CHAPTER 4: RESULTS AND DISCUSSIONS
4.2. Initial Strain Determination:
4.2.2. Recessed PMOSFET Test Structures
Históricamente, el presupuesto tiene una evolución que se remonta a siglos atrás. Inicialmente comenzó como un tema de interés a fines del siglo XVIII en Inglaterra, para posteriormente, después de la I guerra mundial crearse un sistema de control de gastos y la planeación en función a la eficiencia. Después de la II guerra mundial, en Estados Unidos se implementó el presupuesto por programas donde se crearon los primeros departamentos de presupuestos.
2.2.2.1 Presupuesto Tradicional
A partir de la década del 60, el presupuesto dejó de ser un reflejo exclusivo de lo que se gasta vinculado a variables financieras, para reflejar una relación entre los recursos proyectados y las erogaciones planificadas. Se ponía énfasis en las compras y adquisiciones, con lo cual el presupuesto resultaba ser una lista de ingresos y de gastos, sin vincularse con las realizaciones para los cuales eran asignados. Tenía como base los principios contables, es decir el registro ordenado de la información, según cierta clasificación. Cada ministerio tenía un presupuesto o lista de gastos global en el que se hallaban clasificados en rubros según su objeto, los gastos de todas las oficinas ejecutivas, las cuales solicitaban con cargo a las asignaciones globales, los recursos necesarios para sus operaciones. Se realizaban por medio de un procedimiento incrementalista, estimando a cada partida, la cantidad adicional para el siguiente ejercicio. Ortega (2014, p.66) sostiene que el gasto público es improductivo: El mejor gobierno será el que menos gaste.
2.2.2.2 Presupuesto por Programas
Consiste en la evaluación y elección de diferentes alternativas (programas) para alcanzar un objetivo determinado. Esta metodología tuvo su origen en los cambios introducidos en el Departamento de Defensa de EEUU, a fines de la década del cincuenta, ante la necesidad de darle una mayor racionalidad a las asignaciones de los recursos y así elevar su eficiencia. Pone énfasis en la planificación y en el estudio de las diversas alternativas para alcanzar un mismo objetivo.
Está organizado en función de los logros físicos que el gobierno espera obtener de su gestión, se introducen parámetros como metas físicas (producto) y necesidades financieras (Insumos). Comienza a diagramarse una relación entre el producto que se busca alcanzar y los insumos necesarios para lograrlo. Dicha técnica se denomina “Presupuesto por programas”. Donde cada programa designe sus objetivos (líneas de acción), establece una meta física (producto) y estima los recursos económicos necesarios para alcanzar dicha meta (insumos). El presupuesto por programas resulta ser una herramienta de control, pero no cumple la misión de poder evaluar los resultados obtenidos en relación a las distintas políticas implementadas.
2.2.2.3 Presupuesto Base Cero
En la década del 80 se promovió el “Presupuesto Base Cero” que intenta contrarrestar la iniciativa incrementalista con que se solía proyectar el presupuesto por programa. En esta metodología es similar a la de presupuesto por programas, con la diferencia de que es más selectiva, donde a cada unidad de planificación se plantea distintas alternativas de gasto o prestación de servicios.
No se construye a partir de uno anterior sino, consiste en un proceso de planeamiento y presupuesto que requiere la total y detallada justificación de las erogaciones a partir de su origen (de ahí su nombre “Base Cero”) y no como incrementos de presupuestos anteriores.
2.2.2.4 Presupuesto por responsabilidad
Se trata de adoptar un sistema de información unitario, coordinando presupuesto, contabilidad financiera y de costos, detectando como contribuye cada centro de
responsabilidad en la búsqueda de la economía, eficiencia y eficacia de los programas.
2.2.2.5 Presupuesto por Resultados
La necesidad de rediseñar el sistema presupuestario surge de diversos diagnósticos que revelan debilidades del sistema, como:
-Preponderancia del principio único de asignación institucional, sin que exista una correspondencia real entre las demandas ciudadana (resultados) y la oferta de bienes y servicios provistos por el Estado (productos)
-Asignación histórica, por el que las entidades financian su accionar, sin evidencia de eficacia de las mismas, etc.
En general, esto se correlaciona con serios problemas de gestión, traducidos en baja ejecución de los recursos asignados, en incentivos perversos para gastar antes que finalice cada periodo, propiciando compras no alineadas con los servicios. Esta problemática aún persiste y es la que se intenta enfrentar con el enfoque PpR, recogiendo la necesidad de articular la planificación con la programación presupuestaria (León, Cristhiam, 2011)
En marzo del 2007 el MEF expuso ante el congreso el plan de implementación del PpR en el Perú, elaborado con el apoyo de la Cooperación Alemana al Desarrollo, donde se vislumbran instrumentos que vinculan planificación y presupuesto, instrumentos para efectuar el seguimiento y evaluación de las metas y los indicadores, así como el interés y necesidad de mejorar la capacidad de gestión institucional, promover la transparencia y la rendición de cuentas y actualizar y racionalizar la normatividad acorde a la reforma.
Como se puede apreciar los resultados a los que se refiere esta reforma se vinculan con la mejora de la calidad de vida de la población como lo afirma Robinson (2007), explicando además que los PpR buscan fortalecer la relación entre la financiación y los resultados del gasto público, a través del uso sistemático de información de rendimiento con el fin de mejorar la asignación y eficiencia técnica del gasto público. Así en el PpR se hace explícita la misión y objetivos del gobierno para explica por qué el dinero es gastado. Es una manera de asignar recursos para
alcanzar objetivos específicos basados en los fines de los programas y en resultados medibles, Bajo este método, todo el marco de planificación y presupuestación está orientado a los resultados.
El diseño sobre el cual se sostiene el PpR se basa en la nueva gestión pública, que tiene como eje central el bienestar del ciudadano y no la eficiencia o efectividad, se puede conceptualizar el PpR como una estrategia de gestión pública que vincula la asignación de recursos a productos y resultados medibles en favor de la población, requiriere de una definición clara y objetiva de los resultados que se quiere alcanzar, el compromiso de las Instituciones para alcanzarlo, determinación de los responsables para la implementación del PpR, como para la rendición de cuentas del gasto público y finalmente la generación de información sobre los productos, los resultados y la gestión realizada para su logro.
Álvarez Illanes (2010, p.521) menciona que uno de los objetivos de la Administración pública es contar con un Estado capaz de promover de manera eficaz los bienes y servicios públicos que requiere la población; en ese sentido el PpR tiene como propósito fortalecer la eficacia y equidad del gasto público, para contribuir a la mejora del desempeño del Estado, respecto al bienestar de la población.
En el Perú desde el año 2007, se viene implementando la Reforma en el Sistema Nacional de Presupuesto: El presupuesto por Resultados (PpR), se rige por la ley Nº 28411 Ley General del Sistema Nacional de Presupuesto, capítulo IV, título III “Normas complementarias para la gestión presupuestaria.
Salhuana (2008, p.5) nos dice al respecto, que los principios claves dentro de la nueva gerencia pública es el logro de una gestión orientada a resultados, en la que se evalúan y financias productos y resultados. Los gobiernos que adoptan esta estrategia miden el rendimiento del gasto público, fijan metas y recompensan a las que alcanzan dichas metas. Así, el gobierno se concentra en alcanzar metas de resultados y provisión de productos y no solamente controlar los recursos gastados para realizar esa labor.
Por otra parte, Reilly (2009, p.6) sostiene que el presupuesto por resultados tiene una visión integrada de la planificación y del presupuesto y considera necesaria la articulación de acciones y actores para el logro de resultados. El presupuesto por resultados rompe el esquema tradicional del enfoque sectorial e Institucional, caracterizado por intervenciones que generan duplicidad, aislamiento y muy poca articulación de la intervención del Estado hacia un objetivo común.
Ventajas de la aplicación del PpR
El PpR logra la articulación de las acciones y actores para lograr resultados pues permite:
-Definir resultados vinculados a cambios que permitan solucionar problemas que afectan a la población y generar el compromiso para alcanzarlos.
-Presupuestar productos (Bienes servicios) que inciden en el logro de los resultados. -Determinar responsables en el logro de los resultados, en la implementación de los instrumentos del PpR y en la rendición de cuentas del gasto público.
-Establecer mecanismos para generar información sobre los productos (bienes y servicios), los resultados y la gestión realizada para su logro.
-Evaluar si se está logrando los resultados a favor de la población.
-Usar la información para decidir en qué y cómo se v a gastar los recursos públicos, así como para la rendición de cuentas.
-Introducir incentivos para promover que las entidades públicas se esfuercen hacia el logro de resultados.
Importancia del PpR
La principal importancia del PpR es de propiciar un uso más eficiente y eficaz de los recursos públicos pues se prioriza el gasto público en la provisión de productos (bienes y servicios) que contribuyan al logro de resultados a favor de la población. Asimismo, hace que se tome decisiones con mayor información porque se genera información útil, que servirá para tomar mejores decisiones en materia presupuestal y de gestión, favoreciendo así alcanzar verdaderos resultados a favor de la población.
Niveles de gobierno que participan en la implementación del PpR
Intervienen los tres niveles de gobierno: nacional, regional y local, participando de acuerdo a sus funciones y competencias.
Implementación del PpR
Para implementar el PpR se utilizan 4 instrumentos:
Programas Presupuestales. Son unidades de programación de las acciones de
las entidades públicas que tienen como fin mejorar la situación de la sociedad. Buscan cubrir una necesidad de la población objetivo.
El Seguimiento. Se encuentra a cargo de la Dirección General del Presupuesto
Público (DGPP) y se realiza sobre los resultados del gasto público y los avances en productos. El INEI recopila información estadística necesaria para el seguimiento de los diversos indicadores, en especial de aquellos que no son generados por las
entidades involucradas.
Las evaluaciones independientes. Es el análisis objetivo y sistemático de un
proyecto, política, programa en curso o concluido, evaluando su eficiencia, ejecución, diseño, eficacia e impacto en la población. Son realizadas por personas naturales o jurídicas.
Los incentivos a la Gestión. Son financiamientos directos que reciben las
entidades públicas por el cumplimiento de una serie de estándares programados para una mejor gestión de la entrega de bienes y servicios a la sociedad. El monto de incentivos es determinado por el congreso de la republica de manera anual y se distribuye en función del cumplimiento de metas y la ponderación asignada a cada una.