Por último, también puede ocurrir que se nos pida la elaboración de una estrategia pero que se deje el trabajo del día a día para uno o varios empleados. En este caso ellos vertebrarán y dinamizarán. Nuestro trabajo consistirá en estudiar las necesidades del cliente, asesorarle, formarle y, tras un periodo de seguimiento, dejarle volar solo.
A) Consultoría (social media strategy)
• Elaboración de un plan estratégico personalizado, detallando: o Objectivos
o Medios (redes en las que hay que estar presente, cuántos blogs se necesitan, tipo de blog…)
o Detalle de herramientas secundarias a utilizar (programas
cliente…)
o Calendario de implementación y resultados o Presupuesto
• Formar a los trabajadores de la empresa para que aprendan a desenvolverse con seguridad en las redes sociales.
o Entrega de documentación sobre aspectos concretos de los social media o Tutoría presencial para enseñar la utilización y normas de etiqueta • Asesoramiento continuado
o Información sobre los cambios sustanciales ocurridos en los medios utilizados, las nuevas redes sociales y las últimas tendencias tecnológicas y sociales en este ámbito.
B) Vertebración (gestión diaria, social media planner)
• Conocer los productos y servicios de la compañía hasta su detalle más ínfimo.
• Generación de contenidos. Actualización 3-7 veces por semana.
• Atención a los seguidores o clientes. Escucha activa, dar una respuesta ágil, interpelación no intrusiva. Agradecerles su colaboración.
• Redireccionar las consultas a los departamentos correspondientes.
• Comunicar a la empresa las sugerencias de mejoras realizadas por los clientes.
• Responder a las crisis de manera rápida y profesional.
• Participar activamente en los foros del sector.
• Identificar a los líderes de opinión del sector, establecer relaciones y colaborar con ellos.
• Enviar los posts a Delicious, StumbleUpon, Digg, Marketing Fan, Menéame y Planetaki.
• Enviar el blog a Ping-o-matic y Technorati.
• Buscar palabras clave del sector a Google Alerts.
• Medición y evaluación de resultados con Google Analytics y busca mensual en Google, Yahoo! y Bing.
• Estar al día en innovaciones, netiqueta y tendencias de uso en redes sociales, para que la compañía continúe en la primera línea de frente de internet 2.0.
C) Dinamización
• Agitación para atraer a nuevos visitantes: acciones planificadas, con presupuestos y objetivos propios. Para generar saltos cualitativos y cuantitativos.
• Conseguir que los empleados clave de la compañía participen en el blog.
• Proponer intercambio de firmas entre blogs del sector.
• Identificar los influencers (líderes de opinión del sector, activistas, bloggers con gran seguimiento y credibilidad), darles confianza, ofrecerles descuentos y exclusivas, y convertirlos en brand ambassadors.
• Lanzamiento de campañas puntuales para aumentar el reconocimiento de la empresa en las redes sociales (iniciativas, ofertas, descuentos, obsequios para nuevos suscriptores o clientes ...).
7. El blog
7.1. ¿Blog o website?
Los blogs han revolucionado internet. Junto a las redes sociales, son la causa principal de que estemos hablando de la web 2.0. Un blog es una página web con unas
características particulares:
• Se puede crear sin tener conocimientos informáticos y con coste cero, utilizando programas especializados, que ofrecen una serie de plantillas y de herramientas que permiten personalizarlos.
• La información se presenta de forma cronológica, con la entrada más reciente en la parte superior de la página.
• Es participativo. Al final de cada artículo hay un espacio para que el lector pueda comentarlo (aunque el autor de la página puede restringir esta opción). • Puede incluir texto, fotografías, audio, vídeo…
La palabra blog procede de web log, más o menos traducible como "registro o
anotación en la red". En castellano se ha propuesto llamarlo también bitácora, por su similitudes con los cuadernos de bitácora, los libros donde antiguamente se registraban las incidencias diarias en los barcos: la posición geográfica, el tiempo o los
acontecimientos que habían sucedido a bordo del bajel.
Todas estas palabras dan una idea de la característica principal de los blogs: están concebidos para ser actualizados constantemente.
Website Blog
Presentación Estática Dinámica
Estructura Por secciones o apartados Cronológica
Dificultad de uso Elevada Baja
EJERCICIO
Sigue cinco blogs y cinco webs. Participa todo lo que puedas en ellos. Deja comentarios. Obsérvalas a diario durante una semana. A partir de tu experiencia como lector de blogs y de webs, ¿se te ocurren otras diferencias entre los dos formatos, más allá de las que te enumeramos?
¿Qué te aporta cada uno?
Esa facilidad de uso ha permitido que mucha gente que no se hubiera planteado jamás tener una página web pueda tener presencia en internet, una presencia que en algún caso ha llegado a ser superior a la de ciertas grandes organizaciones o medios de comunicación. Los blogs han democratizado internet y han roto la barrera entre
webmasters e internautas: ahora todos somos un poco de cada. El fan se convierte en
líder de opinión, en prescriptor, sin dejar de ser fan. Los consumidores se convierten en productores.
Entonces, ¿adiós a las webs tradicionales? En absoluto.
El blog no sustituye a la web de toda la vida: la complementa. Algunas organizaciones (y particulares) optan por tener las dos, otras, por una de ellas, otras (las menos), por ninguna. ¿Qué nos interesa a nosotros? Depende de qué queramos contar. Si queremos hablar de nosotros mismos, si miramos hacia dentro, necesitaremos una web. Si queremos tratar temas de interés general, si nuestra mirada es hacia fuera, nos conviene más un blog.
Pongamos un ejemplo. Somos una escuela de idiomas. Si queremos darnos a conocer, informar a nuestros clientes potenciales de cuáles son nuestras instalaciones, nuestros cursos y dónde nos encontramos, probablemente la web estática sea nuestra
herramienta. Esta web viene a ser como un folleto donde viene toda la información esencial para nuestro cliente o el que se está planteando serlo. Como el folleto, cada año puede publicarse una nueva versión de la página con unos pequeños retoques: los nuevos horarios y tarifas, la creación de un nuevo cursillo…
Supongamos ahora que ya tenemos esa web en funcionamiento, o que por el motivo que sea no nos preocupa que toda esta información práctica esté en la red, pero en cambio queremos posicionarnos como una escuela líder en nuestra especialidad, o queremos promocionar la música porque nos apasiona y creemos que merece un reconocimiento social mucho mayor. Entonces haremos bien en abrir un blog, donde podremos ir colgando de forma regular noticias y artículos de opinión sobre esta área de creación.
El periodista José María Álvarez Monzoncillo ofrece una visión no muy positiva sobre
los blogs (El País, 08 enero 2010): "La regla 90-9-1 creada por Jacob Nielsen parece
que se cumple en todas las comunidades creadas: el 90% son audiencia, pero no generan contenidos; el 9% son editores al modificar y opinar sobre lo que otros generan, y solamente el 1% son creadores. Los millones de blogs son verdaderos monólogos, sin capacidad de influencia y sin que sus opiniones lleguen a nadie."
No está falto de razón, pero se puede hacer una lectura distinta de sus afirmaciones: basándonos en los porcentajes que plantea, si nos convertimos en creadores de
contenidos a través de un blog formaremos parte de una minoría, nuestros argumentos serán replicados y difundidos por muchos otros blogs y llegarán a una gran audiencia. Y si es cierto que la mayoría de bitácoras tienen una repercusión escasa, hay unas pocas que tienen una enorme influencia, y si nos decidimos a crear una porque estamos convencidos de que puede llegar a estar entre las segundas, y no entre las primeras.
En cualquier caso, repasar la lista de razones para crear un blog de Visibilidad:
cómo gestionar la reputación en internet (Gestión2000, 2009) nos ayudará a llevar nuestra reflexión a un terreno menos maximalista y más racional. Los motivos propuestos por sus autores son:
• Para conversar sobre el sector.
• Para compartir noticias y contenidos de la propia organización. • Para conseguir feedback de los clientes.
• Para llegar a usuarios potenciales que no están en otros medios.
• Para crear y transmitir identidad y cultura corporativa. • Para fidelizar a clientes y crear una comunidad alrededor.
• Para informar con imágenes y vídeos, que en otros medios, como pueden ser las notas de prensa, no tendrían cabida.
• Para mejorar el posicionamiento de la marca en buscadores. • Para atraer visitas a la web corporativa.
• Para interesar a empleados, socios e inversores.
• Para gestionar una crisis respondiendo a las críticas abiertamente.
• Para conseguir contactos mediante el networking que propician los blogs. • Para conservar la historia de la empresa.