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Índice de la Parte II

Introducción

1 El modelo de desarrollo: visiones de país en debate 1.1 Comercio exterior en Uruguay

1.2 El papel de la inversión extranjera directa (ied) en la inserción internacional

1.2.1 ied en el mundo y en la subregión

1.2.2 ied y desarrollo económico en Uruguay

1.3 Inserción internacional y modelo de desarrollo

1.3.1 Hacia una política de inserción internacional: diversifi cación de productos y mercados con prioridad en la integración regional

1.3.2 Política de inversión extranjera directa o ¿es posible tener una estrategia hacia el capital internacional?

1.4 Políticas “productivas”

1.4.1 Esquema general de políticas industriales y política de inversiones 1.4.2 Nuevo enfoque de política industrial y políticas científi co-tecnológicas

2 Las políticas laborales y sociales en el rediseño del Estado de bienestar uruguayo 2.1 Los ingresos laborales y las políticas recientes

2.1.1 La evolución de los ingresos laborales 2.1.2 Los cambios en el salario mínimo nacional 2.2 Las transferencias públicas de ingreso

2.2.1 Gasto público social y transferencias de ingresos 2.2.2 Las transferencias de ingresos

2.2.3 Asignaciones Familiares, Ingreso Ciudadano y transferencias monetarias a niños y adolescentes en el Plan de Equidad

3 Conclusiones a la Parte II Bibliografía 149 151 151 157 157 160 164 167 171 173 175 177 182 186 186 189 198 200 203 206 213 226

Introducción

El diagnóstico sobre la relación entre la evolución del desarrollo humano y los dis- tintos proyectos de país que se pusieron en juego al lo largo del siglo xx, realizado en la

Parte I, muestra que el Uruguay, a pesar de la volatilidad de su crecimiento económico, registró una evolución sostenida del desa- rrollo humano. Tal éxito no se debe solo a la tasa de crecimiento económico, sino al modo en que ese crecimiento redundó en una cier- ta redistribución de poder político y material entre distintos grupos y sectores.

Este modelo, que políticamente se impul- só a comienzos del siglo y se perfeccionó con el segundo batllismo, revela las virtudes de la combinación de políticas (Estado de bienestar) y política (sistema de partidos, organización de los trabajadores), en el contexto de un Estado fuerte y de la mano de un proyecto orientado a modelar un país moderno e integrado.

La crisis de fines de los años sesenta y el fracaso del proyecto liberal impulsado por la dictadura, al menos si se mide por su esca- so potencial de crecimiento económico y por el aumento de la desigualdad y la pobreza, jaquearon el modelo de convivencia del Uru- guay y frenaron la evolución del desarrollo humano.

El Uruguay de la tercera ola siguió, sin embargo, empeñado en el modelo liberal, el que reveló sus insufi ciencias solo al límite, con la crisis del 2002.

La acumulación de reformas liberales produjo una reestructura importante de la

actividad económica, en la que se destacan el crecimiento del sector servicios con una dinámica de creación de empleos de baja productividad y salarios, la transforma- ción de la industria hacia actividades más

primarizadas y una mayor concentración de los benefi cios en los sectores vinculados al capital.

La acumulación de estos procesos dio como resultado un modelo de crecimiento que, además de la volatilidad ya señalada, marca una disociación entre la tasa de creci- miento del producto y la tasa de crecimiento de los ingresos de los hogares. Asimismo, se redujo la participación en el pib de las remu-

neraciones laborales y aumentó la participa- ción de los ee.

Estos procesos se vinculan a un aumento de la desigualdad en el período, y a la conso- lidación de un tipo de crecimiento que, al no modificar la desigualdad, genera impactos positivos muy limitados en la reducción de la pobreza.

La evolución del idh refleja estos fenó-

menos, así como también la importancia de la política. En primer lugar, la evolución del idh en el período es muy sensible a los

cambios en el pib. La dimensión de acceso a recursos del desarrollo humano revela su es- trecho vínculo con los ciclos de crecimiento y especialmente de crisis —en los cuales el acceso a recursos de los más pobres decae notoriamente e impacta de manera decisiva sobre la evolución del índice—. Por otro lado, las políticas implementadas explican el éxito relativo en las otras dimensiones. Se asiste a

Parte II

una mejora en educación, pero en la salud los logros son más limitados.

La Parte II culmina con un llamamiento a recuperar el rol de la política y las políticas en la corrección de una trayectoria económica cuyos impactos sobre el desarrollo humano distan de ser todo lo benefi ciosos que deberían.

Para ello el Uruguay cuenta con las ex- periencias políticas de las primeras décadas del siglo. El actual gobierno ha combinado un conjunto de medidas tendientes tanto a aumentar la igualdad y reducir la pobreza, a través de programas de transferencias y re- formas sociales diversas, como a desarrollar políticas activas de inversión y productivas que permitan un crecimiento económico sostenido.

Sin embargo, no siempre hay visiones de país coincidentes en este punto, por lo cual el informe recoge no solo la trayectoria de las po- líticas, sino también las visiones de país que manifiestan tanto la opinión pública como los sectores de opinión más infl uyentes.

Esta sección está guiada por el principio de que la selección de políticas y su imple- mentación importan a la hora de determinar quiénes se apropian de qué benefi cios.

Se entiende que dos tipos de políticas son determinantes del bienestar de los urugua- yos: las que hacen al modelo de desarrollo y las políticas sociales que tienden a mejorar el bienestar de los ciudadanos. Al respecto se seleccionaron dos conjuntos de políticas de distinta envergadura en cuanto a sus al- cances, su grado de implementación y el grado de acuerdo político alcanzado en torno a ellas.

En cuanto a las políticas que hacen al mo- delo de desarrollo, se examinarán las relati- vas a la inserción internacional del país, en el marco de análisis sobre el modelo de cre- cimiento y su derrame sobre el bienestar que fue realizado en la Parte I. A diferencia de las políticas sociales, las políticas de inserción internacional del país son las menos consen- suales y sobre las que existe un debate más importante. En esta segunda parte se reco- gen elementos de ese debate y se realiza un diagnóstico sobre el impacto de la inserción internacional del Uruguay sobre el modelo de desarrollo. Asimismo se examinan las lla-

madas políticas productivas, en especial las polí- ticas industriales, la política de inversiones y las políticas científi co-tecnológicas.

Las políticas sociales están entre las de mayor acuerdo relativo, mayor grado de im- plementación alcanzado y, al mismo tiem- po, son aquellas sobre las que en mayor me- dida se dispone de evaluaciones de impacto. En esta parte se examinan dos tipos de po- líticas sociales: las de transferencias econó- micas hacia los sectores de menores ingre- sos y las políticas en el campo laboral, que incluyen tanto las de aumento del sm como

las relativas a la implantación de consejos de salarios.

Esta parte comienza con un análisis de los vínculos entre la inserción internacional y sus efectos sobre los procesos de crecimien- to y desarrollo. Se analiza en este sentido la política comercial, en dirección a la diversi- fi cación de productos y mercados, y la prio- ridad en la integración regional. También se analizan las políticas relativas a la inversión externa directa.

Junto con las políticas de inserción inter- nacional, se examinan las llamadas políticas

productivas, que refi eren al conjunto de inicia- tivas y programas que contribuyen a mejorar el perfil de especialización de la economía mediante la incorporación de tecnología y la diversifi cación de la estructura producti- va. Se analiza el conjunto de instrumentos de política de competitividad industrial y tecnológica de que el país dispone, y ello se integra con un análisis de los nuevos progra- mas de apoyo a conglomerados de cadenas productivas.

En el segundo conjunto se estudian las políticas de bienestar, con énfasis en dos áreas: el mercado de empleo (negociación colectiva y aumento del smn) y las políticas de trans-

ferencias de ingreso. El período bajo análi- sis coincide con la asunción de un nuevo gobierno, que ha hecho especial hincapié en las políticas sociales, incluyendo en sus pri- meros actos la creación de un Ministerio de Desarrollo Social (mides). Este conjunto de

políticas es un programa ambicioso, diferen- te y que merece ser analizado en términos de su impacto sobre los niveles de desarrollo humano del país.

Capítulo 1

El modelo de desarrollo: