2.1 VIDEO «CÓMO UTILIZAR LAS FUENTES DE INFORMACIÓN» Introducción
El propósito de este video es mostrar la importancia de las fuentes de información en la investigación, su utilización, localización y los diver- sos medios para obtener información.
El material audiovisual cumple la función de complemento o refuerzo al material escrito, está concebido como un material autoinstructivo elaborado con imágenes sencillas y de una forma coloquial.
La información consignada en cada uno de los videos es autosuficiente, es decir, que en forma independiente comunica una información completa sobre un determinado tema. Sin embargo, no debe perder de vista que cada uno de ellos es parte integrante de una unidad global que es todo el curso.
Para complementar el Módulo 5: El proyecto de investigación, se ha elaborado el video «Cómo utilizar las fuentes de información», el cual le dará una visión panorámica y al mismo tiempo será un complemento al tema que usted ha estudiado.
Recomendaciones
Antes de ver este video que tiene una duración de 15 minutos, le recomen- damos haber estudiado el Módulo 5: El proyecto de investigación, cómo desarrollarlo, cómo utilizar las técnicas para recolectar la información. Re- cuerde que el video es una ayuda complementaria que pretende reforzar el contenido que usted ya estudió. Además, debe tener en cuenta las siguientes sugerencias:
• Para ver el video utilice un monitor de televisión adecuado, mínimo de 14”. • No oscurezca la sala en donde vea el video, así no se fatigará.
• Recuerde llevar papel y lápiz para que tome nota.
• Es conveniente que sepa manipular el control remoto del VHS o del Betamax para que pueda adelantar o retroceder en las ideas que no le sean claras. Después de ver el video debe realizar la Autoevaluación que aparece a continuación del guión de contenido. Si ve el video con otros compañeros podrá realizar después una mesa redonda para discutir las respuestas, lo que lo hará más interesante y así los aportes que hagan los participantes serán valiosos.
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Guión de contenido del video
«CÓMO UTILIZAR LAS FUENTES DE INFORMACIÓN»
La ciencia está en desarrollo constante, de tal manera que cada investiga- dor se basa sobre el trabajo de generaciones anteriores para realizar el suyo. Es un trabajo que tiene a la vez una apropiación de la labor realizada por quienes lo presidieron o incluso por investigadores contemporáneos, y una crítica de sus resultados. Ya desde antes, quizás mucho antes, otros han estudiado el mismo problema o han ido preparando las herramientas de co- nocimiento que son necesarias para llegar a afrontarlo; en algunos casos han sido personas o grupos dedicados a ocupaciones ordinarias, en otros se trata de técnicos o de investigadores; todos ellos han forjado una historia de re- flexiones y de ideas, de experiencia y de acciones realizadas por una corrien- te interminable de seres humanos que es preciso revisar, corregir y completar indefinidamente.
La tarea del nuevo investigador se precisa entonces en la toma de ese recurso histórico, debidamente analizado y criticado, y el aporte de algo que sea fruto de su propia labor científica a ese fondo común de la humanidad, para que en su momento otros puedan ir más adelante. Para ello debe reali- zar una investigación científica: en cualquier campo del conocimiento hay que partir de lo que otros han realizado en ese mismo campo, pasarlo por el tamiz de una cuidadosa crítica y utilizarlo, para así evitar el recorrido de un camino que ya otros han logrado superar.
En cualquier campo de la ciencia y cualquiera que sea el problema de investigación escogido, esta etapa inicial de revisión crítica de lo que otros han hecho es fundamental, y si se realiza con una adecuada planificación se ganará un buen tiempo y sobre todo se evitará desperdiciar energías que se- rán útiles para el trabajo científico propuesto.
En épocas antiguas la consulta a los investigadores o a sus trabajos era una tarea que podía llevar años e implicaba generalmente largos viajes y nota- bles inversiones de dinero.
Esta labor se hizo más fácil desde que la invención y generalización de la imprenta hicieron posible la difusión de libros y revistas.
En la actualidad la búsqueda de la información que se requiere para los procesos investigativos ya no se restringe únicamente a las bibliotecas, la tecno-industria de la información ha rebasado ya esos límites y pone todo un mundo al alcance de quien quiera acercarse y conocerlo. Siempre hay algo o alguien a quien consultar y siempre existe la forma de recurrir a las fuentes informativas especializadas, pero dondequiera que se haga la búsqueda de la
información, en bibliotecas y centros tradicionales de documentación o a tra- vés de terminales de computador que unen al investigador con modernos bancos de datos, siempre se requiere un plan de trabajo, un método básico, un orden que facilite la investigación y la labor de crítica sobre las mismas fuentes, con el máximo de rendimiento en el mínimo de tiempo. Lo primero que se requiere es delimitar muy bien el problema que interesa investigar, pues esto garantiza un mayor éxito en la búsqueda que se emprende.
Es mucho más productivo preguntarse directamente por la roya del cafeto que buscar datos sobre las enfermedades de las rubiáceas o sea de la familia vegetal a la que pertenece el café, o en otro campo del conocimiento se avan- za más en una investigación sobre los motivos que puedan tener las mujeres para abortar, que en una más amplia sobre las actitudes con relación a la maternidad. Para lograr esa definición existen los diccionarios y las enciclo- pedias especializadas, los diccionarios de sinónimos y políglotas que dan las equivalencias de un término en diversos idiomas, y otros recursos similares que permiten al investigador llegar a una clara delimitación del objeto de su estudio, además de poder ubicarlos por períodos históricos y zonas geográfi- cas. Una vez delimitado claramente el tema de estudio hay que identificar dónde se encuentra la información sobre él; ésta se puede consultar en los índices de revistas especializadas que registran las citas bibliográficas de artículos aparecidos en las publicaciones más significativas de una especiali- dad, y hablamos ante todo sobre las revistas porque éstas son las que brin- dan la información más actualizada sobre los temas que están siendo estu- diados en el momento, y a la vez abren caminos hacia otras fuentes informa- tivas como libros, seminarios y conferencias especializadas, simposios so- bre un tema específico. O sea que las revistas científicas constituyen hoy por hoy la herramienta bibliográfica de mayor utilidad en los diversos campos del conocimiento.
Después del índice se presenta un nuevo recurso investigativo en los ser- vicios de resúmenes más conocidos como «abstracts», que no sólo dan la cita bibliográfica del artículo de la revista sino que presentan una síntesis del mismo. Hay servicios de resúmenes como éste para casi cada campo del saber, o sea para la mayoría de los problemas que pueden ser objeto de in- vestigación; con esta labor inicial el investigador tiene ya una buena lista de referencias de artículos sobre el tema que quiere estudiar, e incluso conoce en resumen el contenido de algunos de tales artículos gracias al servicio de los «abstracts». Todavía, sin embargo, puede recurrir a las bibliografías y ca- tálogos impresos, en los que se encuentran referencias bibliográficas de li- bros, documentos y revistas; entonces se encuentra en posibilidad de buscar cuáles de esos artículos están en la biblioteca o centro de documentación que le sirva como punto de partida; si alguno de esos artículos o documentos buscados no están en la biblioteca, tampoco es asunto que deba preocuparle
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demasiado como ocurría hace años. Hoy existe un Catálogo Nacional de Pu- blicaciones Periódicas, producido por el Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior ICFES, en el cual se informa que el número de cada revista se encuentra en ésta o en aquella biblioteca universitaria o en otros centros de documentación especializados. El investigador puede ir a esa bi- blioteca o acudir al servicio de conmutación bibliográfica en el que se pueden obtener fotocopias de los artículos requeridos. Este servicio es prestado por el Sistema de Información y Documentación para la Producción Superior SIDES, que coordina igualmente el ICFES.
Cuando una investigación lo requiere, también se puede acudir desde Co- lombia a bibliotecas existentes en otros países, como la biblioteca de los Es- tados Unidos en Washington, o la división de préstamos de la Biblioteca Britá- nica en Inglaterra, desde donde se pueden recibir en tiempo relativamente corto fotocopias de artículos de revistas o de otras publicaciones que el inves- tigador considera útiles para su trabajo.
Aunque hemos dicho que las revistas prestan el servicio más actualizado, tampoco puede concluirse que ellas lo sean todo como recursos bibliográfi- cos para el investigador, y en las mismas bibliotecas se puede encontrar una cantidad inmensa de folletos científicos, tesis de grado, memorias de sim- posios, seminarios y congresos sobre cualquier tema de investigación y so- bre todo libros que generalmente son el fruto de trabajos más decantados que las mismas revistas, y que en muchos casos son sugeridos al investigador precisamente en la lectura de los artículos de revistas especializadas o en sus resúmenes.
Saliendo ya del campo informativo directamente bibliográfico, el investiga- dor tiene dentro del país el recurso de muchos especialistas, cuyo aporte será muy valioso ya sea mediante consultas personales o solicitando información por escrito sobre puntos concretos de su especialidad o, incluso, cuando se presenta la posibilidad, asistiendo como observador a los congresos o simposios sobre el tema de la investigación.
Finalmente, al hablar de los recursos que en nuestro tiempo tiene a mano quien desea realizar investigaciones científicas, es preciso mencionar los ter- minales de computadores que comienzan a prestar un servicio eminente para obtener informaciones de bancos de datos, un servicio que está llamado a ser preponderante en los años venideros y que pone al alcance de los investiga- dores de todo el mundo las fuentes de información radicadas en los sitios más distantes con la facilidad con que se realiza una llamada telefónica.
Hay muchos otros recursos que pueden ser utilizados en esta época ca- racterizada por la abundancia y facilidad de la información, pero a la vez, no