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3.6 Experimental Setup

3.6.2 Real Datasets

El caso de estudio es el distrito Centro de la ciudad de Ma- drid. Tiene una superficie de 5,23 Km2 y una población de 149 718 personas. Su delimitación y selección como caso de estudio se justificará a continuación.

En relación al origen y evolución del casco histórico se hará un estudio en profundidad del mismo. No obstante, el desarrollo se puede resumir de la siguiente manera: La primera constancia de asentamiento data del siglo ix, en la época musulmana. Se construye una fortaleza en el promontorio que actualmente ocupa el Palacio Real. Se desarrolla un Arrabal en el entorno de esta fortaleza. En 1085 pasa a manos cristianas y se va desarro- llando lentamente hacia el Este, hasta 1561 cuando Felipe ii tras- lada la corte a Madrid. La centralidad en esta etapa se localiza en la llamada plaza del Arrabal, donde se encuentra la actual plaza Mayor. El desarrollo hacia el Este se acelera en este momento por medio de la construcción de las llamadas “pueblas barrocas”. Es un crecimiento excéntrico salvo hacia el Oeste debido a la topo- grafía. Con la llegada de la Ilustración los límites de la villa des- bordan los del actual distrito Centro. Este desbordamiento se consolida con el Ensanche de Castro en 1864.

En relación a la morfología y el desarrollo de la traza del dis- trito centro se consultaron varias fuentes durante la elaboración del “Arquetipo de Madrid”, incorporada como Anexo 3. Algunos de estos apuntes son los siguientes:

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Figura. 21. Plano de vías originales y sub ejes. R. López Lucio, Espacios Públi-

cos en el casco histórico de Madrid (Tipos, configuración y génesis), Madrid,

1985.

López Lucio realiza un interesante trabajo en el que subdi- vide la traza de Madrid, en concreto sus ejes, en dos categorías. Por un lado los ejes originales fruto de antiguos caminos o pla- neamiento. Y por otro en negro las vías secundarias, que en el modelo del trabajo corresponderían a las del teselado, en negro. Como López Lucio explica, “La calle como trama se conforma

como el vacío de relleno que surge entre los caminos que soportan la estructura urbana. Estos vacíos están unidos básicamente con el sólido construido que los delimita, y con el que mantienen una relación formal biunívoca, pues se generan conjuntamente al divi-

dir –parcelar- el suelo existente entre caminos”.55

55 R. López Lucio, Espacios Públicos en el casco histórico de Madrid (Tipos, configuración y génesis), Madrid, 1985.

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Figura. 22. Esquemas de desarrollo radial matizado en Madrid. F. Terán, Ma-

drid, Madrid, 1992.

Sobre la estructura, jerarquía y desarrollo urbano de la ciu- dad, Fernando Terán dice lo siguiente: “En términos generales

puede decirse que se trata de una ciudad de modelo radial en la cual el crecimiento se produce principalmente a lo largo de las vías de comunicación que parten de ella, ocupándose luego el resto de sectores circulares comprendidos entre dichas vías. Por lo general, en las materializaciones concretas de este modelo, tanto más re- gular es la organización urbana resultante, cuanto menos condi- cionante sea el terreno, es decir, cuanto más homogéneo y seme-

jante sea en todas direcciones”.56

Por lo tanto Terán, consolida la teoría aventurada de la “ba- rra”. Esta teoría se desarrolla en el Anexo 3 a partir de la raciona- lización de la traza de Madrid. En sus esquemas sobre el desarro- llo excéntrico de Madrid, también señala que este queda mati- zado en la zona Oeste de la ciudad. En el caso del autor, esto es fruto de la Casa de Campo y no de la cornisa madrileña.

Como señala Terán, “Así pues, puede decirse que Madrid es

una ciudad que, en líneas generales, se ajusta al modelo radial, si bien algunas condiciones naturales y circunstancias históricas han proporcionado a su plano unas determinadas características peculiares, que lo singularizan y le confieren inconfundible perso-

nalidad”.57

56 F. Terán, Madrid, Madrid, 1992. 57 Ibídem.

55 A continuación el autor explicara el origen de dichas caracte- rísticas peculiares de la siguiente forma, “Pero hay otra impor- tante particularidad del caso de Madrid, dentro de las ciudades de tipo radial, que contribuye aún más a singularizarla. Y ahora no se trata ya de un condicionamiento de la morfología territo- rial, sino de un hecho histórico, felicísimo ejemplo de la forma en que, de modo totalmente aleatorio y contingente, los procesos de desarrollo histórico, es decir, culturales y no naturales, son afec- tados por la acción del hombre, en forma imprevisible, alejándo- los de todo mecanicismo o biologismo determinista. La ocupa- ción del espacio alrededor del centro histórico de Madrid no cu- bre el círculo completo, falta un cuarto de círculo, a pesar de que el terreno no ofrece características morfológicas que justifiquen esa falta de ocupación. Pero es que la Casa de Campo, unida luego por la Puerta de Hierro con el monte de El Pardo, era pro- piedad de la Corona desde que la adquirió Felipe II, y así continuó hasta que pasó directamente a dominio público durante la Se- gunda República, preservándose así de una ocupación, que a buen seguro le habría sobrevenido de haber sido propiedad pri- vada como el resto del espacio circundante. Así, ese cuadrante vacío, que llega casi al centro de la ciudad, es un hecho atípico, casi insólito, en el panorama urbanístico mundial, que, como de- cíamos, singulariza el caso de Madrid desde el punto de vista de

su forma general”.58

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Figura. 23. Esquema expresivo de Fernando Chueca Goitia. Morfología ur- bana y relaciones sociales. Escuela de Chicago. Atlas de la Comunidad de Ma-

drid, Madrid, 1992.

El conocido arquitecto y urbanista Fernando Chueca Goitia, en base a las corrientes sociológicas de la escuela de Chicago, ela- boró un esquema expresivo de la ciudad de Madrid. Este plano es uno de los análisis morfológicos y sociológicos más sintéticos de la ciudad. Como dice Terán, “Primerizo fue el esquema geomé-

trico expresivo de la estructura ecológico-social de Madrid, que Fernando Chueca elaboró en 1968. Intentaba incardinar a Madrid en los modelos sociales concéntrico-sectoriales elaborados por la escuela ecológica de Chicago y reposaba en un mayor peso de la apreciación subjetiva de la realidad frente a una débil disponibili-

dad de datos estadísticos con precisión territorial”.59

A esto Terán añade, “En síntesis, Chueca englobó las diferen-

tes tipologías edificatorias de la ciudad en los círculos y sectores de Burgess y Hoyt, reconociendo con claridad los diferentes tipos del suburbio periférico y la ubicación matizada de las clases socia-

les de la ciudad”.60

59 Atlas de la Comunidad de Madrid, Madrid, 1992. 60 Ibídem.

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Figura. 24. Matriz de análisis pormenorizado de manzanas y parcelas. V. Pinto Crespo y S. Madrazo Madrazo, Madrid – Atlas histórico de la ciudad, Madrid, 1995.

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Figura. 25. Tabla de análisis pormenorizado de manzanas y parcelas. V. Pinto, Crespo y S. Madrazo, Madrazo, Madrid – Atlas histórico de la ciudad, Madrid, 1995.

Ligado a las teorías sobre tipología de la Escuela de Venecia vistas anteriormente, el Atlas histórico de la ciudad de Madrid, Crespo y Madrazo, adelantan uno de los análisis morfotipológi- cos más completos del casco. Estos dos autores realizan una serie de esquemas analíticos de los tipos de manzana y las parcelas contenidas en las mismas francamente completo. El trabajo, imita en parte la metodología de Crespo y Madrazo. También busca completar este análisis partiendo de una escala superior.

2.2. Selección (Justificación) del ámbito -> Distrito