Hasta aquí se ha hecho una aproximación teórica en torno a la escritura como elemento fundamental en la vida del hombre. Ahora nos centraremos un poco en la forma como este proceso se hace visible en el desarrollo del ser humano. Para tocar este aspecto retomamos los aportes teóricos hechos por la doctora Emilia Ferreiro, quien se ha dedicado a investigar el proceso de apropiación de la escritura en el ser humano desde que inicia sus primeros años de vida.
Ferreiro(1988) en sus investigaciones ha determinado que los niños y las niñas tienen una prehistoria escolar para aprender escribir; esta investigadora confirma con sus tesis que un niño desde su primeros años de vida hace una aproximación a la escritura. Según Ferreiro (1988), los garabatos que realizan los niños expresan el intento de organizar las grafías en una línea recta, por eso, para el niño, escribir es hacer garabatos, también puede haber un intento de combinaciones bolitas y palitos que ponen de manifiesto los primeros pasos para la apropiación de la escritura, siempre utilizan la imaginación creando historias con dibujos. El lenguaje escrito no se puede ver a simple vista porque solo está con sus garabatos, sin embargo cuando a los niños se les pregunta el significado de cada dibujo es clara la idea que representan en la hoja.
Con elementos como los mencionados anteriormente, la doctora Ferreiro aborda sus investigaciones y divide las grafías de los niños en cuatro grandes etapas:
• Los rayones: son trazos transversales en las hojas, bastante burdos, que el niño utiliza indistintamente para escribir o dibujar.
• Los garabatos: son grafismos semiestructurados, parecidos a 'culebritas u hormiguitas', con los que el niño asimila el tejido continuo de letras que percibe globalmente en los textos.
• Las pseudoletras: son grafías estructuradas, diferenciadas entre sí, con rasgos semejantes a las letras convencionales.
• Las letras: son las grafías convencionales que se utilizan en la cultura.
Ferreiro (1988, p.128)dice: “no cabe duda que la escritura tiene un origen extraescolar, la escritura existe en múltiples objetos, el niño trata de comprender qué clase de objetos son esas marcas graficas” la mayoría de veces creemos que el lenguaje escrito solo está en los libros y se desarrolla cuando se inicia la etapa escolar, pero estas apreciaciones distan de la realidad. El mundo en el que vivimos está marcado por la presencia constante del lenguaje escrito; aparece tanto en mayúsculas como en minúsculas, es visible en supermercados, en las calles, en la televisión, en los cuentos, en los letreros, en las películas, en los periódicos. Al ser tan evidente, es fácilmente percibido por los niños en sus imágenes visuales y procesado en su mente, por este motivo “los primeros intentos de escribir de un niño se parecen a las formas cursivas del adulto o se parecen a los simples letreros que ya se han mencionado” Ferreiro (1988, p. 116)
Por consiguiente, cuando el niño diferencia el dibujo de la escritura, comienza a representar por escrito lo que quiere comunicar, empleando signos y a medida que se apropia de la escritura cambia, hasta emplear las letras del alfabeto del país en que se encuentra. Ferreiro divide el sistema de escritura en 4 niveles: el nivel 1, el pre silábico, el silábico y el alfabético.
NIVEL 1
En este nivel la reproducción de rasgos constituye una forma básica de escritura, ya sea ésta cursiva o de imprenta. Si es cursiva se pueden encontrar grafismos ligados entre sí, como es el caso de este garabato, elaborado por un niño de tres años.
PRE SILÁBICO
En el segundo nivel, el niño, realiza diferentes combinaciones logrando un significado, para ello, diferencia y relaciona el dibujo entre la escritura, escribe empleando garabatos y letras, las cuales solo son interpretadas por él.
Ilustración 2 Pre silábico en el desarrollo del proceso de escritura. Emilia F
SILÁBICO
En este nivel, el niño trata de dar un valor sonoro a cada una de las letras que componen una escritura, pero en ese intento divide la palabra en sílabas y cada letra vale por una sílaba. Como se puede observar en el siguiente ejemplo:
ALFABÉTICO
En el último nivel se constituye la escritura alfabética. En éste, el niño otorga un fonema para cada grafismo y a partir de ese momento afrontará solamente problemas de ortografía y por este motivo se puede comprender lo que escribe.
Ilustración 4 Nivel alfabético en el desarrollo del proceso de escritura. Emilia F
En el libro “Nuevas perspectivas sobre los procesos de lectura y escritura”, Emilia Ferreiro(1989) se centra en la escritura alfabética, ya que ésta puede ser el resultado de la unión entre los dibujos que evolucionaron a pictogramas o signos significativos, luego a una
representación grafica de una idea o palabra denominada ideograma, para más tarde convertirse en cualquier forma de escritura en la que los caracteres representan sílabas, como las usadas en lenguas tamil o japonés, por ejemplo los números y líneas en formas de T.
Respecto a esto Ferreiro (1988, p. 119), afirma que: “El lenguaje oral y escrito es un sistema de símbolos ya sea una palabra una frase, una metáfora con un significado o idea con la realidad que cada uno representa, en el lenguaje escrito los niños deben relacionar su escritura con las ideas, conceptos o significados sobre lo que están escribiendo si se trata de niños alfabéticos”
Como se observa, estas habilidades son un instrumento primordial para desarrollar el pensamiento, la comunicación e interacción con los demás y con el medio, además se transforman en instrumentos muy valiosos para aprender y obtener información del medio circundante.
En el mundo actual es de vital importancia fortalecer el desarrollo de la capacidad para aprender, de tal forma que los aprendices vayan a la vanguardia de los avances científicos, sociales y culturales, más aún cuando la ciencia y la tecnología avanza muy rápido. Por este motivo es primordial promover en los niños buenos procesos alfabetización que les permitan adquirir la habilidad para leer cuentos, libros de algunas áreas, recetas, o poesía, igualmente es importante brindarles la oportunidad para que tengan contacto con todo este tipo de materiales dentro del salón de clases. Todo lo anterior sumado al valor que los docentes e investigadores deben dar a los primeros trazos o gráficas como parte del desarrollo del proceso de escritura en los niños y niñas tal como lo afirma Goodman (1988, p. 200) quien dice que “en este momento se reconoce los comienzos de la escritura en cosas que antes las llamaban simples garabatos”, idea que se complementa con la teoría de Emilia Ferreiro sobre la historia de la escritura y la prehistoria extraescolar.
Del mismo modo, se debe aprovechar la manera en la que conviven los niños de la misma edad, ya que se encuentran en una misma situación, poseen los mismos intereses y conocimientos para ser compartidos; estos elementos pueden ser una gran posibilidad para que los niños comprendan la escritura, intercambien textos o ideas. Sin embargo, en algunos colegios no son aprovechados porque los docentes creen que, como lo propone Ferreiro (1988, p. 156), son “simplemente intercambios de errores que dificultan la enseñanza y alteran la disciplina puesto que los niños deberán aprenderlo siguiendo ordenadamente las enseñanzas del maestro”
Para Yetta Goodman (1996. P. 50) “el aprendizaje de la escritura va de “la inversión a la convención”, se desarrolla y se perfecciona en la medida que los niños tengan la oportunidad de “escribir” cotidianamente en el aula y se acerquen progresivamente a los rasgos convencionales de la escritura en su lengua materna”. La escritura de los niños es simbólica y significativa, los niños deben construir textos según su experiencia, compartiendo y construyendo conocimientos entre ellos mismo y así aprender entre todos.
2.1.4.2. Actividades lingüísticas que favorecen el desarrollo del proceso de