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At present there is no fire protection commodity classification for lithium-ion cells At

Lithium-ion Cell and Battery Commodity Specification: Gap

Gap 2.1 At present there is no fire protection commodity classification for lithium-ion cells At

Paul Virilio concluye en que cada revolución tecnológica tendrá que ve- nir seguida por una serie de «ajustes» de lo que no funciona en sus prime- ros desarrollos. Desarrollar medidas tecnológicas, organizativas y sociales que prevengan los accidentes y reciclen los residuos propios de cada tec- nología debe ser una parte insoslayable de cada ciclo tecnológico. Sin em- bargo en la situación actual, que Virilio caracteriza como «el imperio de la velocidad», se da una reducción de lo político que hace que los instigado- res del desarrollo tecnológico (principalmente militares y empresarios) se desentiendan de los efectos negativos de éstos. Así, por ejemplo, después de haber dejado las fábricas de elementos de silicio fuertes bolsas de con- taminación en zonas como el Silicon Valley de California, han sido trasla- dadas a países del Tercer Mundo donde las políticas medioambientales son inexistentes o de escaso cumplimiento.

Si miramos cualquiera de los aspectos de la innovación tecnológica nos encontramos con que la realidad de la apresurada implantación de nuevas tecnologías avanza mucho más deprisa que cualquier regulación sobre sus efectos negativos. Si miramos el mundo de los videojuegos y demás entre- tenimientos informáticos para niños veremos que las alarmas e intentos de

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Virilio y la crítica de la velocidad: por una ecología gris SyU

regular su producción o uso llegan mucho después de que el videojuego o desarrollo haya tenido una fuerte implantación5.

Es importante entender cómo la velocidad ha destruido el medio am- biente, no sólo en lo industrial sino también en lo informacional, de tal manera que las distancias espaciales y temporales, que han subrayado his- tóricamente su pluralidad, han sido destruidas ahora por la uniformidad que la técnica ha impuesto. Es por esto por lo que Virilio aboga por una ecología gris como complemento de una ecología verde.

Virilio cita a Paul Morand cuando dice que «la velocidad destruye el co- lor, cuando un giroscopio está girando todo se vuelve gris»; lo cual, expre- sado en un sentido general se refiere a un ambientalismo que pudiera poner coto a la aceleración desbocada6. Por esto es tan importante hasta qué pun-

to la velocidad ha destruido el entorno no sólo industrialmente sino infor- máticamente; las distancias espaciales y temporales que históricamente han subrayado su pluralidad han sido ahora destruidas por la uniformidad que la técnica ha establecido. Y así, Virilio argumenta que la ecología gris es un complemento de la ecología verde, con la que ya estamos familiarizados, ya que «es hora de darnos cuenta que las luchas ecológicas más importantes de las últimos años tienen un común denominador; han tenido lugar y se han organizado alrededor del problema de la velocidad y sus vectores, de la ex- pansión de ese área. Desde el campo de Larzac a la ciudad de Malville, des- de el aeropuerto de Tokio–Narita, a la marea negra de la Bretaña, territorios que han sido defendidos por la lucha popular, contra el mismo enemigo: la aceleración física o mecánica»7. Por lo tanto, para Virilio es la preocupación

por la tierra así como la preocupación por las sociedades y por los cuerpos humanos lo que dirige el argumento de que su mediatización va a llevar, sin remedio, a una dictadura de la técnica. O, dicho en sus palabras, «durante los últimos dos siglos de nuestra historia, la geografía física de Francia ha desaparecido completamente bajo la maraña inextricable de diferentes siste- mas de comunicación… no sólo la deslocalización ocupa más territorio que la localización, sino que lo ocupa en un modo totalitario…si, como desea la OTAN, le quitamos a cada sistema de comunicación lo que tiene de sistema

Eloy Portillo y Pedro Costa SyU

105 5 Brühl, A (2000), Cyberkids,Münster.

6 Virilio, P. (1997), El cibermundo, la política de lo peor, Cátedra, Madrid, p. 59 7 Virilio, P. (1990), Popular Defense & Ecological Struggles, Semiotext(e), New York, p. 89

público neutral y lo hacemos completamente tecno–logístico, entonces lo que tienes ante tus ojos es el verdadero cuerpo físico del moderno estado to- talitario, su cuerpo de velocidad»8.

En realidad, para Virilio, desde el momento en que la humanidad perdió su relación corporal sobre la Tierra, con ese evento se termina la Ilustración, ya que el objetivo era «romper toda resistencia, toda dependencia de lo lo- cal, abatir la oposición a la duración y a la extensión, no sólo en relación al horizonte terrestre, sino también a la altitud de la órbita de nuestro satélite»9.

Esto se ve claramente cuando uno considera la experiencia de astronautas como Buzz Aldrin quien, habiendo alcanzado la superficie lunar se da cuenta de que el tiempo lunar no es el tiempo terrenal. Ha sido arrancado de su rela- ción espacio–temporal con el cuerpo terrestre, una realización que segura- mente será más ampliamente entendida según los cuerpos animales y sociales estén más y más desenraizados de la Tierra. En realidad, dice Virilio, los astro- nautas fueron los pioneros de la ecología gris, ya que llegaron a sentir qué pasa cuando los tres cuerpos, animal, social y territorial son separados uno de otro. Neil Armstrong recuerda el sentimiento surrealista de que no había ido realmente a la Luna, Mike Collins cuenta «haber estado presente y ausente al mismo tiempo» mientras que Buzz Aldrin terminó en una institución psiquiá- trica después de haber pasado varias crisis nerviosas y procesos de desintoxi- cación. Es como si «las dos tripulaciones más famosas, la del Enola Gay, que tiró la bomba atómica y la de la cápsula espacial Apolo XI, hubieran sido los profetas del horror del futuro infeliz de los humanos10». En otras palabras, uno

puede decir que la desorientación mental de los astronautas desenraizados descubre un elemento que Virilio predice se va a generalizar según la veloci- dad absoluta de la telecomunicación vaya remplazando a lo local.

4. CONCLUSIONES

Se ha explicado cómo la evolución de las tecnologías en los últimos doscientos cincuenta años, lejos de ser un proceso lineal sin errores ni po-

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8 Virilio, P. (1990), Popular Defense & Ecological Struggles, Semiotext(e), New Cork, p. 92 9 Virilio, P. (1997), Pure War, Semiotext(e), New York, p. 119

lémicas está fuertemente problematizada por la aparición de diferentes dis- funciones en el uso de las tecnologías.

En vez de trabajar para proteger a la población previniendo accidentes en lo posible, Virilio argumenta que, por el contrario, el imperio de la ve- locidad en que vivimos inmerso produce incluso accidentes más serios como parte de su funcionamiento regular: una especie de combustible que alimenta el cuerpo–de–velocidad de las tecnologías de transporte y trans- misión que han sido colocadas como un mecanismo de control sobre el cuerpo orgánico de la tierra.

Se impone la necesidad de una ecología gris que atienda los aspectos informacionales, de diseño industrial y de saturación tecnológica. Y un control social del desarrollo tecnológico, que no debe ser totalmente aban- donado a la inercia de que «lo que sea posible hacer, se hará». La respon- sabilidad humana frente al futuro del planeta nos debe hacer pensar en no dimitir de la posición de agentes, no dejarnos llevar al papel pasivo de consumidores de cualquier desarrollo que surja del complejo tecno–cien- cia, e insistir en la necesidad de que el interés público prevalezca sobre el privado en los desarrollos tecnológicos futuros.

BIBLIOGRAFÍA

Brühl, A. (2000), Cyberkids, Münster.

Virilio, P. (1990), Popular Defense & Ecological Struggles, Semiotext(e), New York. — (1997), Pure War, Semiotext(e), New York.

— (1997), El cibermundo, la política de lo peor, Cátedra, Madrid. — (2001), Virilio Live: Selected Interviews, John Armitage, London. — (2003), Amanecer crepuscular, FCE, Madrid.

— (2007), Velocidad y política, La Marca, Buenos Aires.

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Un acercamiento para lograr