4. Field Case Studies of Nine Districts
4.3 Perceptions of Performance Changes
15.000
Población desplazada:
200.000 (30.000 karen en 2007)Actores armados:
KNU, CNFActores no armados:
NLD (Aung San Suu Kyi)
Facilitaciones
NLD: Malasia, ONU, Centro para el Diálogo Humanitario.
KNU: Tailandia
CNF:
reverendo Chawn KioContexto del conflicto
E
n 1996 se celebró la primera reunión entre el Gobierno y la KNU, sin resultados. La segunda reunión fue a finales del 2003, siete años después de la primera, que acabó con un acuerdo verbal de cese de hostilidades. En enero del 2004, se produje- ron un encuentro entre el Primer Ministro de Myanmar y dirigentes de la KNU paraAnálisis por países | MYANMAR |
130 negociar un alto al fuego. Un mes después, se produjo un segundo encuentro en el que se habló de la recolo- cación de las FFAA, de la definición territorial del pue- blo Karen y del futuro de las 200.000 personas des- plazadas. En septiembre, finalmente, se produjeron nuevas conversaciones en el interior del país, y la KNU manifestó su acuerdo de finalizar el conflicto armado. Los primeros intentos de negociación con los Chin se lle- varon a cabo en 1995 a partir de iniciativas de líderes religiosos baptistas, que en 1996 fundaron el Peace and Tranquility Committee (PTC) para lograr avances en es- tas iniciativas, aunque sin resultados significativos debido a las condiciones impuestas por los militares del Gobier- no. En 1998 se celebró en el Canadá el Primer Seminario Chin, al que asistieron políticos, religiosos y activistas. En abril de 2006, los líderes del CNF manifestaron su disposición a entablar negociaciones para iniciar un alto al fuego para promover la reconciliación nacional. Respecto al proceso de democratización y de reconcilia- ción canalizado a través del diálogo con la premio Nobel de la Paz y la NLD, los primeros encuentros se produjeron a finales del 2000, con la mediación de Malasia y Nacio- nes Unidas. Durante el período 2001-2004, se produje- ron una serie de gestos por parte de la junta militar en lo que puede denominarse “diplomacia de las visitas”, que se tradujo en la liberación de presos políticos antes y/o después de las visitas periódicas que efectuaban en el país el Enviado Especial del Secretario General de Naciones Unidas, el Relator Especial sobre Derechos Humanos y dirigentes políticos de varios países, aunque hubo perío- dos en los que la junta militar no permitió dichas visi- tas. En el 2004, el Gobierno promovió una Convención Nacional para democratizar el país, pero la NLD con- dicionó su participación a la liberación de sus miembros encarcelados. Muchas de las gestiones diplomáticas para resolver el conflicto se han hecho a través del Centro para el Diálogo Humanitario, con sede central en Ginebra y una oficina en la capital birmana desde el 2000, que fue clausurada por la junta militar en marzo del 2006. En 2005 hay que destacar la deterioración del tímido proceso, a raíz de la purga iniciada en enero por la Jun- ta Militar entre sus miembros partidarios del diálogo y la democratización del país. Aunque la Junta reanudó el proceso de Convención Nacional para llevar a cabo las re- formas democráticas, ésta tuvo lugar sin la participación del partido de oposición democrático NLD, cuya líder y premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, seguía arres- tada. A escala internacional, prosiguieron las presiones para que la Junta Militar dejara en libertad a la líder de la oposición. En marzo, el inicio de negociaciones entre la Junta Militar y el grupo armado de oposición KNU no condujeron a un acuerdo de alto al fuego. El Secretario General de la ONU hizo un llamamiento, en el mes de abril de 2005, para que la Junta clarificara su posición respecto a la “hoja de ruta” para la democratización del país, después de la decisión del Gobierno de suspender el proceso de Convención Nacional. Algunos grupos ar- mados de oposición amenazaron al Gobierno con romper sus respectivos altos al fuego y dos grupos Shan (SSNA
y SSA) anunciaron su unión, aunque 119 miembros de estos grupos entregaron las armas. Un mes antes, más de 800 miembros del PSLA (otro grupo que también opera- ba en el estado de Shan), se habían desarmado, después de 14 años de alto al fuego. En julio de 2005 fueron pues- tos en libertad unos 350 presos políticos, aunque se rea- lizaron nuevas detenciones. Por su parte, el ex Presidente checo Vaclav Havel y el premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, instaron al Consejo de Seguridad de la ONU para que llevara a cabo acciones contra el régimen militar de Myanmar de forma inmediata. En octubre, portavoces de tres grupos armados de oposición (NMSP, KIO y DKBA) que mantenían un alto al fuego desde hacía una década, señalaron que no entregarían las armas al Gobierno mili- tar. En diciembre, finalmente, se inició una nueva fase del proceso de Convención Nacional, por la que deberá elabo- rarse una nueva Constitución, en lo que se ha denominado “democracia disciplinada”.
En febrero de 2006, el Gobierno militar suspendió has- ta finales de año el proceso de Convención Nacional que debería redactar una nueva Constitución. El Gobierno, además, no renovó la visa a L. de Riedmatten, mediador internacional con la líder opositora y Premio Nóbel de la Paz, A. S. Suu Kyi, y obligó al cierre de la sede de la organización suiza Centro para el Diálogo Humanitario. También suspendió las visitas del CICR a las prisiones y a los campos de trabajo forzados del país. El Gobierno de Indonesia, por su parte, señaló que lideraría la presión de ASEAN hacia el Gobierno birmano para la democrati- zación del país, y que nombraría dos enviados especiales para este cometido, uno de ellos el ex Ministro de Exte- riores, A. Alatas, que efectuó varios viajes a Myanmar en representación de Naciones Unidas.
Respecto al conflicto entre la junta militar que gobierna Myanmar y el pueblo karen, es de señalar que la organi- zación karen KNU hizo en mayo de 2006 un llamamiento al Gobierno para que se celebrasen nuevas negociaciones sobre un posible alto al fuego, dada la situación deses- perada en la que se encontraba dicho colectivo. La KNU denunció que las FFAA habían iniciado operaciones mi- litares sistemáticas contra su brazo armado, el KNLA, a pesar del acuerdo de alto al fuego firmado entre ambas partes en 2004. La KNU descartó en agosto cualquier posibilidad de negociación con la Junta militar, a pesar de que ésta hizo una oferta informal de diálogo, señalando que para que se llevaran a cabo conversaciones de paz primero tenían que cesar los ataques contra la población civil karen. El grupo armado señaló que 20.000 personas de la etnia karen se han visto forzadas a desplazarse en los últimos meses. A primeros de septiembre, Naciones Uni- das consideró la posibilidad de que el Secretario General Adjunto de la ONU para Asuntos Políticos, I. Gambari, llevara a cabo un nuevo viaje al país, tras el que efectuó en mayo. Este anuncio se produjo después de que el Em- bajador de EEUU en la ONU pidiera al Presidente del Consejo de Seguridad que se llevara a cabo una discusión formal sobre la deteriorada situación del país. La Junta militar rechazó tal decisión de Naciones Unidas de incluir la cuestión de Myanmar en la agenda del Consejo de Se- guridad de la ONU, impulsada por EEUU. El Gobierno de
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Myanmar expresó su confianza en que China, que votó en contra de la inclusión de Myanmar en la agenda del Con- sejo, vetara finalmente esta decisión. Diez países votaron a favor de debatir este tema, que contó con el rechazo, además de China, de Rusia, Qatar y RD Congo.
Por otra parte, la Junta Militar anunció la reanudación del proceso de Convención Nacional en el mes de octubre de 2006, proceso por el que se pretende la elaboración de una nueva Constitución. En la primera quincena de octubre, la UE expresó su preocupación por la detención continuada de varios líderes estudiantiles y pidió a la Junta Militar birmana que pusiera en libertad a las personas arrestadas, integrantes del grupo Estudiantes de la Generación del 88 que pedían que se promovieran esfuerzos para lograr la reconciliación nacional en el país. Esta organización es- tuvo llevando a cabo protestas en el interior del país en las que participaron centenares de personas, consistentes en llevar vestimenta de color blanco para pedir la puesta en libertad de los detenidos políticos. Coincidiendo con el reinicio del proceso de Convención Nacional (iniciado en el año 1992 por el Gobierno para reformar la Constitución) se sucedieron las detenciones de numerosos activistas favo- rables a la democracia, y el Gobierno señaló que castigaría a todo aquel que interfiriera en la celebración de dicha Convención. Por otra parte, numerosas organizaciones in- ternacionales de apoyo a la oposición democrática birma- na criticaron la falta de esfuerzos de la UE para impedir que empresas originarias de los Estados miembro inviertan en Myanmar en sectores como el del petróleo, el gas o la madera, que generan importantes beneficios al Gobierno militar. El Gobierno anunció también la cancelación del acuerdo informal que mantenía con el grupo armado de oposición KNU, tras las negociaciones mantenidas recien- temente por ambas partes. A finales de año se intensifica- ron los enfrentamientos entre las FFAA y diferentes grupos armados étnicos en los estados Karen, Mon, Shan y Kachin. Por otra parte, Human Rights Watch (HRW) denunció que
el Gobierno de la India había ofrecido un paquete de asis- tencia militar al Gobierno de Myanmar, cuyo uso es proba- ble que se dirija contra los civiles, en el marco de la guerra contra la insurgencia étnica. La Junta Militar autorizó al CICR la reapertura de sus oficinas en el país después de que hubiese ordenado el cierre las cinco oficinas hasta el momento existentes en el país. A principios de 2007, no obstante, una delegación del KNU se reunió de nuevo con el Gobierno de Myanmar, con la mediación de Tailandia.
El proceso de paz en 2007
A
principios del año, una delegación del grupo ar- mado de oposición karen KNLA (brazo armado del movimiento KNU) se desplazó a Rangún para nego- ciar con el Ministerio de Defensa un acuerdo de alto el fuego. No obstante, la delegación se desplazó a la capital del país sin el consentimiento del Comité Cen- tral del KNU. La delegación pretendía negociar un alto el fuego para la totalidad del estado Karen. El KNU, sin embargo, señaló que no aprobaba la reunión y que el Gobierno de Myanmar pretendía fomentar la divi- sión en los movimientos de oposición. En este sentido,una facción encabezada por el general H. Maung, se
escindió del KNU y formó el KNU/KNLAPC, firman- do un acuerdo de paz con la junta militar que gobier- na Myanmar. El KNU señaló que no reconocía a este nuevo grupo. También es de destacar que, en enero,
China y Rusia vetaron el borrador de resolución so- bre Myanmar presentada por EEUU ante el Consejo de Seguridad de la ONU. En esta resolución se hacía un llamamiento a poner en libertad a los presos políticos, a llevar a cabo un diálogo nacional amplio y a poner fin a los abusos militares sobre las minorías étnicas. Sudáfrica también se pronunció en contra. El Gobierno indio, además, se comprometió a incrementar la ayu- da militar a Myanmar a cambio de una mayor coope- ración para combatir a los grupos insurgentes indios que operan a lo largo de la frontera con Myanmar. En cambio, el Premio Nobel de la Paz sudafricano, Des- mond Tutu, instó a la India a que contribuyera a la puesta en libertad de la líder de la oposición democrá- tica y también Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, cuyo partido, la NLD, instó a Naciones Unidas a nombrar un nuevo Enviado Especial para el país, va- cante por más de un año. El Gobierno de Myanmar manifestó que espera haber finalizado la redacción del borrador de Constitución para finales del presente año.
En marzo se realizó un primer encuentro de dos días, en territorio birmano, entre representantes del CNF, liderados por Sui Khar (Secretario Gene- ral Adjunto) y de la junta militar birmana, con la mediación del reverendo Chawn Kio, ex secretario general de la Zomi Baptist Convention. El encuentro sirvió para construir una base mínima de confianza para intentar abordar, en un segundo encuentro, la posibilidad de un cese de hostilidades
En el segundo trimestre del año, se produjeron varios en- frentamientos armados entre el grupo armado de oposición karen KNLA y otros grupos karen partidarios del Gobierno de la Junta Militar en varias zonas fronterizas con Tai- landia. Aunque los enfrentamientos no causaron víctimas mortales, varios centenares de personas se vieron forzadas a huir de sus hogares. A principios del mes de marzo, el grupo armado DKBA, una escisión del KNU que en 1995 firmó la paz con la Junta Militar, inició operaciones mili- tares contra el KNLA, con apoyo de las FFAA. También se intensificaron los combates entre el KNU y el Gobierno.
En mayo se suspendieron además las negociaciones para un acuerdo de alto el fuego entre representantes de las FFAA e integrantes del grupo armado de oposición shan SSA después de que ambas partes no lograran un acuerdo sobre el lugar en el que mantener un encuentro. El líder de este grupo armado (uno de los principales del país) había accedido a negociar con las FFAA a través de la media- ción de militares tailandeses. El Secretario General de la ONU, por su parte, nombró a Ibrahim Gambari como su Consejero Especial en el país para la implementación de las resoluciones de la Asamblea General, así como para la cooperación con el gobierno en el proceso de democrati- zación. Finalmente, es de señalar que el Gobierno decidió prorrogar por un año la detención de la líder opositora y Premio Nóbel de la Paz, Aung San Suu Kyi, lo que provocó la condena expresa por parte del Gobierno de Indonesia.
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El Representante Especial del Secretario General de la ONU para Myanmar, Ibrahim Gambari, visitó en julio distintos países asiáticos (Singapur, Indonesia, Malasia y Tailandia) para mantener consultas con los diferentes gobiernos sobre la situación y el futuro del país. Entre las reuniones mantenidas cabe destacar el encuentro con las autoridades chinas, uno de los aliados más importan- tes del régimen militar de Myanmar. Gambari también se reunió con representantes del Gobierno indio, que en los últimos meses había incrementado la cooperación, sobre todo en términos militares, con el Ejecutivo de Myanmar, así como con el Presidente Putin. A finales de septiembre, sin embargo, y después de las manifes- taciones populares y la represión de la junta militar contra manifestantes y monjes budistas, tanto la ONU como otros organismos presionaron al régimen birmano para abrir un período de transición política hacia la de- mocracia. En otro orden de cosas, la facción escindida del grupo armado de oposición shan SSNPLO afirmó que se había desarmado y había entregado sus armas al Gobierno militar de Myanmar. Esta facción se había desplazado a territorio Karen tras haberse escindido. En septiembre, el Gobierno dio por finalizado el proceso de la Convención Nacional, cuyo objetivo era reformar la Constitución, pero que el mismo Departamento de Esta- do de EEUU calificó de farsa. A finales de septiembre, varias personas murieron (entre ellas un fotógrafo japo- nés) y centenares resultaron heridas y fueron detenidas en Rangún y otras importantes ciudades del país después de que la Junta Militar decidiera responder reprimiendo con violencia las masivas protestas ciudadanas que, en- cabezadas por miles de monjes budistas, tuvieron lugar en las principales ciudades del país, en lo que se denomi- nó “revolución del azafrán”, en referencia al color de la vestimenta de los monjes budistas. La Alianza de Todos los Monjes Budistas Birmanos hizo un público un mani- fiesto en el que señalaba que sus reivindicaciones funda- mentales eran tres: alivio de todas las cargas sobre la vida diaria de la población, libertad para los presos po- líticos y reconciliación nacional. El Consejero Especial del Secretario General para Myanmar, Ibrahim Gamba- ri, anunció tras su visita al país y después de haber man- tenido encuentros con los dirigentes de la Junta Militar y la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, que el líder de la Junta Militar Than Shwe habría accedido a iniciar un proceso de diálogo con ella. No obstante, la Junta Militar señaló que este diálogo sólo podría tener lugar si la líder opositora accediera a dejar de apoyar las sanciones internacionales contra el régimen, entre otras cuestiones. Además, el Gobierno también informó de que no estaba prevista su puesta en libertad en el corto plazo. Tras la visita de Gambari,
el Gobierno anunció el nombramiento del Viceministro de Trabajo como enlace con Aung San Suu Kyi, cuyo cargo ha sido designado como Ministro de Relaciones. A mediados de octubre, el Gobierno, mediante una carta dirigida al Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, aceptó la visita del Relator Especial de la ONU para los derechos humanos en ese país, Paulo Sergio Pinheiro, quien tenía prohibida la entrada al país desde 2003. Por
su parte, el Gobierno de Tailandia propuso negociaciones a cuatro bandas para alcanzar una solución a la crisis que atravesaba el país, con la participación de ASEAN, China, India y Naciones Unidas. Cuatro grupos armados de oposición étnicos que mantienen acuerdos de alto el fuego con el Gobierno –UWSA, MNDA, NDA y NDAA- emitieron en octubre un comunicado en el que criticaban la represión del Gobierno sobre los manifestantes en el mes de septiembre, al tiempo que celebraban el papel de mediación que estaba ejerciendo Naciones Unidas. Los cuatro grupos conforman la coalición Peace and Develo- pment Front y están establecidos en la frontera con Chi- na. A principios de noviembre, el Consejero Especial del Secretario General para Myanmar, Ibrahim Gambari, en su segunda visita al país desde la crisis provocada por las masivas movilizaciones contra el régimen militar, se reunió con la líder opositora Aung San Suu Kyi. Pero en paralelo a los encuentros con Gambari, la Junta Militar denegó la renovación del visado del Coordinador Residen- te de Naciones Unidas, Charles Petrie. A mediados de noviembre, tras finalizar su visita al país, Ibrahim Gam- bari leyó una declaración pública de la líder opositora y Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi en la que afirmaba estar preparada para cooperar con el Gobierno para llevar adelante un proceso de diálogo, además de celebrar los buenos oficios que Naciones Unidas pudiera ofrecer para avanzar en este proceso. Posteriormente, la Junta Militar autorizó el encuentro de la líder opositora con cuatro miembros de su partido, la LND. Se trata de la primera vez en tres años que se autoriza un encuentro