Derivado de las políticas establecidas a nivel federal y estatal, el COBAEV cuenta con un Programa Institucional de Desarrollo (PIDE) para el periodo 2005-2010, en el cual, es posible distinguir un diagnóstico y filosofía institucional, además de las
tendencias pedagógicas y administrativas que le orientan. Aunado a ello, en el PIDE se describen los 41 programas institucionales y sus acciones de seguimiento y evaluación (COBAEV, 2005). En este rubro, cabe señalar que al analizar las temáticas de la gran variedad de programas identificados en el PIDE, se entrevé una visión integral de la planeación institucional, abarcando desde el ahorro de energía, la adquisición de bienes y servicios, hasta el mejoramiento académico, por mencionar algunos temas.
Como lo expresó la Directora Académica y al revisar el PIDE, específicamente en la sección contemplada al Programa de Mejoramiento Académico, para este rubro se establecen como acciones el establecimiento de un Programa de Estímulos al Personal
Docente, el establecimiento de un Programa de Promoción Docente que permita acceder a mejores condiciones salariales y otorgar la “Presea al Mérito” a los docentes más destacados de las regiones norte, centro y sur (COBAEV 2005, pág. 48).
Por lo anterior, puede inferirse que el PROESPED es un programa de gran relevancia en la planeación institucional del COBAEV, con implicaciones entretejidas con los objetivos institucionales, con miras a mejorar la calidad docente y del servicio educativo que ofrece.
Sin embargo, una observación pertinente, reside en que, dentro del PIDE, la
tendencia pedagógica de manera obsoleta, continúa refiriéndose a la Reforma Curricular Constructivista, la cual, como se detalló en el capítulo 1 de esta investigación, fue sustituida por la RIEMS a partir del ciclo escolar 2009-2010 por indicaciones derivadas de la propia Dirección General de Bachillerato. Así mismo, la situación prevalece en la descripción que se hace dentro del mismo PIDE en cuanto al Programa de Mejoramiento Académico. Por tanto, se sugiere la reformulación del programa institucional, que implique mas que un simple cambio, una innovación educativa, que esté en congruencia con las tendencias nacionales e internacionales, promoviendo el enfoque basado en competencias establecido por la RIEMS, que es la actual política pedagógica a nivel nacional.
De esta manera, se confirma que en lo educativo, innovar implica un cambio, pero un cambio no siempre refiere a una innovación. Como argumenta Gómez (2002), la
innovación educativa alude a una acción planificada. Así, en la información recabada llamó la atención que el PROESPED contemple como indicador de evaluación del desempeño docente el resultado de las supervisiones a la práctica docente, en la cual se confirma o no la práctica del enfoque por competencias, estipulado por la RIEMS;
mientras que ésta, a un ciclo escolar de haberse implementado a nivel nacional, figura por su ausencia en el PIDE.
En otro orden de ideas, en tema de compensaciones e incentivos al personal, precisa reflexionar en torno a la posibilidad de que se cumpla lo planteado por Vidal (s/f), cuando al instaurar un sistema de calificación del personal, los trabajadores tienden a acomodar su desempeño para cumplir exclusivamente con las pautas del sistema de calificación, limitando a la gente en su trabajo, en consecuencia. A esta condición, cabe señalar que analizando el actual sistema de criterios e indicadores de evaluación del PROESPED puede decirse que en éste se prevé dicha posibilidad, contemplando para ello una extensa variedad de actividades orientadas a una evaluación integral del desempeño del docente. Por ejemplo, se contemplan encuestas a estudiantes y autoridades del plantel, así como la preparación profesional, la formación y la actualización docente, el apoyo que los
docentes le brindan a los estudiantes en asesorías, cursos extras y actividades extraclase, su participación en actividades colegiadas y de vinculación con los sectores productivos y de apoyo a la comunidad. Por lo anterior, se refuta el planteamiento de este autor.
Por otro lado, comparando la experiencia del COBAEV, específicamente del
PROESPED con relación a los dos casos de prácticas administrativas de compensaciones e incentivos abordados en el capítulo 2 de esta investigación, es posible formular las siguientes aseveraciones:
Hay gran similitud en el proceso relacionado con la participación de los docentes en la evaluación de su desempeño académico entre el Colegio de Bachilleres México y el PROESPED. En ambos casos el docente integra su expediente, lo entrega al director del plantel y éste remite la documentación a una oficina directiva de asuntos académicos para el dictamen correspondiente. En este punto, se refuta la idea defendida por Ferrada (2005), quien desde una perspectiva que denominó como tecnológica, la innovación educativa es entendida como mayor cuota de trabajo a los responsables directos de su puesta en práctica. A esto, conforme a la información analizada, no hay datos que confirmen este hecho, sino contrariamente, hay evidencias proporcionadas por los informantes que revelan que el PROESPED es una oportunidad para motivar a los docentes y premiarlos por el importante trabajo que realizan.
En cuanto al Programa Nacional de Carrera Magisterial de educación básica y el PROESPED, se puede observar que persiguen propósitos similares al coadyuvar a elevar la calidad de la educación mediante el reconocimiento y apoyo a los docentes, quienes participan de manera individual y voluntaria. Otra similitud reside en que ambos se basan en un sistema de evaluación global por medio del cual se posibilita determinar de manera transparente y objetiva, a qué docente se le debe otorgar el estímulo económico y a cuál no, considerando para ello los puntajes mas altos de una evaluación. Por otro lado, precisa subrayar una diferencia significativa entre estos dos programas, ya que con el Programa Nacional de Carrera Magisterial, el docente accede a niveles inamovibles, y con el PROESPED se convoca anualmente, y los participantes deberán de cubrir los requisitos conforme al desempeño correspondiente a dicho periodo, de manera que, los niveles pueden variar entre un año y otro, o dado el caso, quedar fuera del programa por falta de merecimiento.
En tema de compensaciones, incentivos y planeación institucional, según Ramírez (2001), para abatir la tradición del modelo administrativo, se están vinculando los
estímulos con los resultados, así como la asignación de presupuestos con el cumplimiento de compromisos de calidad, prácticas recientes y de poco éxito conforme a la postura del autor en mención. Sin embargo, contrastando este planteamiento con los resultados de la investigación, lejos de refutar o contradecir tajantemente dicha aseveración, puede
observarse la implementación de dichas prácticas con respecto al PROESPED, sin embargo, con la información recabada no puede calificarse tajantemente como exitosa o no. Es posible decir que el PROESPED es un importante programa para incentivar a los docentes de todos los planteles del estado de Veracruz adscritos al subsistema COBAEV, que refiere a un sistema integral de evaluación del desempeño, pues aunado al factor permanencia o años de antigüedad, contempla dos factores mas de gran impacto con los resultados: el de calidad en el desempeño docente y el de apoyo a la función docente. A esto último, cabe retomar la experiencia del estudio realizado en el Ministerio de
Educación Chileno, en el cual el criterio fundamental para otorgar incentivos se abocaba a los resultados académicos de los estudiantes, atendiendo con ello a una visión limitada del desempeño docente. El PROESPED además de constituirse como una herramienta de
incentivos, es al mismo tiempo, un instrumento de evaluación integral del desempeño docente y de mejora de la calidad educativa, que atiende el trabajo del profesor al interior de la escuela y en su vinculación con la sociedad.
5.3 Con respecto a las necesidades de información de los grupos de interés y los