CONCLUSIONS AND RECOMMENDATIONS 6.1 Reflections on cooperative learning in the classroom
6.4 Reflection on my practice
Tomado de: www.viasalus.com
Las fibras (suturas) y espacios que se encuentran entre los huesos del cráneo (fontanelas) son necesarias para el desarrollo y el crecimiento del bebé. Durante el parto la flexibilidad de estas fibras permite que los huesos superpongan sus bordes, para facilitar el paso de la cabeza a través del canal de parto, evitando que el cerebro del bebé se comprima y se lesione. Durante la infancia y la niñez la flexibilidad de las fibras permite que el cerebro crezca rápidamente sin constricción, al tiempo que lo protege de los impactos menores que recibe la cabeza cuando el bebé está aprendiendo a levantarla, a voltearse o a sentarse. Si las suturas y las fontanelas no fueran flexibles, el cerebro del bebé se comprimiría dentro de los huesos craneanos, no se podría desarrollar de una manera adecuada y se ocasionarían lesiones cerebrales.
Las fontanelas son importantes para conocer mediante su palpación el estado de la presión intracraneal. Ellas permiten hacer una valoración del crecimiento del cráneo y su cierre prematuro constituye uno de los signos a tener presente en el diagnóstico de las sinostosis. Así por ejemplo, la sutura anterior o bregmática debe cerrar entre los 14 y 22 meses, la posterior entre el segundo y tercer mes de vida; la ptérica o anterolateral alrededor de los tres meses y la
astérica o posterolateral en el segundo año. De esta manera, el esqueleto facial pasa por una serie de cambios tan drásticos durante el primer año que si dejásemos de verlo por unos meses, seria prácticamente irreconocible.
Por otro lado, el crecimiento del esqueleto facial sigue un patrón diferente al del cráneo. Este último, incluyendo las orbitas es mas rápido desde la infancia hasta la adolescencia temprana. El crecimiento del esqueleto facial y la base del cráneo es independiente al caso del cerebro y esta relacionado con el desarrollo de la mandíbula, los dientes, la lengua y el sistema masticatorio. El crecimiento facial alcanza su pico en los primeros años, para luego disminuir gradualmente con la edad. Y además de los patrones genéticos, también es afectado por factores ambientales.
4 MATERIALES Y METODO
4.1 Problema
La estimación de la edad es uno de los cuatro puntos esenciales para la individualización e identificación de un individuo fallecido, que como vimos anteriormente, hace parte fundamental dentro de los objetivos de la Antropología Forense. Para conseguirlo, existen diferentes métodos de estimación que han sido planteados principalmente en estudios realizados en el exterior, basados en muestras óseas esencialmente norteamericanas y europeas. Los más conocidos y usados (en el caso de los adultos) son aquellos que se basan en el grado de obliteración de las suturas craneales, la morfología de la porción externa de la cuarta costilla, la morfología de la sínfisis púbica y los cambios de la superficie auricular del ilion, entre otras.
Estos métodos, al igual que los empleados para estimar el sexo, la estatura y el grupo racial, han sido aplicados en el contexto colombiano, basados en estudios sobre colecciones óseas de muestras no pertenecientes a la población nativa y aunque su resultado ha demostrado cierta precisión, se hace necesaria una revisión del método precisamente por tener su origen en una población con características fenotípicas y ambientales ajenas a las nuestras.
Por esta razón, el objetivo de este trabajo consiste en comprobar la aplicabilidad de uno de estos métodos para establecer la edad (propuesto por Meindl y Lovejoy) en la población de cementerio adulta en Bogotá, con edad conocida, basado en la observación del grado de obliteración de estas suturas, al tiempo que se aboga por un desarrollo de prácticas de investigación igualmente propias que se ajusten a las necesidades de un país como el nuestro.
Este método, que mas adelante se explicará en detalle, consiste básicamente en la clasificación de los cráneos según el grado de cierre u obliteración de un conjunto de suturas craneales, en 4 grados a saber: completamente abierto (0), mínimo grado de cierre hasta un 50% de obliteración (1), significativamente abierta pero no total (2), y totalmente cerrada o fusionada (3). Para posteriormente establecer una serie de rangos correspondientes a la edad de los cráneos de personas adultas a quienes corresponda determinado grado de obliteración de las suturas.
4.2 Objetivos
El presente proyecto de investigación tiene básicamente un objetivo principal: evaluar y comprobar el grado de aplicabilidad en la población colombiana del criterio de estimación de edad a través de la observación del grado de obliteración de las suturas craneales, propuesto por Meindl y Lovejoy. Además, en los casos en que solo se dispone del cráneo sin dentición (que se presenta con bastante frecuencia) es evidente su utilidad por el carácter único de la fuente de información para el determinación de la edad.
Objetivos específicos:
- Crear un banco de datos poblacional, que se desarrollará de forma paralela a medida que el estudio avanza, y que permitirá ubicar a los individuos en un rango de edad poblacional de acuerdo a las características que presenten.
- Observar el grado de variación entre los rangos de la muestra propuestos por Meindl y Lovejoy, con los rangos que resulten del proyecto (de una muestra colombiana), si es que se presenta una variación o diferencia.
- Comparar y observar el grado de certeza que ofrece la aplicación del método entre el sistema de bóveda craneal y el lateral anterior.
- Comparar y observar que población coincide mas con la edad real, si la del cementerio o la de medicina legal.
- Observar si existe un orden o secuencia del cierre de las suturas. Cuál de las suturas craneales es la primera en obliterarse y cuál la última por ejemplo.
- Observar la relación existente entre el grado de obliteración de cada punto y el aumento de la edad.
4.3 Justificación y resultados esperados
Esta investigación se justifica básicamente por dos razones. La primera, tiene que ver con el estado actual de violencia en del país, en el que a diario mueren cientos de personas en el conflicto armado o a causa de acciones violentas en las ciudades. Por ejemplo, durante el segundo semestre de 1992, en el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (información de la Dra. Alejandra Jiménez) se realizaron 4062 necropsias por motivos violentos (heridas producidas por armas de fuego y blancas). Llegaron 649 cadáveres de los cuales se identificaron 516 y 133 quedaron en calidad de N.N. Así mismo, el Cuerpo Técnico de Investigación (información del Dr. César Carrillo) reportó entre el 1 de enero y el 16 de abril de 1993 un número de 323 N.N.
Así, la situación de N.N. y desaparecidos en Colombia constituye un problema nacional cuya atención demanda un alto número de especialistas en identificación de N.N. y restos esqueletizados, como también de unas políticas orientadas a sistematizar la información. En este sentido, la antropología forense mediante sus métodos de individualización e identificación cumple su función social mientras aporta las pruebas conducentes a la reconstrucción de la biografía biológica del individuo desaparecido y de esta manera le devuelve la identidad a un conjunto de restos esqueletizados, que tienen un pasado y un derecho reconocido a una digna sepultura.
Al replantear un el método de estimación de edad descrito por Meindl y Lovejoy, a partir de una colección ósea propia, el investigador tiene más fuentes para precisar la edad del individuo y su posterior individualización.
Por otro lado, desarrollar un proyecto basado en procedimientos de carácter científico como este, demuestra la capacidad investigativa y el interés por impulsar métodos propios sin
necesidad de recurrir a otros procedimientos ajenos, apoyando el desarrollo intelectual nacional, al tiempo que se hace un importante y útil aporte al país.
4.4 Antecedentes
La edad biológica del esqueleto puede ser determinada con diferentes grados de exactitud, dependiendo del periodo de vida alcanzado (niñez-adultez). En el momento en que los dientes están erupcionando y las epífisis de los huesos uniéndose (obliterándose), a menudo la edad puede ser estimada con mucha precisión. Pero cuando el periodo de crecimiento ha cesado y la dentición permanente ha erupcionado, es decir, entre los 25 y 30 años, la estimación de edad depende casi enteramente de los cambios degenerativos en el esqueleto y la dentadura.
Un ejemplo de estos cambios lo constituyen las suturas craneales, las líneas o uniones que existen entre los 22 huesos que forman el cráneo. En jóvenes y subadultos, estas son claramente visibles. Pero durante la adultez, estas líneas van desapareciendo gradualmente a medida que los huesos adyacentes se unen. Así, en la vejez, muchas de estas suturas se cierran completamente (se obliteran).