5.4 Approach
5.4.3 Ranking Function
4.1 Identificación de las especies de enemigos naturales encontradas sobre chanchitos blancos:
Sobre las tres especies de chanchitos blancos estudiadas, se encontró un total de diez especies de enemigos naturales, de las cuales, correspondieron a cuatro especies nativas: Ocyptamus confusus, Hyperaspis funesta,
Sympherobius sp., Leucopis sp.; y Seis especies introducidas: Cryptolaemus montrouzieri, Chrysoperla sp, Leptomastidea abnormis, Coccidoxenoides peregrina, Coccophagus gurneyi, Tetracnemoidea brevicornis (CUADRO 2),
resultados que difieren en parte, a lo encontrado por YUDELEVICH, en 1950.
CUADRO 2. Enemigos naturales asociados a Pseudococcus en la Comuna de Quillota.
YUDELEVICH (1950) recuperó sobre chanchitos blancos, un total de cinco especies, dos nativas: Sympherobius sp., Leucopis sp. y tres introducidas:
Cryptolaemus montrouzieri, Leptomastidea abnormis y Coccophagus gurneyi.
Todas las especies mencionadas fueron encontradas en el presente estudio.
Plaga Planococcus citri Pseudococcus calceolarie Pseudococcus longispinus Ocyptamus confusus Cryptolaemus montrouzieri Cryptolaemus montrouzieri Cryptolaemus montrouzieri Hyperaspis funesta Hyperaspis funesta
Depredadores Chrysoperla sp. Leucopis sp. Hyperaspis funesta
Sympherobius sp.
Leptomastidea abnormis Coccophagus gurneyi Coccophagus gurneyi Coccidoxenoides peregrina Tetracnemoidea brevicornis Tetracnemoidea brevicornis
De las especies de enemigos naturales que YUDELEVICH (1950) no encontró en chanchitos blancos y que si fueron identificadas en el presente estudio, se señala a Tetracnemoidea brevicornis, que siendo considerada introducida en aquella época, según el autor, existió un cierto desorden e improvisación en las introducciones efectuadas a la fecha y se carecía de experiencia en la cría artificial de insectos. Coccidoxenoides peregrina fue introducida en 1954, no teniendo YUDELEVICH (1950), antecedentes de este insecto; Baccha sp., hoy llamada Ocyptamus confusus, Sympherobius
sp. y Leucopis sp, especies descritas por él, como poco abundantes pero
que se observan a menudo. En cambio, de Hyperaspis funesta, dicho autor no tenia antecedentes.
HARRISON (1993), sobre Pseudococcus longispinus, recupera a
Tetracnemoidea brevicornis, Coccophagus gurneyi, Scymnus sp. y Cryptolaemus montrouzieri. De estas especies, tres fueron recuperadas en el
presente estudio sobre la misma especie de chanchito blanco:
Tetracnemoidea brevicornis, Coccophagus gurneyi y Cryptolaemus
montrouzieri. El mimo autor no menciona a Hyperaspis funesta, encontrado
en la presente prospección sobre las tres especies de chanchito blanco estudiadas, pero si agrega a Scymnus sp. coccinélido depredador nativo de muchas especies de chanchitos blancos, que aparece en forma ocasional (INIA, 2001). Scymnus sp. no fue encontrado en el presente estudio sobre ninguna especie de chanchito blanco.
Por su parte QUIROS (1998), quien estudió a los parasitoides de chanchitos blancos en palto, menciona a Coccophagus gurneyi y Tetracnemoidea
calceolarie. Además, agrega la primera detección de un individuo de Aenasius sp. sobre P. calceolarie, parasitoide nativo muy escaso y que sólo
aparece citado por PRADO (1991) como controlador de P. longispinus.
De las especies encontradas por QUIROS (1991), en el presente estudio fueron recuperadas Coccophagus gurneyi y Tetracnemoidea brevicornis, no siendo encontrada la especie Aenasius sp.
De HARRISON (1993) Y QUIROS (1998), cuyos estudios fueron realizados en la misma zona, se infiere que la recuperación de enemigos naturales de chanchitos blancos, no refleja una situación estable y general, ya que ciertos enemigos naturales especialmente nativos, aparecen en forma ocasional y su apreciación puede estar determinada por eventos circunstanciales. Esto se extiende al análisis posterior, en el cual, se evaluará la importancia de los enemigos naturales encontrados.
Toda las especies mencionadas hasta el momento son citadas por PRADO (1991), quien analiza a todos los enemigos naturales de chanchito blanco en el país, el autor además, incluye a Nomerobius pychodoides, Hemerobius
4.2 Importancia relativa de cada enemigo natural asociado a las especies
Pseudococcus longispinus, Pseudococcus calceolariae y Planococcus citri en la comuna de Quillota:
Se recolectó un total de 884 enemigos naturales, tanto en estados larvales, como pupas y adultos. De este total, correspondieron 493 enemigos naturales para P. citri, 213 para P. calceolarie y 232 para P. longispinus, obedeciendo, al tamaño de las muestras recolectadas, para cada especie y a la disponibilidad de estas, sobre todo en los meses de invierno (ANEXO 1 y 2).
Por lo anterior, la importancia asignada a cada especie de enemigo natural, se expone en forma distinta según la especie plaga estudiada. La ponderación asignada para cada especie de enemigos naturales se muestra en el Cuadro 3.
CUADRO 3. Importancia asignada para cada enemigo natural y su comportamiento(*), para cada especie plaga.
Planococcus citri % Pseudococcus calceolarie % Pseudococcus longispinus %
Ocyptamus confusus 62,8 Cryptolaemus montrouzieri 85 Cryptolaemus montrouzieri 88,9 Cryptolaemus montrouzieri 35,2 Hyperaspis funesta 5 Hyperaspis funesta 11,1 Chrysoperla sp. 0,7 Leucopis sp. 10
Hyperaspis funesta 0,7
Sympherobius sp. 0,7
Total depredadores: 33,6 9,5 3,9
Leptomastidea abnormis 77,6 Coccophagus gurneyi 70,7 Coccophagus gurneyi 66,4 Coccidoxenoides peregrina 22,4 Tetracnemoidea brevicornis 29,3 Tetracnemoidea brevicornis 33,6
Total parasitoides: 66,4 90,5 96,1
4.2.1 Depredadores nativos
Ocyptamus confusus, encontrado sólo en P. citri, representó al único
depredador nativo que mostró una importancia considerable. O. confusus, que YUDELEVICH (1950) no lo encontró en sus prospecciones, pero que lo cita como de escaso interés económico, ponderó un 62.8% de los depredadores encontrados para esta plaga. Según PRADO (1991), este díptero se presenta sobre las tres plagas estudiadas. O. confusus fue encontrado por SAA (2004) en P. calceolarie y en P. citri, representando un 29.4% y un 32.3% de los depredadores encontrados respectivamente.
A pesar de la importancia relativa obtenida para O. confusus, su característica predatoria restringida sólo a su estado larvario y la presencia de varias especies hiperparásitas que reducen su acción, hacen de O.
confusus, un controlador limitado (YUDELEVICH, 1950).
En el presente estudio, O. confusus fue recuperado una vez alcanzado el estado adulto en las baterías de crianza, sin embargo, a pesar de lo descrito, no se recuperó ningún hiperparasito.
Sympherobius sp., H. funesta y Leucopis sp., se presentan en pequeña
proporción, no superando el 11.1% de los depredadores encontrados en cada especie plaga. PRADO, 1991 y RIPA Y RODRÍGUEZ, 1999 citan a estas especies como controladores generalistas de todos los chanchitos blancos, además de otras plagas, por lo que, a pesar de su poca
participación, no es inferible una extinción y su poca presencia puede ser atribuible a la preferencia por otros huéspedes.
4.2.2 Depredadores introducidos
Chrysoperla sp, es la especie foránea menos relevante, encontradose un
solo ejemplar sobre P. citri, representó el 0.7% de los depredadores encontrados. Especie generalista de los chanchitos blancos, fue introducida para el control de pulgones (Aphididae) (RIPA Y RODRÍGUEZ, 1999).
Chrysoperla sp, controla además, ácaros y mosquitas blancas por lo que su
participación en el complejo de enemigos naturales de chanchitos blancos es baja.
La ponderación obtenida para Cryptolaemus montrouzieri varia según la especie plaga, de esta forma: 35.2% para P. citri, 85% para P. calceolarie y 88.9% para P. longispinus. El menor porcentaje atribuido a P. citri, obedeció a la aparición de O. confusus.
A pesar de la ponderación asignada de C. montrouzieri en P. longispinus, una menor cantidad de individuos fue encontrada con respecto a las demás plagas en estudio. Esto es corroborado por SAA (2004), y atribuible según INIA (2001), a la preferencia de C. montrouzieri por masas algodonosas de chanchitos blancos.
4.2.2 Parasitoides introducidos:
Los parasitoides tuvieron un nivel de participación alto, encontrándose en forma abundante en las tres plagas en estudio. Todas las especies parasíticas encontradas son foráneas según GONZALEZ y ROJAS (1966). P.
calceolarie y P. longispinus comparten a Coccophagus gurneyi y Tetracnemoidea brevicornis. En P. citri se encontró a Leptomastidea abnormis y Coccidoxenoides peregrina.
Coccophagus gurneyi, es el controlador mas abundante para P. calceolarie y P. longispinus. Al ponderar un poco mas de un 70% de los parasitoides
encontrados en ambos casos, se sitúa a más de treinta puntos de
Tetracnemoidea brevicornis. En P. citri, el parasitoide mas abundante
correspondió a Leptomastidea abnormis, el que se encontró en un 77.6% de los casos frente a Coccidoxenoides peregrina que apareció en un 22.4%.
De las referencias mas antiguas que se tienen al respecto, YUDELEVICH (1950), sólo encontró como parasitoides a Coccophagus gurneyi y a
Leptomastidea abnormis, especies que hasta ahora se mantienen como las
más importantes, y que superan ampliamente a toda las restantes especies de enemigos naturales. Por otra parte, CAPDEVILLE (1945), señala a L.
YUDELEVICH (1950), señala además, la característica hiperparásita de C.
gurneyi sobre T. brevicornis y de parasitoide primario, que justifican su mayor
prevalencia en las muestras.
La mayor importancia de C. gurneyi sobre T. brevicornis es señalada, además, por HARRISON (1993), QUIROS (1998) y SAA, (2004) sobre P.
calceolarie y P. longispinus. En el caso de P. citri, SAA (2004) sólo
encuentra a L. abnormis.
Del total de enemigos naturales encontrados, y para las tres plagas en estudio, los parasitoides en su conjunto conforman el grupo más abundante, ponderando un 66.4% sobre P. citri, 90.5% sobre P. calceolarie y 96.1% sobre P. longispinus. Dado que YUDELEVICH (1950), ponderó a los parasitoides en un 19% del total de enemigos naturales encontrados sobre las tres plagas en estudio, se puede afirmar un incremento significativo de las especies parasíticas a la fecha, todas ellas introducidas oficialmente. Por consiguiente, y considerando que las especies depredadoras son mayoritariamente nativas, se da en manifiesto una drástica reducción en la participación de las especies nativas que controlan a los chanchitos blancos.
DUOTT (1981) señala las ventajas de los parasitoides, como su capacidad de búsqueda, alta tasa reproductiva, su agresividad y persistencia, que determinan el éxito en su establecimiento.
4.3 Estacionalidad de los enemigos naturales encontrados.
No se encontraron muestras de las tres especies de chanchito blanco en estudio en los meses invernales. Según RIPA y RODRÍGUEZ (1999), los chanchitos blancos reducen su población y suelen invernar bajo las cortezas apegadas al tronco y hojarascas. Esto correspondió a los meses de junio a agosto en P. citri, julio a septiembre en P. calceolarie y en P. longispinus, a los meses de junio y julio.
Debido a pudriciones en las baterías de crianzas, no aparecen datos de las muestras de P. citri en los meses de mayo y septiembre, de P. calceolarie en el mes de abril. y de P. longispinus en los meses de abril, mayo, septiembre y noviembre.
4.3.1 Depredadores
La importancia relativa atribuida a cada especie depredadora, en cada mes, y para cada plaga en estudio, se muestra en la Figura 1.
Planococcus citri 0 20 40 60 80 100 M A M J J A S O N D E F H. funesta O. confusus Crisoperla sp. Sympherobius sp. C. montrouzieri Pseudococcus calceolarie 0 20 40 60 80 100 M A M J J A S O N D E F Leucopis sp. H. funesta C. montrouzieri Pseudococcus longispinus 0 20 40 60 80 100 M A M J J A S O N D E F H. funesta C. montrouzieri
FIGURA 1. Importancia relativa de los depredadores encontrados, asignada para cada mes y según la plaga en estudio.
%
% %
Hyperaspis funesta apareció en el mes de marzo sobre P. citri y P. longispinus y en el mes de enero sobre P. calceolarie. Leucopis sp. en el
mes de enero sobre P. calceolarie y Sympherobius sp. sobre P. citri, en el mes de marzo. Estas especies representan a las especies nativas menos relevantes, la importancia relativa asignada a estas especies varió desde un 3.7% en el caso de H. funesta y Sympherobius sp. sobre P. citri, hasta un 40% en el caso de Leucopis sp. sobre P. longispinus. Sin embargo, la aparición de las especies mencionadas no sobrepasó a los dos individuos en ninguno de los meses en que fueron encontrados. Por consiguiente, y tomando en cuenta que durante el periodo en estudio, se encontraron en forma dispersa, es deducible su aparición ocasional.
Según SAA (2004), siendo el nivel de participación de Leucopis sp. bajo con respecto a los demás enemigos naturales, su aparición es mas frecuente. El autor recupera a esta especie en los meses de octubre, noviembre y diciembre en P. longispinus. El mismo autor, no menciona a H. funesta y
Sympherobius sp.
Ocyptamus confusus se encontró sólo en P. citri, entre los meses de
diciembre y abril, periodo más corto que el del resto de los enemigos naturales de importancia en la especie plaga señalada. Su mayor participación, se observó en el mes de enero, representando el 84.9% de la totalidad de los depredadores encontrados para ese mes. SAA (2004), encuentra a Ocyptamus confusus, en los meses de marzo, abril, septiembre y octubre sobre P. citri. y en los meses de abril y junio sobre P. calceolarie.
De Chrysoperla sp., sólo se encontró un ejemplar en el mes de diciembre. SAA (2004) no encuentra ningún ejemplar de Chrysoperla sp. sobre P. citri,
P. calceolarie o P. longispinus, lo que corrobora su carácter ocasional.
Cryptolaemus montrouzieri apareció en los meses de marzo y abril y
posteriormente entre los meses de octubre y febrero sobre P. citri; en los meses de marzo, mayo, enero y febrero sobre P. calceolarie y en los meses de marzo, enero y febrero sobre P. longispinus. Por consiguiente, su distribución en el tiempo fue mas amplia en P. citri, en donde se encontró en toda las muestras recolectadas mientras que sobre P. longispinus, su participación se redujo a tres meses.
En una muestra de P. calceolarie, en el mes de diciembre, fueron recolectados desde las baterías de crianza cerca de 100 larvas de C.
montrouzieri, cantidad que supera con creses a lo recolectado en todo el año
de estudio y que representó el 100% de los enemigos naturales encontrados en ese mes. Sin embargo, la muestra fue rechazada ya que no permitió la recuperación de parasitoides, pero queda en manifiesto, la capacidad depredadora de C. montrouzieri sobre colonias de chanchito blanco, precedido por una postura de una hembra sobre masas de huevos. Algo similar señala SAA (2004), quien recolecta en una muestra de P. citri ciento nueve individuos de C. montrouzieri (marzo 2002), correspondiendo al 56% de los enemigos naturales en esa fecha.
4.3.2 Parasitoides
La importancia relativa atribuida a cada especie parasitoide, en cada mes, y para cada plaga en estudio, se muestra en la Figura 2.
Los enemigos naturales parasitoides fueron encontrados en toda las muestras de las tres especies de chanchito blanco en estudio, por lo que presentan una distribución en el tiempo mas amplia que aquellos de carácter predador, o igual, en el caso de C. montrouzieri sobre P. citri.
En P. citri, las especies Leptomastidea abnormis y Coccidoxenoides
peregrina fueron encontradas en los meses de marzo y abril y de octubre a
enero, predominando la primera especie en importancia en la mayoría de los meses, a excepción del mes de marzo. En el mes de febrero, sólo apareció
L. abnormis.
En el caso de P. calceolarie y P. longispinus, en todo los meses en que se recuperaron parasitoides, aparecieron las especies C. gurneyi y T.
brevicornis, actuando en conjunto y mostrándose una clara dominancia de C. gurneyi en las dos plagas mencionadas, a excepción, del mes de febrero en P. calceolarie. Los parasitoides mencionados, fueron encontrados en los
meses de marzo, mayo y junio y, desde octubre a febrero en P. calceolarie. En P. longispinus se encontraron en los meses de marzo, agosto, octubre y, en los meses diciembre enero y febrero. QUIROS (1998), recupera a C.
longispinus, mientras que a T. brevicornis, entre los meses de septiembre y
diciembre.
Un análisis más detenido se muestra en el Cuadro 4, el cual, se refiere a los antecedentes reunidos para cada especie en particular y lo concluido por el autor.
Planococcus citri 0 20 40 60 80 100 M A M J J A S O N D E F C. peregrina L. abnormis Pseudococcus calceolarie 0 20 40 60 80 100 M A M J J A S O N D E F T. brevicornis C. gurneyi Pseudococcus longispinus 0 20 40 60 80 100 M A M J J A S O N D E F T. brevicornis C. gurneyi
FIGURA 2. Importancia relativa de los depredadores encontrados, asignada para cada mes y según la plaga en estudio.
%
% %
CUADRO 4. Análisis individual de cada enemigo natural, sus referencias y resultados.
ESPECIE REFERENCIAS RESULTADOS
1 Allotropa citri I PGONZÁLEZ Y ROJAS, 1966 y ZUÑIGA, 1984 como no establecido para P. citri. No encontrado.
2 Anagyrus
pseudococci I P
GONZÁLEZ Y ROJAS, 1966 y ZUÑIGA, 1984 como no establecido para P. citri.
No encontrado.
3 Coccophagus
gurneyi I P
GONZÁLEZ Y ROJAS, 1966 como parcialmente establecido para P. citri y sustancialmente establecido para longispinus. PRADO, 1991y RIPA Y RODRÍGUEZ para P. longispinus.
Encontrado en casi todo los meses representando el parasitoide mas importante de P. calceolarie y P.
longispinus.
4 Chrysoperla sp. I D
GONZÁLEZ Y ROJAS, 1966 como parcialmente establecido para P.
calceolarie; RIPA Y RODRÍGUEZ para Pseudococcus .
Solo un ejemplar encontrado en P. citri.
5 Cryptolaemus
montrouzieri I D
GONZÁLEZ Y ROJAS, 1966 como sustancialmente establecido para P. citri y
P. longispinus. ZUÑIGA, 1984;PRADO,
1991; VARGAS, 1997 y RIPA Y RODRÍGUEZ para Pseudococcus .
35,2% de participación sobre P. citri , 85% en P.
calceolarie y 88,9% en P. longispinus, con respecto al
resto de depredadores encontrados.
6 Hungariella
pretiosa I P
ZUÑIGA, 1984 como establecido para P.
citri .VARGAS, 1997 para Pseudococcus.
No encontrado.
7 Leptomastidea
abnormis I P
GONZÁLEZ Y ROJAS, 1966 como parcialmente establecido para P. citri
. ZUÑIGA, 1984 como parcialmente
establecido para P. citri . PRADO, 1991; VARGAS, 1997 y RIPA Y RODRÍGUEZ para P. citri
Aparece como el parasitoide mas importante sobre P.
citri.
8 Leptomastix
dactylopii I P
GONZÁLEZ Y ROJAS, 1966 como parcialmente establecido para P. citri
. ZUÑIGA, 1984 como parcialmente
establecido para P. citri .PRADO, 1991; VARGAS, 1997 y RIPA Y RODRÍGUEZ para P. citri
No encontrado.
9 Coccidocenoides
peregrina I P
GONZÁLEZ Y ROJAS, 1966 como no establecido para P. citri y P.
longispinus. ZUÑIGA, 1984 como
establecido para P. citri. PRADO, 1991; VARGAS, 1997 y RIPA Y RODRIGUES para P. citri
Encontrado en P. citri, de menor importancia que L.
abnormis
10 Pseudaphycus
perdignus I P
GONZALEZ Y ROJAS, 1966 y ZUÑIGA, 1984 como no establecido para P.
citri. PRADO, 1991 y VARGAS, 1997 para P. citri.
No encontrado.
11 Tetracnemoidea
brevicorni I P
GONZÁLEZ Y ROJAS, 1966 como sustancialmente establecido para P.
calceolarie. PRADO, 1991 para P. calceolarie y P longispinus. VARGAS, 1997
para P. calceolarie y RIPA Y RODRIGUES para P. calceolarie y P longispinus.
Desde casi desconocido en los años 50, hoy representa al segundo parasitoide de P. calceolarie y P. longispinus.
12 Zarhopalus sp. I P
GONZÁLEZ Y ROJAS, 1966 y ZUÑIGA, 1984 como no establecido para P. citri. VARGAS, 1997 para P. citri.
CUADRO 4. (continuación)
ESPECIE REFERENCIAS RESULTADOS
1 Adalia deficiens N DPRADO, 1991 para P. citri No encontrado
2 Aenasius
punctatus N P
PRADO, 1991 (Aenasius sp); VARGAS, 1997 y RIPA Y RODRÍGUEZ para P.
longispinus.
No encontrado
3 Hyperaspis
funesta N D
PRADO, 1991 y RIPA Y RODRÍGUEZ para
Pseudococcus.
Aparece en forma casual con una importancia muy baja en las tres especies de chanchito blanco.
4 Leucopis sp. N DPRADO, 1991; VARGAS, 1997 y RIPA Y RODRÍGUEZ para Pseudococcus . Encontrado en poca cantidad, su importancia se ha reducido notablemente desde los años 50.
5 Ocyptamus
confusus N D
PRADO, 1991; VARGAS, 1997 y RIPA Y RODRÍGUEZ para Pseudococcus .
Encontrado sólo en P. citri con una participación del 62,8% respecto al resto de los depredadores encontrados.
6 Pseudaphycus sp. N P
VARGAS, 1997 para Pseudococcus . No encontrado
7 Scymnus nitidus N DPRADO, 1991; VARGAS, 1997 y RIPA Y
RODRÍGUEZ para Pseudococcus .
No encontrado
8 Stygmacida N DRIPA Y RODRÍGUEZ para P. citri. No encontrado.
9 Sympherobius
maculipennis N D
PRADO, 1991; VARGAS, 1997 y RIPA Y RODRÍGUEZ para Pseudococcus .
Clasficado como Sympherobius sp.
10 Sympherobius sp. N D
PRADO, 1991 para P citri. VARGAS, 1997 para Pseudococcus .
Encontrado en P. citri, con baja importancia.
4. CONCLUSIONES
De las veinticuatro especies de enemigos naturales, citados en Chile para el control del chanchito blanco, sólo se recuperaron diez, en la Comuna de Quillota. Estas corresponden a seis especies introducidas: Leptomastidea
abnormis, Coccidoxenoides peregrina, Coccophagus gurneyi,
Tetracnemoidea brevicornis, Cryptolaemus montrouzieri y Chrysoperla sp. y
seis nativas: Ocyptamus confusus, Hyperaspis funesta, Sympherobius sp. y
Leucopis sp.
De las especies nativas o de origen desconocido, Ocyptamus confusus aparece en forma importante mientras que Hyperaspis funesta, Leucopis sp. y Sympherobius sp. en forma escasa.
Ocyptamus confusus siendo la especie nativa más importante, aparece por
un tiempo no muy prolongado. En cambio, Hyperaspis funesta, Leucopis sp. y Sympherobius sp. sólo aparecieron en forma ocasional.
La importancia de los depredadores en general, ha disminuido notablemente, lo que indica que los parasitoides, todos ellos introducidos y siendo específicos, han logrado un aumento importante. De las especies nativas, se tienen los antecedentes de estas son mayoritariamente depredadores generalistas, por lo que, a pesar de presentarse en escasa cantidad, no es deducible la extinción de alguna de estas causada por la supresión de las especies exóticas, que luego de introducidas, fueron criadas y liberadas en forma masiva.
La introducción de especies depredadoras y parasitoides de Pseudococcus a Chile, no ha suprimido a las especies nativas asociadas a esta plaga.
6. RESUMEN
Existen cerca de veinticinco especies de insectos encontradas en la literatura, que actúan como controladores del chanchito blanco en Chile. Un grupo importante pertenece a las especies introducidas oficialmente a través de programas de control biológico clásico. El otro grupo, esta conformado por todas aquellas especies de origen desconocido o consideradas nativas.
Se realizó una prospección de los enemigos naturales de chanchitos blancos, para lo cual, fueron recolectadas muestras mensuales, por un periodo de un año, de P. citri, P calceolarie y P. longispinus. De estas, se recuperaron parasitoides y depredadores y se determinó el nivel de participación de estos, a modo de inferir el estado en que se encuentran las especies que no han sido introducidas oficialmente, en comparación, con las foráneas que has sido criadas y liberadas en forma masiva con la colaboración de agentes públicos y privados.
Se encontraron cuatro especies nativas de carácter depredador: Ocyptamus
confusus, Hyperaspis funesta, Sympherobius sp. y Leucopis sp, Éstas,