3.3 Life Cycle Inventory
3.3.1 Unit Processes
Mientras tanto, ha habido proyectos de instituciones financieras u otros instrumentos que pueden representar una alternativa a la estructura financiera actual. Aun después del 2008, economistas prestigiosos, apuestan por el yuan para sustituir al dólar como moneda de re- serva internacional. El Banco Mundial (2011) también observa el posible desplazamiento del dólar. Los medios rusos y chinos lo proponen continuamente (Sputnknews, 2017). Noyola Rodríguez (2018) dice que el gobierno chino impulsará a su moneda como el instrumento de las transacciones entre los países que integran la ruta de la seda.
En 2014 se iniciaron de nuevo tratativas, aún no concluidas, para un sistema de inter- cambio con Rusia sin pasar por el dólar (RT, 2014a y b). Unos meses más tarde Rusia
GEOPOLÍTICA Y ECONOMÍA MUNDIAL –GABRIEL E.MERINO Y PATRICIO NARODOWSKI (COORDINADORES)
anunció aumentar sus reservas en dólar de Hong-Kong, como una moneda atada al yuan chino y a fin de lograr que esta región administrativa China se convierta en un centro finan- ciero off shore.
Debe mencionarse en la misma línea la proliferación de swaps bilaterales con varios paí- ses. En 2015, mientras EEUU ostentaba 6, China tenía 31, los más importantes han sido con Corea, Hong Kong y Argentina (Steil y Walker,2015). También puede incluirse entre las
estrategias, la compra de oro junto con Rusia con el objetivo explicitado de volver a alguna
forma de patrón oro, la cual se complementa con la conformación del Fondo Oro de la Ruta de la Seda. Y por otro lado se avanza en el intento de creación de petroyuanes, política que va en el mismo sentido. Por otro lado, plantea que la Unión Económica Euroasiática (UEEA), formada por Rusia, Kazakstán y Bielorrusia tiene entre sus objetivos crear una moneda basada en el oro, en línea con estos otros anuncios (Merino, 2016 y 2018).
En cuanto al surgimiento de una nueva institucionalidad, uno de los primeros intentos fue la creación de un Consorcio Interbancario de la Organización de Cooperación de Shangai (OCS), tal vez el foro más importante de la cooperación chino-rusa. El presidente chino anunció en una cumbre de junio 2018 préstamos por 4.600 millones de dólares destinados a Rusia, Asia Central, India y Pakistán.
Pero es mucho más importante aún el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD), cuya creación se remonta a la cuarta Cumbre de BRICS en Nueva Delhi en el año 2012, para financiar proyectos de infraestructura. En la sexta Cumbre BRICS en Fortaleza (2014), los líderes del grupo firmaron el Acuerdo definitivo. Con posterioridad se firma el acuerdo para la sede en Shanghai y en banco entró en pleno funcionamiento.
El NBD cuenta con un capital inicial autorizado de 100.000 millones un aporte y un apor- te desembolsado de US$ 50.000 millones. Posee además un Plan de Reserva de Contin- gencia, tiene un Consejo Empresarial y un Comité Asesor. Hasta 2017, la Junta de Directo- res del Banco aprobó préstamos con asistencia financiera de más de USD 3.400 millones. En 2017 se inauguró una sede en Johannesburgo. El Banco contó por mucho tiempo sólo con una calificación en China (AFP, 2018). En la actualidad cuenta con la calificación de Standard & Poor's y Fitch. En el encuentro de Sudáfrica 2018 se plantearon nuevas metas, pero las diferencias políticas debidas a la presencia de los gobiernos neoliberales de Brasil y Argentina complicaron en cierta medida la declaración final.
Una entidad similar es el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII), que inclu- ye 97 países según la página oficial (revisada en junio de 2019), incluso algunos fuera del área original y que tiene capital inicial también de 100.000 millones de dólares. Ha sido creado por el impulso del gobierno chino y en su estructura se destaca el peso de India y Rusia, así como la ausencia de EEUU y Japón. El BAII ha recibido el apoyo financiero del Banco Mundial, a través de un acuerdo de cofinanciamiento, tiene desde 2018 una estructu- ra montada con sede en Beijing y publicita sus acciones.
Casi al mismo tiempose creó el Crédito Especial para la Infraestructura entre China y América Latina y el Caribe, con 20 mil millones de dólares y el Fondo de Cooperación,
FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN | UNLP 176
Inversión y Finanzas entre China y América Latina con 5 mil millones iniciales, que in- cluye además del fondo tradicional, ejecutado por BID, un capítulo para la compra de títulos en proyectos específicos (Cruz, 2017). Este autor dice que hay 50 proyectos en 17 países y tres internacionales.Brasil tiene los proyectos más importantes, Argentina no aparece en el listado.
Merino (2016) desarrolla en el mismo sentido el progreso en la creación por parte de China y Rusia de una calificadora de riesgo y los efectos positivos que una calificación más independiente pueden generar.
Los nuevos instrumentos financieros de China y el hecho de que estas instituciones de China y de los BRICs prosperan, aunque lentamente, son un reflejo de las pujas que veni- mos mencionando. No queda claro su futuro si el gigante asiático pierde su enorme déficit en cuenta corriente.
Más en general, lo expuesto hasta aquí podría considerarse la existencia de elementos de multilateralismo aun en el FMI, sobre todo en el apoyo a la apertura comercial y financie- ra desde los 90s y por la equidistancia respecto a China así como por su posición en la ac- tual guerra comercial. También por el rol de la triada en Europa, en que se aceptó el punto de vista alemán.
Pero como venimos sosteniendo, este proceso sigue condicionado por la capacidad geopolítica y económica de los EEUU, de este país sigue dependiendo el ciclo mundial, por eso en la crisis del 2008 fue la vanguardia de la estrategia posterior y su moneda, el refugio. China trabajó en conjunto para sostener el modelo, no parecía haber otra posi- bilidad en ese momento (Contreras Sosa, 2014). Y así como el FMI no le advirtió a EEUU sobre el manejo monetario previo, tampoco cuestionó la fuerte intervención del gobierno norteamericano en la salida de la crisis junto a la expansión del crédito sin precedentes. Por eso, cuando suben las tasas norteamericanas, el organismo vuelve - con su tradicional alineamiento- a exigir ajustes en las periferias. Las nuevas estructuras financieras empiezan a influir, pero lentamente.