Genocidio
Genocidio son los actos dirigidos a destruir en todo o en parte un grupo nacional étnico, racial o religioso como tal.
Los grupos étnicos puede ser subgrupos de una región o país determinado que aunque pertenezcan a la misma raza se distingan pos sus tradiciones o patrimonio cultura diverso.
Los actos y conductas que constituyen el delito de genocidio son:
· La muerte de los miembros de un grupo, se entiende en que bastará la muerte de un solo miembro siempre que sea parte de un proyecto debidamente comprobado de exterminio de todo o parte del grupo.
· El atentado grave a la integridad psíquica o mental de los miembros de un grupo. lo que obviamente puede lograrse sometiéndolo a determinados tormentos o mental de los miembros de un grupo. Lo que obviamente puede lograrse sometiéndolo a determinados tormentos o, modernamente, por medio de medicamentos y estupefacientes.
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· La sumisión intencional del grupo a condiciones de existencia que extrañen su destrucción su destrucción física total parcial.- Es el caso de la reducción de tribus indígenas u otros grupos que son trasladados por orden de un gobierno, o por particulares con anuencia gubernamental, de una región a otra, en la que por falta de adaptación a las condiciones telúricas o por labilidad de sus miembros, pueden contraer cierta enfermedades que causan muertes y diezman a esas tribus y grupos.
· Las medidas orientadas a entorpecer los nacimientos en el seno del grupo lo que puede logarse por los medios conocidos para impedir la fecundación, se incluye desde la esterilización, el aborto obligatorio, hasta la segregación de los sexos impidiendo los matrimonios y concubinatos.
La transferencia forzada de niños de un grupo a otro. De tal manera el niño pierde la identidad y el sentimiento el niño pierde la identidad y el sentimiento de pertenencia grupal. Bastará dispersar a los niños individualmente o en masa entre otros grupos comunitarios.
Siendo el genocidio un delito contra la humanidad, resultaría ideal que allí donde es hallado el genocida sea juzgado, aunque el crimen no lo haya cometido en ese territorio la comunidad mundial respondería así con un sentimiento hermanado ante el daño infringido con una surte de represión universal, puesta de manifiesto por diversos autores. El genocida sería de tal modo un delincuente erga hominis más allá de su nacionalidad o el sitio donde cometiera tan atroz delito. También la víctima se universaliza por la simple razón de pertenecer al género humano.
Las jurisdicciones nacionales de los distintos países deberían por añadidura, tener competencia para el juzgamiento de delitos de lesa humanidad como los de tortura, guerra, terrorismo, de los llamados grupos políticos y del Estado, desaparecidos, y cualquier otro similar proveniente del abuso del poder gubernamental o militar sea doloso o culposo y siempre que el o los involucrados
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se encuentren en aquellas jurisdicciones, cualquiera sea el lugar donde se hubieran cometido tales delitos.
Es hora de rever ciertos casus de asilos que bien esta se conceden a disidentes y los llamados delincuentes políticos o ideológicos, pero no a quienes cometieron atrocidades que repugnan y vituperan a los derechos humanos.
Víctimas de genocidio.
Actualmente la palabra genocidio se aplica con cierta largueza. Es un rotulo estigmatizanté cuando se refiere a medidas atribuidas a fuerzas dominantes, a controles sociales del poder, sobre todo en los sistemas dictatoriales de derecha e izquierda y en las políticas que suelen utilizar con determinadas minorías.
En lo que va del siglo, dos han sido los genocidios capaces de absorber, por su brutal gravedad, el contenido total de la palabra y su significado. Y a ninguno de ellos puede comparársele, aunque se pretenda con otras finalidades, lo que presuntamente vino después y, tal vez, lo que venga en el futuro. Ya se sabe que la ciencia y la tecnología no siempre se la han utilizado para la paz y bien del hombre.
Los dos supremos holocaustos han sido: la masacre de armenios por parte de los turcos durante la primera guerra mundial y el aniquilamiento físico de judíos por las fuerzas de la Alemania nazi, tanto en ese país como en el este europeo, durante la segunda Guerra Mundial.
Escasos son al respecto los conceptos de quienes se ocupan de la victimología. La perspectiva interaccionista, aunque fuere simbólica, aplicable a la relación de la génesis y el decurso de la relación existente entre el agresor y la víctima, lleva las aproximaciones apresuradas. Para mover el parámetro impuesto por Mendelhon y encontrar actitudes victímales en ingentes masas humana s, es necesaria cierta labidad social y política o actitudes de poderío económico que a ubiquen mucho más allá de la pasividad.
- 84 - La víctima oprimida.-
Dejando de lado concepciones psicoanalíticas sobre estos temas que tanta luz pero tan determinista han echado, prefiero en la ocasión efectuar un análisis victimológico a través de lo que se ha dado en llamar la cultura del oprimido.
El victimario siente una araña las vibraciones de su tela cuando el insecto se enreda, y la víctima no tendrá calma porque sabe que el golpe mortal hoja quedado librado al momento en que su captor lo decida. Si esa minoría se impacienta, su opresor, que la ha acusado de querer la ruina de la nación, la aniquilaría rápidamente y sin miramientos.
Hay un momento en que el papel de la víctima es, atrapada como se halla, esperar a su vez el rol de la prepotencia y la locura. Ese entrechocar del sadismo y ciertas pulsiones masoquistas que afloran sin remedio.