2. Chapter Two: literature review
2.2 Quality Management Developments
4A 2ui5nes atra.o el mensa.e cristiano rimiti%o6mensa.e cristiano rimiti%o6
) los pobres, al proletariado de erusal5n, a los labradores, al grupo 1ue !eía negadas )las oportunidades de vida2 de 1ue habla Ma <eber. Esta masa anal$abeta, los 7m #a4aret0 Oliteralmente, )gente de la tierra2; , sentía odio pro$undo por los $ariseos, y
era por supuesto recíprocamente despreciada por esta ciudadanía urbana media. Cuando la opresión romana llegó a ser insoportable, este mo!imiento $ue cobrando mayores proporciones y hubo de mani$estarse en intentos políticos de re!uelta y liberación, y en toda clase de mo!imientosreligioso4mesiánicos.
Eistía, pues, una indudable con!ulsión social y las masas se iban tornando cada !e más etremistas: particularmente los sicarios desarrollaron una !erdadera acti!idad terrorista: eran el ala i1uierda de los celotes o )celosos2 Opor el gr an celo con 1ue pro$esaban sus principiosT y usaban un puXal o sica y se les conocía por eso como )hombres4pu6al2=WD
, segn apunta Fla!io ose$o en sus 7ntigWedades Eudaicas. OEn latín, sicarius procede de sica, puXal, y 5ste de secare, cortar, hender, ta-ar.T
)5aras veces (dice Sauts&y( el odio de clases del proletariado moderno ha alcan0ado formas tales como las que alcan0ó el odio del proletariado cristiano.2
Lo
Los s rrimimereros os crcrisistitiananos os " " la la crcrisistotolologígía a de de la la rrimimereraa
comunidad
comunidad
Fromm seXala de pasada el carácter $raterno y democrático de los primeros cristianos: )el comunismo de amor2, como lo llama /arnac.
)Los primeros cristianos (escribe "romm( constituían una hermandad de entusiastas oprimidos social y económicamente! que se mantenían unidos por un la0o de esperan0a y odio.24Ru5 era lo 1ue distinguía a los primeros cristianos de los demás campesinos y proletarios en su lucha contra Noma6 9o su actitud psí1uica, ciertamente, pues era la misma: todos, en e$ecto, odiaban a la clase dominante y deseaban su caída y ani1uilación.
)La diferencia entre ellos (eplica "romm( no residía ni en los presupuestos ni en la meta y dirección de sus deseos! sino en la esfera en que procuraban cumplirlos.2
E$ecti!amente, mientras los celotes y sicarios 1uerían !er cumplidos sus deseos en la realidad política, los primeros cristianos lle!aron estos mismos deseos al campo de la $antasía. )La epresión de esto Qdice FrommQ fue la primitiva fe cristiana! en especial la primera idea cristiana referente a Ees1s y a su relación con el +ios 3adre.2
ess es un hombre escogido por #ios y ele!ado por 5l a la categoría de )Mesías2 y luego a la de)#i/o de +ios2.
4Ru5 signi$icado tenía para los primeros cristianos la $antasía de un hombre agoniante ele!ado a la categoría de di!inidad6 Es una nue!a $ormulación, dice Fromm, del antiguo mito de la rebelión del hi-o.
La primiti!a comunidad, grupo oprimido y so-ugado, odiaba a las autoridades, a la élite 1ue $rustraba el goce de la !ida 1ue buscaban las masas. )También debían de odiar Qagrega FrommQ a ese +ios que era un aliado de sus opresores! que les permitía sufrir y ser oprimidos.2
Pero, en el mundo real, no podían suble!arse contra la clase dominante, pues el $racaso habría sido ine!itable. 4Ru5 hacer, entonces6 Pues trasladar esta situación a la $antasía y mani$estar ahí, en el mundo $antástico, su hostilidad respecto a #ios Padre. Conscientemente, odiaban a las autoridades: inconscientemente, al dios paternal.
ess, ele!ado a la categoría de #ios, es un símbolo, segn Fromm, de la hostilidad inconsciente 1ue los primeros cristianos sentían por #ios Padre: )pues si un hombre se podía convertir en +ios! este 1ltimo quedaría privado de su privilegiada posición paterna de ser 1nico e inalcan0able2.
En resumen el elemento principal de la $antasía cristiana primiti!a es el desplaamiento del Padre por la identi$icación con el ess su$riente.
El cambio de la creencia rimigenia " su or2u5
El cambio de la creencia rimigenia " su or2u5
Posteriormente, esta creencia de la primera comunidad eperimenta un cambio. La creencia primigenia, la adopcionista, la de 1ue ess $ue un hombre ele!ado a la categoría de #ios, se trans$orma en esta otra 1ue ess siempre $ue #ios, 1ue era 7no con #ios pero distinto de l, y 1ue eistió antes de toda creación.
4Por 1u5 se produ-o este cambio6 Fromm trata de o$recer una respuesta basándose en el estudio de la gente 1ue despu5s creó ese dogma y creyó en 5l.
#os son los puntos atendibles. En primer lugar, se produce un cambio en la estructura social de las iglesias cristianas. "us adherentes ya no eran solamente -udíos 1ue creían inminente la segunda !enida de Cristo: eran más bien sirios, griegos y romanos. Pero además de esta con$luencia de di$erentes nacionalidades, debemos notar 1ue el cristianismo, $ormado principalmente por la clase popular, se había con!ertido tambi5n en la religión de la clase dominante: o por me-or decir, eperimentó durante tres centurias esa trans$ormación, lo cual naturalmente tra-o consigo un cambio en la actitud psí1uica de sus miembros.
)*l punto más importante (escribe "romm( es la desaparición gradual de las esperan0as escatológicas Ko relativas a la vida de ultratumba que habían constituido el centro de la fe y esperan0a de la primera comunidad.2
La creencia en la proimidad del Neino de #ios, en la inminencia de la Parusía o mani$estación de Cristo, se !a paulatinamente debilitando. 8a se cree cada !e menos en esa presencia salutífera, en esa segunda venida de Cristo.
)7 partir de entonces (se6ala "romm( la carga del mensa/e no estaba en el grito ,el 5eino está próimo-! en la epectativa que el +ía del Euicio y el 5etorno de Ees1s llegarían pronto' los cristianos ya no miraban hacia el futuro o la historia! sino que más bien miraban
hacia atrás. *l hecho decisivo ya había ocurrido. La aparición de Ees1s ya había representado el milagro.2
Fromm subraya en su ensayo esta trans$ormación del cristianismo, esta con!ersión de un mo!imiento de gentes humildes y oprimidas en religión de élite, de clase dirigente. Comunidad $raterna, inicialmente, el cristianismo se con!irtió despu5s en la Iglesia, imagen re$le-a de la monar1uía absoluta del Imperio Nomano.
La cristología eclesiástica sostu!o entonces, claro está, 1ue ess no era, como se había dicho, un hombre ele!ado a la categoría de #ios, sino un #ios 1ue se con!ertía en hombre. El Concilio de 9icea daría carácter dogmático a esta doctrina de )tanasio.
)*l nuevo cristianismo (afirma "romm( cayó ba/o el lidera0go de la clase dirigente. *l nuevo dogma de Ees1s fue creado y formulado por este grupo dirigente y sus representantes intelectuales! no por las masas.2
8 así como la con!ersión de un hombre en #ios simboliaba hostilidad para con el Padre, la atanasiada, por decirlo así, simboliaba lo contrario ternura y pasi!idad respecto al Padre. Cámbiase, pues, la satis$acción $antaseada y los cristianos aceptan )la fantasía armoni0adora del #i/o colocado /unto al 3adre por la libre voluntad de este 1ltimo2.
Cambio teológico, dice Fromm, 1ue es la epresión de uno sociológico, a saber, el cambio en la $unción social del cristianismo.
Las masas cristianas de-aron de culpar a los dirigentes, de-aron de odiarlos: los culpables ya no eran los miembros de la élite, sino los integrantes de la propia masa cristiana, esto es, los su$rientes, los oprimidos, los de aba-o. El reproche contra #ios se había con!ertido en el reproche contra sí mismos. Esto de culparse a sí propios resultará, como resulta, estupe$aciente, pero el hecho no tiene !uelta de ho-a y en no escasa medida $ue posible por obra de la Iglesia, pues $ue ella la 1ue acrecentó el sentimiento de culpa de las masas. )$ultivó ingeniosamente Qdice FrommQ la condición psíquica de la cual ella! y también la clase superior! obtuvieron una doble venta/a: la desviación
de la agresión de las masas y la seguridad de su dependencia! gratitud y amor.2
Fromm, 1ue por cierto mal1uiere a la Iglesia, no por anticatólico, sino por1ue le re!ienta el autoritarismo eclesiástico, me recuerda a "chopenhauer, 1ue igualmente la desestimaba.
)La @glesia $atólica (decía chopenhauer( es una institución para mendigar el cielo! que por lo demás sería demasiado incómodo merecer' y los curas son los intermediarios de esa mendicidad.2