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I COMMUNITY INVOLVEMENT
3.7 Reception Class
Juana:si, aunque aquí Eduardo y Esteban cuando estaban pequeños…como yo trabaje
un tiempo, ellos sí tuvieron obligaciones, en cambio Laura como fue la menor, y con ella yo ya no trabajaba, y entro a un colegio donde salía tarde, y ella estaba en banda, en
porras, en danzas, tenía muchas cosas por hacer, entonces ella nunca… Constanza: Tenia tiempo de salir, de estar en la calle.
Juana: Si y de oficios nunca, de eso nada, lo único que si cambia, es como que como ella pues es mujer, entonces a uno le da más susto la calle, que salga a bailar, sus reuniones, en cambio con los hombres a uno le da un poquito más de tranquilidad, me- nos miedo, uno sabe que esta con amigos, está más seguro, tal vez es machismo, pero a
la vez es miedo…miedo porque son muchas cosas la que pasan, yo le he dicho a Laura
no es que uno quiera ser egoísta, sino que pasan muchas cosas, y uno confía en ella, pero uno no sabe con quién está, uno no puede confiar en los que están alrededor de ella, y uno no sabe cuándo le fallaran las personas, pero yo creo que fue similar la crian-
yo le decía no, no se tiene que dejar, y si venia un niño, yo le decía que no se tenía que dejar molestar, o sea nunca le enseñe a ser sumisa ante un hombre, no, no me parece, igual nunca les permití a mis hijos, que vinieran y la castigaran, regañaran, pegaran o mandaran, no. A ellos siempre, siempre les exigí respeto con ella, y de hecho nunca le han faltado el respeto, que la molestan, si, a veces, pero yo le he enseñado que se tiene que hacer respetar, que no se tiene que dejar de nada, y de nadie, y menos si es hombre. Entonces yo creo que la crianza, si ha sido igual.
Laura: pero la crianza es diferente, porque con una mujer ¿inevitablemente se tiene que tener más cuidado que con un hombre?
Juana:si, exactamente, eso…aunque uno no sabe, porque digamos si ya están grandes, yo ahorita sufro es más por Eduardo, porque él vive una situación diferente y el caso de Eduardo, es que él tiene una esposa que es súper dominante con él, entonces uno sufre por eso, yo a Laura no sé, tuvo un novio y no me gustaba y… pero nunca fui…yo le
decía a Laura a mi ese muchacho no me gusta, no me da confianza, pero nunca a opo- nerme, y yo siempre la he dejado tener amigos y amigas, eso sí, a todas partes no la dejo ir, y menos si va cierta gente, yo prefiero que no vaya, pero es más el miedo, porque yo
…yo creo conocer quién es Laura, sé que responsabilidad ella maneja, se quién es ella,
pero es miedo a lo que le pueda suceder a ella, no es más.
Laura: ¿y porque hay que tener más cuidado con una mujer que con el hombre?
Juana: Porque una mujer es más frágil y débil…si, una mujer es como más frágil y
corre más peligro, un hombre corre peligro, pero una mujer corre mucho más peligro, mucho peligro, suponiendo yo estoy viendo una novela, esa la de la trata de blancas, y
yo vivo con un susto, ¡uy no!, y yo a veces no quiero verla… Constanza: si,como que uno piensa mal
Juana: si, porque Laura ha ido a fiestas de 15 años, desde chiquita ha ido a fiestas, pero no a todas, y yo tampoco le he dado mucha libertad pa’ que ella diga…igual ella tiene
que pedir permisos acá, o sea son como reglas básicas, igual Eduardo y Esteban cuando estaban pequeños así como de su edad, (mira a la hija) también tenían que pedir permi- so, uno saber dónde estaban, estar informado, porque es como más miedo a lo que pue- da suceder.
Laura: pero igual los permisos eran más fáciles para ellos que… Constanza: para una mujer
Juana: si,tal vez porque la mujer corre más peligro, una niña…uno una niña tal vez
las hijas vivan lo mismo que uno, yo le digo a Laura mucho yo no quiero que usted repi- ta mi historia, no, para mí no es eso, y los hijos, y para mi tengo que los hijos tienen que ser mejor que uno, y uno ve reflejado todo lo que uno no puede hacer en los hi-
jos…entonces yo por circunstancias de la vida me tranque…y hasta ahí llegue.
Constanza: si uno ve las novelas, y ve las muchachas que se dejan convencer tan rápi- do, tan bobito uno, y se van y son buenas muchachas, difíciles, buenas, pero uno ve y el muchacho es elegante, con plata, bonito y ellas se van y ellos se la llevan facilito, y el muchacho con más amigos se la llevan a una fiesta, le dan de tomar trago o gaseosa y le echan yo no sé qué cosas… pero le echan eso pa’ embobarla y la niña luego no sabe ni quien es, ni pa’ donde va, y no pone resistencia de nada…eso no…eso a uno ya no le da tranquilidad de nada…uno se pone nervioso, intranquilo con…
Juana: con Laura
Constanza: pues con Laura sí, pero es quehay muchachos con malas intenciones, en-
tonces ahí es donde uno anda prevenido… ¡Dios Mío! Y es que se ven casos de casos. Laura: ¿y digamos con mi tita, su papá y su mamá tenían más cuidado con las mujeres que con los hombres?
Constanza: no, todo era igual. En los trabajos del campo todo igual, el uno cogía el trabajo de cargar, el otro de sembrar, luego se rotaba, todo igual.
Juana: en el caso de mi mamá todo era muy machista, mi mamá decía que le enseñaron que las mujeres tenían que estar en la cocina haciéndole de comer a los obreros, al hom- bre y a todos, y que por el contrario los hombres debían estar afuera, trabajando. Y si las mujeres trabajaban, trabajaban en la cocina, pero a mi mamá no le gustaba la cocina, ella prefería echar asador a la par, trabajar en la tierra e irse con el papá que darle de comer a los obreros, y ella siempre fue muy trabajadora, y ella echaba asador feliz, pero ella si se crio machista, machista.
Laura: ¿y en su caso como fue la crianza entre usted y sus hermanos la cuidaban más a usted, usted tenía más responsabilidades que ellos?
Juana: pues a mí no me daban permiso de nada, pero a mi si me tocaba hacer todo, arreglar todo lo de la cocina, el oficio de la casa. En cambio mis hermanos si salían, si calle, si podían hacer lo que quisieran, podían irse a jugar futbol…mi mamá tenía una
zapatería, y ellos trabajaban era ahí pero si había loza en la mesa, a Juana le tocaba le- vantarse y recogerla, si la ropa estaba en los cuartos, la recogía Juana, si había loza su- cia, Juana a lavarla, y si mis hermanos llegaban a entrar a la cocina, mi mamá los echa-
Laura: y era solo diferente en los oficios o también la cuidaban más por ser mujer
Juana: si, me cuidaban más porque temían que me pasara algo. Mi mamá fue muy ma-
chista, y nos crio como a ella la criaron, los hombres… y las mujeres tienen que ser hu-
mildes y estar en la casa siempre para atender a los demás…lo bonito de mi mamá es
que siempre, siempre ella quería que estudiáramos, siempre nos inculco que teníamos
que estudiar, que estudiar, pero mis hermanos…Rubén llego como a los 25 años y no
sabía fritar un huevo, y un día Esteban, mi hijo le dijo pues rómpalo y ahí le salen las instrucciones,… y eso paso porque ellos nunca se metieron a la cocina, y ya cuando mi mamá se enfermo fue que empezaron…y si ellos tendían la cama mi mamá se las des-
tendia, pa’ tenderla como a ella le gustaba, y ellos nunca coger una escoba, nunca hacer
aseo, y ya cuando mi mamá se enfermó, cuando callo a cama, ya le toco dejarse ayudar, y no le gustaba, eso de que alguien le ayudara a hacer el aseo, no, ella quería ser autosu- ficiente, quería hacerlo todo, porque si usted le lavaba la ropa, según ella quedaba mal lavada. No, ella era no sé, era así.
Laura:Bueno, conmigo…en lo que he visto de mi familia pienso que claramente si
hay una diferencia en la crianza de hombres y mujeres, y de hecho siempre cuando mis hermanos salían y yo era pequeña, yo pensaba y entendía que era…porque eran grandes
y yo no, pero cuando yo crecí y no salía y mis amigos sí, yo me preguntaba y decía y porque yo no ¿Por qué? ¿Por qué a ellos sí?, y empecé a entender que era porque soy mujer ¿sí? y porque conmigo tenían que tener más cuidado, y yo chocaba mucho con esto, y veía a mi mamá muy mamona, y en ese momento no entendía y me daba mal genio, pero eso pensaba en ese momento ¿no?...
Constanza: uno no lo entiende
Laura: uno en ese momento no lo entiende, y ya ahorita pues si entiendo muchas cosas
del porque y no estoy de acuerdo con muchas otras cosas…o sea las entiendo y respeto,
pero no estoy de acuerdo, igual son muchas reglas de mi casa ¿sí? Digamos las visitas de las novias de mis hermanos podían ser en el cuarto y no había problema, en cambio de los novios que yo he tenido, las visitas son en la sala, siempre, porque es la casa de la
mujer, porque si no…
Constanza:pero eso siempre ha sido regla…eso está dicho por los antiguos
Juana: uno cuida su casa, en el caso de ellos…a mí me interesaba era Laura. Una expe-
riencia de una muchacha que conozco, la mamá le dejaba…digamos eran las 10 de la
noche y a escondidas del marido, del papá, le deja entrar el novio a la china y que se
hay mucho tiempo y ustedes deciden en que momento, pero a mí lo que me interesa-
ba…yo se lo he dicho a Laura, a mí no me interesa que aprenda a cocinar, que barra y
trapee bien, que cocine rico, porque eso lo aprende en cualquier momento, en cambio la carrera que tiene ella ahorita, lo que estudia, no lo aprende en cualquier lado, entonces a
mí no me interesa que ella cocine o no…digamos yo cuando me fui con Roberto no sa-
bía cocinar, pero uno llama “Mamá como hago una sopa”, y la mamá le explica a uno y ya, haga esto, eche esto y ya, y uno lo hace ¿sí?, pero el estudio, una profesión, no se aprende así. Yo le he dicho a Laura a mí lo que me interesa es que usted saque su profe-
sión adelante, que ya mas adelante vera… igual si ella va a ser una ejecutiva ni tendrá tiempo pal oficio, el oficio usted se lo delega a otra persona, si tiene hijos dedicarle el
tiempo a los hijos, a su trabajo, o a otras cosas…entonces si de pronto le toca hacer un día, pues hacerlo… y cuando estaba en el colegio, yo le decía a Laura usted no me pue- de sacar malas notas porque usted acá en la casa no hace absolutamente nada, pero por- que, porque ella estaba en banda, danza, porras, cursos de inglés, uno quería que ella estuviera en todas las actividades que quisiera, lo que uno no pudo y no le deja-
ron…suponiendo yo le dije a mi mamá que en el colegio estaban dando clases de guita- rra, y ella no me dejo ir, porque yo tenía que llegar del colegio a ayudarla con mis her- manos, porque a mí me toco ayudar a criar a mis hermanos, lo que usted, ni Esteban, ni Eduardo hicieron, yo nunca les puse obligación a ellos por ellos mismos, de pronto ahí
un minuto que uno les decía tenga al niño y ya…pero nunca una obligación. Entonces
depronto la infancia mía sería diferente si no me hubieran puesto tantas obligaciones…
y uno se va y termina con más obligaciones.
Constanza:si, uno se va por aburrimiento… y no sabe en lo que termina Juana: si uno cree que se va y se salva, y todo solucionado
Constanza: y mentiras, es peor lo que se viene encima
Juana: es peor el remedio que la enfermedad, entonces es eso, y pues yo a Laura la he inculcado muy bien, y un día una señora cuando vivíamos allá en Soacha me dijo, usted no tiene bien enseñada a Laura, y yo si le dije a mi no me interesa que Laura cocina o barra, si no sabe, algún día aprenderá o vera la necesidad de hacerlo, pero ahorita impor-
ta es que Laura estudie…y mire que cuando Roberto trabajaba en una empresa, fue un
psicólogo y él decía, que uno no debe comprarle a las niñas tan chiquitas bebes, porque les enseñaba ese rol maternal, que los teteros, que la leche, que el pañal, que el cuidado del niño, y decía que no ollitas, no cocinita, no escobitas, no planchas, que eso es como decirles usted va a ser mamá y nada más…igual si hay una niña y un niño y un bebe,
uno le dice es a la niña cargue el niño, dele de comer, consiéntalo… y eso fue lo que me
paso a mí, porque a mi desde muy pequeña me toco con mis hermanos, yo jugaba a ser
mamá con ellos…entonces Roberto decía no, que eso comprarle a Laura esas cosas no, y yo de echo nunca le compre una vajillita, le compre fue una salita y unas barbies, ¡ah! y una vez le regalaron un bebe, pero nunca le compre un muñeco de esos
E: y que piensan de eso que dicen que para que ser mujer hay que ser mamá, ¿creen que