Sistemas de curación «alternativos» que manipulan energía sutil
Esto que tenemos a la izquierda es una foto de nuestro sol. Desde cualquier parte del planeta podemos observarlo lo cual quiere decir que es un concepto que se puede encontrar en cualquier idioma o cultura. Si lo llamamos «sol» en español o «sun» en inglés, «soleil» en francés, «sonne» en alemán, «sole» en italiano o como queramos llamarlo en otro idioma, siempre estaríamos hablando de la misma cosa.
Algo parecido ocurre con el concepto del «Chi» o energía vital que recibe muchos nombres en otras culturas y su manipulación con pequeñas variantes en cuanto a rituales asociados y connotaciones religiosas o culturales siempre se basan en lo mismo.
Uno de los problemas que aborda el estudio del Chi-Kung es la influencia del espíritu sobre la materia (para algunos psi / materia). Muchos se preguntan ¿puede controlarla? La respuesta es «SÍ» y así lo demuestran innumerables pruebas de laboratorio y las crónicas o escritos de muchas religiones. La diferencia de apreciación está en que aquello que para el Chi-Kung y Raja Yoga son productos fenoménicos o resultados de un proceso, para los ignorantes o personas
engañadas son «milagros». El ejemplo, varias veces mencionado, del indio que ve a un explorador encender una llama al presionar un botón del encendedor de cigarrillos, es la clásica explicación del «milagro»,
lo mágico es aquello que no podemos explicar. Al surgir las
explicaciones desaparece el encanto.
Toda la historia del «Nuevo Testamento» cristiano, que se basa en la vida pública de Jesús de Nazareth, es básicamente un recuento de algunas enseñanzas (parábolas) relacionadas con su actividad, pero resaltan significativamente los milagros y prodigios que efectuó. La religión católica incentiva el así llamado «culto al milagro», dándole mayor importancia sobre muchas otras cosas y por ello nombra (canoniza) cada año más «santos» nuevos, con base en sus milagros. Igualmente incentiva y alienta las llamadas peregrinaciones a «lugares santos» como el de Fátima en Portugal, Lourdes en Francia y muchos otros, donde el objetivo primordial del visitante es obtener curaciones milagrosas, y el de los organizadores un beneficio económico. Nadie va a esos sitios en forma generosa a dar algo sino a recibir curaciones o soluciones a sus problemas. Una vez que una persona recibe la categoría de Santo(a), aunque ya está muerto, se supone que su función principal será aquella de «interceder» ante Dios para que nos sean concedidos a los fieles, los así llamados «milagros». Si no se puede probar en forma fehaciente que la «intervención» de algún piadoso difunto produjo un milagro, este no pasará de ser sólo el recuerdo de una persona buena. Pero si de acuerdo al peticionario, la intervención del difunto logró alguna cura milagrosa entonces comenzará a subir la escalera para su santificación, pasando primero por el grado de Beato o Venerable. Es decir que la santificación paradójicamente depende de los peticionarios, quienes acudirán siempre al que tenga mayor fama de ser efectivo en los resultados. A mi abuelo después de muerto, nadie le pide milagros así que nunca será santo, pero al Papa Juan Pablo II, por ser una figura conocida de todos, serán muchos los que le pedirán milagros colocándole así una escalera a una segura santificación.
Se ha creado en esa forma una cultura y generaciones de «solicitantes de milagros» (hasta se los pedimos a los políticos). Somos
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todos «mendigos» de diferentes niveles. Todos los templos se llenan de «peticionarios» de mayor o menor cuantía. Cuando los así llamados «Santos» son «ascendidos a los altares» (es decir que pueden ser sujetos de veneración) se inicia el proceso de rezos, plegarias, velas encendidas, promesas, etc. en busca de soluciones muchas veces milagrosas, la mayoría de las cuales cuando no son satisfechas harán que el peticionario acuda a «otra instancia» (otro santo). El pueblo ha sintetizado esta actividad de la Iglesia católica en un refrán popular que dice: «Cuando hay santos nuevos… ¡los viejos no hacen milagros!»
No sólo en «mi religión» han ocurrido hechos «milagrosos» sino también en muchas otras religiones y cultos ¡No tenemos la exclusividad! Nos sorprendimos las primeras veces que leímos sobre las maravillas efectuadas por monjes tibetanos, Sadhus de la India, monjes Budistas, Derviches y Sufíes del Islam, Rabinos e inclusive por Shamanes y Brujos aborígenes africanos y americanos.
El hecho de que innumerables escritos en diversas religiones hayan dejado evidencia de que hay hechos inexplicables en los cuales hubo una actuación sobre la materia (cuerpo) por parte de un espíritu ajeno o espíritu libre, son claros indicativos de que el espíritu puede actuar sobre la materia. Los experimentos científicos en laboratorios con maestros de Chi-Kung, Yoghis y psíquicos lo confirman irrefutablemente.
Los experimentos de laboratorio han incluido los efectos o influencia sobre animales vivos y se han efectuado a dos niveles, uno a nivel microscópico tratando de actuar sobre bacterias, amibas y otro tipo de organismos unicelulares, otro macroscópico tratando de actuar sobre animales mayores. Los experimentos microscópicos no han sido tan exitosos en cuanto al control de la actividad de estas células, pero algunos experimentos con maestros de Chi-Kung han logrado matar colonias de bacterias Gram-positivas con la emisión de Chi externo (Wei-Chi). En cuanto al tratamiento de animales superiores se han medido resultados significativos que de paso descartan la influencia de la sugestión y el conocido efecto placebo.
En relación a las curaciones inexplicables, de acuerdo a la medicina tradicional, hemos podido observar que en otras culturas existen diferentes nombres y modalidades de sanaciones, que al estudiarlas nos percatamos que se basan en la misma energía. Por
ejemplo, en Japón existe un procedimiento que se conoce con la palabra «Rei-ki» el cual se basa en el mismo concepto de «Energía Vital Universal» (energía universal de la vida). Recordemos que la palabra japonesa «KI» es el equivalente de la china «QI» (CHI). El Rei-ki podría compararse con el Chi-Kung «Liao-Fa» es decir el Chi-Kung aplicado a la curación y desaparición de dolencias físicas.
Los practicantes de Rei-ki en Japón y fuera de él, atribuyen el «redescubrimiento» en su país de esta energía al monje cristiano MIKAO USUI, quien era el Principal (Abad) de un monasterio en Tokio a finales del siglo XIX (1.800’s)(recordemos que el Chi-Kung es varios siglos anterior). Este monje fue increpado por sus estudiantes en cuanto a la razón por la que ellos no aprendían en el monasterio algo sobre los sistemas de curación usados por Jesús de Nazaret, y por qué él no podía hacerles una demostración de ese tipo de poderes, preguntas que el monje no supo responder en aquel momento. Se dice que en su búsqueda se fue a los Estados Unidos donde estudió un doctorado en Teología en la Universidad de Chicago. Se quejó que en las escrituras cristianas no aparecían indicios del proceso de curación por imposición de manos.
Debido a su capacidad de hablar Japonés, Chino, Inglés y Sánscrito continuó su búsqueda hasta que en unas escrituras Budistas (Sutras) redescubrió algunas fórmulas y símbolos sánscritos que dieron respuesta a su inquietud. A partir de entonces inició una prédica de enseñanza y curaciones, siendo su principal discípulo el Dr. Chijiro Hayashi (muerto en 1941).
El «Rei-ki», cuando se hace adecuadamente y después de un largo entrenamiento, tiende a producir los mismos efectos del Chi- Kung Liao-Fa, ya que trabaja sobre el mismo principio energético- vital. El problema con los entrenamientos de Rei-ki es que en la actualidad, se hacen muy superficiales, enseñando al practicante
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simplemente dónde se deben colocar las manos para determinada dolencia. Ignorando que para manipular la energía vital se debe estar entrenado y sólo se hace bajo un Estado Alterado de Conciencia.
El suscrito asistió a dos cursos de Rei-ki en los EE.UU. donde la mayoría de los participantes eran personas vinculadas a la fisioterapia, masajes, etc. Estos cursos pretendían, en seminarios de fin de semana, enseñar un procedimiento milenario y sin duda que el objetivo era ganar dinero para sus organizadores.Otro de los defectos de los que adolece la práctica actual del Rei-ki es una especie de veneración a los maestros que reiniciaron esta ciencia en Japón, de forma tal que al inicio de una sesión curativa se les implora y «contacta» pidiendo protección y ayuda, convirtiendo la técnica en una pseudo- religión.
Otra anomalía de esta enseñanza es el uso de ciertos símbolos gráficos (derivados de caracteres japoneses) a los que se les atribuyen propiedades mágico-milagrosas (CHO-KU-REI / RANSEI / HON SHA ZE SHO NEN / SEI HE KI) cuando las manos se mueven siguiendo estas figuras.
Cho-Ku-Rei Sei-He-Ki
Se llega al extremo de inducir a los practicantes a usar estos símbolos al dibujarlos con las manos en el aire sobre los alimentos y regalos así como el usarlos en una carta enviada a distancia para curar a una persona distante. Entiéndase que no se cuestiona el hecho de que se pueda efectuar una curación a distancia sino los métodos superficiales, casi mágicos.
De todas formas, la manipulación de la «energía universal» del Rei-Ki, coincide con los postulados del Chi-Kung curativo y mucho de su basamento teórico, por consiguiente son conceptos que se refuerzan en lugar de contraponerse. Reiteramos que el único inconveniente es la superficialidad con que se trata.
Para concluir con los defectos los procedimientos de enseñanza se han «masificado» y se ofrecen básicamente tres (3) niveles de enseñanza, de los cuales el tercero es un nivel de «maestro», lo cual convierte al alumno en un profesor en muy corto tiempo. Este proceso a fuerza de repetirse tipo pirámide ha dado como consecuencia la proliferación de una gran cantidad de «maestros» algunos de los cuales podrían haber tomado la cosa en serio, pero otros como en todo efecto pirámide quieren recuperar sus gastos y hacer una ganancia (los cursos generalmente son caros). Hoy en día, previo pago, se puede obtener un «certificado» de Sanador con Rei-ki por internet.
Este es un caso típico que sobre una verdad se construye un andamiaje de mentiras. Negar las mentiras y cosas superfluas no quiere decir que se nieguen los principios que si son reales, como es el de la energía KI (=Qi = chi).
Al preguntar a un maestro de Rei-ki que lo defina, generalmente dirá que es la «energía vital» («energía de la vida») y reconoce que el KI es lo mismo que en China se denomina CHI (Qi) o «Prana» en la India. Pero los maestros reconocen sus limitaciones en la descripción que lleva una parte subjetiva (según ellos es como tratar de definir el «color» o el «ruido») ya que la tendencia es a definirlos en base a la impresión que nos causan al estimular nuestros sentidos.
Mucha gente confunde el «Rei-ki» con el «Ki» y sería equivalente a confundir el «CHI-KUNG» con el «CHI» En ambos casos estamos hablando de la misma energía (KI=CHI) y de la habilidad (arte, ciencia, método, etc.) para manejarla (REI-KI=CHI-KUNG-LIAO FA). Nótese que el Rei-ki no se compara con el Chi-Kung en general (el cual tiene por lo menos 5 escuelas con objetivos y aplicaciones diferentes), sino más bien se compara con una sola de las variedades del CHI-KUNG dentro de la escuela de Medicina y es el CHI-KUNG curativo (LIAO-FA).
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Tiende a vincularse el Rei-ki con la aplicación de las manos sobre la parte afectada (llamada por muchos «imposición de manos») y en general la mayoría de sus procedimientos y ejercicios se conducen dentro de esos límites, aunque se acepta la curación a distancia (en la cual no hay imposición de manos).
A continuación una descripción breve de un «tratamiento «con Rei-ki según comentarios de un maestro:
.... «Un tratamiento de Rei-ki es esencialmente una imposición de manos. En un tratamiento típico, el cliente (?) se acuesta en una camilla totalmente vestido. La energía le es transferida al cliente (?) a través de las manos del practicante en una secuencia de posiciones determinadas. El tratamiento comienza en la cabeza del cliente (?), luego cubre el abdomen desde la parte inferior de las costillas hasta la parte inferior del abdomen. El cliente (?) se da la vuelta donde el practicante comienza su tratamiento desde el tope de la cabeza hasta la punta del coxis. En cada posición las manos son simplemente dejadas sobre la persona de 3 a 5 minutos. Un tratamiento completo puede durar generalmente hasta una hora. No hay aplicación de presión ni masajes. Sólo se trabaja con la energía»....
Nótese que se refieren «al cliente» y no «al paciente». Por un «tratamiento» de este tipo en los Estados Unidos cobran mucho dinero. Inclusive se consiguen a través de Internet personas que ofrecen un «tratamiento» de Rei-ki a distancia (por supuesto hay que remitirles dinero).
El ser humano en su búsqueda constante de una mejor salud, a través del tiempo, cae a veces en engaños por parte de personas inescrupulosas. Hay muchos casos en que la falta de efectividad del «tratamiento» no causa mayores problemas, salvo la pérdida de algún dinero y tiempo. Este último demasiado valioso para perderlo sobre todo cuando se trata de enfermedades agudas que pueden requerir intervención quirúrgica inmediata u otro proceso «invasivo».
A continuación resumimos las diferencias básicas del Rei-ki con el Chi-Kung:
1.- El Rei-ki es específicamente utilizado para curaciones y por eso
solamente se puede comparar con el CHI-KUNG-LIAO FA (curativo), y no así con el CHI-KUNG en general (que tiene otras aplicaciones y escuelas).
2.- El estudio del CHI-KUNG requiere mucho tiempo y esfuerzo, no así el Rei-Ki.
3.- Aunque el CHI-KUNG y el Rei-ki trabajan sobre los mismos principios energéticos (KI=CHI) sus métodos difieren.
4.- La parte del CHI-KUNG aplicada a la medicina (LIAO-FA) es utilizada generalmente por médicos expertos ya que lo aprendieron
en las facultades de Medicina. Sólo un médico puede determinar la gravedad de una dolencia antes de aplicar un tratamiento. Habrá casos en que la aplicación del CHI-KUNG restablecerá los equilibrios energéticos y se producirá una curación, pero en otros casos los médicos chinos no vacilan en aplicar el CHI-KUNG en combinación con la Acupuntura, Moxibustión, Medicina Tradicional China o la Medicina Occidental, dependiendo del caso. No se puede dejar en manos de neófitos los procesos de curación como se pretende en el REI-KI. Los problemas de salud tienen que ser dejados a los médicos.
5.- Generalmente los maestros de CHI-KUNG imparten su conocimiento en forma desinteresada y a personas con suficiente capacidad, el REI-KI por el contrario se ha convertido en un «producto» que vende la ilusión al ser humano de darles poderes totales sobre la naturaleza y que con su sola voluntad pueda hacer desaparecer el sufrimiento de los semejantes. (Repetimos, no estamos negando el hecho de que aplicando la energía KI=CHI si se pueden hacer curaciones, nuestra discrepancia esta en el método y las personas involucradas). Se requiere más que «buenas intenciones» para poder curar con el Rei-ki.
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6.- El Rei-ki requiere que al inicio de sus sesiones se pida ayuda y protección a los maestros que iniciaron esta técnica lo cual los convierte en sujetos de veneración casi religiosa. El Chi-Kung curativo es eminentemente científico aplicado por profesionales y no incluye ningún tipo de componente religioso.
Otra escuela que aplica energía a sus curaciones es la del Prana, que es el mismo concepto del Chi pero en la cultura de la India. La técnica se denomina Curación Pránica (Prana Healing). Se dice que
es una terapia en los campos biológicos del ser humano (similar a los campos magnéticos del planeta) Parece tener su origen también en China hace miles de años, pero que fue «redescubierta» en las épocas más modernas por el maestro Mei Ling (Siglo VI d.C) y el Maestro
Choa Kok Sui (Siglo XX d.C). Es considerada como un manejo médico de «energías sutiles» en la cual sus practicantes dicen hacer uso del
Prana (Chi), «fuerza universal» o «fuerza de la vida», «energía vital»,
etc. para promover o estimular la curación. La base de la sanación Pránica, como la describen sus practicantes, se basa en la observación hecha por ciertos sujetos sensitivos quienes dicen percibir «Campos energéticos» o «Auras» de color alrededor del cuerpo humano. Esta
habilidad de ver los auras figura dentro de las capacidades clarividentes. Dicen ellos que el color del aura y el de los «Centros energéticos» o «Chakras» cambia constantemente reflejando el estado de salud del cuerpo.
Mediante la «proyección» de energías del color apropiado el practicante dice que puede cambiar el color del aura del paciente y por consiguiente su estado de salud. Los sanadores Pránicos reciben entrenamiento para percibir y sentir los colores del aura aunque no sean clarividentes. Se describen tres pasos o etapas en el proceso de sanación Pránica. En el primero, el tratante imparte bendiciones y reconocimiento a los maestros y profesores que le han dado guía (algo parecido a lo que hacen en las curaciones de Rei-Ki). En la segunda etapa el tratante hace una especie de escaneo de las energías en el aura del sujeto para diagnosticar cualquier anormalidad. Por último el tratante «limpia» y «energiza» el cuerpo, los Chakras y el Aura del sujeto. Pero independientemente de los rituales asociados y la secuencia de los procedimientos, lo importante es que están trabajando con la misma energía que los chinos, pero en lugar de llamarla «Chi» la llaman «Prana». En otra cultura como la Judaica, aquello que se refiere a las influencias mentales y el ascenso intencional en las esferas de la cadena del ser, se llama Cábala. (Kabbalah). Dentro de este contexto la
Sanación de la Cábala es considerada una sanación de tipo espiritual
(por medios no atribuibles a una acción física), basado en antiguos procedimientos cabalísticos Esta se ejecuta bien con el sujeto presente o a distancia. Ellos la definen como una «influencia mental» dentro del contexto de su sagrada Cábala, por medio de la cual el practicante es capaz de tener un efecto en las condiciones físicas y mentales del paciente41.
Cuando se ofrece una curación a distancia se reconoce que sus principios y mecanismos todavía no han sido convenientemente aclarados por los científicos, sin embargo el Teorema de Bell
41 Luria, I. (1988a). Eytz chaim [The tree of life]. In C., Vital (Ed.), Kitvei Ari [Writings of Ari] (Vol. 1-2). Jerusalem: Vedebsky. Luria, I. (1988b). Shaar HaKavonos [The gate of mental intentions]. In C., Vital (Ed.), Kitvei Ari [Writings of Ari]. Jerusalem: Vedebsky
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Kung curativo también se opera a distancia con igualdad de resultados. Según Bell estas acciones de la mente (o desde el espíritu) en un Estado Alterado de Conciencia son atemporales y no-locales. (ajenas al espacio-tiempo). Antiguos Rabinos dominaron la influencia mental con el propósito de crecimiento espiritual, sanación y ayudar a otras personas en la vida.
Los practicantes de la Sanación Cabalística alegan, que al igual que con el Chi-Kung, se puede mejorar cualquier condición física o mental, incluyendo enfermedades crónicas donde la medicina tradicional tiene limitaciones o ha resultado ineficaz. Además alegan que mejora las condiciones de vida tal como se hace con el Chi-Kung profiláctico.
Durante los procesos de sanación con la Cábala, dos Rabinos