11 Conclusions and recommendations
11.8 Recommendations
La palabra es semilla, el aliento la vivifica y la hace florecer. Para que florezca necesita todos los cuidados: amor, atención, honestidad, sabiduría.
Un sabio decía que comprensión es lo que queda luego de olvidar lo que aprendimos. Aprender no es un proceso de inteligencia racional; se aprende con la sensibilidad, con el compromiso emocional. Para trabajar con las comunidades es necesario acoplarse sutilmente al transcurrir de los procesos sin muchos discursos, con los actos, generando conversación. Existe la experiencia pedagógica en la medida en que la conversación permite reestablecer puentes con la palabra de origen. En la palabra, en la tradición oral, está cifrado el origen, desde donde se cura y se ordena el mundo. ¿Qué hacemos con esa palabra que ilumina desde el cielo de la memoria si no tenemos luz en los ojos para ver el camino? La palabra clara va más allá de entendimiento, genera compromiso... la palabra sabia conjuga los diversos pensamientos para que las cosas amanezcan... la palabra tradicional ordena.
La ley de origen ordena el mundo. La palabra de los mayores está anclada al territorio; el territorio está lleno de canastos, en las quebradas se están enfriando. Todo esto se convierte en el arte de conversar bien trayendo la tradición. La palabra es agua de vida de conocimiento; se habla de quebrada, cuando se está hablando de la palabra de conocimiento y de ley. El agua de vida es la palabra con que uno enfría la palabra de conocimiento que forma los canastos de manejo de territorio. El consejo es usar la palabra acoplada al aquí-ahora, sencilla, sutil. Hablar para ser entendido. Como don Juan Chiles٭ quien manejaba muchas ciencias:
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. Sabía desatar el Quechua (tener presente la ley de origen) . Usar, conocer y entender el mundo del rey
. Sabía labrar a cordel (cultivar). Los sabios conocían todos los secretos para hacer fecunda la tierra: ponían un cordel húmedo al viento, al que se adherían las semillas que después se sembraban.
No debemos hablar del uso de la palabra, sino de la importancia de la palabra. El manejo del tiempo se entiende con la gráfica de la doble espiral: se envuelve y se desenvuelve. Se aprende con sensibilidad, con el compromiso emocional. Hay que vincularse con el sentimiento, generar conversación, acoplarse sin discursos. Se conecta el lado izquierdo del cerebro con el derecho y se conecta la cabeza con el corazón.
Estas son reflexiones pedagógicas porque se establecen puentes actuales con la palabra de origen. En la palabra y la tradición oral, está cifrada la palabra de origen, que organiza, ordena y cura. La palabra de mambe٭ no debe mezclarse con alcohol. Fecundar cabeza y corazón. La palabra que tiene corazón es muy diferente de la palabra común. Es distinto entender algo a percibirlo, sentirlo. Esto es “Ver”, es más que pensar... Escribir esa palabra es plasmar una inexactitud, es como reducir el conocimiento. La oralidad hace una relación distinta del pasado, presente y futuro. La tradición está presente, siempre se está renovando. Está vinculada a todo proceso de
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pensamiento, no está hecha sólo para la selva, sino que no funciona entre aparatos, cotorreos, ruidos y cosas que nos hacen perder.
Cuando se va a referir a un conocimiento que contiene tradiciones y mitologías, debe tener mucha precaución, para no violar o incumplir las normas de manejo de la palabra. Cuando se nombra algo, uno se compromete con eso. ¿Cómo construir una pedagogía? Si se pierde el puente entre el mayor y el joven, es difícil generar palabras de sosiego, ahora se habla una palabra que carece de fecundidad, que no puede hacer que la vida amanezca.
Estamos alimentando un nuevo amanecer. Si no tenemos la palabra para hacer amanecer, no nos vamos a dar cuenta. Que cuando amanezca la palabra se acople con ese amanecer. La palabra está para nutrirse de ella. A mí me da aliento, me esclarece. La palabra clara no produce sólo entendimiento, sino compromiso. El pensamiento tiene que estar vinculado al corazón. El conocimiento indígena tiene que ver con entender, no con hablar. Nuestra sintaxis se queda corta para nombrar estas formas del conocimiento; más aún la palabra analítica. Hay que saber que se sabe poco. Conversar produce sincronía, resonancia, conjugación de pensamientos.
La palabra nos fecunda a todos de manera diferente, no nos uniforma. Los discursos quieren uniformar, la palabra sabia pretende conjugar los pensamientos para que amanezcan los hechos.
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M. ENTREVISTA CON MARTÍN VON HILDEBRAND*
No hay que confundir el material pedagógico con el material de la escuela. Ha habido material realizado por indígenas con la asesoría de la fundación. También la fundación ha intervenido como asesora en los cursos de profesionalización de maestros con las organizaciones AIPEA y ACIMA٭٭. Las reflexiones que se hacen con base en la tradición son el resultado de la construcción colectiva de conocimiento, en procesos de mutua enseñanza-aprendizaje. No todo el material pedagógico es escrito; a veces hacer una maloca es un proceso pedagógico. Se vuelve pedagógico el apoyar la articulación de sus propios procesos (entenderlos en relación con el mundo occidental que complementa o explica). Pedagogía es diálogo. Descubrir conjuntamente nuevos espacios, alimentados con la mirada tradicional y la mirada del blanco. Mantener su propia identidad indígena y aprender a manejar el mundo occidental, construyendo colectivamente. Los niños hacen investigación sobre la chagra, ellos aportan su saber; lo pedagógico es el aporte colectivo: maestro, abuelo, asesores. Se genera identidad, se valora la cultura, se parte de lo conocido. Eso es educación, lo contrario es alienación. Todos los materiales tienen mucha trascendencia, tienen dueño espiritual. Por eso se hace baile, para partir del conocimiento tradicional, para construir una mirada integral; todo tiene una dimensión espiritual. En lo pedagógico se complementa con elementos occidentales para analizar su propia realidad y para analizar la nuestra. Esto nos sirve porque nos damos cuenta de la profundidad y coherencia del pensamiento indígena.
٭ Director de la Fundación Gaia-Coama, Consolidación Amazónica.
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