En primer lugar, nos vamos a referir a los aspectos generales a considerar en los procesos de adaptación del currículo y, a continuación, vamos a exponer algunas reflexiones en torno a la intervención educativa, teniendo en cuenta diferentes indicadores tomados del currículo ordinario.
Los niños y niñas con autismo van a requerir adaptaciones curriculares en las que se modifiquen tanto los elementos de acceso al currículo como los elementos básicos. Estas modificaciones que se realizarán a partir de una valoración contextualizada de sus necesidades educativas podrán repercutir en los elementos materiales y personales y en su organización, y en una propuesta curricular con menor número de objetivos, contenidos y actividades respecto a su grupo de referencia - objetivos a corto plazo, medibles y con posibilidades de éxito, mayor tiempo para realizar las actividades, etc .. A estos alumnos y alumnas no se les puede negar la realización de ciertas actividades porque no sean competentes para realizarlas de modo completo; hay que ofrecerles la posibilidad de participar parcialmente realizando aquellas tareas de la actividad para las que tengan competencia.
Para los alumnos de este ciclo se puede realizar una propuesta curricular que promueva el desarrollo, basada en un enfoque evolutivo que parta del nivel del niño o niña y que favorezca la adaptación al medio.
Necesidades educativas especiales ligadas a la comunicación lingüística y no lingüística
Dada la gran importancia que tiene el lenguaje oral en este ciclo, tendremos que apoyar cualquier forma de comunicación y no el habla en sí misma, planteándonos la necesidad de utilizar algún tipo de lenguaje aumentativo. Cuando falte el lenguaje oral habrá que trabajar con símbolos no verbales con función comunicativa. También se puede utilizar la imitación verbal para estimularles a utilizar el lenguaje oral; siempre y cuando estemos seguros de que comprendan las palabras y se utilicen en contextos funcionales. Los aprendizajes mecánicos en contextos artificiales no conducen al uso comunicativo del habla.
Las dificultades que presentan en la comprensión del lenguaje hacen que no entiendan los mensajes que se les dan, lo que provoca una gran confusión y favorece la aparición de conductas no apropiadas. Es importante ajustar la complejidad del lenguaje en estructura yen contenido al nivel del alumno. El adulto debe asegurar la atención del
alumno o alumna y utilizar la entonación para mantenerla; evitar hablar excesivamente; usar la repetición y la redundancia; hablar sobre hechos recientes o sucesos concretos y utilizar ayudas visuales que contribuyan a clarificar el mensaje. Por esto, en la comunicación con estos alumnos deberemos utilizar un lenguaje sencillo con frases cortas y con un vocabulario limitado y repetitivo.
Unos materiales que son de gran ayuda en la educación de niños y niñas con autismo son las fotografías, las tarjetas y demás apoyos visuales. En relación con el lenguaje, no sólo favorecen la comunicación, sino que también les sirven para almacenar y memorizar la información. Además son muy útiles para ayudar al alumnado a orientarse espacial y temporalmente, reflexionar sobre lo que ha pasado, programar lo que va a pasar, etc.
Para mejorar el uso social de la comunicación, es conveniente trabajar sobre las dificultades que tienen los niños y niñas con autismo para compartir un tema de interés con el interlocutor, adoptar una postura corporal adecuada, mantener y finalizar una conversación teniendo en cuenta los mensajes verbales y no verbales de la otra persona, etc. El profesorado debe observar detalladamente qué estímulos preceden o se dan junto con determinadas conductas que no son apropiadas, para poder controlarlas. También puede observar si hay o no pérdida en alguna modalidad sensorial, ya que tiene una relación con el comportamiento. En todo caso, es muy importante enseñar al niño o niña con autismo a comunicar que: está confundido, no ha comprendido, no sabe qué hacer, está molesto, etc.
Necesidades educativas especiales ligadas con las relaciones interpersonales y grupales
Los niños y niñas con autismo suelen tener dificultades para relacionarse debido a los problemas de comportamiento, a la falta de sistemas eficaces de comunicación, a la escasa competencia social yola falta de interés por mantener relaciones con los demás.
Los problemas de conducta han de ser siempre objetivo prioritario de la intervención educativa. Será necesario diseñar propuestas de enseñanza-aprendizaje que promuevan el desarrollo de competencias funcionales, adecuadas a la edad y que tengan sentido para el alumnado. Para ello, habrá que tener en cuenta lo que anteriormente hemos mencionado respecto a las reacciones ante los estímulos sensoriales.
También nos hemos referido en el apartado anterior a las dificultades que presentan estos niños para la comunicación. Respecto al lenguaje, destaca la dificultad que tienen para utilizar sus, muchas o pocas, competencias lingüísticas para relacionarse. Es importante estar atento para poder responder a cualquier situación comunicativa iniciada por el alumno.
Hay que plantearse la enseñanza estructurada de competencias sociales para participar en diversos entornos. Se requerirá de un análisis y una elección de las competencias que sean necesarias y también que, en la medida de lo posible, este aprendizaje se lleve a cabo en contextos naturales. Con los niños y niñas del primer ciclo de la Educación Primaria pueden ser muy útiles los grupos de juego con alumnos sin necesidades educativas especiales.
En general, las personas con autismo se relacionan más fácilmente en grupos pequeños. Tienen dificultades para comprender las reglas de funcionamiento de los grandes grupos, compartir la atención con un colectivo, y atender a las instrucciones dadas verbalmente y a distancia. Por ello, hay que considerar la reducción del número de alumnos del grupo/aula en el que están escolarizados.
La dificultad específica que comparten estos niños y niñas para establecer relaciones interpersonales debe llevar a buscar la continuidad del profesorado, alumnado y, en general, personas de su entorno. La estabilidad favorecerá el conocimiento y ayudará a que las relaciones tengan éxito.
Un recurso pedagógico de gran interés es el denominado aprendizaje o enseñanza tutorada, en la que los propios alumnos y alumnas se convierten en tutores de estos niños y niñas. También son interesantes los programas de integración inversa donde, por ejemplo, los alumnos del último ciclo de primaria realizan una enseñanza tutorada de competencias sociales.
Es importante acostumbrar al alumno o alumna con autismo a comportarse de acuerdo con las normas imperantes en la sociedad en la que vive y no dejarse llevar por sentimientos de compasión. En la educación de niñas y niños con autismo adquieren especial relevancia todos los aprendizajes encaminados a favorecer y fomentar la autonomía personal. Casi todos desarrollan pautas de autonomía.
8. NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES REFERIDAS AL