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Quantitative analyses of relationships between staff and adult support and educational progress over KS1 (Multi-Level Modelling results for reception, Yr1 and Yr2)

Para el conocimiento del contexto se realizo un acompañamiento en el aula por parte de los practicantes de manera continua dos días de la semana puesto que un tercer día se trabajaba con los niños seleccionados que presentan dificultades en matemáticas. Durante los días que se hacía acompañamiento en el salón se hacía observación participante, que consistía en observar la clase del docente y apoyar a los niños

seleccionados. Se registraron las dinámicas de la clase en los diarios de campo, se fueron estableciendo vínculos y comunicación propios del ejercicio principalmente con los docentes y los niños seleccionados y del salón de clase. Las observaciones tuvieron lugar en las clases de matemáticas establecidas y se desenvolvieron de manera activa, ya que al ser observadora también se participaba en las actividades y explicaciones que requerían los niños.

La relación con los profesores del aula fue cercana, y la inclusión que estos hacían en la clase a los psicólogos-practicantes permitió que existiera interacción con todos los estudiantes del salón. La interacción en el aula con los niños y con los profesores permite entender la dinámica de las clases y cómo es la forma en que se está enseñando la materia a los niños, lo cual se relaciona con la manera en que el niño se enfrenta a las matemáticas y su manera de entenderlas. También tuvo lugar cada quince días los talleres que se planeaban y creaban con base en los temas a tratar con el grupo en torno a 2 enfoque principales: talleres matemáticos y talleres emocionales. (Ver anexo A, diarios de campo9).

Lo anterior en relación con Lobrot, (1996), quien es citado en nuestra bibliografía, se hace necesario como primera estrategia conocer e insertarse en el contexto institucional, pues según Lobrot, dice que la mayor parte del tiempo los profesores emplean métodos tradicionales, ligeramente mejorados por la utilización de la “pedagogía activa”, hacen pasar exámenes, deciden ellos mismos los programas y su progresión. Toda iniciativa corre por su cuenta y podrían, si quisieran emplear los métodos que bien les pareciere, (Lobrot, 1966). Es por esto que es importante tener en cuenta las necesidades de los estudiantes, sus formas de aprender los contenidos de la escuela y la representación de estos en su vida diaria. Los psicólogos-practicantes quienes implementaron la propuesta de intervención deben ser mediadores entre el objeto de estudio y su contexto, orientados por los supuestos y las intencionalidades del modelo de intervención que se busca aplicar.

9 Como el proyecto ya se había venido trabajando con otros psicólogos-practicantes y con los Directores

Jorge y Amparo, para la comprensión del objeto de estudio y su contexto se tuvieron en cuenta los diarios de campo ya realizados en las prácticas anteriores. Con el fin de no repetir lo mismo sino actuar

A continuación se describe un poco de manera más detallada el acompañamiento que se hicieron en las dos aulas escogidas de manera intencional, de las cuales se escogieron cuatro niños con intención.

ACOMPAÑAMIENTO EN EL AULA Aula 201

En el salón de clase se llevó a cabo un acompañamiento por parte de los practicantes de manera continua dos días de la semana puesto que un tercer día se trabajaba con los niños seleccionados que presentan dificultades en matemáticas. Durante los días que se hacía acompañamiento en el salón se hacía observación participante, que consistía en observar la clase del docente sin embargo en el momento del desarrollo de problemas matemáticos los niños contaban con el apoyo de los practicantes, en cuanto al resolver dudas o preguntas del tema o de la operación a realizar, encontrando en todo momento un apoyo que en ningún momento obstaculizó el desarrollo de sus capacidades en el aprendizaje propio de cada estudiante y que no pretendió en ningún momento resolver los ejercicios sino apoyarlos para que ellos mismo resolvieran las operaciones que tenían por ejercicios. En algunos casos se hizo apoyo de consulta con cada uno de los niños sin decirles que era consulta pero que de manera voluntaria los niños se acercaban a comentarnos sus sentimientos o situaciones en relación con la clase, con sus compañeros, con su casa y con aquello que los inquietaba.

De la misma forma se replanteó el rol del psicólogo en la institución educativa y por ende en el salón de clase, puesto que de manera general la creencia que se tiene acerca del psicólogo es que está para resolver los problemas de aprendizaje de los niños, sino que es más bien una no identificación con la formas de enseñanza de la escuela, por lo tanto se nos permitió tener un espacio en el que pudimos desarrollar talleres matemáticos y emocionales con los niños. Apoyados en otras formas de enseñanza de manera dinámica, poniendo en contacto al niño con la matemática en una relación divertida y parte de la vida cotidiana, sin ser teóricos o mecánicos a la hora de realizar las operaciones.

Aula 202

La relación con los estudiantes y con la profesora de este salón había comenzado el semestre pasado, por lo cual volver a entrar al aula de clases no tuvo ninguna reacción negativa. Con la relación establecida previamente se permitió un desarrollo de

la clase por parte de la profesora de manera natural. Los niños presentaron curiosidad por los nuevos practicantes pero una vez terminaron las 2 primeras semanas del semestre estos practicantes nuevos sólo estaban en el aula en los tiempos de los talleres.

Las observaciones tuvieron lugar en las clases de matemáticas establecidas y se desenvolvieron de manera activa, ya que al ser observadora también se participaba en las actividades y explicaciones que requerían los niños. La relación con la profesora del aula fue cercana, y la inclusión que esta hacía en la clase a la observadora permitió que existiera interacción con todos los estudiantes del salón. Los niños recurrían a la observadora por explicaciones de problemas matemáticos y esto se convertía en una gran oportunidad que se aprovechaba para potencializar los conocimientos de los niños y ayudarlos a que ellos encontraran las soluciones. Mientras que la clase se desarrollaba dependiendo de lo que tenía planeado la profesora, también se tenía muy presente los niños con bajo rendimiento en matemáticas, con los cuales se hacía un trabajo fuera del aula, y se apoyaban para ayudarlos y comprender los problemas diarios a los que se enfrentaban cuando se relacionan con las matemáticas. La interacción en el aula con los estudiantes y con la profesora permite entender la dinámica de las clases y cómo es la forma en que se está enseñando la materia a los niños, lo cual se relaciona con la manera en que el niño se enfrenta a las matemáticas y su manera de entenderlas. También tuvo lugar cada quince días los talleres que se planeaban y creaban con base en los temas a tratar con el grupo en torno a 2 enfoque principales: talleres matemáticos y talleres emocionales.