3.2 Detecting Inefficient Cross-Layer Interactions
3.2.1 How to Read TCP Trace Plots
Los suelos sufren procesos de degradación y erosión que se deben principalmente a fenómenos naturales y antrópicos. Como se puede apreciar a continuación las definiciones varían muy poco acorde a diversos autores:
Según la definición de Suarez (1988)21, “la erosión comprende el desprendimiento, transporte y posterior depósito de materiales de suelo o roca por acción de la fuerza de un
18“Edafodiversidad” (Ibañez et al., 1995), concepto que la comunidad científica ya ha adoptado; sin embargo, la población en general aun no lo conoce con suficiencia. Al desconocer los suelos, su diversidad y funciones es de entender que no exista la sensibilidad para conservarlos. Los suelos no los vemos a diario y no son un bien tangible aun cuando los suelos son fuente y protección de vida. La edafodiversidad o diversidad de suelos es un concepto muy útil para mostrar al público los diferentes taxones (grupos, órdenes, tipos, clases) y la diversidad de funciones ambientales en las que participan y/o regulan.”
19Los servicios ecosistémicos hacen posible la vida humana, por ejemplo, al proporcionar alimentos nutritivos y agua limpia; al regular las enfermedades y el clima; al apoyar la polinización de los cultivos y la formación de suelos, y al ofrecer beneficios recreativos, culturales y espirituales. Si bien se estima que estos bienes tienen un valor de 125 billones de USD, no reciben la atención adecuada en las políticas y las normativas económicas, lo que significa que no se invierte lo suficiente en su protección y ordenación. En la siguiente sección, podrá obtener más información sobre los cuatro tipos de servicios que prestan los ecosistemas mundiales. La biodiversidad comprende tanto la diversidad dentro de una especie o un ecosistema como la diversidad entre especies o ecosistemas. Los cambios en la biodiversidad pueden influir en el suministro de servicios ecosistémicos. La biodiversidad, al igual que los servicios ecosistémicos, ha de protegerse y gestionarse de forma sostenible. Recuperado de: http://www.fao.org/ecosystem- services-biodiversity/es/.
20Montoya, G. (2016). Investigación postdoctoral: indicadores edafoclimáticos para la adaptación al cambio climático. 21
Suárez, J. (1998). Estabilidad de taludes y deslizamientos. En este documento se evidencia un proceso muy común en la degradación de suelos cuando estos están desnudos y poco protegidos como se evidenció en los taludes de montaña
fluido en movimiento; puede ser generada tanto por el agua como por el viento”. La definición que tiene Malagón (1988)22 “la erosión se sucede en forma (normal) o geológica y de manera acelerada, por acción del hombre. En los procesos erosivos actúan tanto el agua como el viento, con predominio del primero en el país”.
Rodríguez (2006) indica que los procesos erosivos que afectan la estabilidad de los taludes de montaña se puede dividir en: 1-Factores Internos de tipo, geológicos, geomorfológicos, geotécnicos y vegetación. 2- Factores externos de tipo: climatológicos, sísmicos y antropogénicos.
Según Poveda, J., et al, (2006)23, los procesos erosivos se presentan generalmente como resultados de procesos geomorfológicos, físicos o humanos en taludes de montaña. Según Wischmeir et all (1971) la erodabilidad en los suelos varía de la siguiente manera: •Es baja en gravas bien gradadas.
•Es alta en limos uniformes y arenas finas.
•Decrece a medida que crecen los porcentajes de arcilla y contenidos orgánicos. •Decrece en suelos con baja relación de vacíos y alto contenido de humedad.
•Se incrementa con aumentos del contenido de sodio (Na) en los suelos y decrece con el intercambio iónico del agua.
Los procesos geomorfológicos pueden ser originados por movimiento tectónico, actividad volcánica, socavación de la pata del talud por corrientes de agua, socavación de las márgenes de ríos, erosión subterránea (disolución, tubificación), carga por sedimentación en la cresta del talud o remoción de la vegetación (por talas, quemas, sequía).
visitados en Caquetá, y Boyacá y es una situación común que se presenta en otras zonas del país como resultado de mal manejo.
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Malagón, D. (1988). El recurso suelo en Colombia – inventario y problemática-.Es evidente ese proceso de degradación de los suelos por manejo inadecuado de los mismos como en el talud de la vía Florencia – Huila, donde un talud de inclinación superior a 55 grados con pasturas y casi ninguna presencia de especies arbóreas, se deshacía ante el pisoteo del ganado, y como resultado de lluvias intensas.
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Poveda y Vargas, (2006). Estabilización del talud en el pr55 + 950 de la vía Manizales – Mariquita. Los tres procesos comunes, geomorfológicos, físicos y humanos son evidentes y fácilmente observables en casi todos los suelos de Colombia, y claramente fueron los causales del desprendimiento de los taludes en las dos zonas de trabajo revisadas en campo en Caquetá y Boyacá.
Los procesos físicos generalmente son el resultado de: lluvias intensas de corta duración, descongelamiento rápido de nieves perpetuas, precipitaciones prolongadas, desembalse rápido seguido de flujos, o rompimiento de presas naturales, terremotos, erupción volcánica, rompimiento de lagos en cráteres, deshielo, meteorización por congelamiento y posterior deshielo, meteorización por contracción y expansión de suelos.
Por su parte los que son originados como resultado de la actividad humana son entre otros: excavación de la pata del talud, carga de la cresta del talud, desembalse rápido de presas, irrigación, mantenimiento defectuoso del sistema de drenaje, escapes de agua de las tuberías, remoción de la vegetación por deforestación, explotación minera, disposición muy suelta de los rellenos de estériles, vibración artificial (por tráfico, hincado de pilotes, maquinaria pesada.), esto como resultado de actividades tales como ganadería, cultivos, construcción de carreteras, minería y otras obras de ingeniería entre otros.
De acuerdo con lo investigado por Malagón, 1988, el uso de la tierra en Colombia está repartida en: 4.7% de las tierras del país dedicadas a la agricultura, 35.1% para la ganadería, las dedicadas a bosque primario e intervenido poseen el 49.0%, el 10.7% son pantanos, ciénagas, rastrojos, pajonales, paramos y nieves perpetuas; solo el 1.3% son las zonas urbanas y aguas. Estos datos han cambiado ligeramente en el tiempo. Según Reyes, (2010), las tierras han tenido una ocupación, distribución y uso del territorio inadecuados, donde las mejores tierras que son valles irrigados fértiles se dejan para la ganadería mientras que la agricultura, tiene tierras insuficientemente aprovechadas desperdiciando un alto potencial (hasta tres veces su tamaño actual), y lo que más afecta a los suelos es precisamente una problemática social como es el desplazamiento de la población campesina a zonas de ladera de montaña, paramos y bosques tropicales cálidos, con daños a veces irreversibles sobre esos frágiles ecosistemas que por ser en sí mismos poco productivos para la agricultura, genera pobreza y hambre en los mismos campesinos cuando los labran.