5.1_ ESTUDIO DOCUMENTAL
5.1_ ESTUDIO DOCUMENTAL
5.1_ ESTUDIO DOCUMENTAL
5.1.1_ APROXIMACIÓN AL MUNICIPIO DE HITA (GUADALAJARA)
Hita se ubica a 28 km. de la capital de provincia, Guadalajara. El caserío se asienta en el costado meridional de un cerro desde dónde se domina el valle del Henares. La villa sigue siendo testigo de su rico pasado medieval, que se manifiesta a través de las empinadas y tortuosas calles y callejuelas que ascienden por la ladera del cerro. El origen de este pueblo no está del todo claro, algunos historiadores lo sitúan con un pasado romano, identificándolo con la antigua Caesada, Madoz (1987I, 230) y Bosch- Gimpera (1932, 438), opinión no compartida por Sánchez Lafuente (1980, 18) ni Tovar (1989, 224), éste último la emplaza en <<El Monte>>, entre Carrascosa y Espinosa de Henares. Corral (1987, 42), dice que en Hita se encontraron restos fechables del Hierro II.
Lo que sí es cierto es que su privilegiado emplazamiento, próximo a la calzada romana que seguía el curso del Henares y que comunicaba Emérita Augusta (Mérida) y Cesaraugusta, hizo propicia la aparición de un pequeño castro defensor en lo alto de su cerro, surgiendo un poblado en las partes más bajas del mismo.
El pasado árabe de Hita está más que corroborado, debido a los restos arqueológicos encontrados (principalmente cerámicas), y de poemas de la época como el Poema del Cid. Tras el dominio árabe, Hita pasó a los castellanos después de que las tropas de Alvar Fañez redujeran el núcleo árabe que se había asentado en la zona hasta aquel momento, mismo año en el que el Reino de Toledo pasó a manos de Alfonso VI, y por tanto a los Castellanos (1085).
A partir de este momento, Hita prosperó mucho. La reina Doña Urraca, concedió el señorío de Hita y Uceda a Fernán García en 1119, quien estuvo casado en primeras nupcias con una hija del conquistador Alvar Fañez de Minaya.
En la primera mitad del siglo XII Hita se hizo importante, destacaba por su posición, fortaleza y la vida de sus gentes. Dentro de las murallas medievales, a las que se tenía acceso por al menos tres puertas, se alzaban las iglesias con sus colaciones: Santa
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Fig. 27. Vista de Hita, Guadalajara.
María, San Juan, San Pedro, San Miguel, así como las de San Román y San Julián (estas dos últimas desaparecidas ya en el siglo XVIII). Los historiadores argumentan que durante la primera etapa cristiana, la ciudad seguía encorsetada por la antigua cerca árabe.
A lo largo de la regencia de María de Molina (1295 – 1302), Hita fue atacada por las tropas del Infante Don Juan, destruyéndose parte de la antigua muralla. Esta muralla fue reconstruida entonces, y se incluyó a intramuros los núcleos de población surgidos en los años anteriores fuera de la antigua cerca. La fisonomía de la villa se mantendría hasta tras la Guerra Civil (1936 – 1939), ya que Hita quedó totalmente dañada y con la reconstrucción se ampliaron sus antiguos límites medievales.
Sin duda, el mayor apogeo de la villa tendría lugar con la llegada de los Mendoza a Guadalajara. El primer mayorazgo que instituyó Don Pedro González de Mendoza en 1378, confirmado por el rey Don Juan I en Toledo en el año 1380, dejó a su hijo Diego los señoríos de Hita y Buitrago entre otros. Don Diego Hurtado de Mendoza fue almirante de Castilla en el reinado de Enrique III. Tras una serie de percances el señorío de Hita y Buitrago pasó a manos de su hijo Íñigo, más tarde primer marqués de Santillana. Don Íñigo López de Mendoza, fue un hombre valeroso, culto y un excelente político que no dudó en ampliar sus dominios. Desde el cerro de Hita, podía dominarse toda la llanura del henares hasta Alcalá, pero el viejo castillo no servía para responder a las necesidades defensivas del momento. Por eso, el primer marqués de Santillana, hacía 1430, mandó construir casi de primera planta, un nuevo castillo sobre el cerro, así como la muralla de mampostería de la que actualmente existen restos. Este nuevo castillo contaría con numerosas estancias en planta baja destinadas a
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Fig. 28. Muralla medieval de Hita. Alzado oeste y sección A-A’. Fuente: www.hita.es
Fig. 29. Muralla medieval de Hita. Alzado sur y sección B-B’. Fuente: www.hita.es
almacenes, armería, cuadras… mientras que el piso superior serviría de vivienda a los señores.
Si bien es cierto que el marqués de Santillana tenía como residencia principal la vivienda situada en las proximidades de la iglesia de Santa María, en Guadalajara, nunca echó al olvido su fortaleza en Hita, la que le sirvió como centro de operaciones militares.
Fue bajo el reinado de los Reyes Católicos cuando la familia Mendoza alcanzó su mayor poderío y en ese mismo momento, cuando Hita comenzó a decaer al consolidarse la monarquía absoluta, contando con un castillo ya obsoleto.
Aunque desde entonces y hasta 1936, comienzo de la Guerra Civil, la población ya había venido a menos (apenas un cuarto de la población existente en el siglo XV), el conjunto de la villa situado en la ladera occidental del cerro, con gran parte de sus murallas medievales, la puerta principal de entrada, el castillo en lo alto del cerro y sus dos iglesias, resultaba de gran atracción ya que permanecía viva la esencia de pueblo medieval. Fue hasta aquél entonces que también se podía observar, prácticamente íntegra, la puerta de entrada principal Puerta de Santa María, fabricada con piedra caliza blanca y constituida por un arco ojival, adornado con el escudo de los Mendoza. Pero esta puerta (su arco y su almenado adarve) fue volada en la segunda mitad de 1936 por los marxistas, con el pretexto de facilitar el paso de camiones.
Tras los bombardeos de la guerra, el caserío y las iglesias quedaron muy dañados y la Dirección de las Regiones Devastadas fue la encargada de reconstruir parcialmente el pueblo. El inconveniente de esta actuación es que se tenía por obligación no construir sobre los históricos solares, por lo que se realizaron tales construcciones en las partes más bajas y llanas del cerro, a modo de casitas andaluzas, sin ninguna conexión con el anterior pasado de la villa.
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Fig. 30. Plano urbano de Hita. 1903. Fuente: www.hita.es
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Fig. 32. Plano urbano de Hita. 1974. Fuente: www.hita.es
5.1.2_ CONSTRUCCIÓN CON TIERRA EN HITA: ESTUDIO DE CASOS ACTUALES. FICHAS DESCRIPTIVAS DEL INMUEBLE Y DEL ESTADO DEL REVESTIMIENTO Los restos de construcciones con tierra en Hita predominan a lo largo de todo el pueblo. Denotan un pasado muy vinculado a la agricultura y a la ganadería, ya que muchos de los inmuebles que perviven están destinados a un uso industrial: pajares, cuadras… También son numerosas las viviendas cuyo sistema constructivo principal está basado en tierra, pero éstas, a diferencia de las edificaciones con uso industrial, han sido adecentadas en estas cuatro últimas décadas con materiales tales como el ladrillo cocido, hormigón, cemento… abandonando así las técnicas tradicionales con tierra.
Como se ha comentado anteriormente, Hita fue gravemente dañada durante la Guerra Civil, algunos historiadores apuntan a que el 90% de su caserío sufrió desperfectos. Parte de estos fueron asumidos por la Dirección General de Regiones Devastadas, pero otros inmuebles (destinados principalmente a pajares) quedaron abandonados desde aquel momento, agudizando la actual decadencia de la construcción con tierra en el municipio.
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En las siguientes páginas se muestra una selección de construcciones actuales que mantienen su original revestimiento de barro.
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Para la elaboración de estas fichas se han escogido 11 ejemplos de construcciones en Hita que emplean sistemas constructivos de tierra. Se ha considerado que es un número suficiente para clasificar el tipo de edificación más común, así como las patologías más frecuentes.
Como se extrae de este análisis, casi todas las edificaciones que mantienen los antiguos revestimientos de barro son inmuebles de carácter industrial. Únicamente se ha seleccionado aquellas que conservan la original protección de barro.