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El concepto de "bioregión" ofrece una nueva mirada al territorio. Permite incorporar aspectos sociales y económicos con el contexto ecológico. De esta manera, el concepto de bioregión se ha desarrollado bajo diferentes miradas conceptuales y distintas prácticas, incorporando propuestas de desarrollo económico preocupadas por la conservación del ambiente y por elevar la calidad de vida de las comunidades locales. Una ecoregión, región ecológica o bioregión, es un área geográfica relativamente grande que se distingue por el carácter único de su morfología, geología, clima, suelos, hidrología, flora y fauna. Por lo general también comparten la misma cultura y tienen los mismos problemas por lo tanto se pueden utilizar las mismas tecnologías apropiadas y renovables para resolver sus problemas (Alexander, 1996).

Alexander distingue entre tres enfoques bioregionales: la conciencia personal, el determinismo geográfico, y el enfoque posibilista. En el primero, el enfoque de la conciencia personal, el énfasis se pone en el sentimiento individual de arraigo al lugar y la importancia de reorientarse personalmente hacia una vida más ecológicamente consciente y amigable, es decir, una reconexión con el entorno natural que lleve a una mayor concientización ambiental que sea reflejo de un mayor cuidado de la naturaleza. Este enfoque además se libera de los enormes problemas que el movimiento bioregional tiene al momento de definir espacialmente las bioregiones. Sus integrantes están preocupados por la calidad ambiental, rechazan por ejemplo la agricultura moderna mecanizada y defienden la agroecología.

Al respecto Dasmann (1976) y Berg (1978), definen la bioregión como un concepto geográfico y de la conciencia, destacando que las condiciones naturales dentro de una bioregión son similares

y que éstas han influido las formas de ocupación humana. Al respecto Alexander (1996), sostiene que la bioregión surge en buena medida como una mirada híbrida que proviene de una fusión de la biogeografía basada en regiones ecológicas (en especial las provincias biogeográficas), con las preocupaciones de los ambientalistas por la conservación y reducción de los impactos ambientales, y con ciertas formas contraculturales propias.

Los razonamientos vinculados a la influencia de las condiciones naturales en las formas de ocupación humana han llevado a algunos autores a describir la bioregión como una forma de determinismo geográfico. En este sentido se sostiene que el bioregión considera que la base natural condiciona a los humanos y sus culturas, pero a su vez el ser humano modifica su entorno en donde existe un proceso simultáneo de adaptación de la cultura al entorno y de modificación del mismo (Relph, 1981).

En este sentido McTaggart (1993), considera tres dimensiones de diferenciación en una bioregión: el sistema biofísico, los que habitan en el sistema y el sistema red, todo ello en el contexto del lugar o comunidad, en donde señala que la sociedad y la comunidad no se conciben como sistemas que resultan ser ubicados dentro de un ecosistema y la sociedad humana no solo tiene que responder a la ecología en general, sino más significativamente y en particular a las comunidades rurales, urbanas, indígenas e industriales, mismas que tienen que aprender a ser parte de sus propios sistemas a través de un lento proceso de continuidad histórica y basados en principios ecológicos.

En la misma línea, McGinnis (1999), lo concibe como un caudal de conocimientos que han evolucionado para sostener un proceso de transformación social a dos niveles: como estrategia de conservación y de sustentabilidad; y como movimiento político que llama a que se reintegre el poder a bioregiones definidas ecológica y culturalmente.

Existen cuatro posiciones para definir una bioregión:

1. Una posición determinista de tipo ambiental. La naturaleza determina las culturas dentro de especificas regiones, donde cada elemento de frontera empleado para definirla

(hidrológico, orogenetico, fisiográfico, climático, vegetacional o de vida animal) puede configurarla de una manera distinta.

2. Una posición de correspondencia entre cultura humana y naturaleza en una escala bioregional.

3. Una posición de tipo posibilista, donde la geografía fija simplemente algunos limites o aporta algunos recursos, y donde las bioregiones en su completo desarrollo aportan sobretodo lo principal de sus culturas humanas y animales.

4. Una posición de tipo de conciencia subjetiva, donde la gente piensa que es, de donde está. Es importante que la gente se reoriente ecológicamente de una manera personalizada, donde las fronteras exactas de esta reorientación no son importantes. De esta manera, los confines tribales (con otros límites territoriales construidos con culturas focalizadas a un territorio o en una relación con la tierra) no corresponden a un límite especifico en la naturaleza, esto constituye una bioregión.

Es evidente que estas posiciones no son contradictorias entre ellas ni mutualmente exclusivas. Si una configuración regional es también el producto de una cultura humana, el lugar donde la gente piensa que es exactamente donde está. Al respecto Mumford (1938), señala que históricamente las culturas tribales y civilizadas, para definir un territorio de vida utilizaban criterios fisiográficos y vegetacionales, los cuales fueron reemplazados por las culturas fluviales (regiones hidrológicas) y a su vez sustituidas por las regiones de ciudades, mismas que oscurecieron las posiciones geográficas. En este sentido es importante mencionar que una bioregión puede no existir en el suelo de un territorio o puede ser el producto de una interacción cultura-naturaleza en cambio constante, en donde el desarrollo de una sociedad depende de su propia habilidad para adaptarse y hacer referencia de una manera amplia con un ecosistema y de una manera reducida a una localidad biogeográfica.

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