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Probability of 157 time, then the as they pass through seem to go randomly in various

4 ENERGY-TIME

6.15 Probability of 157 time, then the as they pass through seem to go randomly in various

Las preguntas existenciales que nos cubren a todos los seres humanos de ¿quién soy yo? y ¿cuál es el sentido de mi existencia? nos mueven a responderlas por el impulso de esa insatisfacción y el llamado que se siente para su realización, incitándonos a hacerlo. Ese tipo de cuestionamientos y sentimientos nos hace caer en cuenta sobre nuestra creación inacabada, que nos pide prepararnos como sujetos dignos por medio del trabajo, y presentar así la imagen y semejanza del creador.

Aquellas preguntas junto con nuestras bases biológicas, son las que nos llevan a iniciar los caminos de la formación y el desarrollo, y esto no se logra sin tensiones, sin cambios que suscitan profundas crisis, necesarias para seguir adelante. Las tensiones presentadas por los cambios, han ocurrido en todas las generaciones humanas y seguirán ocurriendo, donde el juicio de los jóvenes puede ser distinto a esos principios y costumbres ancestrales, ya que ellos los pueden llegar a considerar como obstáculos en el camino, por el cual avanzan

hacia un mundo mejor, así como de su auto conocimiento y autorrealización.198

197

Cfr. Campo, Rafael y Restrepo, Mariluz. Formación integral. p. 21.

198 Cfr. Miranda, José Miguel o.c.d. 25 desafios a los jóvenes. Editorial San Pablo, Bogotá-Colombia, 2002. p.

89 En el caso de las tensiones es preciso evitar la desesperanza cuando los problemas no parezcan superarse, y más aún si hay un incremento de ellos; entender, que antes que raye el alba la noche se hace más oscura, puede darnos ánimo para seguir adelante en la permanente configuración del ser. Esto lo digo porque en el choque, se presenta una sensación de fracaso no solo en los jóvenes sino también en los adultos, pero estos últimos tienden a estigmatizar a los primeros al no aceptar la responsabilidad que les compete.

Si los adultos hacen una retrospectiva hacia su juventud, podrán entender mejor los sentimientos que aquejan a los jóvenes de ahora y dejar de criticar sus impulsivas acciones, para ayudarles a encaminar esa fuerza juvenil, por medio del cuestionamiento y el consejo. Y si los jóvenes dejan su pretensión de hacerlo todo a su manera y se acercan a los mayores, podrán tener unas fuentes de sabiduría desde las cuales se pueden entender a ellos mismos y construir su ser, sin atropellarse tanto contra el mundo.

Por lo anterior, en la formación integral del mundo interior y el mundo exterior de la persona, se demanda una aceptación mutua en sus diferencias. Para ir en la búsqueda de la aceptación a los demás no es necesario reprimir lo propio o lo extraño, como si se tratara de un duelo entre enemigos, sino propiciar la interacción con el diálogo entre diversos; y así ir encontrando ese principio que impulsa todas las acciones por las cuales se va develando el

ser.199 Si la formación de la persona es holística, se requiere que todas sus dimensiones se

desarrollen, pero ese desenvolvimiento tiene su propia dinámica con distinta manera,

intensidad y tiempo en cada dimensión, como lo hace notar Trujillo.200

De allí la importancia que tiene la sociedad para ayudar a cada persona en el proceso formativo de sus posibilidades de ser y hacer, lo cual se logra si se forja armónicamente en una interacción entre las partes, con el conocimiento propio que requiere cada una. El énfasis pedido, es hacia la construcción en unidad del ser persona que se relaciona con otros, llegando a esa totalidad de la edificación del cuerpo humano y eclesial, que plantea

199 Cfr. Trujillo García, Sergio. Aproximación a la génesis. p. 93. Visto ya en el numeral 2.3.2. 200 Cfr. Ibid.

90 san Pablo. Construir en la combinación de las diferencias, se enmarca dentro de las necesidades y los interrogantes del ser, que requieren conocerse a sí mismos, su entorno y su historia.

Ahora bien, para el conocimiento de sí, la persona no solo cuenta con lo propio de ella y sus correspondientes conflictos, sino que su ser también depende del medio en el cual se ha desenvuelto, con sus respectivas problemáticas que profundizan las dificultades. Esas dificultades consisten en la disociación del ser y el hacer de las personas, generadas desde la infancia, recordar que el desarrollo y sus transiciones, se inician en las relaciones indiferenciadas del recién nacido (sentir, pensar y actuar son lo mismo) con su entorno, y

luego se vuelven diferenciadas por el desarrollo del Ego.201 Precisamente por esas

relaciones, surge la responsabilidad que tenemos en la formación de cada niño y joven, para que se dé un buen funcionamiento del Ego, como contrapeso a lo puramente instintual.

Se demanda una articulación del ser humano, planteada inicialmente desde lo social, con el mundo y sus dimensiones, cada una con sus propias expectativas por las cuales se avanza hacia el desarrollo integral, requiriendo para ello el conocimiento en profundidad de las partes. Esa estructuración le permite al ser de la persona su realización, como sujeto y como ser comunitario que se plenifica en el ejercicio de su vocación, superando las apariencias al

conocerse a sí mismo y su contexto.202

Al tener en cuenta que el desarrollo de una persona se inicia desde la heteronomía hacia la autonomía, la responsabilidad de la sociedad por aquellos que está constituyendo y conociendo, debe ser consciente y actuante. Como sociedad iniciamos una configuración del ser por su dependencia inicial, pero esta ordenación debe planificarse hacia la formación autónoma del hombre, que en sí mismo debe descubrir y desplegar cuál es su vocación: “Cristo nos ha liberado para ser libres: manténganse firmes y no se dejen atrapar

de nuevo en el yugo de la esclavitud” Gál. 5, 1.

201 Cfr. Trujillo García, Sergio. Aproximación a la génesis. p. 96. 202 Basado en lo dicho en el primer capítulo numeral 1.3.

91 La vocación como el imperativo de lo que cada cual siente es llamado a ser, y por lo tanto tiene que descubrir para llegar a su autentico yo. El llamado es a entender que cada sujeto hace parte del plan salvador de Dios, y en cada etapa de su vida se está formando algo de su ser, para sí mismo y para los demás en la perspectiva de un mundo mejor. La guía de quienes ya transitaron el camino es indispensable no para realizar lo mismo, sino como base desde la cual se elabora el sendero propio, con su identidad personal, como se ha

planteado en el cristianismo con Cristo a la cabeza y los santos sus seguidores.203

Hacerles ver las debilidades y fortalezas a los jóvenes no como una característica solo de ellos, sino como la finitud y trascendencia que acompaña a toda la humanidad desde siempre, puede generarles ser más comprensivos consigo mismos y con los demás,

impulsándolos a trabajar con más ahínco en la formación de su ser. “Cuando se inicia el

proceso de desarrollo personal, las personas se apoyan sobre la evolución que toda la humanidad ha conseguido durante siglos.”204 Es necesario hacer un alto en el camino, para conocer la historia familiar, de Colombia y de la Iglesia, desde donde se inició nuestro ser en devenir. Al hacer esto y encontrar las fallas y aciertos, se pueden replantear las acciones como individuos, junto con las acciones sociales que deben surgir del diálogo en igualdad de condiciones; iniciando una nueva creación de la patria, que permita sembrar las semillas del Reino.

De esa pausa en el camino, surge el imperativo de encontrar no solo el ser personal, sino también el ser para los demás; éste último muy cuestionado en Colombia, ya que por un lado está el egoísmo tajante ya mencionado en el tercer capítulo numeral 3.1, y por otro está

el contraste de unos ayudando a otros de manera altruista, generosa y desinteresada.205 Si

los jóvenes colombianos entienden que hay una ruptura social, que les afecta directamente sobre el desarrollo de su ser, ello les mueve a inclinar sus pensamientos hacia la generación

203 Cfr. Kamii, Constance. La Autonomía p. 13. 204

Trujillo García, Sergio. Aproximación a la génesis. p. 97.

205 Cfr. Novoa, Carlos S.J. Colombia Hoy.p. . Esto lo aso e lo ue e p esa éste auto : uest a ge te es

92 de aportes con posibles soluciones para salir de esa crisis, constituyéndose en seres importantes no solo para ellos sino también para la patria.

La gente mayor en Colombia debe recordar que ya paso por esa etapa, y también quiso en su momento hacer algo contra esa violencia e injusticia en la cual se encontraban, y como aún subsiste el mismo escenario, quiere decir que no lograron su cometido. Dejar la solución del futuro solamente a los jóvenes no es correcto, sería como descargar un peso que ya no se quiere llevar por la frustración de no haber logrado su objetivo. No es rompiendo con la historia como se solucionan los conflictos del ser y del hacer de los colombianos, sino conociéndola como ya he dicho; en lugar de criticar y vilipendiar a las nuevas generaciones es mejor potenciarlas y guiarlas en el desarrollo de su ser en contacto con lo ancestral.

Con la guía adecuada de los mayores, la fuerza y la creatividad de los jóvenes se pueden plantear nuevas acciones con las cuales superar las crisis; y si ello no se logra por lo menos es posible decir: hubo unas prácticas que le dieron sentido y realización al ser, siendo esto ya un gran avance. Poder afrontar la realidad de nuestros antepasados con la verdad, lleva a encontrar falencias pero también grandes aciertos, permitiendo a los jóvenes ver que todos han tenido un proceso en la realización de su ser y mostrándoles que las fallas pueden convertirse en una nueva oportunidad: no hay problemas ni dificultades, estos ante todo son retos y grandes posibilidades. Al tener el contacto con lo heredado se puede ayudar, ya sea para no volver andar la misma senda o, para que ella sirva de cimiento en lo nuevo.

Si se rompe con ese pensamiento en el cual unos se suponen apartados y mejores que otros, donde todos tienen la posibilidad de cometer errores, eso hace que la formación integral del ser sea posible, por el diálogo abierto y sincero que se genera entre iguales. De la misma manera, si se supera el pensamiento occidental dualista, del predominio de la razón sobre los afectos y las otras dimensiones de la persona, se puede desarrollar un ser armónico con

93 una seguridad emocional importante y necesaria, para la formación de una moral madura y adulta.206

La desigualdad no solo es externa sino también interna, es por ello que se requiere la formación integral desde la cual se tiene en cuenta todas las dimensiones, armonizando de esta manera la construcción del ser. Así la responsabilidad del futuro del mundo no queda solo sobre los hombros de los jóvenes, al presentarse la debida articulación de su ser y su entorno, superando la ansiedad y la soledad, venida de la demanda de hacer la cosas bien sin saber cómo. Al estar complementados, se puede disminuir las posibilidades de manipulación por parte de quienes suelen aprovecharse de las situaciones de división.

Para poder iluminar todo lo anterior, se hace un llamado a tener en cuenta el horizonte de Jesucristo donde los obstáculos egoístas se pueden superar por el amor que no disocia sino que une, ayudando a potenciar no solo el ser del sujeto sino de toda la comunidad. Ante una sociedad consumista que vive de apariencias, donde lo importante es tener las mejores cosas o desempeñar los mejores puestos para el usufructo personal, se demanda fijar la mirada en todas las necesidades de la persona, pero proyectadas hacia los demás. El tener ha opacado al ser, instaurando a cada sujeto bajo la apariencia creada por la sociedad consumista, la cual ha propiciado una ruptura entre las verdaderas urgencias del hombre y las instauradas para mantener el control.

Jesús consiente de la historia y el ser de cada persona, da el sentido y la unidad que se requiere, permitiendo ver cómo somos e identificándonos en toda esta pluralidad y realidad. Al conocer a Cristo la persona tiene la posibilidad de conocerse a sí misma de manera plena, encontrando la satisfacción de todas sus necesidades, que se resuelven no solo para propio beneficio sino de la comunidad entera. Cristo “manifiesta plenamente el hombre al propio hombre, y le descubre la sublimidad de su vocación.” Gaudium et Spess. 22. Esto fue lo que plantearon las primeras comunidades cuando su base ética estaba en el kerigma, que interpretaban y asumían para hacer la opción fundamental por Jesucristo, inspirados y

94 animados por el Espíritu Santo. Ya que las respuestas existenciales están enlazadas con la realización del sujeto ético, cada uno debe conocerse como sujeto cívico y creyente, pero

esto se realiza de la mano de los otros y el Otro.207