Se nos dice varias veces que la existencia del Consejo es por cumplir un requisito. Esta maestra lo expresa así: “más que todo, el Gobierno Estudiantil es llenar un requisito del programa educativo” (entr. 4). Otra maestra lo explica de esta forma:
“No es tomado así en cuenta algo importante, no es decir: «el Gobierno Estudiantil es importante y todos los días se va a tomar en cuenta» (...) Es solamente por cumplir un requisito que la escuela pide, que se forme el Gobierno Estudiantil (…) «aquí está el Gobierno Estudiantil, estas son las propuestas, estos son los candidatos, aquí está cómo se eligió y tal». Pero así en llevar a serio, o tener importancia, no” (entr. 3).
Las niñas y niños, si bien no mencionan la palabra requisito, lo dan a entender en su conversación:
– Priscila: “A nosotros nos hacen votar para elegir cual es mejor presidente”. – Alexandra: “Hay elecciones y nos dan unos papelitos”.
– Priscila: “Y nos dan el certificado de votación, un papelito para el otro año estar también en la escuela”
– Coordinador: ¿Qué quieres decir con que el papelito es para el otro año estar también en la escuela?
– Priscila: “No sé. Nos dijeron así”.
– Alexandra: “A nosotros nos han dicho que debemos cuidar bien”.
(gr. foc. 2)
Tiene razón Priscila cuando dice nos hacen votar. Como ya se ha indicado, el voto para su elección es obligatorio, hasta el punto de que quien no vote sin causa justificada será sancionada (Decreto, 2012: art. 69). Sobre la sanción, existe la idea en la escuela, como tiene interiorizado Priscila, que al matricularse el año siguiente se les puede pedir el certificado de votación. Es cierto que no es más que una idea difundida para incitar al sufragio, pues no consta entre los requisitos de admisión (Decreto, 2012: art. 153), pero ahí está, en el imaginario de las niñas y niños, por lo tanto les condiciona, cumple su papel. Una maestra también hace referencia a la obligatoriedad. Al hablar sobre las motivaciones de las niñas y niños para formar parte del Consejo dice:
“No es decir, «yo quiero aportar a la escuela (...) me siento motivado por algo». Sino ellos cumplen por obligación, solamente por cumplir lo que la escuela o el Gobierno [del país] dispone” (entr. 3).
El requisito debe ser cumplido tal y como establece la ley, escolar y estatal. Una maestra así lo expresa:
“Aquí en la institución (...) se trata de emular lo que se hace a nivel general. Es decir, se hace absolutamente todo, se elige el tribunal electoral, se elige designados de mesa, se hacen urnas, se hace padrones electorales, se da certificados de votación. Lo único que se les inculca (...) es que no sean como los políticos a nivel nacional (...) se les dice. «Ustedes van a ofrecer a sus compañeros lo que van a poder hacer»” (entr. 2).
Condición prácticamente inalcanzable la que se les pone. Va en contra de algo que está estrechamente ligado al proceso electoral. Éste, en la democracia actual, está mayormente abocado hacia el ganar o perder. Y frente a esta disyuntiva es difícil que quieran perder.
“Se eligió y hasta ahí llegó”
105El funcionamiento de la comunicación es sintomático del estado de salud de cualquier proceso intersubjetivo; en este caso, de las relaciones entre el Consejo y la totalidad de las niñas y niños en la escuela. Respecto a esta comunicación una maestra nos dice que
“el Gobierno Estudiantil se comunica con todos los estudiantes (…) Cuando tienen que conversar algo, invitar a alguna actividad o solicitar alguna ayuda a los estudiantes, van aula por aula” (entr. 2).
Acerca de los cauces de comunicación establecidos, otra maestra expresa lo mismo sobre de la vía Consejo–estudiantes. Sobre la comunicación en sentido inverso: estudiantes–Consejo, dice algo que puede resultar preocupante: No se percibe que las niñas y niños hayan tenido necesidad de comunicarse con el Consejo.
“eso no se ha visto que hayan tenido [las niñas y niños que no forman parte del Consejo Estudiantil] alguna necesidad y quieran comunicar al Gobierno Estudiantil” (...) “No. Canales no. Ellos [el Consejo Estudiantil], a veces van anunciando por todos los grados algún objetivo que se plantean” (entr. 4).
Este mecanismo, de ir aula por aula en ocasiones, no convence a algunas maestras y estudiantes. A juzgar por lo que dicen, no existen mecanismos de comunicación entre el
105 “El día que se eligió: «estos son los ganadores», y ahí quedó. Hubo las elecciones, se eligió y hasta
Consejo y las niñas y niños del centro, en ninguna de las dos direcciones. Un grupo de niñas y niños (gr. foc. 3) preguntado sobre si el Consejo va al grado para informarles o pedirles que participen en algo, después de reducir el tema del diálogo al proceso electoral, como hemos visto que ocurre en general, contestan que no.
– Válery: “Sólo nos dicen que si votan por el B es que le ayudamos a que cuidamos el Planeta y si votan por el A que van a poner en la escuela más juegos”.
– Coordinador: Y después de las elecciones, ¿van a sus grados o les hacen participar de alguna forma a ustedes?
– Grupo: “No”.
(gr. foc. 1)
En referencia a este tema, de si hay cauces de comunicación establecidos, otra maestra nos dice: “No. El día que se eligió: «estos son los ganadores» y ahí quedó. Hubo las elecciones, se eligió y hasta ahí llegó” (entr. 3). Un niño, Marco, sentencia con cierta ironía la cuestión sobre la comunicación entre el Consejo y las niñas y niños. Dice que la presidenta del grado, compañera suya, no es tenida en cuenta por el Consejo y sí lo será cuando lleguen las próximas elecciones. Estas palabras de Marco cobran mayor sentido si tenemos en cuenta las que ha dicho anteriormente una maestra acerca de que para la elección del Consejo tratan de emular lo que se hace en el país. Es una característica clave de nuestro sistema político democrático, que refleja su cara (más) participativa en las urnas cada cuatro años.
– Coordinador: A tí, Jenny, que eres la presidenta de tu grado, ¿te llaman del Gobierno Estudiantil para alguna reunión?
– Jenny: “No. Ahora ya no. Antes sí, en las votaciones”.
– Marco: “El próximo año es la próxima votación. Ahí le han de llamar”.
(gr. foc. 3)
1.6.2. Papel extra-electoral del Consejo Estudiantil
Ya hemos señalado que con el ámbito extra-electoral nos referimos, no tanto al papel del Consejo una vez acabado el proceso electoral sino, al protagonismo que asume independientemente de este proceso. Es decir el papel que desempeña, y la visión que se tiene del mismo, no restringido al proceso eleccionario.
En el papel del Consejo más allá del proceso electoral de la escuela Quinua, encontramos tres características: En general, actúa como representante de las niñas y niños de la escuela. Sus actuaciones se producen de vez en cuando, no tiene una presencia constante en la escuela. Finalmente constatamos que comparte una característica ya vista en la participación general de todas las niñas y niños de la institución: su participación está, en gran medida, teledirigida; asume un papel prescrito por las personas adultas.