Chapter 3. Pulse shape discrimination with an organic liquid scintillator detector
3.5 Experimental setup and materials
3.6.2 PSD methods
El descubrimiento de los fósiles de Demandasaurus y la constatación de que se trataba de un es- pécimen de una cierta singularidad científica, sirvió de estímulo para plantear la necesidad de realizar excavaciones dirigidas a recuperar más piezas anatómicas del dinosaurio. Así, en 2002 se realizó la primera campaña de excavaciones en el yacimiento de Tenadas de los Vallejos II, del día 8 al día 26 de Julio (figura 1.25).
Las primeras acciones se encaminaron a delimitar la zona susceptible de excavación con un examen superficial del terreno, haciendo una estimación previa de su extensión. Una prospección minuciosa del área afectada, permitió localizar fósiles fragmentarios diseminados por la superficie del yacimiento. Se procedió a una delimitación de la zona que se excavaría, de acuerdo con la loca- lización de los hallazgos que se habían realizado con anterioridad, y considerando la topografía, y el buzamiento de los estratos.
Se limpió de derrubios y vegetación el terreno. A continuación se estableció una cuadrícula con hilo elástico de 15 x 10 metros, y con una orientación Norte – Sur para los ejes principales; el reticula- do se hizo con una malla de 100 cm. de lado. Las primeras jornadas de trabajo sirvieron también para seguir evaluando el contenido en fósiles del yacimiento, así como la localización exacta del nivel que contenía los restos fósiles. Se contaba con una estimación inicial basada en la situación de los primeros restos que se habían recogido y que se guardaban en el museo de Salas de los Infantes.
A partir de las acciones anteriores se decidió ejecutar una labor de excavación con pala excavado- ra, con el fin de eliminar las capas sin contenido fosilífero superiores a la capa fértil (figura 1.25). Se expuso una superficie amplia del nivel fértil en fósiles, y que se hallaba a una profundidad variable (en función del buzamiento de las capas). El resultado fue la apertura de un frente de trabajo de unos 25 m2 de superficie, en el que había que rebajar unos 50 cm de tierra sin remover por la pala excavadora,
para alcanzar la capa fosilífera. Mientras la maquinaria pesada estaba trabajando, se iban realizando diversos controles del material que iba removiendo por encima del nivel fértil. Eso permitió un avance considerable del trabajo con un impacto mínimo en el yacimiento. Posteriormente también se usaron más medios mecánicos: un martillo compresor que se utilizaba para eliminar capas de rocas especial- mente duras, y que eran superiores a la capa fértil; además se empleaba en la remoción de capas de arcilla muy compactada, también superiores a la capa fértil.
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Sistemática, filogenia y análisis paleobiogeográfico de DEMANDASAURUS DARWINI
(Sauropoda, Rebbachisauridae) del Barremiense superior-Aptiense de Burgos (España).
CApítulo 1. Introducción.
Se profundizó paulatinamente en el sedimento, siguiendo técnicas de excavación paleontológica para vertebrados. Básicamente el método era localizar los restos fósiles e ir descubriéndolos en su to- talidad; si las piezas eran muy grandes o presentaban un estado de conservación mediocre, se procedía a extraerlas en “momias” de poliuretano y “momias americanas”, lo que facilitaba su transporte sin riesgos. El resto de las piezas recuperadas, de menor tamaño, se introducían en sobres de papel en los que se escribía una identificación de la pieza según sus coordenadas en el reticulado del yacimiento. El trabajo de excavación se realizaba de forma mecánica mediante diferentes herramientas, que van des- de picos, palas y azadas, pasando por piquetas y destornilladores, llegando al trabajo mas delicado con la ayuda de destornilladores, punzones, brochas y cepillos de diferentes grosores. Durante el trabajo sobre un resto fosilizado (o un conjunto de restos) se delimitaba el contorno de éste en la medida de lo posible sin apurar en la eliminación de la matriz que lo envuelve, ya que este trabajo se debe realizar en el laboratorio con las herramientas precisas. De esta forma, se pueden extraer los fósiles, bien de forma individual o bien en un bloque con matriz que lo proteja.
Se aplicó un consolidante provisional (acetona y pegamento Imedio en diferentes concentra- ciones) a las piezas fósiles en cuanto empezaban a ser expuestas a la superficie; se consideró apto ese pegamento porque es un adhesivo fácilmente reversible en caso de tener que actuar sobre los frag- mentos consolidados.
Figura 1.25 Imágenes de las campañas de excavación en el yacimiento de Tenadas de los Vallejos II (Burgos), años 2002-2004. Foto inferior derecha: aspecto del yacimiento después de su retapado. Foto inferior izquierda: grupo de excavadores en la localidad de La Revilla (2002).
Simultáneamente se procedía a una documentación de su hallazgo: localización dentro de la cuadrícula establecida, orientación en la capa, estado de conservación, dibujo de las piezas halladas, profundidad de las principales piezas y en diversos puntos del yacimiento para poder hacer una re- construcción tridimensional posterior etc., todo esto se reflejó en un cuaderno de campo. Además se elaboró una documentación gráfica: dibujo del yacimiento con las piezas halladas en papel milime- trado, con datos de situación en horizontal y vertical (figura 1.26); fotografías digitales de algunas de las piezas más representativas que iban apareciendo en el yacimiento. El objetivo era conseguir la máxima información posible para resolver aspectos como la tafonomía del yacimiento. Se tomaron muestras del sedimento para realizar análisis palinológico, faunístico, etc. Acabada la campaña, se tapaba parcialmente la superficie expuesta del yacimiento con una capa de geotextil y tierra de los mismos escombros de la excavación.
Una vez que los fósiles estaban preparados para ser extraídos, se sopesó cual era la mejor forma para ser embalados y transportados hasta las dependencias del museo.
Figura 1.26 Hoja del cuaderno de campo con ilustraciones de fósiles hallados en la campaña de excavaciones del yacimiento Tenadas de los Vallejos II (Burgos) durante el año 2002.
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Son varios los métodos utilizados para proteger los restos antes de ser transportados al museo: – En algunos casos fue suficiente guardar los restos en una bolsa de plástico o
papel.
– En otras ocasiones se optó por el embalaje del fósil sobre una cama de cartón, y previamente envuelto en papel de aluminio, todo ello encintado para que no se mueva durante el transporte: una “momia americana”.
– El otro método utilizado para el embalaje de los restos es mediante una mo- mia de poliuretano (figura 1.27); una vez delimitado el bloque y con una forma de “seta” (figura 1.27 A), se protegía con papel de aluminio y se disponía cartón en los límites laterales del mismo, para a continuación, inyectar poliuretano por el hueco existente entre el papel de aluminio que envolvía el resto y el cartón que se había dispuesto (figura 1.27 B,C). Cuando el poliuretano ya había solidificado, se le daba media vuelta al bloque con cuidado y si hacía falta se repetía la opera- ción del poliuretano sobre la parte que falta por cubrir (figura 1.27 D).
El sistema del poliuretano es sustitutivo del de las momias de escayola. Se optó por este método ya que le quita peso al conjunto y también le proporcionaba una mayor absorción en caso de golpes. El tiempo de secado es relativamente corto, aunque depende de las condiciones climatológicas. También es menos engorroso a la hora de eliminar la protección de poliuretano en el laboratorio, ya que con un cuter puede ser extraído con una gran facilidad. El transporte desde el campo de trabajo hasta las instalaciones del museo se lleva a cabo mediante un vehículo 4x4 con disponibilidad de introducir carga por la parte trasera.
La campaña de excavaciones de 2003 se efectuó de los días 10 al 25 de julio, ambos incluidos. Las técnicas y métodos de trabajo utilizados fueron los mismos que en la campaña anterior. Se deli-
Figura 1.27 Proceso de preparación de embalaje de fósiles mediante una momia de poliureta- no en el yacimiento Tenadas de los Vallejos II (Burgos).
mitó una zona de excavación de unos 120 m2 con la ayuda de una pala excavadora. A continuación se
establecieron unos puntos de referencia (A, B, C), relacionados con la cuadrícula de 15 x 10 metros que se estableció en la campaña de 2002. El método de localización en plano de las piezas fósiles ha- lladas se hacía con medidas tomadas con cinta métrica flexible desde los puntos de referencia a dichas piezas; la información generada se procesó posteriormente con programas de ordenador.
Una vez efectuados los trabajos previos, se inició la actividad manual en la capa de arcillas que se considera fértil; al haber profundizado respecto a los niveles iniciales (alcanzados en la campaña de 2002), la arcilla aparece mucho más compactada, por lo que el avance era lento y dificultoso, em- pleando continuamente martillos neumáticos de diferente potencia. El total de piezas recuperadas fue de 90, todas ellas, excepto 2 arcos hemales y un posible gastrolito, englobados en bloques de arcilla compactada.
La campaña de excavaciones de 2004 en Tenadas de los Vallejos II, se realizó del 7 al 20 de Julio. Las primeras intervenciones se dirigieron a limpiar la superficie expuesta del yacimiento, después de eliminar la tierra que se usó para taparlo al final de la campaña anterior. No toda la superficie expuesta en la campaña de 2003 había sido explorada en su totalidad, de forma que se continuó con ese trabajo. También se extrajo un bloque de arcilla compacta con una supuesta vértebra cervical en su interior, que no pudo retirarse en la campaña anterior. Como puntos de referencia se usaron los establecidos en la campaña 2003 (A, B, C), relacionados con la cuadrícula de 15 x 10 metros que se estableció a su vez en la campaña de 2002.
Para avanzar con el frente del yacimiento, se tuvo que recurrir de nuevo, y con frecuencia, al uso de una pala retroexcavadora, que facilitaba la eliminación de capas superiores estériles, y finalmente una capa arenisca muy resistente que se dispone justo por encima de la capa fértil del yacimiento. Este trabajo con la excavadora resultó ser más duro según avanzaba la excavación, pues al estar las capas buzando contra la ladera, se iba creando un talud de una altura creciente; al final de la excavación la superficie expuesta del yacimiento se disponía al pie de un talud de unos 5 metros de altura, que luego se rebajaría en el momento de tapar el yacimiento, ya de un modo definitivo. (Figura 1.25).