Conclusion
5.4 Reflections, conclusions and recommendations
Al recurrir a la población j uvenil para abordar t em át icas polít icas, se suele evidenciar una m ism a reacción por parte de los j óvenes: falta de conocim ient o en el t em a, que deviene de una falta de interés, que a la vez surge por la falta de credibilidad que este t em a ha generado en la sociedad. Pero ent onces ¿cóm o ha sido o es la relación ent re la polít ica y los j óvenes en Colom bia?
Exist e la denom inada Teoría de elección racional, la cual da explicación al int erés de los j óvenes en la part icipación polít ica, y para ello plant ea dos supuestos: la Racionalidad y el Egoísm o. El prim ero hace referencia al individuo que es un ser racional que decide, por lo que la decisión se conviert e en su m ej or ut ilidad, ent onces es aquí donde se em pieza a preguntar por los costos de su participación, por ej em plo el voto, ¿hay superación de los beneficios? El segundo supuesto es aquel donde el individuo busca su propio interés, donde cada individuo hace sus propios cálculos de costo/ beneficio.
Así, puede ent enderse la part icipación polít ica ( ligada al vot o) com o la act ividad orientada a influir el gobierno m ediant e el ej ercicio de los derechos públicos, siem pre teniendo presente los intereses com o m iem bro de un grupo social. Se dice que un pensam ient o y cuest ionam ient o dent ro del proceso de part icipación es “ si yo no velo por m í, ¿quién lo hará? Pero si velo por m í, entonces ¿quién soy?
Desde los orígenes de la civilización los seres hum anos se han visto avocados a reunirse para poner en com ún su sentir y su pensar, y así, poder sentirse partícipes- artífices de su historia41, donde los j óvenes en m uchas ocasiones se convierten en víctim as del sistem a político, viéndose com o seres vulnerables de ser instrum entos, debido a que se encuentran en un m edio de desorientación participativa.
El econom ist a y filósofo Libardo Sarm ient o Anzola argum ent a que, las int enciones que se prom ueven desde la t em át ica pública de j uvent ud, im plícit a o explícit am ent e, corresponden a cinco finalidades com plem ent arias e int errelacionadas42:
• I nst itucionalización, regulación y norm alización de lo j uvenil, por su preocupante protagonism o en las décadas anteriores y su cuestionam iento y acción insurgente
41 Artículo: Perspectivas teóricas para comprender la categoría
participación ciudadana‐política juvenil en Colombia. Pág. 568
42 SARMIENTO, Libardo. Política Pública de Juventud en Colombia. ‐ Logros, Dificultades y Perspectivas ‐. Año 2007.
contra la autoridad y el sistem a sociopolít ico, cult ural y económ ico vigent e, al igual que por su protagonism o en los fenóm enos de violencia y conflicto social.
• Dism inución de las principales condiciones de vulnerabilidad, riesgo y exclusión que enfrentan los j óvenes de los sectores populares.
• I nserción en el m ercado y procesos de desarrollo con énfasis en la producción de capital.
• Ofert a a la j uventud de espacios de part icipación inst it ucionales dent ro de una estructura política de carácter corporativo.
• Reconocim iento del j oven com o suj eto de derechos y deberes.
Aunque es una, la descripción de los sucedido en cuanto a part icipación j uvenil, ést a est á desarrollada a part ir de una “ t eoría concret a” ( si así se le puede llam ar) , la m ayoría de análisis est án desarrollados desde un punto de vista que se encuentra aj eno a la población j uvenil, por lo cual sería conveniente entender cóm o ven los propios j óvenes dicha sit uación de part icipación.
Principalm ent e en la últ im a década se ha venido desarrollando diferentes foros y conferencias a nivel latinoam ericano donde el tem a central son los j óvenes y la polít ica. Uno de ellos se desarrolló en el año 2006 el Foro de Juventud y Política, el cual contó con la presencia del j oven Christ ian Pardo Reyes, presidente de la I nt ernacional Juvenil, quien desde su experiencia com o j oven peruano, describió y explicó aspect os de la relación entre los j óvenes y la polít ica.
Pardo afirm a que aunque las est adíst icas dem uestran que m ás de un tercio de la población es población j oven, y a pesar de que desde dicha condición se defienda y respet e la dem ocracia; la part icipación ha sido m ínim a y m ediat izada en una am plia dim ensión43.
Si bien existe una consciencia por parte de los j óvenes, acerca de la situación de su acción part icipat iva en la polít ica y reconocen varias de sus causas, tam bién tienen claro, com o Pardo, que la part icipación j uvenil t iene com o finalidad aport ar, sugerir y expresar m edidas e ideas, que aunque en m uchos casos pueden parecer discrim inatorias, porque se observan con ojos aj enos a la situación del j oven, están destinadas a reducir las desigualdades44.
43 PARDO, Christian. Los jóvenes en la política Disponible en:
http://elgatocpardo.blogspot.com/2006/02/opinin‐los‐jvenes‐en‐la‐poltica.html Consultado: Domingo 5
Junio 2010.
Tener una postura clara y concreta de las necesidades y oportunidades que están latentes en el contexto, es lo que invita a los j óvenes a expresarse; por ello, Pardo explica que dicho interés de expresión debe ser escuchado, por lo que él predice que al haber interés de escucha, puede llegarse incluso a dar un aum ento en el núm ero de candidat os j uveniles, “ generando así un efecto reflej o hacia otros j óvenes, incent ivando su part icipación polít ica”45.
Es de esta m anera com o los j óvenes ven en su acción política la consecuencia concreta de un m ej oram iento social, y es en la em isión de dicho m ensaj e donde países com o Ecuador, Venezuela y Colom bia, se han unido a una cam paña que im pulsa el ideal en el que los j óvenes son agentes para el cam bio social, el desarrollo económ ico y la innovación t ecnológica, por lo cual deben vivir en condiciones que im pulsen su im aginación, ideales, energía, y visión.
La escuela ha sido planteada com o uno de los principales ( si no com o el prim ero) , escenarios de socialización polít ica46, y ha de ser desde ella, donde la relación entre los j óvenes y la política se debe fort alecer. Tener un escenario que perm ite conocer la polít ica, es el prim er paso para conocer que la part icipación es el proceso por m edio del cual los j óvenes inciden y aut odet erm inan su exist encia en relación con la condición de vida social y publica; es desde donde tej en sentidos, posiciones y discursos inter- hum anos frent e a la vida en int eracción con las condiciones del contexto47.
Cuando se logra hacer conciencia de la im port ancia de la part icipación, los m ovim ientos sociales se convierten en el prim er espacio de participación j uvenil. Y es ahí donde la I AP ( I nvestigación Acción Participat iva) em pieza a establecer que los j óvenes sum ados a los m ovim ientos sociales, dan com o resultado procesos de conocim iento y por ende, transform ación de su realidad. Pero t oda est a inm ersión a m ovim ientos sociales, va ligado a la vida afectiva de los suj etos individuales y colect ivos, por lo que m ás que el ent orno académ ico, resulta j ugar un papel im portante el entorno fam iliar, convirtiéndose en ot ro im port ante escenario de socialización polít ica.
Observar que Colom bia ha sido un país donde el t em a polít ico ha ido ligado con la idea de corrupción y engaño, dej a ver cóm o la part icipación polít ica puede ser vist a m ás com o un negocio que com o un derecho. Tener conciencia polít ica va m ás allá de conocer una realidad, una problem át ica; va m ás allá de pensar, m ás exactam ente,
45 Ibíd.
46 Op. Cit. SARMIENTO. Pág. 581 47 Ibíd. Pág. 584
hace referencia a Actuar. Y es dentro de dicho actuar donde con el pasar de los años la preocupación e interés por el punto de vista de los j óvenes, ha intentado que ellos se present en com o act ores act ivos de una sociedad haciéndose escuchar.
Con el tiem po todo lo que atañe a polít ica ha abierto espacios para j óvenes, porque se ha descubierto que desde la m entalidad j uvenil se puede construir presente y futuro en una sociedad. Es de esa m anera com o la exist encia de nuevos part idos polít icos, diferentes a los dos protagónicos hace un par de décadas, piensan desde su cam paña en un acercam iento a la sociedad j oven, abriendo espacio m ás que com o conocedores de las propuestas, com o partícipes y actores dentro del partido y durante la etapa de gobierno. De esa m anera la part icipación va m ás allá del vot o, m ás allá de conocer personaj es y propuestas, y m ás im portante aún, va m ás allá de acat ar y seguir sin derecho a opinar.
Actualm ente es posible ver el interés en la creación de espacios para j óvenes en Colom bia, principalm ent e en las propuest as de cam pañas que ven en los j óvenes un grupo potencial y protagónico en el proceso de diseño de las polít icas del futuro. Por ej em plo, el Partido Verde es un partido polít ico constituido oficialm ente con tal nom bre, en Octubre del 2009, luego de ser conocido com o Partido verde Opción Cent ro. El part ido Verde, dirigido por Jorge Eduardo Londoño, ex gobernador del departam ento de Boyacá; Ant anas Mockus, Luis Eduardo Garzón y Enrique Peñalosa, ex alcaldes de Bogotá, representa el deseo de interpretar los anhelos y expectativas de los colom bianos en la defensa y conservación de la biodiversidad y ecosist em as consecuente con el desarrollo de una polít ica m oderna denom inada "ecología política". En su página oficial reconocim ient o y la inclusión de los j óvenes com o suj etos centrales de la dem ocracia será clave para el desarrollo sost enible del país. Gest ionarem os polít icas públicas con visión de género y perspectiva generacional, con enfoque de derechos y atención a grupos de población definidos, para lograr reducir las m últ iples inequidades que afectan a la j uventud…” .
De igual m anera Cam bio Radical es un part ido polít ico que hace part e de la coalición de partidos que apoyan el gobierno del presidente presidente a Germ án Vargas Lleras, el partido presenta en su página oficial donde se define la m isión y visión del com it é nacional de j uventudes, y se establece los lineam ient os ideológicos “ Desarrollar los principios del Est ado Com unit ario para que la sociedad civil, a través de las j uventudes, pueda participar directam ente en el
cum plim ient o de las funciones públicas, principalm ent e en las relacionadas con el control social sobre la adm inistración y la producción de bienest ar social…” . I gualm ente define com o obj et ivo cent ral: “ Convert irse en una organización que m ediante la ayuda de la dirección general del Part ido, prom ueva la part icipación de la j uventud colom biana en los procesos polít icos, sociales, educativos, culturales y deportivos” . Por otro lado el Part ido Social de Unidad Nacional, o Partido de «la U» com o es usualm ent e llam ado, es un fundado en el año 2005 y com puesto principalm ente por polít icos que pertenecían al partido está actualm ente presidido por Juan Manuel Sant os. En la página oficial, que si bien hay program as para beneficio de los j óvenes com o la form ación t écnica de los bachilleres para acceder al em pleo, no exist e de m anera explícit a la form ación en polít ica para los j óvenes. Así m ism o en el program a presidencial Colom bia j oven ( Docum ento de octubre de 2004: Polít ica nacional de la Juventud, bases para el plan decenal de j uventud 2005- 2015. Presidencia de la República) , se define el obj etivo y los ej es estratégicos. El prim ero: “ La Política Nacional de Juventud es el m arco estratégico que orient a acciones y fom enta la cooperación entre las entidades del Estado, la sociedad civil y el sector privado, con m iras al desarrollo de capacidades en los j óvenes que les perm it an asum ir la vida de m anera responsable y autónom a, en beneficio propio y de la sociedad” . En cuanto a los ej es tem áticos el prim ero es el de la Part icipación en la vida pública y en la consolidación de una cultura de la solidaridad y la convivencia, en la que se enfatiza que “ es una prioridad esencial del país para avanzar en gobernabilidad, eficacia en la gest ión pública, sent ido de pert enencia y m ovilización de recursos disponibles en los diversos niveles. Est a am pliación de la dem ocracia requiere que se rem uevan los obstáculos que restringen la participación en los asuntos públicos de todos los grupos sociales, entre ellos los j óvenes, a través de los m últ iples canales exist ent es para ese fin” .
Aunque los m encionados espacios prom ueven una inclusión de la población j uvenil a aquello ent endido com o m undo polít ico desde la visión de Est ado, es im port ante resaltar y aclarar que los j óvenes no adquieren su condición polít ica únicam ent e desde ést a inst ancia. Desde su condición hum ana, y com o se m enciona anteriorm ente desde Aristóteles y su noción de Logos, el j oven posee una capacidad de expresión y com unicación, que previam ente a una participación polít ica de su país hace evident e. Un ej em plo de ello, es la consolidación de lo que actualm ente se llam a subculturas, o
cult uras j uveniles, las cuales represent an la com unidad de det erm inada ideología y conducta que adquiere el j oven, principalm ente en la etapa de adolescencia. Aunque pueda cuestionarse y debatirse los m edios y fines de varias culturas j uveniles, es innegable que desde ellas el j oven em pieza a desenvolverse com o crítico y defensor de ideales, sintiéndose perteneciente y representante de una política.
Aparte de las culturas j uveniles, que pueden llegar a identificarse con m odas, puede hallarse en el act uar revolucionario de diferentes grupos j uveniles, una acción polít ica. Acciones e iniciativas que giran en torno a la defensa de un derecho vulnerado com o j oven, o de una proclam a de un ideal, son acciones polít icas m ediant e las cuales los j óvenes levant an su voz con el fin de ser escuchados, logrando alcanzar o generar un cam bio positivo en su sociedad.
Cuando el j oven em pieza a entenderse com o parte im portante del pueblo, la t im idez al opinar, paulatinam ente se convierte en voces exigentes, con capacidad crítica y capacidad de cam bio. Y aunque es im portante resaltar est a realidad de transform ación del papel de la j uventud, no se puede dej ar de lado que la realidad política no ha evidenciado un escenario de t ot al confianza, de t ot al exposición de tem as, de total interacción con la sociedad; lo que ha hecho que el interés j uvenil no pertenezca a una m ayoría, sino todo lo contrario, a una inm ensa m inoría que tal vez siente que tiene una opción de actuar desde un espacio local, pero ve inalcanzable el espacio y gestación de cam bio del espacio global, donde pudiera involucrarse y part icipar m ás allá del vot o, al que se lim it a m ás del 50% de la población j oven. Por ello, com o bien anota el docum ento de Colom bia Joven, el obj etivo tiene que estar centrado en que se debe estim ular la actividad polít ica por la cual los j óvenes, com o parte de la sociedad, intervienen en espacios y procesos de concertación entre actores sociales. Para ello es im port ant e prom over la organización aut ónom a de los j óvenes y su part icipación en organizaciones de diversa naturaleza.
3 .1 ¿Y si Maquiavelo, Arist ót eles y Plat ón hicieran t elevisión?
Cuando nos enfrentam os a la idea de diseñar un program a de televisión, las dos preguntas principales son qué decir y cóm o hacerlo.
Cont ar con un dom inio del tem a, perm it e establecer qué ritm o, qué etapas o qué partes se pueden desarrollar com o contenido, perm it iendo t ener cont rol de lo que se quiere com unicar porque se sabe por qué se quiere decir.
Rem itirnos a tres grandes pensadores, cuyo dom inio de las tem áticas políticas y sociales es vasto, perm it e tener un panoram a am plio sobre los tem as y subtem as que pueden resultar protagónicos com o contenido de un program a de t elevisión, t eniendo en cuenta que vienen desde una postura experta, capaz de identificar qué inform ación se torna oportuna para una audiencia en necesidad de aprender y conocer.
¿Cuál sería el obj et ivo de un contenido televisivo, si el pensam iento de sus creadores se ha caracterizado por analizar y describir el funcionam iento de una sociedad, polít icam ent e hablando? Si en m anos de Maquiavelo, Arist ót eles y Plat ón est uviera la creación del cont enido y la form a de un program a de t elevisión, t al vez los t res coincidirían en que el obj etivo giraría en torno a m ostrar- enseñar a la teleaudiencia el cóm o y el por qué de la form a en la que se desarrolla la política en la sociedad, enseñando así, cóm o asim ilar y realizar acertadam ente el rol de gobernante o gobernado.
Para com partir sus ideas y pensam ientos en el tem a, los tres autores recurrirían a sus m ás representativas obras, com o los son El príncipe, La polít ica y La República, respectivam ente.
Prim ero, se puede describir la form a narrativa a la que estos tres “ realizadores” recurrirían y así llegar a identificar cuál sería la form a en la que tratarían el contenido. Aristóteles sería el prim ero en sostener que es necesario dej ar de lado la historia ( no refiriéndose a la narración, sino al hecho hist órico) , es decir aquellos hechos punt uales del pasado, cuya descripción no trasciende al análisis que se pueda llegar a hacer de estos, pues com o bien lo expresa en la Poét ica: “ La historia narra cóm o tal cosa sucedió en tal m om ento y en ese ám bito ej erce su potencia” . Es decir, la historia result a ser part icular y puntual. Por ello, la propuesta de Aristóteles sería recurrir al
arte, el cual re- construye los hechos y los present a de una m anera part icular, donde se da paso a la idea de re- significación de lo re- presentado48.
Gracias a la propuesta anterior, podem os im aginar que la form a narrativa a la que estos pensadores recurrirían, sería el debate, perm itiendo que dos ( o m ás) personaj es entablen un diálogo sobre un tem a específico pero no partiendo de una narración hist órico- académ ica, sino recurriendo a un análisis crít ico que perm it a al espect ador conocer con profundidad, y desde diferentes perspectivas, sobre un hecho sucedido. Para Arist ót eles el cont enido del program a debe basarse inicialm ent e en describir y explicar claram ent e cóm o se ha dado a lo largo de la hist oria la organización de la