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CHAPTER TWO LITERATURE REVIEW

2.7 Quality management and control

acaparó la atención

internacional fue el

atentado cometido

por al-Shabaab en

septiembre contra

un centro comercial

de Nairobi (Kenya)

en el que murieron

70 personas como

represalia por

intervenir en Somalia

Durante todo el año persistió el conflicto de baja

intensidad que enfrenta a las Fuerzas Armadas etíopes, apoyadas por las milicias Liyu, con el grupo armado ONLF. La población civil sufrió ejecuciones extrajudiciales, torturas, abusos y saqueos por parte de los cuerpos de seguridad, según fuentes pro independentistas. Según esas mismas fuentes, entre enero y mayo los cuerpos de seguridad etíopes ejecutaron a más de 300 civiles y en enero el ONLF ejecutó a alrededor de 80 militares y provocó heridas a otros 100, cifra de víctimas no confirmada por el Ejército. Cabe destacar que en febrero la rebelión ogadeni instó a la compañía canadiense Africa Oil Corporation a detener las operaciones de exploración en el este del país y la acusó de conspirar con el Gobierno para explotar los recursos petrolíferos de la región. Sin embargo, fuentes gubernamentales restaron importancia a la advertencia del ONLF. La organización Human Rights Watch (HRW) denunció en octubre que las autoridades etíopes sometieron a los detenidos por causas políticas a actos de tortura y malos tratos para obtener confesiones. Fuentes pro independentistas señalaron que a finales de 2013 se produjo la muerte de 98 personas a manos del Ejército y de su milicia asociada (Liyu) en la cárcel de Ogadén, en la capital de la región, Jijiga, la mayoría de forma violenta o por hambre. Además, otras 500 personas detenidas en este centro fueron trasladadas a bases militares de la ciudad.

No obstante, a pesar de la persistencia del conflicto, durante el último trimestre del año surgieron diversas informaciones que destacaron la posible reapertura en octubre del proceso de paz congelado desde el 2012, según los negociadores kenianos implicados. Existe un equipo de facilitación promovido por cargos gubernamentales kenianos de origen somalí

encabezados por el ex ministro de Defensa y miembro del Parlamento en representación del condado de Garissa, Mohamed Yusuf Haji. El enviado especial de Kenya para el Cuerno de África, el embajador Ali Bunow Korane, confirmó que el Gobierno etíope y la cúpula del ONLF habían acordado reunirse, y el jefe negociador del ONLF, Abdirahman Mahdi, confirmó la iniciativa keniana. La organización International Crisis Group (ICG) también había destacado la posibilidad de que se reiniciaran las conversaciones de paz. Sin embargo, a finales de año se desconocía si dicha reunión había tenido lugar.

Durante el año persistieron los graves enfrentamientos en diversas partes del centro y sur del país, principalmente en Bakool y en Hiiraan –regiones fronterizas con Etiopía–, Gedo, Bay, Lower Shabelle, Kismayo (la capital de Jubalandia) y Mogadiscio. Los choques enfrentaron a las fuerzas gubernamentales, apoyadas por las tropas internacionales, y al grupo armado islamista al-Shabaab, causando centenares de víctimas durante el año. Lower Shabelle continuó siendo el principal foco de las acciones de al-Shabaab, y prosiguieron sus ataques esporádicos en Puntlandia. La ofensiva gubernamental apoyada por sus aliados locales y por la AMISOM forzó el retroceso de al-Shabaab y su cambio de táctica hacia acciones más esporádicas y atentados con bombas. Las disputas y divisiones en el seno de al-Shabaab se acrecentaron y en junio su líder, Ahmed Abdi Godane, ordenó el arresto y ejecución

África Central (LRA)36

Inicio: 1986

Tipología: Recursos37

Internacional

Actores: Fuerza Regional de la UA (RTF, compuesta por Fuerzas Armadas ugandesas, congolesas y sursudanesas), milicias de autodefensa de RD Congo y de Sudán del Sur, LRA

Intensidad: 1

Evolución:

Síntesis:

El LRA nació en 1986, movido por el mesianismo religioso de su líder, Joseph Kony, con el objetivo de derrocar al Gobierno de Uganda, instaurar un régimen basado en los Diez Mandamientos de la Biblia y sacar de la marginación a la región norte de este país. La violencia y la inseguridad causada por los ataques del LRA contra la población civil, el secuestro de menores para engrosar sus filas (alrededor de 25.000 desde el inicio del conflicto) y los enfrentamientos entre el grupo armado y las Fuerzas Armadas (junto a las milicias de autodefensa) han provocado la muerte de unas 200.000 personas y el desplazamiento forzado de alrededor de dos millones en el momento más álgido del conflicto. La creciente presión militar ejercida por las Fuerzas Armadas ugandesas forzó al grupo a refugiarse primero en el sur de Sudán, posteriormente en RD Congo, y finalmente en R. Centroafricana. Así, el LRA fue ampliando sus actividades a los países vecinos donde estableció sus bases, por la incapacidad para frenarle en RD Congo y R. Centroafricana, y por la complicidad de Sudán. Entre 2006 y 2008 se celebró un proceso de paz que consiguió establecer un cese de hostilidades, aunque fracasó y en diciembre de 2008 los Ejércitos ugandés, congolés y sursudanés llevaron a cabo una ofensiva contra el LRA, lo que provocó la disgregación del grupo hacia el noreste de RD Congo, el sureste de R. Centroafricana y el suroeste de Sudán del Sur, donde continuó su ofensiva. En noviembre de 2011 la UA autorizó la creación de una fuerza regional transfronteriza compuesta por contingentes militares de estos tres países que se desplegó en septiembre de 2012 y que cuenta con el apoyo logístico de EEUU.

36. Esta denominación hace referencia al conflicto armado conocido como “Uganda (norte)” en los últimos años. Desde finales de 2008 el escenario de operaciones de este conflicto transcurre en el triángulo fronterizo entre RD Congo, Sudán del Sur y R. Centroafricana. Por ello, el conflicto armado pasó a ser considerado internacional, aunque comparte algunos elementos incluidos en la tipología de interno internacionalizado.

37. En los últimos años, las causas que motivaron el surgimiento del LRA (Identidad, Autogobierno) se han diluido y en la actualidad se reducirían a la mera supervivencia del grupo (Recursos).

de diversos dirigentes, entre ellos Ibrahim Afghani, Hassan Dahir Aweys y Muktar Robow Abu Mansur. El primero fue ejecutado, el segundo se entregó a las autoridades somalíes y el tercero consiguió escapar a la región de Bakool. Uno de los incidentes que acaparó mayor atención mediática internacional fue el atentado en septiembre contra el centro comercial Westgate (Nairobi, Kenya) en el que murieron 70 personas, reivindicado por al-Shabaab, y que puso de manifiesto, según diversos analistas, la pretensión del grupo de ser una amenaza a nivel regional e internacional. Según Naciones Unidas, existen indicios de que bajo el liderazgo de Godane el objetivo de al- Shabaab podría estar alejándose de Somalia y su política interna para acercarse a la ideología y el programa global de al-Qaeda. Etiopía manifestó su voluntad de retirar sus tropas de Somalia, pero a raíz del atentado de Westgate decidió en noviembre sumar sus 8.000 soldados a los de la AMISOM. El secretario general adjunto de la ONU, Jan Eliasson, anunció en mayo que más de 3.000 soldados de la AMISOM habían muerto desde 2007 en el país, balance cuestionado por la misión y cuyo portavoz estimó en menos de 500 soldados, aunque no aportó cifras definitivas. En paralelo, en mayo el Consejo de Seguridad aprobó la creación de la misión política de la ONU para Somalia (UNSOM) con el objetivo de apoyar la paz y la reconciliación, asistir al Gobierno y a la misión africana AMISOM. El Consejo levantó parcialmente el embargo de armas impuesto a Somalia hace dos décadas. Diversas organizaciones de derechos humanos condenaron esta decisión, considerándola prematura. Aunque la situación humanitaria continuó siendo muy frágil, por primera vez en cinco años se redujo a 870.000 las personas en situación de emergencia, aunque otras 2,3 millones de personas siguen en condiciones de fragilidad alimentaria. A nivel político se produjo la dimisión del primer ministro, Abdi Farah Shirdon (conocido como Saacid), promovida por el presidente, Hassan Sheikh Mohamud, mediante un voto de no confianza, apenas un año después de su nombramiento. Saacid inicialmente era un aliado del presidente, hecho que podía significar un giro respecto a la confrontación política previa. No obstante, en noviembre se hizo pública la tensión entre ambas figuras, y Saacid afirmó que el presidente se estaba extralimitando en sus funciones y estaba asumiendo prerrogativas propias de su cargo, como por ejemplo el nombramiento del gabinete en el que el presidente quería introducir figuras próximas de la facción conocida como Dam Jadid. El nuevo primer ministro, Abdiweli Sheikh Ahmed Mohamed, es un economista del que se espera que pueda recuperar las relaciones con los estados federados. En este sentido, Puntlandia dejó de colaborar con Mogadiscio desde agosto, y las relaciones con Jubalandia (regiones de Lower y Middle Juba y Gedo) fueron tensas, aunque

en agosto el Gobierno Federal alcanzó un acuerdo con el presidente de Jubalandia, Ahmed Madobe, facilitado por el ministro de Exteriores de Etiopía, Tedros A. Ghebreyesus, en su calidad de presidente de la organización regional IGAD. Los clanes digil y mirifle manifestaron su rechazo a dicho acuerdo ya que les marginaba en el seno del nuevo estado federado. Cabe destacar que en septiembre se celebró en Bruselas una conferencia de donantes para recabar recursos de cara a la reconstrucción del país tras más de 20 años de conflicto armado. La UE comprometió 650 millones de euros como parte del proceso, llamado New Deal. c) Grandes Lagos y África Central

38. Creada en 2012 por las organizaciones estadounidenses Resolve e Invisible Children, LRA Crisis Tracker es una plataforma de mapeo y un sistema de recolección de datos de las acciones cometidas por el LRA, a partir de radios comunitarias, ONG locales e internacionales, gobiernos y agencias de Naciones Unidas. LRA Crisis Tracker Invisible Children – Resolve, <http://www.lracrisistracker.com>

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