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5.1.3.1. ELECCIÓN DEL CRITERIO DE CORTABILIDAD

El particular carácter del alcornoque, que puede producir corcho hasta elevadas edades, hace que no sea fácil determinar cuál es la edad a la que se alcanza su plenitud productiva; precisamente esta particularidad ha contribuido durante el último siglo a no acometer ni cortas de regeneración –que tienen una difícil justificación sobre Quercus en el medio mediterráneo- o al menos el acotado de determinadas superficies, asumiendo una vida útil indeterminada por larga. En las dehesas es frecuente aplicar este criterio ya que el árbol está cumpliendo sus funciones plenamente mientras se mantenga vivo.

En definitiva, el criterio de cortabilidad aplicado ha sido el biológico, manteniendo a la encina, quejigo y en particular el alcornoque productor hasta la muerte del árbol.

Se tomará entonces, aunque sólo con el objeto de formalizar los contenidos del plan técnico en aspectos básicos como la cuantificación de la superficie a

regenerar, una edad de madurez de referencia de 144 años para el alcornoque y 270 años para encina y quejigo.

5.1.3.2. TURNO DE DESCORCHE Y DIÁMETRO DE DESBORNIZADO EN ALCORNOCALES

El turno de descorche debe ser tal que, sin ocasionar daños al arbolado, proporcione un corcho cuyo grosor medio esté comprendido entre los calibres más valorados económicamente. Los condicionantes ecológicos y del aprovechamiento aconsejan un turno de entre 9 y 11 años. En nuestro caso, de acuerdo con lo que aconseja la experiencia previa, se establecerá un turno de 9 años. De forma excepcional, por problemas en la pela debido a que “se de mal”, puede dejarse de hacer una pela para el año siguiente, para con posterioridad recuperar el turno de 9 años. Por otro lado, el mercado del corcho tiene precios muy fluctuantes, en pico de sierra, siendo a veces aconsejable retrasar el descorche ante el bajo precio de venta.

La circunferencia normal o perímetro sobre bornizo debe de ser al menos de 70 cm para realizar el desbornizamiento inicial.

5.1.3.3. ELECCIÓN Y CARACTERIZACIÓN DEL MÉTODO DE ORDENACIÓN

El método de ordenación se asimilará al de tramo móvil en regeneración, entendido en el sentido de A. Madrigal54, es decir, método por el que pueden lograrse diferentes estructuras, entre ellas la estructura global de masa regular si se logra en cada periodo la regeneración de superficies iguales a la cabida periódica […]; de masa semirregular cuando intencionadamente o no, la regeneración de algunos cantones se logra en dos períodos […]; incluso estructuras globales que suponen un primer grado de irregularidad al prolongarse la regeneración de los cantones hasta tres períodos […].

Este método plantea, en su concepción más pura, una organización de cortas basadas en el aclareo sucesivo. Dichas cortas, como ya se ha comentado, no tienen sentido en una masa de estas características en la que no existen cortas de regeneración debido, en parte, a que no está tan clara la relación corta-regeneración-aprovechamiento y, en parte, al sacrificio de cortablidad que se produce en el alcornoque con la pérdida de corcho. En cualquier caso, las cortas que se realicen se parecerán más a unas cortas fitosanitarias de entresaca.

La elección del método de ordenación en las dehesas viene determinado fundamentalmente por la falta de cortas de regeneración y por las dificultades de regeneración fruto del pastoreo, como señala A. San Miguel55.

Por otra parte, la elección de bosquetes a regenerar se simplifica porque existen numerosas zonas abiertas, con arbolado hueco, que permiten el establecimiento del futuro regenerado, aunque siempre van a existir dentro del

54

MADRIGAL COLLAZO, A. Ordenación de montes arbolados. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. ICONA. Madrid. 1994.

55 SAN MIGUEL, A. Capítulo 16, Ordenación de la Dehesa del libro Ordenación de montes arbolados

tramo bosquetes con cobertura suficiente o con alcornoques aún productores de corcho que no se cortarán.

Este método aprovecha al máximo la regeneración natural, pero resulta conveniente planificar, además, actuaciones de regeneración artificial para aclarar y asegurar el cumplimiento de la regeneración. No obstante la protección del regenerado y la disminución, en su caso, de la carga ganadera deben permitir la regeneración.

5.1.3.4. ARTICULACIÓN EN EL TIEMPO

El periodo de aplicación de la ordenación será de 18 años.

Las actuaciones giran, en lo que respecta a los alcornoques, en torno al año de descorche, ya que los alcornoques se encuentran dispersos por todo el monte.

La rotación de las actuaciones de mejora, tanto en la masa mixta como en el alcornocal, será de 9 años y se realizarán cuando sea factible. En lo que respecta a los alcornoques, las actuaciones serán los años centrales entre descorches, es decir, a los 5 años después de un descorche, decisión que tiene que ver con el hecho de concentrar las actuaciones lo más posible, no interfiriendo por tanto con el descorche.

Las cortas fitosanitarias podrán ejecutarse cualquier año, tratando de alejarlas lo más posible de las labores de repoblación, para que el regenerado se encuentre relativamente desarrollado.

5.1.3.5. DIVISIÓN DASOCRÁTICA

Se trata de identificar aquellas superficies que necesitan de regeneración, aquellas que estarán en preparación para la regeneración y aquellas en las que se realizarán los tratamientos de mejora.

Al tratarse de un monte adehesado con relativamente poca superficie en la que todos los usos y aprovechamientos están interrelacionados con la mejora y perpetuación de la masa, y por lo tanto con su ordenación, tan sólo a efectos de cálculo se van a separar la superficie con predominio de alcornoques y el resto de la masa en la que predomina la encina.

Por lo tanto, en cuanto a las superficies a regenerar, se tiene como referencia la cabida periódica, es decir:

d

E

S

E

S

k

S

Qs Qs Qi Qi cabida



donde,

S

Qi y

S

Qs son respectivamente las superficies pobladas

principalmente con Quercus rotundifolia Lam. y Quercus suber L.,

E

Qi y

E

Qs son respectivamente las edades de madurez para cada especie,

d

es la duración del periodo de ordenación y

k

es una constante que varía de 1 (tramo único) a 2 (artículo 203 de IGOMCAA) y que su valor depende del estado de la

regeneración, del desequilibrio de edades de la masa y de la duración del periodo de regeneración. Considerando los valores anteriormente indicados:

S

Qi = 291,71

E

Qi = 270 años

S

Qs = 8,02

E

Qs = 144 años

k

= 1,5

d

= 18 años

Se obtiene un valor teórico de la cabida periódica de 20,45 ha que, multiplicado por la constante, queda 30,67 ha.

Para la formación del grupo de regeneración, se consideran como prioritarios aquellos cantones que, por sus características selvícolas, sean de urgente regeneración (desprovistos de vegetación arbórea, con arbolado decrépito o cambio de especie) y aquellos orientados a minimizar los sacrificios de cortabilidad, etc. En la presente ordenación se opta, dentro de los cantones más huecos, por aquel en el que la regeneración se está viendo más impedida.

Tramo móvil: se considera el cantón 3 con una superficie de 25,27 ha, de

las cuales 25,03 ha son forestales.

Grupo en preparación: no se elige a priori, por desconocerse la

evolución de la masa y, en concreto, del regenerado en el cantón, aunque en principio serán superficies del cantón 1 ó 4, al ser aquellos los que se encuentran más huecos y con menor regeneración.

Grupo de mejora: resto de la superficie del cuartel de ordenación.

5.2. SECCION 2ª: ORDENACION DE LA GANADERÍA