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Chapter 3: Methodology

5.8 Reflexivity

que supone el 16% de uso total de los pronombres átonos de tercera persona. Al realizar el análisis de los datos, los resultados obtenidos no se deben al azar sino a la influencia de los factores analizados sobre los datos pues hallamos una significación por debajo de 0,05. Las variables que resultan significativas para la selección de la formalafrente a otras variantes son: el sexo, la edad, el nivel de estudios, el lugar de origen, la función del pronombre, la animación del sujeto, la puntualidad de la acción y el tipo de verbo.

En cuanto a las variables sociolingüísticas, la selección de la variante laviene favorecida cuando el hablante es una mujer, cuando pertenece a la tercera o cuarta generación y cuando tiene estudios tan solo primarios, en porcentajes superiores al 60%. En cuanto al lugar de origen, son

los hablantes de Guadalajara los que más favorecen el uso de dicha forma, ya que aportan 359 ejemplos que representan un tercio del uso total de la forma la. Al cruzar la variable del sexo con otras variables sociolingüísticas, vemos que los usos de la por parte de las mujeres de tercera y cuarta generación duplican los usos de los demás hablantes, sumando entre estas dos generaciones casi la mitad de los usos totales. Asimismo, son las mujeres con estudios primarios las que más ejemplos proporcionan de la forma la, 374, seguidas de los hombres con estudios primarios, 231, y de las mujeres con estudios secundarios, 160. El estilo de entrevista que más propicia el uso de la por parte de las mujeres han sido el informal, con 244 ejemplos, sin embargo, el estilo de entrevista que favorece el uso de la variante la oscila según las variables con las que coincida: los hablantes de Albacete y Guadalajara, por ejemplo, usan más esta variante en entrevistas formales, mientras que los hablantes de Cuenca y Toledo lo hacen durante las entrevistas informales y los de Ciudad Real, en las semiformales. Como ya adelantamos, son las mujeres de Guadalajara las que mayor número de ejemplos con la ofrecen, seguidas de los hombres de esta misma capital, con 128. Los hablantes de Guadalajara de tercera generación proporcionan 109 ejemplos y los de cuarta generación, 139. Es importante señalar el elevado número de ejemplos de la que proporcionan los hablantes de Guadalajara con estudios primarios, 294 casos.

En cuanto a las variables lingüísticas, la variante la aparece mayoritariamente para referentes de género femenino y número singular con función de CD: en más de la mitad de los casos, concretamente en 661 ejemplos, con referente de cosa y en 343 casos, con referente de persona. La aparición de dicha variante viene favorecida en porcentajes superiores al 85% por sujetos agentivos y animados y por acciones de carácter real y en porcentajes superiores al 65% por acciones puntuales e imperfectas. En cuanto al tipo de verbo, la mitad de los ejemplos con la forma la aparecen con verbos de acción y también aparece un importante número de ejemplos con verbos de movimiento, estado, dicción, actividad mental, percepción y gusto. Cabe señalar que la aparición de verbos de influencia, afección psíquica, hacer y dejar + infinitivo, ayudar y obedecer desfavorecen el uso de la, al igual que ocurre con los contextos que implican cortesía. Al cruzar las variables lingüísticas, cabe señalar la influencia de los sujetos +/- animados en la elección de la para cosas o personas, ya que si el sujeto tiene el rasgo + animado, la forma la se ha utilizado para referirse a cosas en 645 ejemplos, mientras que se ha utilizado para referirse a personas en 306 ejemplos. También se ha visto favorecida la elección de la para cosas con los verbos de acción y estado, mientras que se ha favorecido el uso de la para personas con los verbos de gusto y dicción. La tendencia general de seleccionar la cuando existe un sujeto animado viene favorecida por todas las variantes que hemos ido mencionando hasta el momento, aunque debemos señalar que en los verbos de gusto, apenas existe diferencia de uso de la para sujetos animados y no animados, con

CAPÍTULO 7.Variación clíticos

24 y 19 ejemplos respectivamente. Asimismo, la tendencia a seleccionarlapara acciones puntuales viene desfavorecida por el uso de los verbos de estado y de gusto donde el número de ejemplos con acciones durativas duplica a las acciones puntuales.

Algunas variables sociolingüísticas favorecen la elección de la formalaante las variables lingüísticas que hemos señalado anteriormente, así por ejemplo las mujeres seleccionan dicha forma para referirse a cosas y, en menor medida, a personas, de género femenino y número singular, cuando existen sujetos animados, acciones puntuales y verbos de acción, movimiento, estado y, en menor medida, de actividad mental, dicción y gusto. Los hablantes de tercera y cuarta generación, así como los hablantes con estudios primarios y los hablantes de todas las capitales castellano-manchegas también influyen en la elección de la forma la en contextos con sujetos animados y el tipo de verbos anteriormente mencionados, destacando de manera notable los verbos de acción. La selección de la formalapara referirse a cosas está muy favorecida por los hablantes de esas dos generaciones, que propician 220 y 176 ejemplos respectivamente, también viene favorecida por los hablantes de cualquiera de las capitales castellano-manchegas a excepción de los de Guadalajara, que muestran mayor número de ejemplos de lapara personas, 181, que para cosas, 173.

El prototipo, por tanto, de hablante que favorece el uso de la variantelaserá una mujer de tercera o cuarta generación, con estudios primarios, procedente de Guadalajara, en un contexto lingüístico en el que exista un sujeto animado, una acción puntual y un verbo de acción.

Ya anticipamos en el análisis cualitativo que nuestro corpus nos proporciona 136 ejemplos de laísmo singular, que representa un 2,10% del total de la muestra, un 13,30% de los casos de uso de la forma pronominal lay un 20,70 % de los usos no etimológicos. Es importante señalar que 107 casos de laísmo singular proceden de hablantes de Guadalajara, mientras que en el resto de capitales castellano-manchegas apenas se aportan ejemplos: se documentan 25 ejemplos en Toledo, tan solo 4 casos en Ciudad Real y ningún ejemplo en Cuenca y Albacete. Hemos determinado no tomar como representativos de la muestra de Ciudad Real los 4 casos de laísmo documentados, pues todos ellos pertenecen a una misma hablante, la informante número 2, y deberíamos conocer más datos sobre su procedencia y otros factores vitales para averiguar de dónde proceden estos usos laístas. Presentamos a continuación estos ejemplos.

Ejemplo 42.1.Hay mucha gente que (a la Virgen) la lleva su vestido de novia, un brazo, una pierna de cera...M1A, Ciudad Real, Informal

Ejemplo 42.2.Mucha gente ha dicho que (a la Virgen) la ha hecho un ...

Ejemplo 42.3.En un comercio que tiene mi hermana la han robado […]

M1A, Ciudad Real, Semiformal

Ejemplo 42.4.[...] (A mi hermana) la han robado dos veces.

M1A, Ciudad Real, Semiformal

Cuadro 42. Ejemplos de laísmo singular de la informante nº2 de Ciudad Real (M1A)

Las variables que más han influido en la aparición del laísmo singular, tras realizar el análisis a través del programa Goldvarb, han sido: el sexo, la edad, el nivel de estudios, el estilo de entrevista, el origen geográfico, el tipo de referente, el rasgo +/- animado del sujeto y el tipo de verbo.

Los análisis probabilísticos nos muestran la influencia de algunas variables sociolingüísticas en la aparición del laísmo singular. En el caso del sexo, son las mujeres las que favorecen notablemente el uso del laísmo singular, produciendo 112 de los 136 ejemplos totales. Respecto a los grupos de edad, los hablantes de tercera y cuarta generación producen un total de 113 ejemplos entre los hablantes de ambas generaciones: 64 los de tercera generación y 49 los de cuarta. Sin embargo, los hablantes más jóvenes, de primera y segunda generación, producen un número mucho menor de casos de laísmo singular, tan solo 17 y 6 ejemplos respectivamente. La variable del nivel de estudios es muy significativa, ya que 130 casos de laísmo singular son

CAPÍTULO 7.Variación clíticos

documentados en hablantes con nivel de estudios primarios, mientras que los hablantes de las otras dos generaciones tan solo aportan 6 ejemplos, 3 por cada nivel de estudios. En cuanto al estilo de entrevista, se han documentado más ejemplos de laísmo singular en las entrevistas de estilo formal e informal -51 y 52 respectivamente- que en las entrevistas de estilo semiformal, las cuales solo han aportado 33 de los ejemplos totales. Respecto al origen geográfico, recordemos que en Albacete y Cuenca no se documentan ejemplos de laísmo singular y en Ciudad Real, se documentaron 4 ejemplos que no se consideran representativos de la muestra de la ciudad, como ya fue explicado en el apartado anterior. Por tanto, la variable geográfica es muy representativa ya que nos muestra cómo el laísmo singular se reduce a los 107 ejemplos documentados en Guadalajara, que suponen el 81,06%, y los 25 ejemplos documentados en la ciudad de Toledo.

Al cruzar las variables sociolingüísticas, comprobamos las afirmaciones anteriores, pues son las mujeres de tercera y cuarta generación las que mayor número de casos de laísmo singular propician, concretamente el 73% de los ejemplos. Los hablantes de estas dos generaciones con estudios primarios producen más del 82% de los casos de laísmo singular y, entre ellos, el 80% se documenta en mujeres. Las producciones de laísmo singular se ven favorecidas por hablantes con nivel de estudios primarios y procedentes de Guadalajara en entrevistas de estilo informal y por hablantes de tercera generación y también estudios primarios en entrevistas de estilo formal. Los hablantes de tercera y cuarta generación de Guadalajara y los hablantes de tercera generación de Toledo producen más del 80% de los ejemplos de laísmo singular. Los hablantes de Guadalajara con nivel de estudios primarios producen 104 de los 136 ejemplos totales.

Algunas variables lingüísticas han resultado ser influyentes en la aparición del laísmo singular, como es el caso de la variante del tipo de referente de persona, con 131 casos de los 136 totales, el referente contable, con 132 ejemplos; los contextos no marcados por la cortesía, con 128 ejemplos; los sujetos agentivos y animados, con 105 ejemplos en ambos casos; las acciones de carácter real, con 126 ejemplos y, en menor medida, las acciones puntuales e imperfectas, con 90 y 88 ejemplos respectivamente. En cuanto a la influencia del tipo de verbo, los verbos de acción, dicción, gusto y estado son los que más han favorecido la aparición del laísmo singular, con 49, 35, 23 y 12 ejemplos respectivamente, mientras que los otros siete tipos de verbos tan solo suman 17 ejemplos. Al cruzar entre sí las variables lingüísticas que influyen en la aparición del laísmo singular encontramos que 101 casos de laísmo con referente de persona tienen sujetos animados. Tanto el referente personal como el sujeto animado influyen en la elección de los verbos de acción, dicción, gusto y estado a la hora de producir laísmo singular.

Las hablantes mujeres influyen en la aparición del laísmo singular cuando hay un referente de persona en un 81% de los casos, los sujetos animados en más de un 60% y los verbos de acción,

dicción, gusto y estado en porcentajes del 30, 18, 17 y 8% respectivamente. Los hablantes mayores de 36 años, pertenecientes a la tercera y cuarta generación, propician la aparición de laísmo cuando el referente es personal, cuando el sujeto es animado y cuando los verbos son de acción, dicción y gusto. Los hablantes con estudios primarios favorecen la aparición del laísmo singular cuando se dan algunas variantes lingüísticas como son el referente de persona, en 127 ejemplos, la animación del sujeto, con 102 casos, los verbos de acción, dicción y gusto, con 48, 34 y 13 ejemplos respectivamente. El estilo de entrevista informal y formal influye casi por igual en la aparición de laísmo singular con referentes de persona, sujetos animados y verbos de acción, dicción, gusto y, en menor medida, estado. La variable del lugar de origen, cuando se trata de hablantes de Guadalajara, influye notablemente en la aparición del fenómeno estudiado cuando confluye con la variante del referente de persona, la animación del sujeto y los verbos de acción, dicción, gusto y estado.

El perfil del hablante que favorece el laísmo singular es el de una mujer de tercera o cuarta generación, con estudios primarios, procedente de Guadalajara, durante una entrevista formal o informal. El contexto lingüístico que más favorece la aparición de dicho laísmo es la existencia de un referente personal, un sujeto animado y un verbo de acción y, en menor medida, de dicción, gusto o estado.

Teniendo en cuenta los resultados del análisis de nuestros datos, contrastaremos algunas de las afirmaciones de los trabajos de investigación anteriores. Recordemos que Fernández-Ordóñez establecía que el origen y desarrollo de la variación dependía principalmente de tres factores: de las características referenciales de la entidad pronominalizada por los clíticos, de factores de orden semántico y pragmático y del grado de difusión y la valoración de estos fenómenos. En cuanto a las características referenciales, la autora afirmaba que el laísmo suele pronominalizar entidades singulares y animadas, lo cual puede ser corroborado por nuestra muestra, dado que 131 de los 136 ejemplos tienen referentes personales. Teniendo en cuenta factores de orden semántico y pragmático, dicha autora afirma que se asocia con objetos muy afectados por la acción, con metáforas de cosificación y con matices de degradación, características propias del acusativo. Al analizar los ejemplos de nuestra muestra, corroboramos que el 94% de los ejemplos de laísmo se producen en contextos en los que no se pone en marcha ningún mecanismo de cortesía. También confirmamos las afirmaciones de Flores Cervantes (2006) respecto a a existencia de algunos factores que favorecen la aparición de laísmo, como son la existencia de un sujeto agentivo y animado -ya que documentamos 105 de laísmo con sujetos de ambos tipos-; eluso de verbos con el rasgo [+ dinámico] - pues se documentan 49 verbos de acción y 35 de dicción- y el carácter real de la acción -con 126 casos-. Sin embargo, no se corrobora que las acciones perfectivas favorezcan

CAPÍTULO 7.Variación clíticos

la aparición de laísmo singular, ya que en un 65% de los casos, el laísmo existe cuando la acción es imperfecta. También cabe señalar que existen algunos verbos que carecen del rasgo [+ dinámico] y que, sin embargo, favorecen la aparición del laísmo singular. Este es el caso de los verbos de gusto y estado, que proporcionan 23 y 12 ejemplos de laísmo, respectivamente.

En cuanto al grado de difusión y valoración, según Fernández-Ordóñez, el laísmo, especialmente en singular, fue un fenómeno bastante difundido, que incluso gozó de cierto prestigio y aceptación en épocas antiguas del castellano (Flores Cervantes 2006: 675), pero que, en general, ha sido un uso estigmatizado y ha visto reducida su aparición en contextos formales tanto en lengua escrita como hablada. Debemos matizar esta afirmación de Fernández-Ordóñez, compartida por Flores Cervantes, Cuervo, Fernández Ramírez, García, Klein-Andreu y Lapesa, entre otros, dado que el laísmo singular es el segundo fenómeno no etimológico más documentado en nuestro corpus, por lo que goza de vigencia hoy en día y, aunque bien es cierto que no ha sido favorecido por hablantes con estudios superiores53, sí ha sido documentado en entrevistas de estilo

formal, incluso en más ocasiones que en el estilo informal. En las entrevistas castellano-manchegas se han documentado 50 casos de laísmo singular en entrevistas informales y 51 en entrevistas formales. De estos 51 casos, 37 han sido proporcionados por hablantes de Guadalajara y 14 por los hablantes de Toledo. Tal vez esta vigencia se deba, como bien establecieron estos autores, a que el laísmo ha tenido una continuidad a lo largo del tiempo porque siempre ha tenido un fuerte arraigo popular.

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