2.3 Results and Discussion
2.3.1 Policy 1
Se presenta algunos de los modelos más conocidos en el campo evaluativo, y sobre todo desarrollamos información sobre uno de los modelos llamado Plan EVA porque se utiliza de alguna manera en este país y se constituye en un modelo de auditoría. Entre los modelos que hemos elegido tenemos:
Modelo auditoría
Modelo Plan EVA
Modelo administración / 96
Modelo evaluación sumativa final
En forma breve desarrollamos algunas ideas que caracterizan estos modelos.
a) Modelo auditoría
Representado por Lucio Martínez. Se aplica por evaluadores externos a los centros, ajenas a la propia comunidad escolar. Este modelo constituye una adaptación del enfoque empresarial denominada auditoría integral de empresas.
Este modelo puede aportar tanto un diagnóstico sobre la estructura y funcionamiento de la escuela como organización y sistema, como los elementos necesarios que fundamenten estrategias de retroalimentación para la mejora.
Se entiende por auditoría como “el examen independiente de los recursos, organización, funcionamiento y resultados de un centro, realizada por un profesional” (Pérez y Martínez; Cit En CARDONA; 1997:189)
Según Ruiz (1996) este modelo corresponde a una evaluación externa de enfoque centrado en coste – beneficio. En este modelo de evaluación se lleva a cabo un análisis exhaustivo de su funcionamiento mediante la consideración de todos sus componentes a través de un número amplio de indicadores y controles
internos que den validez al modelo.
Tiene como finalidad valorar la eficiencia y eficacia del centro educativo en su aspecto económico, de organización y de funcionamiento.
Este modelo se basa en los aportes del enfoque empresarial, siendo sus parámetros básicos los siguientes:
Planificación exhaustiva de cada tarea
Máximo aprovechamiento de la información acumulada
Máximo interés por comprender la estructura, organización, funcionamiento y resultados del centro,
Asumir los riesgos
Definir con claridad los objetivos a conseguir por la institución
Identificar controles clave anticipadamente, utilizando procedimientos variados de información
Emitir el informe correspondiente.
Además considera como variables de la organización los siguientes:
Valoración administrativa,
Valoración de la eficiencia y del cumplimiento legal y
Valoración de la eficacia o resultados.
Las principales actividades que comprende este modelo son cuatro:
a) Planificación, etapa de previsión y se adecua al contexto de cada centro.
b) Ejecución, apoyada en las visitas de proceso y final, sirviendo esta última para comprobar todas aquellas dudas que puedan existir en cuanto a la valoración de componentes y obtener los últimos datos para valorar la eficacia o los resultados.
c) Conclusión, que se orienta a fijar la normativa sobre la elaboración del dictamen o informe que sintetice los aspectos nucleares de la
evaluación efectuada.
d) Valoración, es decir, el juicio de valor emitido al final del proceso acerca de las diferentes variables evaluadas. Estas valoraciones se organizan en función de las variables de la organización que señalamos líneas arriba.
Pérez y Martínez (1992) mencionan que este modelo aplicado a los centros educativos cumple las siguientes funciones y aportaciones:
Una REFLEXIÓN sobre el trabajo que se está realizando en el centro, puesto que se examinan todos los aspectos significativos del mismo, partiendo siempre de los objetivos que el mismo centro se ha trazado para su consecución.
Un DIAGNÓSTICO del centro, puesto que la primera parte del modelo se centra en la valoración de los recursos y, por tanto, constituye un diagnóstico de la institución en cuanto a sus posibilidades reales.
Un PRONÓSTICO del centro sobre la eficiencia y eficacia o resultados esperados.
ORIENTACIÓN y ASESORAMIENTO a los órganos directivos del centro, con respecto a las posibilidades del mismo, al cumplimiento de la normativa vigente, a la organización y funcionamiento generalmente aceptadas y practicadas en el sistema educativo.
REALIMENTACIÓN y REORIENTACIÓN de las estrategias y actividades que se llevan a cabo en el centro, para la consecución de los objetivos planteados. Esta realimentación se formaliza en “observaciones” a lo largo del proceso de la aplicación del Modelo y en el dictamen final del mismo.
Un CONTROL de la institución educativa que se realiza, en primer lugar, desde el órgano de gobierno del centro educativo, los cuales intervienen continuamente en la revisión de los controles internos en que se deposita la confianza para valorar la eficiencia en la organización y funcionamiento del centro educativo.
Una EVALUACIÓN OBJETIVA de la institución escolar, dado que toda la información de los componentes constituye un soporte objetivo que posibilita una valoración y opinión objetiva sobre el centro educativo y la consiguiente toma de decisiones basada en dicha valoración objetiva.
Una expresión clara sobre el RENDIMIENTO global del centro, obtenido desde diversas perspectivas y que conduce a diversas matizaciones: rendimiento sobresaliente, o muy deficiente, satisfactorio o insatisfactorio, etc.
Así, se parte de una concepción de la evaluación orientada a la toma de decisiones, convenientemente fundamentada en una información rica y precisa, base de la valoración que es, en esencia, el momento central de toda evaluación (García y Pérez J.,1984 Cit. En PÉREZ y MARTÍNEZ,1992:143-144)
b) Modelo de Plan EVA
Plan de evaluación de centros docentes no universitarios. Surge a propuesta del Ministerio de Educación de Madrid para mejorar la calidad de la enseñanza y con intención de alcanzar las siguientes metas:
• Iniciar la evaluación externa, así como, desde ella, suscitar actitudes positivas hacia procesos de autoevaluación.
• Difundir una cultura evaluadora entre todos los agentes educativos.
En este modelo se parte de la idea de la colegialidad, el enfoque colegiado, que significa el estudio del Centro como unidad funcional de planificación (SANTOS GUERRA, 1992). Fue puesto en marcha en el período 1991/92. Sus principales objetivos son:
Contribuir a la mejora de la organización y el funcionamiento de los centros, lo que redundará, sin duda, en la calidad de la enseñanza que imparten, y a la difusión de una cultura de autoevaluación entre los distintos sectores de la comunidad educativa.
Favorecer la calidad de la enseñanza a través de la mejora de la organización y funcionamiento de los diferentes centros docentes, asesorar, estimular y apoyar las actividades de evaluación interna o autoevaluación de los centros en los que se aplique el Plan y elaborar un informe general sobre la organización y el
funcionamiento en el conjunto de los centros evaluados. (MEC,1992 Cit. CANO;1998:177)
Es un modelo evaluativo que valora a los centros desde fuera. Se basa en el modelo de la Fundación Europea para la Gestión de la Calidad (EFQM) con algunas correcciones referente al entorno socio económico del centro y la influencia política de la administración educativa. A nivel metodológico este modelo defiende una evaluación cualitativa, participativa y democrática con todos los miembros del centro educativo. Como lo expresa Ruiz (1996) este modelo:
Propugna la instauración dentro de los centros de una cultura evaluadora que destierre el concepto de evaluación como fiscalización de la tarea y se llegue a una concepción de la evaluación del centro de carácter eminentemente formativo; para ello pretende acercar la figura de evaluador externo,..., al centro y a su entramado relacional para que desde una óptica más participativa pero sin perder el “distanciamiento” necesario sea capaz de transformarse en el facilitador o asesor externo que consigue de los diferentes colectivos del centro opiniones más libres y fundamentadas. (RUIZ;1996:63)
La estructura de este modelo está basada en un análisis dimensional. Las dimensiones que considera en la evaluación son:
Elementos inputs: • Contexto Elementos de proceso:
• recursos humanos y materiales • apoyos externos • alumnado • organización y funcionamiento • procesos didácticos Elementos outputs: • resultados educativos • rendimiento educativo.
Contexto.- Estudio del entorno desde un contexto amplio a un contexto concreto (tamaño y características del centro). Los indicadores de estudio que comprende esta dimensión son valorados mediante instrumentos concretos como entrevista y cuestionario al director del centro educativo y visita de las instalaciones.
Recursos humanos y materiales.- Se trata de conocer la situación laboral y el grado de bienestar del personal laboral del CE y la utilización que se hace del mobiliario y el material didáctico y pedagógico.
Apoyos externos.- Se refiere a los servicios, instituciones u otros de la comunidad que de alguna manera apoyan la labor del centro educativo.
Alumnado.- Comprende la evaluación de las características del alumnado en sus diferentes aspectos, los antecedentes escolares, sus aspiraciones y expectativas.
Organización y funcionamiento.- Se evalúa la programación, la gestión económica y administrativa, la organización pedagógica, participación de la comunidad educativa y relaciones con la comunidad.
Procesos didácticos.- Comprende la evaluación de la organización del aula, metodología, relación didáctica, evaluación, actividades de orientación y tutoría y las actividades extracurriculares.
Rendimiento educativo.- Esta dimensión se evalúa desde lo cuantitativo y cualitativo y se refiere a conocer sobre los resultados académicos y tasas e índice y las actitudes que el CE va logrando.
Mencionamos sus fases:
¾ Visita inicial
¾ Visitas de evaluación
¾ Análisis de la información y elaboración de conclusiones
¾ Visita final
c) Modelo administración/96
Este modelo de evaluación externa considera el uso del servicio de Inspección Técnica Educativa planteado desde la Administración Central. Según se expresa en la normativa española “corresponde a la inspección educativa la evaluación externa de los centros y con ella colaboran los órganos unipersonales y colegiados de gobierno, los órganos de coordinación didáctica y los distintos sectores de la comunidad educativa” (LORENZO;1997:408)
Entre las características de este modelo tenemos:
Su naturaleza referencial, pues considera la situación inicial del centro evaluado así como su propio contexto socio – económico y los recursos de los que disponen. Además, cada vez que se inicia la evaluación debe considerarse los resultados de las evaluaciones anteriores.
Tiene una dimensión temporal, toda vez que asume, no sólo las variables de entrada, sino también, la valoración tanto del proceso como de los propios resultados. De esta forma, la acción evaluadora se efectúa, en paralelo, sobre los procesos y los resultados.
Su intención formativa y tutora cuando se asume la elaboración del plan para la mejora, y que deberá orientarse al perfeccionamiento de los procesos o resultados que hayan tenido una valoración menos positiva o satisfactoria en función de los proyectos educativo y curricular de etapa vigentes en cada comunidad concreta.
Su reconocimiento del liderazgo pedagógico de la dirección, asumiendo “dicho liderazgo tanto en una línea de supervisión y evaluación de la enseñanza, como de potenciación de un clima escolar que promueve de manera adecuada el desarrollo profesional de los profesores”. (Lorenzo, 1997: 410)
d) Modelo Evaluación sumativa final
inicial y procesual. Se justifica sólo después de ejecutados dichos momentos.
Según Ruiz (1996):
La evaluación final pretende interpretar, valorar y juzgar los logros educativos y la consecución de los objetivos institucionales, u obtener datos al terminar el período de tiempo previsto para la realización de un trabajo, determinando si se han satisfecho las necesidades previstas, valorando los efectos positivos y negativos y analizando las causas que, en bastantes casos, se pueden plasmar en propuestas. (J.M. RUIZ, 1996: 115)
En este modelo la evaluación se aplica al finalizar un período, un curso o un programa, con el objetivo de comprobar si se lograron o no los objetivos. También se realiza para analizar la desviación e identificación de las causas que puedan haber originado el no logro de los objetivos, para la formulación de posibles medidas correctoras y la adopción de las mismas.
La evaluación final es una exigencia de la propia actividad, ya que reflexionar sistemática y colegiadamente sobre la práctica es imprescindible para comprenderla y mejorarla. La evaluación ha de convertirse en un proceso de diálogo, comprensión y , mejora.
Cada centro, en función de las etapas educativas que comprenda y de sus características particulares, seleccionará las variables que le resulten más significativas. (J.M. RUIZ, 1996:119)
Así también, este tipo de modelo pretende lograr los siguientes objetivos, recogidos de la propuesta trabajada por Ruiz (1996:116):
Cuantificar y analizar los resultados obtenidos a lo largo de un curso escolar.
Diagnosticar las causas del éxito o fracaso escolar.
Formular propuestas de corrección y mejora.
Analizar la adecuación, viabilidad, ejecución y provecho del proyecto educativo y de los proyectos curriculares del centro, etapa y área y proponer las modificaciones oportunas.
Informar de los resultados obtenidos, del diagnóstico y de las propuestas de la comunidad educativa, formulando dicha información como refuerzo
positivo.
Relacionar y retroalimentar los procesos de programación y evaluación siguientes, conexionando la evaluación final con la programación general anual y con la siguiente evaluación inicial.
De esta forma, este modelo comprende cinco grandes macrovariables de evaluación:
Planteamientos institucionales
La organización del centro.
El clima escolar.
Los medios o recursos.
La comunidad educativa.
2.5.2 Modelos para una evaluación interna y autoevaluación