2.3 Justification of the Ratio Analysis
2.3.2 Ratio and Interpretations of Probability
El estudio de políticas, programas y prestaciones dirigidas a NNA en Chile en los ámbitos de salud, educación, cuidado, alimentación e ingresos, muestra una amplia oferta de medidas de diverso alcance y trayectoria. Algunas forman parte de la matriz central e histórica de la seguridad social y los servicios públicos y sociales en Chile, como la educación y la salud pública. Otros dan cuenta del tránsito del país hacia una política social basada en derechos, como los sistemas ChCC y SSyOO. Otros programas, más recientes y de menor cobertura, buscan responder a las cambiantes necesidades de NNA a lo largo del ciclo de vida y responden a problemas de inserción escolar, hábitos alimenticios, convivencia e inclusión escolar, etc. El estudio no detecta omisiones o falencias, sino diversas insuficiencias. A continuación, se presentan las brechas que existen entre Chile y los países estudiados, en los diversos temas analizados.
3.3.1 Brechas en Salud
Acceso Universal de Salud
• Al igual que el resto de los países estudiados, Chile muestra avances hacia una cobertura de salud universal y garantizada, en particular para las patologías cubiertas por el Plan AUGE. También en consonancia con el estudio comparado, el sistema chileno integra un componente contributivo (cotización obligatoria) y uno no contributivo, financiado con impuestos generales.
• La cobertura para el caso de los NNA se da a través del seguro de salud de sus padres, existiendo algunas prestaciones gratuitas universales para aquellos que se atienden en el sistema público y otras focalizadas de acuerdo con criterios de vulnerabilidad. En general, estas prestaciones se centran en
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los primeros años de vida, con lo que su extensión a niños y adolescentes en etapa escolar aparece como una brecha de nuestro sistema. De acuerdo con el estudio comparado, Chile debiera considerar el avance hacia la universalidad de las prestaciones de salud para NNA.
• Destaca también el hecho de que el sistema chileno contempla un alto gasto en términos de copago en las prestaciones de salud y un alto costo en medicamentos para los hogares. Mientras en Dinamarca y el Reino Unido el pago de bolsillo es excepcional, en Chile solo el primer tramo de FONASA está totalmente exento de pago. Si bien la salud primaria contempla prestaciones gratuitas para niños y niñas, todavía los servicios hospitalarios contemplan el copago. En este sentido, es interesante la política letona de aumentar el gasto público para apoyar a los hogares más vulnerables, criterio que se incorpora en la Ley Ricarte Soto, pero que podría generalizarse.
Prevención en salud
• Chile cuenta con un foco preventivo en salud infantil, particularmente en el marco del subsistema ChCC. Sin embargo, no incluye, como Francia y el Reino Unido, visitas a los hogares de embarazadas o recién nacidos ni apoyo en estimulación temprana y habilidades parentales. Tampoco existe un sistema integrado para la atención de NNA mayores de 9 años. Llama la atención, por su parte, la baja cobertura de programas preventivos de educación sexual y de adicciones para adolescentes.
• El programa ChCC entrega un acompañamiento integral a las familias más vulnerables socioeconómicamente desde el embarazo y durante los primeros años de vida. Ahora bien, el subsistema no considera la figura del visitante de salud, que en el Reino Unido es quien se encarga de de salvaguardar los derechos de salud de los niños y niñas.
Salud Mental
• Los programas de salud mental para NNA y sus cuidadores existentes se encuentran limitados a ciertas comunas y regiones. Las brechas en esta dimensión son amplias: en Dinamarca existen políticas universales en la atención primaria y educación secundaria; en Letonia se desarrolla una estrategia nacional para prevenir el bullying en escuelas y en Francia la atención psicológica es parte de los exámenes obligatorios que se realizan a los niños en las escuelas. Así, la brecha en Chile es especialmente evidente en relación con los jóvenes y adolescentes.
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3.3.2 Brechas en Alimentación y Nutrición
• Al igual que en el resto de los países estudiados, el foco de la política de alimentación y nutrición en Chile ha transitado desde una preocupación por el aseguramiento de alimentos a los NNA más vulnerables a un enfoque que crecientemente considera la calidad y salubridad de los alimentos ofrecidos por las escuelas y por el Estado.
• El Programa de Alimentación Complementaria ha transformado su oferta, incluyendo alimentos específicos para ciertas poblaciones, como los niños y niñas prematuros y alérgicos, camino que puede seguir ampliándose para asegurar una oferta acorde a las crecientes exigencias de estándares de calidad y salubridad en un contexto donde la malnutrición por exceso (obesidad) se ha consolidado como un problema.
• Los sistemas de alimentación escolar siguen la misma lógica observada en los países de referencia. Sin embargo, se trata aún de programas que, a pesar de enmarcarse en una estrategia para enfrentar la obesidad infantil, tienen una cantidad limitada de cupos, por lo que algunos de ellos presentan baja cobertura. Esto último puede representar un problema teniendo en cuenta la alta prevalencia de obesidad infantil en Chile.
3.2.3 Brechas en Educación
Acceso Universal• En términos de cobertura del sistema, Chile supera los estándares de algunos países estudiados, con una educación pública gratuita y obligatoria por los 12 años de educación básica y media.
NNA en Situación de Vulnerabilidad y Discapacidad
• Aunque existe una creciente preocupación por el tema, Chile presenta un avance muy lento en relación con la inclusión educativa de NNA inmigrantes, especialmente en relación con países como Dinamarca y Letonia. Estos países se preocupan especialmente de la adaptación lingüística e idiomática de los NNA que no hablan la lengua local y que tienen, por esta razón, dificultades para integrarse al sistema educativo. Los países incluidos en el estudio comparado tienen una población indígena relativamente baja, por lo que no cabe establecer criterio de brechas de inclusión educativa para este segmento de población en relación a los países seleccionados, pero en el caso chileno es un tema a tener en cuenta.
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• En términos de los programas para NNA con alguna discapacidad, en Chile en general existen medidas orientadas a NNA vulnerables económica o territorialmente. Estas medidas tienen una cobertura baja, principalmente porque se focalizan en pocas comunas y con cupos limitados. Esta situación da cuenta de las condiciones específicas de un país donde aún la pobreza y vulnerabilidad económica aparecen como un foco esencial de la política pública y donde las características geográficas resultan en que NNA tengan dificultades significativas para acceder a la educación. Se observa falta de programas educacionales dirigidos a la inclusión educativa de niños con discapacidades. En este sentido, se destaca la experiencia de Dinamarca y Letonia, donde el foco está puesto en el derecho de los NNA en situación de discapacidad a asistir a escuelas públicas corrientes.
3.3.4 Brechas en Cuidado Infantil
• Chile presenta una baja cobertura del sistema de cuidados infantiles, significativamente por debajo de la mayoría de los países estudiados y del promedio OCDE. La oferta pública y gratuita se focaliza en grupos vulnerables, no existiendo un sistema universal. Además, en muchos casos, la oferta es limitada incluso para estos grupos. Se destacan brechas en cobertura para hogares monoparentales y para padres y madres adolescentes, además de la modalidad de subsidios y transferencias para madres y padres a cargo del cuidado de aquellos niños y niñas que no asisten a instituciones educacionales o de cuidado.
3.3.5 Brechas en Seguridad social e Ingresos
Subsidios de Manutención• En general, las transferencias orientadas a familias en Chile consideran a aquellas en situación de pobreza extrema, con prestaciones focalizadas. Esto contrasta con algunos de los países estudiados, donde existen subsidios universales asociados a la existencia de niños en el hogar, como en el caso de Dinamarca, o cuasi universales al excluir solo a los hogares más ricos como en el caso del Reino Unido. Además, se observa una brecha importante en términos del reconocimiento no solo del número de niños, sino también de sus edades y los costos asociados a ellas. También llama la atención el hecho de
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que en el resto de los países estudiados los aportes no sean condicionados a deberes ni tampoco a desempeño o logros.
Paternidad y Cuidado
• Chile ha avanzado en el aseguramiento de un posnatal extendido para las madres y con la posibilidad de que el padre utilice parte de este permiso. Sin embargo, aún quedan fuera de este tipo de apoyo aquellas madres o padres que no trabajan formalmente y que por lo mismo no participan de beneficios contributivos197. Por otro lado, se observa una brecha en términos de la
posibilidad de recibir ayuda monetaria cuando las horas de trabajo se reducen por el cuidado de niños y niñas más allá del periodo de postnatal, lo que ocurre por ejemplo en República Checa, donde se apoya económicamente a los padres que cuidan niños y niñas hasta de 4 años. Por otro lado, se destaca el caso de Francia, donde los sistemas contributivos no solo cubren las licencias maternales y paternales, sino que se extienden a otros riesgos financieros relacionados con el nacimiento y la primera infancia.
Exención Tributaria
• Se destaca la brecha existente entre Chile y países como Francia y Reino Unido, donde existen una variedad de mecanismos de reducción del impuesto a la renta por conceptos asociados a la manutención de NNA.
Seguro de Cesantía y Sobrevivencia
• En términos de los seguros de desempleo, los casos de Francia y Uruguay resultan interesantes, ya que complementan las prestaciones monetarias con políticas activas de mercado de trabajo como capacitaciones en búsqueda de empleo y formación para fortalecer las herramientas laborales necesarias para obtener un empleo.
197 Las trabajadoras independientes tienen acceso a este beneficio, pero sujeto a que cuenten con 12 meses de afiliación previsional, 6 meses de cotizaciones continuas o discontinuas en ese período y cotizaciones al día, lo que es excepcional en condiciones de informalidad laboral.
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