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Chapter 1 Introduction

2.5 Materials and methods

2.5.5 Performance analysis

A través de las alianzas de aprendizaje en los ocho países del CPWF - MUS, 150 grupos de proveedores de servicios de agua hicieron pruebas piloto para cambiar el 12 Las iniciativas en las que participaron los socios de CPWF - MUS incluyen un

resumen breve de las políticas de MUS por parte de la GWP, líder de opinión en la Gestión Integrada del Recurso Hídrico, en colaboración con CPWF-MUS y el IRC (IWMI/IRC/PCA, 2007). Se organizaron sesiones sobre MUS en las Semanas del Agua de Estocolmo de 2006 y 2007. ICID (Comité internacional de riego y drenaje) incluyó ‘MUS’ en su Grupo de trabajo contra la pobreza. FIDA destaca los MUS en su estrategia de género (Wahaj, 2007) y la FAO, en colaboración con FIDA, promueve MUS en su informe sobre la pobreza y el agua (Faurès y Santini, 2008). UNICEF suministra apoyo por medio de Winrock International, para implementar MUS a escala, en la India. WSSCC (Consejo Colaborativo de Agua y el Saneami- ento), FAO y CPWF brindan apoyo financiero al Grupo MUS.

entorno de apoyo a nivel intermedio y nacional, a fin de que los MUS se repliquen am- pliamente y lleguen a toda la gente. Las estrategias variaron según el grupo proveedor de servicios de agua, ya que sus puntos de partida y sus oportunidades y obstáculos relacionados fueron diferentes. Sin embargo, una vez que se superó la mentalidad sec- torial hubo, sorprendentemente, pocos obstáculos para que todos los grupos provee- dores de servicios adoptaran MUS a escala de predio y a escala comunitaria, lo cual es una prioridad común, para el desarrollo del agua, de los miembros de la comunidad, en especial, de las mujeres. Para todos los proveedores de servicios, cambiar hacia un sistema MUS satisface mejor las múltiples necesidades de agua de los clientes y la na- turaleza integrada del agua. Los caminos para los grupos de proveedores de servicio que ofrecen MUS difieren tal como se muestra a continuación.

Para los usuarios del agua, las asociaciones de usuarios y los proveedores privados locales, es obvio hacer uso múltiple del agua de múltiples fuentes. El enfoque de las ONG en los medios de sustento, también las ha estimulado a usar las necesidades múltiples de agua, como impulso para promover MUS a escala de predio (o de parcela, en realidad), de acuerdo con las prioridades de las comunidades en un contexto deter- minado.

Para el subsector doméstico tampoco existen muchos incentivos para cambiar sus sis- temas hacia MUS a escala de predio o a escala comunitaria. El mandato del subsector doméstico necesita ampliarse para proporcionar MUS intermedios y de alto nivel a es- cala de predio, a fin de que se incluyan otras mejoras de los medios de sustento bási- co. A menudo, esas mejoras en los medios de subsistencia ya se han llevado a cabo sin que el subsector advierta el éxito en este sentido. Ascender a MUS a nivel comunitario se justifica, porque diversas cuestiones pueden abordarse de forma más adecuada en ese nivel, que centrándose principalmente en el sitio de uso final.

Así que adoptar MUS requeriría principalmente el aumento de los niveles de servicio. Por lo general, no hay ninguna necesidad de cambiar las normas de diseño a corto plazo. Deben preservarse las normas de calidad del agua para los 3 lpcd necesarios para beber, sin preocuparse de suministrar agua de alta calidad para los usos que no la necesitan. La experiencia del sector salud es importante. Hay que reconocer que adop- tar MUS es más caro que proporcionar más bajos niveles de servicio para usos domés- ticos. Dentro de un presupuesto determinado (sin agrupar los recursos con los de los subsectores productivos) esto podría reducir el número de beneficiarios. Sin embargo, esto puede superarse mejorando la recuperación de los costos mediante las tarifas que pueden pagarse con los ingresos adicionales que las personas reciben por sus activi- dades productivas. Por otra parte, a las personas que pueden pagar se les puede pedir un subsidio cruzado, para los usos múltiples del agua de las personas más pobres de la comunidad.

Los subsectores productivos pueden adoptar inmediatamente MUS incluyendo a los predios, un sitio de producción que hasta ahora se ha pasado por alto. Por otra parte, la prioridad de uso para el subsector doméstico puede incorporarse en la corriente del sector productivo, que se encargará de suministrar agua para usos múltiples. Para el

sector productivo esto abriría nuevas oportunidades para orientarse hacia los pobres, empoderar a las mujeres y ayudar a los enfermos y más vulnerables. Los subsectores productivos ya participan en los usos múltiples directos del agua, en la infraestructura y almacenamiento a nivel comunitario. La experticia de los ingenieros del sector, para desarrollar y manejar grandes cantidades de agua y su conocimiento sobre cómo ob- tener más productos e ingresos de los usos productivos del agua, sigue siendo una contribución exclusiva del subsector.

Los tres grupos de profesionales de proveedores de servicio (las ONG, el subsector do- méstico y los subsectores productivos) podrían beneficiarse de una mejor interfaz con las comunidades, a través de las cuales se puede proporcionar apoyo. Esta mejora es necesaria, especialmente para garantizar la responsabilidad de los prestadores de servi- cios hacia abajo (una condición clave para la sostenibilidad de los servicios) y para una plena explotación del conocimiento local. Esto también proporcionaría una vía para la transparencia en la asignación de los recursos públicos, la agrupación de los recursos en efectivo, los recursos en especie y técnicos de las comunidades y otros prestadores de servicios y para aprovechar las economías de escala en la prestación de servicios. Por último, pero por esto no menos importante, esta interfaz debe ser sostenible a través del tiempo, para poder abordar los problemas de posconstrucción que amenazan seria- mente la sostenibilidad de los sistemas (tales como piezas de repuesto, cumplimiento de la recuperación de costos y resolución de conflictos). En los raros casos de ‘lujo’ donde varios organismos de cualquier sector ‘compiten’ entre sí para proporcionar ser- vicios a los mismos beneficiarios, constituir un conjunto de recursos para el desarrollo de infraestructura y gestión les permite ofrecer unidos mejores servicios que la suma de los servicios que cada agencia puede ofrecer por sí sola.

El gobierno local tiene el mandato para asumir ese papel. Cumplir con este papel ins- titucionalizaría la planificación participativa, asegurando que de esta forma cada co- munidad obtuviera el apoyo coordinado a largo plazo que necesita y garantizando que todos los componentes de apoyo en oferta a nivel intermedio fragmentados, se reúnan estratégica y eficazmente, con una perspectiva a largo plazo, en lugar de la gestión de crisis ad hoc a la que muchos funcionarios del gobierno local se enfrentan hoy día. El gobierno local necesita ser apoyado y empoderado para cumplir esa función. Se requiere que los organismos a nivel nacional y mundial apoyen a los actores a nivel intermedio, en su misión global de lograr el desarrollo rural y el alivio de la pobreza y evitar la politización. La toma de decisiones sobre el apoyo que se necesita y cómo lograrlo necesita descentralizarse. Un primer paso para esa clase de empoderamiento es la eliminación de condiciones artificiales que constituyen una carga para el gobierno local, con tareas burocráticas y oportunidades para bloquear la prestación de servicios integrados. Las nociones y tecnologías de separar el agua ‘doméstica’ y el agua ‘pro- ductiva’ crean esas condiciones artificiales y contraproducentes.

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