3. Introduction: Compile a Body of Findings (Task 3)
3.6 Potential Threat Vectors –Wireless (Short Range)
Los bosques nublados de la región Piura se encuentran influenciados por las características orográficas y ambientales que la depresión de Huancabamba le impone, constituyendo la mayor barrera biogeográfica para las taxas montanas (Weigend, 2002), además son de importancia mundial por sus niveles de diversidad biológica y endemicidad (Hernández et al., 1992; Myers
et al., 2000; Flanagan et al., 2005; Herzog & Kattan, 2012).
Estos bosques pertenecen al Área de Endemismo de Aves Sur de los Andes Centrales (EBA 046), colindando en sus zonas bajas con los bosques secos de la Región Tumbesina (EBA 045), y con el pajonal del Páramo de los Andes Centrales (EBA 043) en sus zonas altas (Ugaz & Saldaña, 2014). Dichas áreas no presentan límites estrictos (Flanagan et al., 2005), por lo
que en el presente estudio fue posible registrar especies de rango restringido a tales EBAs (Tabla 2).
En el presente estudio se registraron en total 133 especies de aves (Tabla 1), evaluando el Bosque nublado de Cuyas – Los Molinos (BNCM), Bosque nublado de Aypate (BNA) y Bosque nublado de Ramos (BNR); mientras que Flanagan & Vellinga (2000), evaluando los primeros dos bosques pero reemplazando la última área por el Bosque nublado El Toldo el cual presenta las mismas características biogeográficas que el BNR, registró en total 120 especies de aves.
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En el BNCM, se registró 96 especies de aves (Tabla 1) en el rango altitudinal de 2400 a 2900 m y un esfuerzo de muestreo de nueve días por un evaluador. Vellinga et al. (2004), reportan 105 especies, en un rango
altitudinal de 2400 a 2900 m y un esfuerzo de muestreo de tres días por tres evaluadores; adicionalmente Crespo (2013), registró 103 especies en un rango altitudinal de 2159 a 2825 m y un esfuerzo de muestreo de 35 días por un evaluador. No obstante, BirdLife International (2015a), reconoce que la lista del BNCM sobrepasa las 130 especies de aves, sin enumerar un listado completo de las mismas, indicando 13 especies de rango restringido, de las cuales se logró registrar solo siete (Tabla 2). En suma el BNCM albergaría 131 especies de aves (Anexos, Tabla 5) registradas hasta la fecha, valor que sobrepasa por 2 especies lo estimado por la curva de acumulación (Figura 6).
Es importante resaltar que no se logró registrar algunas especies, amenazadas y de importancia ecológica, reportadas previamente (Anexos, Tabla 5) que reflejan el estado actual de degradación del BNCM que ha avanzado 15 años respecto a los primeros estudios. Como ejemplo de ello, Crespo (2013), registró a Myrmeciza griseiceps, una especie sensible
especialista de Chusquea ssp. “suro” (Zimmer & Isler, 2003), con 14
individuos el 2007 (dos muestreos: noviembre-diciembre), nueve individuos el 2008 (cuatro muestreos: enero-abril), y tan solo un individuo el 2013 (un muestreo: febrero); para el presente estudio en 2015 (julio-octubre) no se
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a la ausencia de muestreos entre noviembre-diciembre, o es evidencia de la extinción local de la especie, principalmente por la degradación de su hábitat por empleo del “suro” para construcción de cercas, puertas y techos de viviendas (Zimmer & Isler, 2003; Zambrano, 2011).
Se destaca para el BNCM a Penelope barbata entre las especies más
dominantes (Figura 5), con una mayor densidad poblacional, 2 ind/ha, que en los otros bosques (Tabla 1); el registro a Ciccaba albitarsis 30 km al oeste
de su distribución conocida (Holt et al., 1999; BirdLife International, 2015c);
y el registro reproductivo de Asio stygius, con dos juveniles fotografiados
(Anexos, Figura 32) el 4 de octubre de 2015, coincidiendo con Olsen & Kirwan (2015), que mencionan un postura de dos huevos entre noviembre- mayo. En este caso, los juveniles parecen tener entre cuatro a cinco meses de vida, adicionándole aproximadamente un mes de incubación (), la puesta debió haberse dado entre abril o mayo. En el mismo parche de bosque, el 13 de junio de 2015 se registró y fotografió un adulto (Anexos, Figura 31). En el BNA, se registró 85 especies de aves (Tabla 1) dentro del rango altitudinal de 2400 a 2885 m y un esfuerzo de muestreo de cinco días por un evaluador. Vellinga et al. (2004), reportan 58 especies en un rango altitudinal
de 2800 a 3100 m y un esfuerzo de muestreo de dos días por tres evaluadores (el rango altitudinal puede tener algún error de medición puesto que dicho rango no existe en el área); ocho de ellas, no registradas en el presente estudio (Anexos, Tabla 5). BirdLife International (2015b), reporta 67
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especies de aves, sin enumerar un listado completo de las mismas, indicando seis especies de rango restringido, de las cuales se logró registrar solo cuatro (Tabla 2). En suma, el BNA albergaría a 95 especies (Anexos, Tabla 5), valor por debajo del teórico estimado por la curva de acumulación (Figura 7), 101 especies diurnas y 5 nocturnas.
Entre los registros de importancia resaltan Andigena hypoglauca (NT) y la
endémica de Perú Megascops koepckeae, 150 km al norte de su localidad
más norteña conocida en el Refugio de vida silvestre Laquipampa, Lambayeque (Fjeldså et al., 2012). En torno a esta especie existe la polémica
de si la actual subespecie sureña hockingi es una especie diferente de la
actual subespecie norteña koepckeae (König & Weick, 2010; Holt et al.,
2013), quedando incertidumbre sobre las relaciones poblacionales entre esta nueva población hallada en el BNA y la subespecie koepckeae.
La única especie simpátrica posible que M. koepckeae presenta en la región
Piura es M. roboratus (König & Weick, 2010), quien habita en bosque seco
bajo los 500 m (Schulenberg et al., 2010; Holt et al., 2013). Aun así existe un
registro de M. roboratus entre los 2450 a 2550 m en el Bosque de Utuana -
Provincia de Loja, cerca de la frontera entre Perú y Ecuador (Vellinga et al.,
2004). Es necesario realizar un estudio más profundo sobre el tema, e incluso comprobar filogenéticamente el estatus de las tres poblaciones de esta especie.
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En el BNR, se registró 74 especies de aves (Tabla 1) en el rango altitudinal de 2600 a 3200 m y un esfuerzo de muestreo de cuatro días por un evaluado. Naturaleza y Cultura Internacional (NCI) mediante un inventario rápido de biodiversidad (RAP’s) registró en el 2006 a 78 especies de aves (Instituto de Montaña, 2010). A pesar de registrar una riqueza similar, Instituto de Montaña (2010) reporta 22 especies que no se lograron registrar en el presente estudio, ninguna de ellas amenazada o de importancia ecológica (Anexos, Tabla 5). En suma serían 96 especies, cercano a lo que estima curva de acumulación (Figura 8) de 96 especies diurnas y 5 nocturnas. El BNR es una zona potencial para el registro de especies cuya distribución más sureña se reporta justo pasando la frontera en Ecuador, como Doliornis
remseni (Schulenberg et al., 2010), además de ser el más importante de los
tres bosques (Tabla 2) por acoger a 11 especies de valor ecológico, dos especies más que el BNCM con quien se complementa en la conservación de dichas especies biológicamente valiosas.
Las especies dominantes del BNR fueron en su mayoría especies insectívoras y frugívoras de bandas mixtas de dosel, entre las que destacan
Tangara viridicollis (7.65 ind/ha) y Anisognathus lacrymosus (5.76 ind/ha).
No obstante, también se registraron especies de bandadas mixtas (Anexos, Tabla 6) consideradas poco frecuentes o raras por Schulenberg et al. (2010)
como Dubusia taeniata (0.12 ind/ha) y la Casi Amenazada Saltator cinctus
(0.12 ind/ha). La presencia de numerosas especies de la familia Thraupidae
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en las bandadas mixtas da cuenta de una buena disponibilidad de frutos que caracteriza a los bosques menos fragmentados (Mangini & Fanjul, 2013). La densidad poblacionales de las especies de aves variaron de un bosque a otro (Tabla 1), las especies más densas fueron para el BNCM fueron Colibri
coruscans (4.14 ind/ha), Systellura ruficervix (4.0 ind/ha) y Heliangelus viola
(3.8 ind/ha); para el BNA fueron Patagioenas fasciata (6.56 ind/ha),
Nyctidromus albicollis (5.5 ind/ha) y Heliangelus viola (3.52 ind/ha); para el
BNR Tangara viridicollis (7.65 ind/ha), Anisognathus lacrymosus (5.76
ind/ha) y Heliangelus viola (5.53 ind/ha).
Dentro de las especies de rango restringido a bosque nublado (EBA 046), H.
viola, que no es una especie especialista ni tiene requerimientos alimenticios
estrictos (Heynen & Boesman, 1999), ha sido la tercera especie más abundante en todos los bosques con 3.80 a 5.53 in/ha (Tabla 1). P. barbata
se vio afectada por la disponibilidad de bosques maduros como fuente de alimentos (del Hoyo & Kirwan, 2015) como existen en el BNCM, hallándose 2.0 ind/ha, y en el BNR, hallándose 1.76 ind/ha; mientras que en el BNA sus poblaciones están siendo mermadas por la deforestación y subsecuente expansión agrícola, mostrando 1.04 ind/ha, una reducción del 50% de la población respecto a los otros bosques mejor conservados. Se reporta la tendencia de Coeligena iris a ser menos abundante a medida que el rango
de distribución de los parches de bosque es altitudinalmente más elevado,
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con mayor densidad en el BNCM 1.64 ind/ha (1900-2900 m), BNA 1.04 ind/ha (2400-2900), BNR 0.59 ind/ha (2600-3200 m).
Los índices de diversidad alfa (Tabla 3) indican que el BNCM es el más diverso (H’ = 5.763 bits/ind.), a pesar de que todos los bosque tienen valores cercanos, además fue el área con menor dominancia (1-D = 0.975) con la proporción de que dos individuos pertenezcan a la misma especie tras dos extracciones sucesivas sin reemplazamiento de 1 en 40 (1/D = 40.206). La diversidad beta, evaluada como Similaridad de Bray-Curtis (Tabla 4) es moderada entre el BNCM y BNA (IBC = 60.0%), siendo baja entre el BNCM y
BNR (IBC = 39.6%). Esto se debe principalmente al aislamiento del BNCM de
la cadena principal de la cordillera de los Andes (Figura 1), prueba de ello es la ausencia de especies como Cyanolyca turcosa, A. lacrymosus, Pipreola
arcuata y A. hypoglauca (Vellinga et al., 2004).