• No results found

Psychometric instruments: Final comments and future options

In document FOR INSIDE FRONT COVER (Page 153-155)

Call for Comments

SOGS + CPG

8. Feedback on material developed in the literature review

9.3 Psychometric instruments: Final comments and future options

Monición al rito

Se puede hacer una breve monición en la se explica el sentido de este ritual: ponerse con toda humildad al servicio de los demás, dando ejemplo del amor fraterno. Se entona cantos alegres referentes al amor fraterno.

8. Oración de los fieles u Oración Universal:

Animador: Al inicio de esta pascua que culminara con el próximo Domingo de Resurrección, con el ánimo dispuesto al servicio de los hermanos, dirijamos a Dios nuestras plegarias. Respondemos a cada intención: “Invocamos tu nombre Señor”

Lector: Para que en la Iglesia cada cristiano se reconozca humilde servidor de sus hermanos. Roguemos al Señor.

Fieles: Invocamos tu nombre Señor.

Lector: Para que el mundo aprecie el valor del amor de Cristo que se hizo sufriente para liberarnos del pecado. Roguemos al Señor.

Fieles: Invocamos tu nombre Señor.

Lector: Para que el amor de Cristo por los pecadores sea el mensaje de esperanza para el hombre de hoy. Roguemos al Señor.

Fieles: Invocamos tu nombre Señor.

Lector: Para que nuestra Eucaristía sea siempre el punto de partida y de llegada de nuestra comunidad cristiana. Roguemos al Señor.

Fieles: Invocamos tu nombre Señor.

Lector: Por el Santo Padre, los Obispos de nuestra Iglesia y todos los sacerdotes, para que el Señor les conceda fidelidad y fortaleza para poder ejercer el ministerio que Él les ha encomendado. Roguemos al Señor.

Fieles: Invocamos tu nombre Señor.

Se pueden hacer peticiones espontáneas

Animador:

Padre, que por medio de tu Hijo Jesucristo nos has invitado a lavarnos los pies recíprocamente en el espíritu de aquel servicio que es la raíz de la nueva ley del amor, haz de todos nosotros, una autentica comunidad de hermanos, donde cada cual cumpla su tarea, atento a las necesidades de los demás. Por Jesucristo nuestro Señor.

Fieles: Amén.

7. Rito de comunión

-Para el rito de Comunión, el monitor pedirá a los presentes que se postren de rodillas. Mientras se puede entonar un pequeño canto eucarístico.

-Si en la comunidad existen ministros extraordinarios de la Comunión, en este momento uno de ellos irá al Sagrario (si no existen, entonces alguno de los misioneros; no tiene que ser por obligación quien está animando la celebración) y con mucho respeto y cuidado llevará el Santísimo Sacramento al altar. Lo hará respetando el siguiente rito:

-Antes de ir al Sagrario, extenderá un corporal al centro del altar, sobre el cual luego depositará el copón con las Hostias Consagradas, pero luego se arrodilla delante del altar quedando de espaldas a la asamblea.

- Finalizado el canto se prosigue con la oración de acción de gracias que realizará el animador arrodillado frente al altar (espaldas al pueblo, nunca al centro del altar mirando a los fieles).

Animador: Demos gracia a Dios y hagámoslo con inmenso gozo: repetirán después de cada

intención: “Te damos gracias por siempre Señor”

Animador: Por la Eucaristía que es el sacrificio liberador de Jesús y de su Iglesia.

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Animador: Por la Eucaristía que es el sacrificio vivo del amor infinito que Jesús nos dejo.

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Animador: Por la Eucaristía en la que Jesús alimenta nuestra vida por los demás.

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Animador: Por la Eucaristía que nos compromete a dar la vida por los demás.

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Animador: Por la Eucaristía que anuncia y anticipa el Banquete celestial.

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Animador: Por tu palabra de vida que nos prepara y conduce a la Eucaristía.

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Animador: Por los sacerdotes que nos explican tu mensaje de amor.

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Animador: Por los sacerdotes que nos hacen de tus sacramentos, especialmente de la

Eucaristía.

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Animador: Por los jóvenes que se preparan para ser Sacerdotes, dando su vida en la pobreza, la obediencia y la castidad.

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Animador: Por el Santo Padre y todos los Obispos del mundo que asumen la misión de

conducir fielmente a tu Iglesia hasta el reino eterno.

Fieles: “Te damos gracias por siempre Señor”

Se invita al silencio y a la adoración individual por unos breves instantes

Padre Nuestro

Luego puesto en pie y siempre de espaldas al pueblo, frente al altar invita a la oración del Padre nuestro, la que hará con las manos juntas, nunca extendidas, pues este gesto es propio de los ministros ordenados.

Animador: Jesucristo nos ha mostrado un Padre que es amor puro, nos enseño a amarle con la oración que nos dejo, digamos todos juntos:

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu reino;

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal. Amén.

Terminada la oración no dice la continuación del Padre Nuestro que sólo recitan los ministros ordenados: “Líbranos de todos los males, y concédenos la paz en nuestros días…” sino que continúa con la invitación al saludo de la paz, sin utilizar la fórmula que se dice en la Santa Misa: “Señor Jesucristo que dijiste a tus apóstoles…” Ni tampoco la invitación se hace de la forma ordinaria utilizada por los ministros ordinarios: “La paz del Señor esté siempre con vosotros”.

Atención: El Canto del Cordero sólo se hace en Misa, nunca en una liturgia de la Palabra

Saludo de la paz:

Animador: Jesús nos ha dicho: Les doy el mandamiento nuevo: que se amen mutuamente, como yo les he amado. Ahora tenemos la posibilidad de poner en práctica este mandamiento. Saludémonos con un gesto de paz.

Luego del gesto de la paz, que no debe extenderse por mucho tiempo, ni debe ser entendido como una oportunidad para saludar a todos los fieles, sino a los más cercanos, el animador invita a los fieles a prepararse para la Comunión, retomando el silencio.

Animador: Nos hemos dado la paz como signo de hermandad, ahora dispongámonos a recibir a Cristo, presente en el Altar.

Los ministros extraordinarios (de haberlos) o los misioneros que van a dar la Comunión, se acercan al altar pero sin colocarse de frente al pueblo. Sólo el animador con mucha reverencia se dirige al centro del altar, hace genuflexión (dobla la rodilla derecha ante Jesús) y luego toma con mucho respeto el Santísimo Sacramento y mostrándolo a los fieles dice:

Ministro extraordinario o el Animador: Hermanos, este el cordero de Dios que quita el

pecado del mundo, dichosos los llamados a la cena del Señor.

Todos juntos, incluido el ministro extraordinario o el animador dicen:

Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero una Palabra tuya bastará para sanarme

Luego, el ministro extraordinario o el animador comulgan con respeto y luego le dan la Comunión a los otros ministros extraordinario o misioneros que ayudarán a distribuir la Comunión.

No está permitido que cada uno se acerque al altar para tomar por sí mismo la Comunión. Una vez que han comulgado, le dan la comunión a los fieles, cuidando que estos comulguen delante de ellos y estando atentos a que nadie se lleve el Santísimo Sacramento a las bancas.

Monición a la Comunión

Jesucristo es el Cordero de Dios, que se ha partido por nosotros. Él es la muestra más exquisita de Amor, Amor al Extremo, Amor de Cruz. El que se ha dado por nosotros, nos invita a que participemos del banquete que Él ha preparado para ti.

Hoy de forma espontánea y clara se debe aclarar que solo los que se encuentran en “Gracia” están invitados a comer el Pan Eucarístico, las personas que no se han confesado o están en pecado grave, no deben comulgar. (Motivarlos a la Reconciliación con Dios, mediante la Confesión). Mientras se distribuye la Comunión se pueden entonar cantos apropiados.

Terminado el rito de Comunión, quienes han distribuido la Comunión llevan el Santísimo al Altar, pero no se colocarán al centro del mismo, sino hacia uno de los lados, donde depositarán las Hostias Consagradas en el copón que hoy se mantendrá en el Altar, hasta el traslado en procesión al altar de la adoración. Si se han utilizado otros copones, estos se retiran y se colocan en la credencia (mesa pequeñita que normalmente está cerca del altar), para purificarlos después de la celebración. Esto nunca lo harán en el altar ni en la celebración, sino una vez finalizada esta.

Comunión Espiritual

El monitor aclara que ahora se va a realizar la comunión espiritual para que aquellas personas que no pudieron comer el Cuerpo de Cristo, lo puedan recibir en forma espiritual.

Animador: Hermanos. La Eucaristía es el signo de la unidad que debe prevalecer entre

nosotros, Porque somos Iglesia de Cristo. Hoy no podemos recibir a Jesucristo en especie, pero vamos a pedir a Jesús que venga de otro modo a cada uno de nosotros, de manera espiritual.

Señor Jesús, creemos que tu nos alimentas con tu Palabra y con la Eucaristía. Eres el Pan Vivo bajado del cielo. Sabemos y creemos que quien te come, si está bien dispuesto, aumenta sus fuerzas para luchar contra las tentaciones y alcanza el premio de la vida eterna. Señor Jesús muchas hermanos no han podido participar hoy de la Eucaristía, por eso te pedimos que vengas a ellos espiritualmente. Ven a esos corazones necesitados de Ti. (Momento de silencio)

Señor quédate con nosotros, acompáñanos siempre. Da a nuestros hermanos la gracia de poder recibirte Sacramentalmente pues además de tu Palabra necesitamos tu Cuerpo y tu Sangre, Tú que vives y reinas con el Padre Celestial y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén

In document FOR INSIDE FRONT COVER (Page 153-155)