García, David: “Notas sobre una generación rebelde”
El año es 1945, la segunda guerra mundial está llegando a su inevitable fin, Estados Unidos decide acelerar la clausura del conflicto armado y, luego del bombardeo a Hiroshima y Nagasaki, la guerra en Asia, último espacio de conflicto aun persistente, se termina con la rendición incondicional de Japón. Los soldados retornan a casa.
Sin embargo, hay quienes no han ido a la guerra, se han quedado dentro de las fronteras a trabajar bajo la consigna de “Trabaja hoy para lo que vendrá mañana” constituyendo la base del poderío económico. Sin embargo no era así para todos, los más jóvenes no estaban de acuerdo con estos ideales y buscaban un cielo que todavía era alcanzable.
Como indica en el artículo virtual firmado por Santos Martínez Cassady, los jóvenes de la época estaban más interesados en beber, fumar, mantener relaciones sexuales, hablar y observarse. En algunas de estas charlas se encuentran los embriones de lo que va a ser la generación beat.
Sin embargo faltan aún diez años para poder hablar realmente de la generación beat. Estados Unidos, ya reconocido como potencia mundial comienza a debatirse entre guardar sus fronteras o establecerse como guardián de los valores éticos en el mundo. Como súper potencia económica, comienza en Estados Unidos el fenómeno del consumismo. En este ámbito de glamour nace, como contra cara y hacia 1955, la generación beat.
El termino beat surge entre Kerouac y el escritor John Clellon Holmes, quien luego publicaría un artículo en el New York Times Magazine, a finales del 52. En esta conversación Kerouac sostiene:
Es una especie de sigilo, es como si fuéramos una generación furtiva. Tú sabes, con un conocimiento interior no hay necesidad de hacer ostentación con ese nivel, el del ‘público’. Es como una especie de fracaso —es decir, de haber llegado a lo último, a nosotros mismos, porque todos sabemos realmente dónde estamos—, de un cansancio con todas las formas y convencionalismos del mundo… Es algo más o menos así. Supongo que entonces podrás decir que somos una generación golpeada.1
Si bien son varios los escritores de este grupo, son solo un puñado los que han alcanzado la trascendencia, Allen Ginsberg, Jack Kerouac, Lawrance Ferlinghetti, Gregory Corso, y desde la narrativa podríamos también incluir a Burroughs, particularmente con su “almuerzo desnudo”.
Los tres fundadores se conocieron en New York, en algunos meses de 1944 en los ámbitos de la universidad de Columbia. Burroughs era el mayor, seguido por Kerouac y Allen Ginsberg, de solo 17 años. Uno de los personajes principales dentro de este grupo fue
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Neal Cassady, presentado por Hal Chase (amigo en común de estos). Fue un generador de energía y fuente de inspiración para todo el grupo, aunque él no haya podido crear lo mismo que inspiraba.
Este grupo, que acabó denominándose la Generación Beat, revitalizó la escena bohemia cultural norteamericana. Su energía se desbordó hacia los movimientos juveniles de aquella época (On the Road -En el camino, 1957- de Kerouac, asumió carácter de manifiesto universal de una juventud que quería huir de lo establecido), y fue absorbida por la cultura de masas y por la clase media hacia finales de los años cincuenta y principios de los sesenta.
Sus ideales buscan un arte como manifestación de las capas de la conciencia. Su canto a la liberación espiritual derivó hacia una liberación sexual, particularmente homosexual, que hizo de catalizador en los movimientos de liberación de la mujer y de los negros. Llevados por una visión tolerante, un antifascismo espiritual, y un creciente interés por las drogas psicotrópicas como herramienta para la construcción artística y de conocimiento.
Centraron su lucha en contra de los valores tradicionalistas y puritanos de Estados Unidos, contra el “American Way of life”, un repudio implícito a los valores comerciales, para cuyo reemplazo proponían los ideales expuestos por Whitman en "Hojas de hierba".
YO CANTO PARA MÍ MISMO Yo canto para mí, una simple y aislada persona, Sin embargo pronuncio la palabra democracia, la palabra
Masa.
Canto al organismo humano de pies a cabeza, No son la fisonomía sola ni solo el cerebro los motivos
únicos de mi Musa,
Yo digo que la Forma completa es la digna, Y canto a la mujer lo mismo que canto al Macho.
La Vida inmensa en pasión, pulso, poder, La vida feliz, formada en la más libre acción,
bajo el imperio de las leyes divinas Canto al hombre Moderno.
Los escritores desarrollan una nueva forma de expresión donde todo aquello que produzca efectos sobre los sentidos, llámese anfetaminas, marihuana, alcohol, y más tarde LSD constituye un proyecto marcado y directo de protesta contra los valores preestablecidos de la sociedad capitalista. El consumo de drogas es también un medio de consolidar un lugar y de desprenderse de cánones sociales inmersos en prácticas ritualistas conservadoras; ante todo, se trata de una transformación cultural. La literatura, comienza a expresar el cambio de la figura de la droga como medio de actuar sobre sí mismo, y como una forma de protesta a
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La generación beat desarrolló un estilo poético que habilitaba una visión renovadora del mundo y de las cosas, a la vez que comprometía la palabra en los movimientos sociales, que caracterizaron la década del sesenta. El imagismo, corriente poética anglosajona previa a la aparición de los beats, caracterizada por ser realmente pensada y con un formalismo exacerbado que lleva a buscar la desaparición del yo poético, o al menos (en el caso de Masters) el multiperspectivismo del yo poético, sufre un golpe cuando los beats entran en escena.
La poesía de los beats se caracterizó por ser franca, sincera, sin ningún tipo de pudor para exponer sus vivencias personales, sus propias experiencias sexuales, entre otras, sin ningún tipo de disfraz literario. La poesía se vuelve centro de la escena junto con el autor, por esto mismo, el yo poético se vuelve fuerte y se enuncia como un yo personal. El lenguaje, ya no conciso, sencillo como en los imaginistas, se vuelve espontáneo, incluso, se permiten faltarle el respeto a las estructuras gramaticales, imitando, de alguna manera, la fluidez del pensamiento y la asociación libre freudiana.
Para Ginsberg, como lo dice en una carta a Neal Cassady en el verano de 1950, la poesía es acción.
Esta poesía tiene algunos precedentes claros que pueden rastrearse no solo en su estructura poética, sino también en su actitud poética. Ahora vamos a tratar de ver cuáles son algunos de estos procedentes.
En la época en que los poetas de la generación beat aun vivían en New York (después del 55 se mudarían a San Francisco) se desarrollaba a la par un cambio en la música de Jazz, iba naciendo lo que se conoció como Jazz BEBOP, esta tendencia se caracterizaba principalmente por darse entre bandas pequeñas, no ya las grandes orquestas y una gran demostración de virtuosismo musical.
El auge del Bebop se sitúa en el corazón de Nueva York, con músicos de la talla de Dizzy Gillespie, Thelonius Monk, Charlie Parker, Max Roach y Miles Davis. Kerouac, Ginsberg y sus compañeros pasaban mucho tiempo en esos clubes de Nueva York, como el Red Drum, Minton's, The open door, subsumiéndose en la música.
Se pueden ver en muchos poemas el uso te términos propios del jazz, como “square”, “cats”, entre otros, de hecho, el mismo término “beat” era usado por los jazzistas de posguerra para designar al pobre y exhausto. Pero el jazz aporto mucho más a los beats, John Arthur Maynard dice en su libro Venice West sobre la generación beat:
El Jazz sirvió como punto de referencia [para los Beats] [...] de él, adoptaron los mitos del artista torturado y solitario, que actúa con otros pero también, muy a menudo, solo. Hablaban el lenguaje del jazz, elaboraban ritos comunes sobre el uso de las dogas de los
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músicos de jazz, y lamentaban amargamente la muerte de los músicos que iban falleciendo.
El ritmo, la métrica y la longitud de los versos era bastante más similar a la música jazz de lo que era en los estilos europeos de poesía. Ginsberg decía que alargaba los versos de sus poemas de acuerdo con su propia respiración, y elaboraba un ritmo cadencioso, similar al jazz. El uso de este ritmo se ve bastante bien en su poema“Howl”, que compara, en un ensayo de 1959, con las canciones de Charlie Parker.
Otro de los aspectos centrales en la escritura de la poesía beat se relaciona con las formas orientales de la poesía. Kerouac se acerca a las lecturas budistas y encuentra su significación en las formas de humildad y conciencia del momento presente. Esto lo llevo a distanciarse de las formas pulidas y meditadas de la palabra para acercarse a una forma de escribir más automática, clara y simple, esta forma de escritura también la practicaban grandes como Ezra Pound y William Carlos Williams.
Sin embargo Kerouac nunca comulgo completamente con el budismo zen. Ginsberg también tenía relaciones con el Zen, pero era una práctica muy dura y austera para este poeta, que también coqueteo con el hare kishna y con el hinduismo, de hecho, su concepción cultural lo llevo a realizar un viaje por la India.
Podemos decir entonces que el budismo zen fue una gran influencia para la generación beat, pero, a diferencia del jazz, esta influencia solo fue de índole literaria.
Habiendo explicitado algunas de las características de la generación beat, creo que es necesario destacar, o desambiguar el uso de la palabra beatnik.
En muchos textos se ha utilizado indistintamente el término beat y beatnik, sin embargo existe una diferencia esencial.
Como dijimos antes, el término beat generation fue acuñado por Kerouac en un dialogo con otro escritor, el término beatnik, por su parte, nació en la prensa, más precisamente en el San Francisco Chronicle el 2 de abril de 1958 y fue propuesto por Herb Caen quien fundió los términos beat y sputnik. El Sputnik 1 fue el primer satélite artificial y había sido lanzado por la Unión Soviética seis meses antes, convirtiéndose en un símbolo, tanto del poderío soviético como de la amenaza de destrucción nuclear de los EE. UU. En el marco de la Guerra Fría, debido a lo cual desató una ola de temor masivo entre los estadounidenses. Al vincular a la Generación Beat con el Sputnik soviético, el objetivo era mostrarla como "no americana". Por ende, la palabra beatnik siempre se utilizó de forma
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Desde fines de la década del 50 los medios de comunicación reflejaron y difundieron reiteradamente el estereotipo del joven beatnik (antiamericano, holgazán y delincuente).
El sistema logra absorber la estética y el mensaje beat en la época de los 60, de hecho se venden en grandes almacenes la ropa considerada beat, los libros comenzaron a publicarse y los beat ingresan al mercado. Sin embargo, cuando en los 60 los beats eran ya una moda, su mensaje dejo marcas imborrables dentro de los movimientos sociales, de hecho fue un gran catalizador de los movimientos de liberación femeninos, la lucha por los derechos de los negros y de alguna manera, con su actitud poética y vital ante la experimentación, fue también un catalizador de la lucha por los derechos de los homosexuales.
Incluso fue de gran influencia entre diferentes personalidades de la cultura norteamericana, como por ejemplo Jim Morrison, Bob Dylan, Janis Joplin, David Bowie y Patti Smith.
En la Argentina existió también una generación beat, hacia los años 60, Reynaldo Mariani, luego conocido solo como mariani, a secas y en minúsculo, en un bar de Buenos Aires, y junto con poetas no académicos, como por ejemplo, Ruy Rodríguez, entre otros, funda Opium, la revista que sería considerada como el modo de difusión de la literatura beat en la Argentina.
Para ir concluyendo con esta presentación de la poesía beat me parece interesante leer un pequeño fragmento de una entrevista realizada a Ferlinghetti por la revista “Ñ” y publicada el Sábado 25 de agosto de 2007, donde se le pregunta por la necesidad del mensaje de beat hoy, a lo que el autor y editor respondió “Si, porque el mensaje beat iba en contra de todo lo que está pasando hoy. De hecho los beats profetizaron todo esto.”2
En 1958 Kerouac volvió a reflexionar sobre el sentido de la generación beat, y esto es lo que dijo:
Es debido a que soy beat, esto es, que creo en la beatitud y en que Dios ama tanto el mundo que le dio a su hijo único... ¿Quién sabe, si el universo no sea realmente un vasto mar de compasión, la verdadera miel sagrada, debajo de toda esta muestra de personalismos y crueldad?
Y creo que esto es una muestra del mensaje, y la importancia de la poesía beat, que se traduce en una actitud, es una palabra puesta en acción, que se condice con una conciencia, conciencia que busca enfrentar la censura, el individualismo, la guerra y la violencia de cualquier tipo. Controvertida sin dudas, pero esta controversia es una búsqueda constante por alterar, por despertar a una nación adormecida por el consumismo sin sentido.
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García, David: “Notas sobre una generación rebelde”
Bibliografía
“Ricardo Ortiz, El último poeta beat argentino.”
http://www1.rionegro.com.ar/arch200411/16/c16j10.php
Burroughs, Williams y Ginsberg, Allen. Cartas del yage. Buenos Aires: Ediciones signos, 1971. Caen, Herb. “It’s news to me”.San Francisco chronicle. 2 de abril de 1958.
Gifford, Barry y Lee, Lawrance. El libro de Jack. Una biografia oral de Jack Kreouac. Barcelona: Ediciones del bronce, 2006.
Ginsberg, allen y Cassady, Neal. Cartas de amor ambiguo. Barcelona: Laertes, 1985.
Martinez Cassady, Santos. El nacimiento de la generación beat: whisky, jazz y punk. http://cmon.fcdmurcia.es/el-nacimiento-de-la-generacion-beat-whisky-jazz-y-punk/ Maynard, John Arthur. Venice West. The beat generation in southern California. New Jersey:
Rutgers University Press, 1993.
Niebieskikwiat, N. "Yo odiaba la palabra beatnik". Ñ. Revista de cultura 204 (2007): 32-33 Pose, Nicolas. “Algunos apuntes sobre la composición poética: de Pound a los beatniks”. En
En Costa Picazo, Rolando y Capalbo, Armando (eds.). Estados Unidos, memoria y presente. Buenos Aires: bmpress, 2010. 116-120.
Gimbatti, Agustina: “La elisión del segmento consonántico /k/ en posición de coda en el habla rosarina: un análisis exploratorio”
GIMBATTI, AGUSTINA [email protected]