Existen varios resultados que demuestran que el mejoramiento genético basado en el uso de métodos de selección, derivados de la genética cuantitativa, es la mejor alternativa con mayor potencial para mejorar tanto la cantidad como la calidad de la producción (USDA, 1986). Como consecuencia de la aplicación de métodos de mejoramiento genético, que se inició desde la década de los 40´s, la producción animal terrestre ha presentado un incremento significante para varios caracteres, como han sido, el numero y calidad de crías, el crecimiento, la producción de leche, la cantidad de grasa, proteínas etc., y se ha reportado que las tasas de incremento anual logradas por medio del mejoramiento genético en la producción terrestre varían entre 1-3% (Falconer y Mackay, 1996). Por ejemplo, se evaluó
el efecto de la aplicación de programas de mejoramiento genético en la producción avícola habiéndose definido que un 78% de incremento se debió a los programas de mejoramiento genético y el 22% a mejoras en nutrición (Chamberlain, 1996).
En el caso de la acuacultura, a pesar de que actualmente un bajo porcentaje de la producción se deriva de especies genéticamente mejoradas (salmón, trucha, tilapia, bagre y ostión), desde hace algunos años se ha enfatizado que con la aplicación de programas de mejoramiento genético en organismos acuáticos se pueden lograr mayores ganancias que las que han sido logradas en los animales de granja. Esto se debe a que los organismos acuáticos presentan una tasa generacional mucho menor, lo cual puede generar incrementos mayores en un lapso dado de tiempo (USDA, 1986; Malecha y Hedgecock, 1989; Gall, 1990; Ibarra, 2000). Actualmente existen exitosos programas de mejoramiento genético aplicados a especies acuáticas, cuya meta ha sido principalmente rápido crecimiento por alta ganancia en peso por unidad de tiempo. En algunas especies la ganancia obtenida por generación para crecimiento ha sido del 10% al 15 % por generación (Tabla III)
Tabla III. Estimaciones de la ganancia obtenida por generación para crecimiento, en algunas especies acuáticas
Especie Ganancia por generación Referencia
Salmón noruego 11% Gjedrem, 2000
Trucha arcoiris 13% Gjerde, 1986
Bagre de canal 12-20% Dunham, 1987; Bondary, 1983
Tilapia 15% Gjedrem, 2000
Salmón del Atlántico 14% Gjerde, 1986
Almeja Catarina 15% Ibarra et al., 1999
Ostión de roca 7-11 % Nell et al., 2000
Langosta de agua dulce 9.5-12.5% Jones et al., 2000
Tomado de Ibarra, 2000
Se entiende como mejoramiento genético al proceso en el cual se mejora a una población en cautiverio a través de la selección y reproducción de los mejores individuos, es decir individuos o familias son escogidas con base en sus niveles de desempeño. De esta manera los organismos que presenten un nivel por arriba del mínimo serán seleccionados y
utilizados, mientras que aquellos que caigan debajo del nivel mínimo serán desechados (Tave, 1993). Además de mejorar la producción, los programas de mejoramiento genético deben mantener la variabilidad genética de la población en cautiverio para evitar una disminución de la calidad reproductiva y productiva mediante un adecuado manejo de los organismos.
Como se mencionó en la introducción, para poder iniciar un programa de mejoramiento genético son necesarios varios requisitos, dentro de los cuales principalmente se encuentran: una población domesticada o en proceso de domesticación, la definición de criterios de selección y la estimación de la variación genética para los caracteres de interés (Gjerde, 1986; Gall, 1990; Ibarra, 2000).
La domesticación implica el cierre completo del ciclo de vida de los organismos bajo condiciones artificiales de cultivo y la obtención de varias generaciones, durante las cuales ocurre un proceso de selección no dirigida, (“selección natural”) la cual no es controlada por el cultivador y en donde aquellos individuos que mejor se adaptaron a esas condiciones de cultivo sobreviven y producen progenies, incrementándose generacionalmente la
adaptación de la población en cultivo a las condiciones artificiales. Sin embargo, la
domesticación no es un programa de mejoramiento genético, ya que no permite planear ni predecir la mejora, así como tampoco permite decidir que característica mejorar en particular (Ibarra, 1997). La domesticación de especies acuáticas (marinas y dulceacuícolas) se encuentra actualmente en un proceso inicial de expansión. Por ejemplo, FAO estima que de 1984 a 1997 el número de peces domesticados incrementó un 34%, el de crustáceos un 29%, y el de moluscos un 31% (Bartley, 1997). Esto es importante ya que se ha reconocido que mientras mayor sea el número de especies domesticadas, mayor serán las posibilidades de establecer programas de mejoramiento genético, ya que domesticación implica manejo de ciclos cerrados.
Para poder decidir cuales son los mejores criterios (caracteres) de selección es importante conocer cuales son las necesidades productivas de los cultivadores a lo largo del ciclo de vida del organismo en cuestión. Adicionalmente es necesario conocer que tanta variabilidad genética existe para esos caracteres, ya que la selección debe llevarse a cabo en aquellos
caracteres que presenten mayor variabilidad genética debido a que estos tendrán la mejor respuesta y ganancia generacional. Finalmente se requiere conocer como se relacionan esos criterios con otros que también pueden ser importantes, ya que la selección de un criterio durante un programa de mejoramiento puede producir efectos paralelos deseables o respuestas no deseables en otros. Las principales metas y criterios de selección que se pueden establecer en los programas de mejoramiento genético de especies acuáticas se presentan en la siguiente tabla.
Tabla IV. Principales metas y criterios de selección de los programas de mejoramiento genético de especies acuáticas.
Meta Criterios de selección utilizados
Mejorar crecimiento Peso total en talla de cosecha; Longitud total de concha (moluscos); Longitud o ancho de partes del cuerpo.
Mejorar la calidad de carne Coloración de la carne; Contenido de grasa.
Mejorar la respuesta al estrés Niveles de lizosimas y cortisol en plasma; Actividad hemolítica en plasma. Resistencia a bajas
concentraciones de oxígeno. Mejorar la resistencia a patógenos Supervivencia, niveles de infección
Mejorar la capacidad reproductiva Número de huevos; Tamaño de huevos; Número de desoves por unidad de tiempo.
Tomado de Ibarra, 2000