiales y difundir sus nuevas señas evoca el malentendido de pretender competir en una carrera contra el tiempo, cuando es sabido que el Sr. Tiempo no se presta a tales competencias, sólo hasta ahora no se opone a la creencia de que le pueden tomar la medida.

Sin embargo, las urgencias de Matilde tienen el objetivo de frenar la proliferación de las semejanzas.

HIJOS SUSTITUIDOS

Sus hijos también fueron objeto de sustituciones: uno fue robado en la casa de la nodriza y reemplazado por otro... fue envenenado a los 22 meses, se dio cuenta por el aspecto de sus uñas... pero piensa que fue “desenvenenado” y ubicado en otra familia. Su hijita fue raptada y reemplazada por

otras niñas quienes fueron así sucesivamente conducidas a su casa. ‘Para reemplazar a mi propia hija raptada, dice, me ponían siempre una, raptada a su vez y reemplazada rápidamente... me secuestraban una niña y me daban otra que se le parecía... tuve más de dos mil en cinco años: son los sosías ... El ir y venir de niños a mi casa ha durado desde 1914 a 1918 continuamente’. Su marido, el Sr. C. también desapareció: un sosía tomó su lugar; quiso divorciarse de este sosía ... Su verdadero marido fue asesinado y los ‘señores que vienen a verla son los sosías de su marido, contó ochenta al menos... si en todo caso, prosigue, esta persona es mi marido, está irreconocible, es una persona metamorfoseada. Certifico que el pretendido (sic) marido que busca insinuárseme como mío – quien no existe desde hace diez años – no es quien me mantiene aquí’/en el internamiento/.

Los hijos de Matilde que murieron, según ella fueron sustituidos; únicamente acepta que el primogénito murió envenenado, aún así inventa el 'desenvenenamiento', y que fue robado de la casa de la nodriza y ubicado con otra familia. En el testimonio, Matilde sólo admite la muerte de su marido asesinado y de su raptor, el Sr. Pierre-Paul M.

Entonces para Matilde sus hijos no murieron.

No obstante, ninguno de ellos tiene sosías; en cambio la hija que vivió tuvo más de 2000 sosías en cinco años: 'me secuestraban una niña y me daban otra que se le parecía... Un día obsesionada por su idea fija en rapto de niños, después de la muerte de cuatro de los suyos, la Sra. de Río Branco no reconoce más a su hija: han robado a esta niña y la reemplazaron por otra que se le parece; al día siguiente aparece otra niña parecida a la precedente; al otro día, nueva sustitución por un sosía; en lo sucesivo de 1914 a 1918, escribe, más de 2000 sosías de su hija han desfilado delante de sus ojos; todos los días, también muchas veces en el día, aparece una niñita quien no es cada vez ni de hecho la misma, ni de hecho otra”.

Al marido lo da por asesinado; contó hasta 80 sosías de él, aunque alude a la probabilidad de no reconocerlo debido a la metamorfosis: 'si en todo caso, prosigue, esta persona es mi marido, está irreconocible, es una persona metamorfoseada. ' Parecido e idéntico se distinguen, pero entonces ¿cómo reconocer lo idéntico?

La desaparición y sustitución llevada al límite desde que abarca también a los sosías.

Durante el duelo sustitución puede ser el nombre de una ilusión que ayuda a no desesperarse ante la abrupta novedad y ausencia descarnada del ser amado, en el entendido que únicamente se está de duelo de un ser querido. No se olvide, que la proposición de sustitución del objeto de amor para llegar a terminar con el duelo organiza el texto "Duelo y Melancolía" de Sigmund Freud.

SINGULARIDAD DEL CASO: LOS SOSÍAS

Capgras y Reboul-Lachaux afirman el carácter imaginativo, interpretativo, alucinatorio del delirio sistematizado crónico y subrayan que la imaginación jugó el papel preponderante. Pero que “despojada de la verborragia, la fantasmagoría se reduce, en realidad, en todas estas exaltaciones imaginativas a un pequeño número... las principales que encontramos en nuestra observación: idea de origen real con sus corolarios de sustitución en la cuna y las confesiones del criminal en su lecho de muerte; en fin el viejo mito del inmenso subterráneo /metro/, pequeño infierno desde donde suben hacia los alucinados las quejas y los gritos de los torturados. Estos son caracteres comunes a un gran número de casos."

Una vez que los autores delimitan lo común con un gran número de casos se interesan en la