CHAPTER 1: SCIENTIFIC ORIENTATION FOR THE RESEARCH
1.10 RESEARCH METHODS
1.10.2 Phase 2: Empirical study
Como se mencionaba anteriormente, existe una profusa literatura sobre el fenómeno de la especialización vertical o FIPP, de modo que es habitual encontrar diversos conceptos que se utilizan en forma indistinta. Es útil precisar algunos de ellos y el uso que se da en este trabajo para una mayor comprensión del tema, a desarrollar seguidamente.
2.5.1. Definiciones de fragmentación y tercerización
Como se observa en la revisión de la literatura existente, para describir el proceso de fragmentación del proceso productivo en varios países y de las CGV, se utilizan un conjunto de términos que pueden llevar a cierta confusión. Un ejemplo son los conceptos que engloban “fragmentación”, “especialización vertical”, "deslocalización", "internacionalización”, “desintegración de la producción", "producción en varias etapas” “tercerización” "outsourcing”, “offshoring", "desintegración de la cadena de valor", "segmentación internacional de la producción", etcétera, que se utilizan para explicar los recientes fenómenos de la FIPP. Los términos señalados, si bien se utilizan en forma indistinta, son conceptos que pueden ser similares o muy diferentes, en ciertos casos.
Para explicar esas similitudes o diferencias, es oportuno recordar que la decisión entre tercerizar (comprar) o integrar verticalmente (fabricar) las partes y componentes que requiere un proceso productivo, es una decisión empresarial (make or buy decision) que enfrentan las empresas desde hace varios años, pero que en los últimos tiempos es habitual que se les pueda incorporar la dimensión geográfica. De ese modo el aprovisionamiento de esos bienes y servicios intermedios puede ser realizado por firmas extranjeras o nacionales, lo que permite distinguir entre tercerización u outsourcing nacional, cuando la segmentación del proceso productivo se efectúa en el ámbito de un único país; o tercerización internacional si participan dos o más países, expresión similar al offshoring que hace referencia únicamente a la compra en el extranjero de bienes y servicios, que anteriormente eran producidos dentro de la empresa.
A su vez en la literatura económica, algunos autores diferencian la tercerización en dos tipos: intra e interindustrial. El primer tipo (narrow outsourcing) hace referencia a la compra de bienes intermedios y servicios muy próximos a la producción principal de la empresa, mientras que la tercerización interindustrial (difference outsourcing) se refiere a la compra de partes y componentes provistos por el resto de los sectores de la economía. En todos los casos las empresas aprovechan las ventajas comparativas de cada emplazamiento, donde las mismas no se refieren a la totalidad del proceso de fabricación del bien, sino a cada una de las partes en que éste se puede descomponer. De ese modo, especialmente las ETN realizan dos decisiones fundamentales: la primera decisión es la de comprar o fabricar (“make or buy”), mientras que la segunda decisión es si la provisión es local o importada.
Por su parte a los fines de las políticas gubernamentales, puede agregarse al análisis una tercera dimensión referida a la propiedad, donde la provisión puede realizarse entre firmas vinculadas al grupo o externas a la firma (principio de arm's lenght). En el primer caso, la segmentación de la producción se realiza en un marco de propiedad común, mientras que en el segundo caso la fragmentación tiene lugar a través de firmas no vinculadas accionariamente, donde la provisión se hace a través de acuerdos de mediano o largo plazo de subcontratación o alianzas estratégicas o simplemente operaciones relacionadas por el mercado.
A su vez, cuando el offshoring se realiza manteniendo la propiedad por parte de la casa matriz, puede ser mediante la creación de una nueva empresa o ampliación de una existente. En ambos casos se produce un flujo de inversión directa externa, mientras que si se decide contratar otra empresa en el extranjero para realizar una parte del proceso de producción, simplemente está aumentando el comercio entre firmas no vinculadas jurídicamente.
2.5.2. Deslocalización del proceso productivo
Al término deslocalización generalmente se lo asocia al traslado total o parcial del proceso productivo de una empresa desde el territorio nacional, a una nueva relocalización en el extranjero. Ello implica la dispersión geográfica de determinadas tareas dirigida a acrecentar la eficiencia productiva y la competitividad, particularmente a través de la radicación en lugares donde los costes laborales sean más bajos y los costos de conexión no anulen dichas diferencias.
Han sido las ETN las primeras en decidir su deslocalización del proceso productivo, para aprovechar las ventajas de esa fragmentación que también contempla acceso a mercados, insumos críticos, etc. En las diferentes etapas se requieren distintos niveles de tecnología y composición de los recursos capital y humanos, incluso en estos últimos con diferentes grados de calificaciones.
2.5.3. Decisiones sobre la propiedad de la empresa proveedora
En relación con las decisiones sobre propiedad, es oportuno profundizar su análisis. Así puede ser que una empresa prefiera la compra de insumos intermedios en forma competitiva (principio “arm's lenght”) o a empresas filiales o vinculadas, respetando en ambos casos la opción de descomponer su proceso productivo. Cuando se opta por mantener la propiedad de la empresa, la FIPP implica flujos de IED con la construcción de nuevas plantas productivas, ampliación o bien a la fusión o adquisición de empresas existentes en dichos países. En cualquier caso, se trata de IEDV y supone una fragmentación del proceso productivo en el seno del mismo grupo.
vinculada, las decisiones pueden ser de otra naturaleza pero igualmente complejas, porque en muchos casos implican acuerdos de colaboración donde se utilizan contratos que deben ser lo más completos posibles, que incorporan especificaciones necesarias para que los proveedores a quienes se ha confiado la tarea productiva externalizada, cumplan con los requisitos de calidad, plazo y precio de manera que se garantice la continuidad de la CGV.
Confiar en el mercado entregando una tarea a una empresa no vinculada, tiene sus costos que van desde los asociados a la búsqueda de los proveedores en mercados que no siempre son confiables o conocidos, hasta los costos de coordinar un proceso de producción en el que participan empresas independientes de países distintos. Ello puede ser más dificultoso que entre empresas vinculadas, porque implica en ciertos casos transferir conocimientos estratégicos para la producción, a lo que debe agregarse los costos por el control del cumplimiento de los contratos.
No obstante, deben contraponerse ventajas que surgen de la tercerización a firmas no vinculadas, con las que requieren menores inversiones, mayores posibilidades de lograr una especialización, reducción de costos fijos que se transforman fácilmente en variables cuando se producen caídas en los niveles de producción, entre otros factores. Debe advertirse por otra parte, que en numerosos casos las decisiones de contratar con empresas no vinculadas surgen de las mismas exigencias de las autoridades gubernamentales del país anfitrión, que tratan de ese modo de incrementar el valor agregado doméstico a través de empresas de capital local.
2.5.4. Escalamiento o mejora en las CGV
En el enfoque de CGV, el escalamiento (upgrading) se define como el proceso por el cual una firma mejora su posición dentro de la cadena, generando mayor valor como consecuencia de la producción de productos más sofisticados y la utilización de tecnologías más complejas. También el concepto comprende las estrategias utilizadas por los países y otros actores económicos, para mantener o mejorar sus posiciones en la economía mundial, donde el escalamiento es un proceso multidimensional que busca aumentar la competitividad económica y/o las condiciones sociales.
Dentro de las vías más accesibles de upgrading o escalamiento, se puede mencionar la mejora en procesos para transformar insumos, partes y componentes en bienes finales en forma más eficiente, como consecuencia de la reorganización del sistema de producción o por la introducción de una tecnología superior. También existen mejoras en productos que permiten a las firmas fabricar bienes más sofisticados, mientras que en otros casos se puede hablar de escalamiento funcional, donde las empresas pasan de realizar funciones simples de ensamblado, a la incorporación de otras tareas como fabricación de partes, componentes, diseño, provisión de servicios, etc.