mediante una financiación flexible, previsible y
sostenible de la acción humanitaria?
La proliferación y creciente especificidad de las necesidades de acción humanitaria, como puede verse en el aumento del número de personas afectadas (personas desplazadas en sus países y refugiados) y grupos vulnerables (víctimas de violencia sexual, migrantes, adultos mayores y personas con discapacidad), han llevado al CICR y a otros actores humanitarios a intensificar su respuesta ante la diversidad y gravedad de las necesidades humanitarias. El logro de estos objetivos ambiciosos durante los próximos años, siempre en el marco de los principios de neutralidad, imparcialidad e independencia que guían la acción humanitaria del CICR, será un desafío permanente. En el DIH, la acción humanitaria es la suma de todas las actividades llevadas a cabo para proteger y socorrer a las personas afectadas por los conflictos y otras situaciones de violencia. El objetivo de la acción humanitaria es, en definitiva, salvar vidas, aliviar el sufrimiento y proteger la dignidad humana. Engloba todas las acciones emprendidas a corto y a largo plazo y las actividades que, en otras circunstancias, podrían encuadrarse como actividades de desarrollo pero que, en los conflictos complejos y crónicos, en realidad no se distinguen de las actividades de socorro humanitario.
Si los aumentos recientes de los fondos destinados a la acción humanitaria son un reflejo del alcance de las necesidades que surgen de los conflictos actuales, también son un síntoma de la incapacidad de la comunidad internacional de resolver estos conflictos por medio de soluciones políticas, pacíficas y sostenibles. El resultado es un círculo vicioso de periodos recurrentes de inestabilidad y de conflicto. Los conflictos crean fuertes presiones sobre Estados ya frágiles, aumentan su vulnerabilidad a las conmociones (que pueden ser generadas por la violencia o por catástrofes naturales), y conllevan un aumento de la pobreza, la inestabilidad, la criminalidad y la violencia. Ante esta complejidad, la distinción estricta entre la intervención de urgencia durante un conflicto, la pronta recuperación luego del conflicto y las actividades de desarrollo es estéril porque está demasiado alejada de la manera en que evolucionan numerosos conflictos y las vulnerabilidades que crean. Por lo tanto, la separación entre los socorros humanitarios y la ayuda al desarrollo es cada vez más artificial y hasta perjudicial; no refleja las necesidades reales de las poblaciones afectadas ni los riesgos a los cuales están expuestas.
Una respuesta eficaz consiste en reaccionar rápidamente a las necesidades de urgencia y, al mismo tiempo, invertir en infraestructura y servicios esenciales para evitar un deterioro mayor de las condiciones de las personas afectadas. En muchos casos, la respuesta de emergencia y las actividades de desarrollo no deberían ser consecutivas sino simultáneas. Deben inscribirse en el marco de un enfoque de largo plazo destinado a construir de manera sustentable la capacidad de las poblaciones para afrontar la situación.
En lo que atañe al CICR, existe un desafío importante en la distinción que los gobiernos donantes siguen haciendo entre la financiación de socorros humanitarios y de programas de desarrollo. De hecho, las actividades de la Institución a corto y a mediano plazo en los ámbitos de la salud, del abastecimiento de alimentos y agua, del saneamiento, de las instituciones jurídicas y de las infraestructuras desempeñan un importante papel en impedir la regresión de los logros de desarrollo a largo plazo en los Estados frágiles y las regiones desfavorecidas de los Estados de ingresos medios. El CICR está comprometido con este enfoque combinado en los conflictos prolongados y se esfuerza en responder a las necesidades urgentes, y así salvar vidas, y al mismo tiempo consolidar los sistemas que satisfacen las necesidades de las poblaciones a largo plazo.
Para que este enfoque combinado sea eficaz, en especial en los conflictos complejos y crónicos, el CICR debe ser extremadamente flexible en sus operaciones. Esta flexibilidad supone, entre otras cosas, contribuciones sin condicionamientos de asignación. A raíz de las presiones crecientes sobre los presupuestos nacionales y de la división entre la financiación de la acción humanitaria y de la ayuda al desarrollo, se vuelve crucial el desafío de encontrar financiación previsible, flexible y sostenible para la acción humanitaria que responda de manera adecuada a las necesidades urgentes en plena expansión. El CICR está dispuesto a repensar, junto con las autoridades públicas (por ejemplo, los gobiernos donantes y los parlamentarios) la manera en que los Estados pueden invertir inteligentemente en socorros humanitarios. Existe una verdadera necesidad de encontrar nuevos modelos de financiación a largo plazo que ayuden a reducir las vulnerabilidades de las poblaciones afectadas por conflictos complejos y de larga duración.
Lista de verificación para parlamentarios
• Reconozca la necesidad de abordar desde nuevos ángulos el debate sobre la financiación de la acción humanitaria y de superar la distinción ideológica y teórica entre la acción humanitaria y la ayuda al desarrollo. Un discurso más pragmático sobre las necesidades humanitarias a corto y a largo plazo sería más apropiado y contribuiría a eliminar las separaciones entre la financiación de la acción humanitaria y la otorgada para la ayuda al desarrollo.
• Promueva la necesidad de una financiación más eficaz de la asistencia humanitaria (sin condicionamientos de asignación) para evitar que la acción de las organizaciones humanitarias se vea limitada por las agendas políticas. Los fondos deben ser asignados sobre la base de las necesidades y de acuerdo con una agenda exclusivamente humanitaria.
• Apoye la acción humanitaria sostenible en los conflictos armados prolongados que corresponda a las necesidades urgentes de las poblaciones cuyas vidas corren peligro y, al mismo tiempo, permita mantener un mínimo de servicios y de infraestructuras esenciales (agua, alimentos, instalaciones sanitarias y redes eléctricas) capaces de satisfacer a largo plazo las necesidades de las poblaciones. • Mejore la comprensión de la problemática humanitaria para tomar decisiones
desarrollo (asignaciones, aprobaciones, aumentos o reducciones). • Propicie los debates parlamentarios sobre las cuestiones humanitarias
esenciales y solicite la opinión de los directivos del CICR sobre el impacto potencial, directo e indirecto, de sus decisiones sobre las poblaciones vulnerables en los conflictos armados y otras situaciones de violencia.
• Reconozca el papel de un enfoque combinado entre acción humanitaria y ayuda al desarrollo para evitar una regresión en los avances de desarrollo, así como la importancia de ese enfoque para mejorar la situación de las poblaciones vulnerables y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Parte 3: enfoque basado en temas
Hospital de Panzi, Bukavu, República Democrática del Congo. Mujeres víctimas de violencia sexual esperan para una consulta con un psicólogo. CICR/Wojtek Lembryk