para la diversidad
En este caso, y siguiendo a Shulman (1989, 2005), tendremos que con- siderar aspectos sobre lo que este autor llama el conocimiento profesional del contenido (cpk) o el saber didáctico del contenido: los marcos socio-
culturales en que se produce y se manifiesta el contenido y la naturaleza de este contenido en el área de lenguaje y la comunicación. Bronckart y Plazaola Giger (1998) llaman la atención con respecto a la necesidad de diferenciar entre el saber que se pone en juego en la transmisión didáctica, el saber propio de la transmisión científica y el saber derivado de la prác- tica. Asimismo, enfatizan en la importancia de comprender los modos de interrelación de estos saberes durante las transformaciones que soporta un saber dado a través de la exposición didáctica; es decir, durante la acción didáctica del profesor.
Esta diferenciación de los distintos ámbitos por los que transitan los con- tenidos, resulta importante para el profesor por cuanto, para el caso del lenguaje y la comunicación, tendríamos que distinguir: el campo de cono- cimientos que se produce como efecto de la investigación y la teorización de lingüistas, filósofos del lenguaje, sociolingüistas, psicolingüistas y co- municadores; éste constituye el campo científico del lenguaje y la comu- nicación. En él y de él se nutre la formación de los profesores en el área de lenguaje y comunicación, y configura el referente epistemológico para sustentar marcos conceptuales, relaciones y teorías, pero no es la forma en que ha de ser enseñado este saber. Del mismo modo, el saber derivado de la práctica del lenguaje y la comunicación en el seno de una comunidad, es decir, el que construyen todos los individuos por participar y pertenecer a una comunidad de lenguaje, de lengua y de cultura (que muchas veces no pasa por la escolarización), constituye el saber experiencial para el pro- fesor y es el referente para la contrastación teórica; pero tampoco será la forma en que ha de abordar la enseñanza. No obstante, la acción didáctica del profesor requiere beber de los dos saberes anteriores y convertirlo en un nuevo saber: el saber escolar del lenguaje y la comunicación, mediante la acción didáctica de diseñar y gestionar los procesos de enseñanza y de aprendizaje para con- textos particulares.
El campo del lenguaje y la comunicación como campo de saberes esco- lares y su relación con los procesos necesarios para su apropiación exige poner en juego elementos como:
1. Contenidos curriculares del área de lenguaje y comunicación: expresan la organización –selección y secuenciación– del campo del lenguaje y la comunicación que una comunidad o una institución decide, y se manifies-
ta en los programas para la enseñanza de las lenguas y las estrategias de trabajo en el aula. Preguntas orientadoras para profesores en este aspecto serían: ¿qué contenidos del lenguaje, de las lenguas y de la comunicación hacen parte del currículo y por qué? ¿en qué medida estos contenidos propician la formación de profesores de lenguaje y comunicación en con- textos diversos?, ¿cómo se articulan tales contenidos en un programa que pretende formar profesores para la diversidad?, ¿qué enfoques del lenguaje y la comunicación subyacen a esta organización curricular del área?, ¿qué estrategias y materiales se proponen para estos contenidos?
2. Sistemas de evaluación:para los contenidos, las estrategias didácticas, las tareas, los materiales, los procesos tanto del docente como de los estu- diantes, entre otros. Preguntas orientadoras para profesores en este aspecto serían: ¿a qué aspecto de la formación en lenguaje y comunicación atiende un contenido?, ¿cómo evaluar un contenido con respecto a un programa?, ¿por qué una estrategia puede facilitar el desarrollo de un contenido de lenguaje y comunicación?, ¿qué contenidos de lenguaje y comunicación pone en juego una tarea?, ¿qué aspectos del contenido desarrolla el uso de un material?, ¿qué contenidos entran en juego en el desarrollo de procesos semióticos cognitivo-discursivos específicos?
3. Contenidos de los campos disciplinares de las ciencias del lenguaje, de la comunicación y de las humanidades:para generar el marco de la forma- ción del profesor del área de lenguaje y comunicación (la psicología, la so- ciología, la filosofía, etcétera). Contenidos que entran en juego cuando se pretende formar docentes en el área del lenguaje y la comunicación, para que puedan enseñar una o más lenguas, y en la experiencia de la comu- nicación socio-cultural diversa. Preguntas orientadoras para profesores en este aspecto serían: ¿qué relación hay entre los objetivos de la formación de profesores de lenguaje y comunicación y los contenidos lingüísticos, de la comunicación, de la psicología, de la sociología, de la filosofía, entre otros?, ¿cómo articular estos contenidos para la formación de profesores, de tal manera que ellos puedan formar a sus estudiantes?, ¿qué de los con-
tenidos es enseñable como saber para el profesor de lenguaje y comunica-
ción?, ¿cómo se relaciona la experiencia socio-lingüística, discursiva y co- municativa con los contenidos disciplinares para generar saber didáctico del lenguaje y la comunicación en el profesor?
4. Grados y modalidades de escolaridad:ciclo de primaria, de secundaria, educación superior; educación presencial, virtual, a distancia, etcétera, que expresan tanto la secuenciación como la distribución que los siste- mas educativos han considerado como momentos de la formación de sus individuos, con arreglo a factores socio-culturales, económicos y políticos. Para el caso que nos ocupa, este aspecto plantea una doble relación: se
forma en el ciclo de educación superior al profesor de lenguaje y comuni- cación, y se le forma para actuar en el ciclo de primaria. Así, se requiere situar la reflexión en los dos ciclos: en la educación superior, desde la pers- pectiva de lo que significa formar al profesor como un intelectual, como un académico de la didáctica del lenguaje y la comunicación; por ello es necesario desarrollar en él la capacidad de articular distintos tipos de sabe- res involucrados en su acción didáctica y profesional en el campo del len- guaje y la comunicación. En el ciclo de primaria, la reflexión se sitúa en el marco del reconocimiento del objeto de la enseñanza; los contenidos del lenguaje y la comunicación incluidos en este ciclo constituyen el objeto de la formación didáctica del profesor.Por ejemplo, en los distintos países del consorcio cale, la educación primaria es presencial y se postula como gratuita y de responsabilidad del Estado. Desde el punto de vista de este factor se requiere, tanto para el formador de profesores como para los pro- fesores del campo del lenguaje y la comunicación, volver la mirada sobre ¿cuáles son los contenidos del lenguaje y la comunicación que incluyen en el ciclo de primaria?, ¿qué se pretende formar en los estudiantes con tales contenidos?, ¿cuáles son las exigencias, los alcances y las limitaciones de la enseñanza del lenguaje y la comunicación, según las distintas modali- dades escolares?, ¿qué adecuaciones de contenidos son necesarias?, ¿de qué manera el conocimiento general de las disciplinas del lenguaje, la comunicación, las humanidades, explican y sustentan el saber didáctico del contenido para el ciclo de primaria?
5. El lenguaje como metalenguaje y como objeto de la formación:el hecho de que el lenguaje, por su naturaleza, tenga el carácter de facultad humana para significar y comunicar, y se manifieste en sistemas semióticos y en modos de comunicación, hacen de él un campo de formación complejo que resulta ser tanto la herramienta con la que se aprende como el objeto sobre el que es necesario aprender. En este sentido, el lenguaje es tanto experiencia noética y semiótica (Duval, 2004) como objeto de reflexión y de análisis. Se aprende con el lenguaje (a construir significado, a re- flexionar, a comparar, a sistematizar, a valorar, etcétera) y sobre el lenguaje y sus distintas manifestaciones (sistemas de lenguas y otros sistemas de comunicación no verbal) a diferenciar sus signos, la gramática, el léxico, las reglas, los significados, las adecuaciones, los usos, etcétera. Por ello, se trata de formar al profesor en la dimensión reflexiva del lenguaje (construir discursos sobre el lenguaje empleando el mismo lenguaje) y en la dimen- sión funcional del lenguaje: distinguir y emplear los sistemas de lenguaje de acuerdo con los contextos de uso y bajo el criterio de la necesidad de desarrollar la conciencia lingüístico-discursiva y comunicativa como parte de la experiencia escolar y académica.
2) La relación del profesor con los estudiantes y con los contenidos: la