• No results found

Phase 1: The Effect of Competition on Offers and Acceptance Decisions

3.4 Results

3.4.1 Phase 1: The Effect of Competition on Offers and Acceptance Decisions

A pesar de que se conocen las limitaciones de la creatinina plasmática para el diagnóstico de DRA, se continúa utilizando como valor de referencia o “gold

standard” para analizar y comparar la habilidad de los nuevos biomarcadores para diagnosticar la presencia de DRA.

&RPR\DVHFRPHQWµHOGLDJQµVWLFRGH'5$EDVDGRHQODFUHDWLQLQDUHŴHMDXQD alteración en la función (glomerular) renal y no la existencia de lesión/disfunción de las células tubulares renales. Sin embargo, en la práctica diaria se utiliza comúnmente como parámetro de función renal. Sin embargo, no debe ser FRQVLGHUDGRFRPRPDUFDGRUGHOHVLµQUHQDO\DTXHVXYDORUQRVHPRGLƓFDHQ plasma en presencia de daño celular tubular, sólo comienza a elevarse cuando H[LVWHXQDUHGXFFLµQVLJQLƓFDWLYDGHOD7)*HVGHFLUVµORFXDQGRODPLWDGGHOD función renal se ha perdido, lo que puede ocurrir días más tarde tras la lesión renal.

Es importante considerar que las limitaciones de la creatinina plasmática pueden afectar a la valoración de un nuevo biomarcador y resultar en una LQIUDHVWLPDFLµQ VX FDSDFLGDG GLDJQµVWLFD FXDQGR HQ UHDOLGDG HVW£ UHŴHMDQGR

perfectamente la existencia de un daño tubular. Por tanto, las comparaciones

deben ser interpretadas con precaución y evaluadas cuidadosamente.

Valorar la relación que existe entre un nuevo biomarcador con variables tan importantes como mortalidad o necesidad de diálisis, es una alternativa muy útil a la hora de evaluar la capacidad predictiva diagnóstica de los nuevos biomarcadores de DRA.

Para evaluar y comparar la relación que existe entre marcadores de funcionalidad renal y de daño celular tubular se puede analizar la concordancia o discordancia que existe entre los cambios en la concentración de creatinina y en el biomarcador de daño tubular. Esto puede lograrse analizando a los pacientes que son “biomarcador-positivo” o “biomarcador-negativo” (de DFXHUGRDXQSXQWRGHFRUWHSUHGHWHUPLQDGRTXHGHƓQDODH[LVWHQFLDGH'5$ \ compararlos con aquellos que son “creatinina-positivo” o “creatinina-negativo” XWLOL]DQGRODGHƓQLFLµQ5,)/($.,1R.',*2

Tendrían un interés especial aquellos pacientes biomarcador-positivo y creatinina-negativo. Subgrupo que no sería diagnosticado de DRA en base a las DFWXDOHV GHƓQLFLRQHV GH FRQVHQVR \ SDVDU¯D D VHU HWLTXHWDGR FRPR ŏ'5$ subclínica”. Diferentes estudios demostraron que este grupo de pacientes con ŏ'5$ VXEFO¯QLFDŐ >ELRPDUFDGRUSRVLWLYR FUHDWLQLQDQHJDWLYR@ SUHVHQWDQ XQ mayor tiempo de estancia en UCI y hospital, mayor necesidad de diálisis y mayor tasa de mortalidad intrahospitalaria en comparación con aquellos pacientes sin '5$>ELRPDUFDGRUQHJDWLYRFUHDWLQLQDQHJDWLYR@140,141.

(VWRVHVWXGLRVSRQHQGHPDQLƓHVWRFODUDPHQWHHOYDORUDGLFLRQDOTXHORVQXHYRV biomarcadores aportan sobre la creatinina, no sólo para el diagnóstico precoz GH'5$VLQRWDPEL«QSDUDODLGHQWLƓFDFLµQGHXQJUXSRGHSDFLHQWHVFRQPD\RU riesgo de desarrollar eventos adversos asociados a la DRA (necesidad de diálisis, PRUWDOLGDG SDFLHQWHVTXHQRKXELHUDQVLGRFDWDORJDGRVGH'5$GHDFXHUGR FRQODVDFWXDOHVGHƓQLFLRQHVGHFRQVHQVRHQEDVHDODFUHDWLQLQD

Existe pues una necesidad urgente de re-evaluar los criterios actuales que GHƓQHQ'5$HLQFRUSRUDUDHVWDQXHYDGHƓQLFLµQDOJ¼QELRPDUFDGRUGHGD³R tubular renal.

&ODVLƓFDFLµQ

Cuando las células tubulares renales sufren un daño, éste se va a traducir en la expresión de diferentes biomarcadores de daño celular que pueden ser detectados en orina o plasma por diferentes métodos. Los biomarcadores de GD³RFHOXODUTXHH[LVWHQHQODDFWXDOLGDGVHFODVLƓFDQHQEDVHDOPHFDQLVPRTXH induce su síntesis y/o detección en orina/plasma.

D 'HƓFLHQFLDHQODUHDEVRUFLµQDQLYHOGHODVF«OXODVWXEXODUHVSUR[LPDOHV

6HDVRFLDFRQELRPDUFDGRUHVTXHVRQƓOWUDGRV/DFLVWDWLQD&HVWDU¯DLQFOXLGDHQ este grupo, pero como se mencionó es más un biomarcador de función glomerular que de daño celular.

E /LEHUDFLµQGHSURWH¯QDVSUHIRUPDGDV

Esto quiere decir, proteínas que normalmente están presentes en las células tubulares renales y que no se encuentran en la orina en concentraciones VLJQLƓFDWLYDV SHUR TXH VRQ OLEHUDGDV D OD RULQD HQ UHVSXHVWD D XQ GD³R \ desprendimiento celular. En este grupo están incluidas la fosfatasa alcalina o DONDOLQH SKRVSKDWDVH $3  OD JDPPD JOXWDPLO WUDQVSHSWLGDVD R ҁ*OXWDP\O 7UDQVSHSWLGDVH **7  OD DOIDJOXWDPLOWUDQVIHUDVD R ѿ*OXWDP\O 67UDQVIHUDVH ѿ*67  OD 3LJOXWDPLOWUDQVIHUDVD R Ҏ*OXWDP\O 67UDQVIHUDVH Ҏ*67  \ OD 1$FHWLOJOXFRVDPLQLGDVDR1$FHWLOҀ'*OXFRVDPLQLGDVD 1$* XULQDULD

F /LEHUDFLµQGHSURWH¯QDVLQGXFLEOHV

En este caso son proteínas que en condiciones normales no están presentes en alta concentración en las células tubulares renales u orina. Su producción se induce por un daño celular, que estimula la activación y expresión a nivel tubular de los genes que regulan su síntesis. Incluimos en este grupo NGAL, la PRO«FXODGHOHVLµQUHQDOR.LGQH\,QMXU\0ROHFXOH .,0 ODLQWHUOHXFLQD RLQWHUOHXNLQD ,/ ODSURWH¯QDOLJDQWHGH£FLGRVJUDVRVKHS£WLFDR/LYHU )DWW\ $FLG%LQGLQJ 3URWHLQ /)$%3  \ OD SURWH¯QD OLJDQWH GH £FLGRV JUDVRV FDUGLDFDR+HDUW)DWW\$FLG%LQGLQJ3URWHLQ +)$%3 

Es interesante mencionar que cada una de estas proteínas se libera en una parte HVSHF¯ƓFDGHODQHIURQDDV¯SRUHMHPSORѿ*67\/)$%3VHOLEHUDQDQLYHOGHODV F«OXODVWXEXODUHVSUR[LPDOHVDGLIHUHQFLDGHҎ*67\+)$%3TXHVHOLEHUDQHQ las células tubulares distales (Figura 11).

),*85$%LRPDUFDGRUHVGHOHVLµQFHOXODUUHQDO\VXGLIHUHQWHVOXJDUGHV¯QWHVLVHQODQHIURQD 'HWRGRVHOORVELRPDUFDGRUHVKDQVLGRORVP£VLQYHVWLJDGRVHQODOLWHUDWXUD UHFLHQWH 1*$/ LQWHUOHXNLQD ,/  \ .LGQH\ ,QMXU\ 0ROHFXOH .,0 142.

Este último con peores resultados por elevarse más tardíamente que los otros.

En las guías publicadas por el grupo ADQI, el NGAL fue propuesto como uno

de los biomarcadores de daño celular renal más atractivos por los resultados obtenidos hasta ese momento. De acuerdo a lo publicado, el NGAL parecía tener un buen comportamiento para predecir DRA en las diferentes poblaciones

estudiadas144, siendo incluso mejor cuando se trataba de predecir precozmente

DRA-ACC145,146. Esto lo convirtió en un biomarcador muy prometedor, con la

consecuente posibilidad de integrarlo en la práctica clínica diaria. Además para VXGHWHFFLµQH[LVW¯DQ\DGLIHUHQWHVP«WRGRVDXWRP£WLFRV\ƓDEOHV/RVHVWXGLRV publicados que defendían el NGAL como el biomarcador ideal para diagnosticar DRA-ACC impulsaron el desarrollo de la presente tesis.