3 PHYSICS PROGRAMME – FUSION PHYSICS
3.4 Plasma-wall interaction
Y precisamente el corolario de toda esta historia de la humanidad que se ha venido fraguando a lo largo de todo un proceso histórico largo, evo- lutivo y continuado, no es otro que la historia de la sinrazón, del desvarío, donde la falta o carencia de un verda- dero sentido a la existencia ha marca- do de manera indeleble el devenir de nuestra especie. Nos hemos servido los humanos de un sinfín de ideolo- gías y teorías de signo político en unos supuestos y religioso en otros más o menos aceptables o desecha- bles, según los casos, con tal de poner algo de orden y equilibrio a tanta sin- razón, pero los logros, después de muchos ensayos, no han terminado de culminar en lo que hemos de entender como el fin teleológico, último, de nuestra azarosa existencia. Es cierto que no podemos pretender encontrar una teoría o ideología perfecta porque
llevamos impreso el sello de la imper- fección como humanos. Esto es obvio. Pero, no deja de sorprender que la raza humana tras milenios de proceso evolutivo, al menos a nivel cognosci- tivo, no haya sido capaz de superar es- tadios ancestrales de su condición hu- mana tendente al mal y al desorden ético-moral.
Sería pecar de ingenuos, en mi criterio, creer que cualquier sistema político o religioso, del signo que sea, dulcificará la condición humana. Nun- ca ha sido así a lo largo de la historia y probablemente nunca lo será. No obstante, esto no debería ser inconve- niente para que el ser humano anhele un mundo mejor a nivel social donde se pueda vivir en paz y armonía y donde la justicia reine. Intentos ha ha- bido sin duda tal y como hemos veni- do analizando a lo largo del ensayo. Pero, seguramente esto será una uto- pía, un sueño irrealizable mientras la criatura humana no sea capaz de ejer- citar una de las capacidades de la que fuimos dotados y que, lamentable- mente, ejercitamos de mala manera, cuando la ejercitamos, claro está. Me estoy refiriendo a la capacidad conoci- da como lo que los países de habla in- glesa denominan Critical thinking (Pensamiento crítico) y que va más allá del puro y simple conocimiento. Se trata de saber ejercitar la capaci- dad de discernimiento por medio de la exploración e indagación de los fe- nómenos que acontecen y poder lue- go extraer las conclusionespertinen- tes.Y es que no ejercitar la capacidad del pensamiento crítico lleva, indefec- tiblemente, a la alienación y el des- propósito. Esta realidad nos permite aseverar sin ningún género de dudas que la condición humana reflejada a lo largo de su ya dilatada historia se ha caracterizado, como veníamos di- ciendo, por la sinrazón y el desvarío casi permanente.
Desde la dimensión de análisis que nos confiere la filosofía política yreli- giosa podemos estar en condiciones de decir (con las lógicas reservas que conlleva toda argumentación por muy loable que parezca) que los intentos habidos por establecer un mundo me- jor, más humano y fraterno, no se han visto colmados en absoluto. Se queda-
ron en eso, en intentos, posiblemente algunos cercanos a su consecución, pero, al final, frustrados como conse- cuencia, hemos de entender, de la fal- ta de pensamiento crítico que condu- jera a la aplicación y el desarrollo de sus programas.
Y es curiosamente la carencia de pen- samiento crítico la que caracteriza a una buena parte del mundo religioso fundamentalista e integrista en general. Ya lo venimos analizando a lo largo de este ensayo y pienso que las conclusiones al respecto son bas- tante determinantes. El mundo religio- so se rige por dos premisas principales que hacen que su credibilidad sea cada vez menor: por una parte la ig- norancia en unos casos y la ingenui- dad en otros frente a la realidad so- cial que nos rodea, y por otra la tergi- versación y manipulación alienante que lo envuelve con frecuencia. Frente a esta realidad que caracteriza en bue- na medida al mundo religioso radical actual se alza una forma nueva y dis- tinta de vivir y explicitar la religiosi- dad interior: la experiencia espiritual que no conoce barreras ideológicas y doctrinarias a las que son tan aficio- nados a crear los grupos religiosos fundamentalistas y ultraconservado- res. Barreras y obstáculos de todo tipo: raciales, culturales, sexuales, de creencias distantes de las propias, et- cétera, y muchas veces bajo el camu- flaje sutil del engaño y la falsedad cuando no la manifiesta animadver- sión hacia todo aquello que se escape del control de sus particulares catecis- mos adoctrinadores, los cuales consi-
deran intocables y con el sello de la exclusividad. Curiosamente el mundo fundamentalista religioso está en pleno auge, en especial en Latinoamé- rica donde pululan infinidad de grupos sectarios de corte evangélico-protes- tante; fenómeno, dicho sea de paso, que se está extendiendo a España en especial debido a la avalancha de in- migrantes provenientes de la América Latina. El fenómeno del expansionis- mo fundamentalista evangélico en La- tinoamérica ya fue analizado magis- tralmente por Florencio Galindo en su tesis doctoral sobre los extraños y ambiguos orígenes del desarrollo evangélico-protestante en aquellas la- titudes y que ya analizamos de manera un tanto somera hace un tiempo par- tiendo del excelente y profundo dis- curso del Prof. Galindo. Pero esto se- ría otra historia que abordaremos oportunamente en su momento de ma- nera más extensiva.
El quid de la cuestión del expansionis- mo religioso en nuestro tiempo es un fenómeno cuando menos curioso y sorprendente que lo que viene a poner de manifiesto son dos cosas de manera muy clara: la falta de auténtico pensa- miento crítico al que aludíamos antes y la crisis de las religiones tradicio- nales institucionalizadas.
Si el mundo de la religión está en cri- sis el de la política no le anda muy a la zaga, como ya hemos analizado igualmente a lo largo del ensayo. El sistema capitalista mundial se halla al
borde de la bancarrota pese a la pros- peridad económica de los países más ricos del planeta y ahora se encuentra con un problema que se está convir- tiendo en todo un fenómeno social y que a los países más prósperos y ricos del Norte les está desbordando: la in- migración de un gran parte de gentes provenientes de los pueblos pobres del Sur que huyen en desbandas víc- timas de la pobreza extrema y de las guerras entre pueblos y etnias. En fin, un auténtico caos que no sabe- mos cómo y cuándo acabará. En fin, un caos que los gobiernos y poderes fácticos de las naciones más influyen- tes del mundo no están sabiendo abor- dar de manera humanitaria y conve- niente (con las excepciones pertinen- tes, como es el caso de España donde la determinación del partido socialista en el poder comandado por el presi- dente Pedro Sánchez ha dado ejem- plo, cuando menos, de una actitud hu- manitaria ante el agravio que sufre la inmigración actual proveniente de paí- ses africanos).
Finalizo ya con un reflexión que sirva a modo de corolario y es que ante un mundo que se ha caracterizado a lo largo de su historia por la sinrazón de nuestra especie, la política y la re- ligión han sido dos poderosos instru- mentos al servicio -al menos teórica- mente- de la supervivencia humana proporcionándole razones suficientes para luchar por un mundo mejor donde todos los seres humanos, sin distinciones de ningún tipo por ba- rreras ideológicas -políticas y religio- sas-, consigamos llegar algún día a vivir en paz, igualdad y armonía pu- diendo así ser el fiel reflejo del Crea- dor y Autor de la vida que nos ha do- tado de las facultades precisas para la consecución evolutiva de tales lo- gros. De nosotros los humanos depen- de el alcanzar estas metas. R
Nota del autor
La bibliografía completa del ensayo Filosofía política y Religión se puede localizar en el libro electrónico (e- book) del mismo título y de próxima aparición en la Red. Karl Marx Friedrich Engels
la política y la
religión han
sido dos
poderosos
instrumentos al
servicio –al
menos
teóricamente–
de la
supervivencia
humana
proporcionándo
le razones
suficientes para
luchar por un
mundo mejor
donde todos los
seres humanos,
sin distinciones
de ningún tipo
por barreras
ideológicas -
políticas y
religiosas-,
consigamos
llegar algún día
a vivir en paz,
igualdad y
armonía
pudiendo así ser
el fiel reflejo del
Creador y Autor
de la vida que
nos ha dotado
de las
facultades
precisas para la
consecución
evolutiva de
tales logros.
Sería pecar de
ingenuos, en mi
criterio, creer que
cualquier sistema
político o religioso,
del signo que sea,
dulcificará la
condición humana.
Nunca ha sido así
a lo largo de la
historia y
probablemente
nunca lo será. No
obstante, esto no
debería ser
inconveniente para
que el ser humano
anhele un mundo
mejor a nivel social
donde se pueda
vivir en paz y
armonía y donde la
justicia reine
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