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La primera expresión del miedo hace referencia a la existencia de acontecimientos y fenómenos concretos derivados del conflicto armado, los cuales impactan la experiencia personal y colectiva de los docentes. Estos acontecimientos son narrados en tres líneas temporales

CALENDARIO HISTÓRICO HUMANO

D E SC R IPT O

R Hace referencia a fechas y

periodos de tiempo específicos en que se sitúan los eventos de la guerra.

Da cuenta de eventos situados en el tiempo de forma no tan precisa. Permite el entrecruzamiento de distintas voces frente a un mismo relato.

Vincula el tiempo y la experiencia vivida. De allí que dé cabida a las añoranzas del pasado y a la evocación aspiracional de futuros otros.

C Ó D IG O S IN V IV O

Después que llegan los noventa,

llegan los paramilitares a

Tutunendo (EN2)

Hablemos de 97. De seguido había días donde todo mundo tenía que encerrarse (EN2)

Esos días al pueblo habían llegado unos hombres extraños

(CC2)

Toda la carretera era poblada

(EN2)

El día que se iba la energía, todos dormíamos en la misma cama (EN2)

Todos los días añoro volver a esos tiempos que para mí son

de grato recuerdo (GE2)

Matriz 2.Temporalidades del miedo

Es preciso señalar que las narrativas de los maestros y maestras del departamento no refieren de manera significativa una perspectiva temporal cronológica, es decir, no se tejen entre los márgenes del calendario. Dentro de las pocas referencias de tiempo calendario que acompañan las narrativas, se encuentra aquella que señala la llegada de los paramilitares al corregimiento de Tutunendo, ubicado en el municipio de Quibdó: “Llegan los noventa, y después que llegan los noventa, llegan los paramilitares a Tutunendo” y la magnitud que

adquieren los enfrentamientos bélicos a finales de esta década: “…Hablemos del 97. De

seguido había días donde todo mundo tenía que encerrarse. Los mismos paramilitares

3 La denominación de los acápites que estructuran los resultados, son códigos in vivo derivados del trabajo de campo realizado con los docentes en el territorio.

87 llegaban diciendo: "enciérrense" "-métanse a sus casas que ya viene la guerrilla-" y la gente corría de miedo…” (EN1) Los noventa se sitúan entonces, como un periodo crítico de guerra en el Chocó.

Rompiendo las líneas del calendario, los docentes señalan otras situaciones históricas que acompañaron la llegada de los paramilitares al territorio. Así, se refiere el carácter expansivo que adquieren los grupos armados al margen de la ley en las zonas rurales del departamento; situación que se vincula con su inmersión en escenarios de socialización de niños y niñas: “…sus padres le prohibieron ir al monte porque esos días al pueblo habían

llegado unos hombres extraños con uniforme y armas…” (CC2), “…andaba este niño

escuchando a los guerrilleros y haciéndoles mandados (…) la maestra lo saca del campo…” (CC3) Dicha problemática también se relaciona con las disputas por la tierra y el reclutamiento de menores, las cuales generan terror en la población.

Siguiendo las narrativas, otro de los hechos derivados del conflicto armado que contribuye a la instalación y propagación del miedo en el Chocó, es la presencia sistemática y sostenida de enfrentamientos entre los grupos armados. De esta forma, el fortalecimiento que adquieren los mismos en el año 97 - enunciado con anterioridad-, se intensifica con los señalamientos que realizan los maestros en relación con la indefensión y rendición del ejército nacional ante la potencia indestructible de las maquinarias del horror: “…escuchar

que los policías decían no nos maten, no nos maten…” (EN1)

En relación con los tiempos de la experiencia humana, los maestros y maestras develan la forma en que la magnitud del horror se corresponde con la exacerbación del miedo, traducido en lo disímil, confuso e inexplicable

“…Siento un fuuuerte estallido: ¡Tumm! Todo se estremeció, vea todo se estremeció (…) cuando de un momento a otro comenzamos a sentir: "paca,paca,paca,paca,paca, bum, bum ,bum”, de seguido, mis pobres hijas, mis sobrinas, mis hermanas; todo el mundo corría como a decir ehh, ehh "-Llegó el chorro y la gente ya no sabe para dónde van a coger-" y comenzamos a escuchar:

88 "-pam,pam,pam,pam,pam, pam" cuando de nuevo: "-bum, bum, bum,bum-" vea eso no se lo deseo a nadie …” (EN1)

Expresiones como “todo el mundo corría” y “la gente no sabe para dónde coger”, develan el estado de incertidumbre e impotencia derivado del miedo primitivo a la muerte. Sumado a ello, es posible evidenciar la forma en que esta emoción despierta un sentimiento empático. En el caso del docente citado, al reconocer la magnitud del daño que le ha sido infligido, así como su ausencia de responsabilidad frente al mismo, extiende sus lazos de corresponsabilidad para comprender que lo sufrido no debe quebrantar el florecimiento de ningún otro ser humano: “vea eso no se lo deseo a nadie”.

Junto a los fenómenos derivados del conflicto armado en el departamento, los docentes señalan la forma en que las secuelas de la guerra contribuyen a la permanencia del miedo. Esta emoción, cobra cuerpo en la inseguridad que se expande a lo largo y ancho del territorio, afectando los lugares considerados, tradicionalmente, de socialización y encuentro con el otro (como se verá con mayor profundidad en el siguiente numeral); en las simbologías que adquiere la violencia a través de mensajes alusivos a la guerra, los cuales sellan de manera definitiva algunos negocios del territorio; en la ausencia de progreso de las comunidades; en las trayectorias personales de los sujetos, cuyos nombres podían dar lugar a prácticas de humillación y menosprecio: “…recibí muchas burlas por cargar mi

nombre (Aureliano)…” (GE1)

El miedo generado por estos eventos y fenómenos derivados del conflicto armado en el departamento, suscitan por parte de los docentes la evocación de épocas pasadas, en las cuales la guerra no había fracturado la vida en el territorio. Así, retratan un departamento en el que era posible continuar la tradición de jugar en la calle, sin ningún tipo de temor; en el que la inseguridad no era movilizadora del miedo, pues se podía dormir con la puerta abierta.

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1.2Miedos expandidos: en esa época se podía tener la puerta abierta sin