6.7.1 Selección de especies maderables
A la hora de seleccionar las especies maderables más apropiadas para un SSP, el primer paso es asegurar que haya experiencias exitosas con la/las especies de interés, ya sean nativas o exóticas, en la misma zona o en zonas comparables (Cordero y Boshier 2003). Otros aspectos a tomar en cuenta desde el inicio son el valor comercial de la especie (de moderado a alto), el tipo de creci- miento (rápido) y la capacidad de autopoda en condiciones de campo abierto. Los árboles en sistemas agroforestales tienden a tener peor forma de fuste que los árboles en plantaciones en bloque pues, al no haber competencia lateral por la luz debido a los amplios espaciamientos utilizados, aumenta la ramificación y la persistencia de las ramas. Esto implica mayores costos de aprovecha- miento, más desperdicios de aserrío y menor calidad de la madera debido a los nudos grandes. En algunas especies maderables –entre ellas, Cordia alliodora y Acrocarpus fraxinifolius-, las ramas inferiores se secan y caen rápidamente, aun en campo abierto; esto se conoce como autopoda.
Cuadro 6.7. Crecimiento de tres especies arbóreas nativas en pasturas del trópico seco de Costa Rica (evaluación a los 51 meses de edad)
Especie arbórea/ Pastura Brachiaria brizantha Hyparrhenia rufa Promedio
dap (cm) Pithecellobium saman 2,7 (0,4)* 3,7 (0,4) 3,3 (0,3) Dalbergia retusa 4,6 (0,3) 3,7 (0,3) 4,1 (0,2) Diphysa robinioides 5,8 (0,3) 5,6 (0,3) 5,7 (0,2) altura total (m) Pithecellobium saman 2,2 (0,2) 2,7 (0,2) 2,5 (0,1) Dalbergia retusa 3,4 (0,2) 2,5 (0,2) 3,0 (0,1) Diphysa robinioides 3,4 (0,2) 3,5 (0,2) 3,4 (0,1) *El valor entre paréntesis representa el error estándar.
Fuente: (Andrade 2007)
Cuadro 6.6. Volumen de madera (m3/ha) registrado en fincas ganaderas de Centroamérica
Región Sistema Volumen (m3/ha) Fuente
Subcuenca del río Copán,
Honduras Árboles dispersos especies latifoliadas (74 árboles/ha)Cercas vivas de eucalipto (196 árboles/km) 100,213 Chavarría (2010)
Esparza, Costa Rica Árboles dispersos en alta densidad (25 árboles/ha) 19,2 Scheelje (2009)
El Cayo, Belice Árboles dispersos en potreros 13 Rosa (2010)
La Fortuna, Costa Rica
Lechería especializada (laurel, 10,34 árboles/ha) 3,88
Souza (2002)*
Doble propósito (laurel, 16,08 árboles/ha) 4,49
Lechería especializada (cedro, 1,44 árboles/ha) 0,18
Doble propósito (cedro, 0,62 árboles/ha) 1,19
*dap comercial (>35 cm) y no comercial (<35 cm)
En la selección de especies
maderables en pastizales se
debe tener muy en cuenta
su efecto en los pastos
asociados: la competencia
por luz, agua y nutrientes
debe ser mínima.
Tercera parte
3
Otra característica que se debe tomar en cuenta en la selección de especies maderables es su efecto en los pastos asociados: la competencia por luz, agua y nutrientes debe ser mínima. Las especies más apropiadas son aquellas de copa pequeña y abierta, como Cordia alliodora o Tabebuia rosea, y con un sistema radicular profundo que no compita con las pasturas y que evite el volcamiento del árbol (Cordero y Boshier 2003).
6.7.2 Manejo de árboles en potreros
Para el establecimiento de árboles en potreros se debe contar con buen mate- rial genético: hay que asegurarse de que las semillas o estacas que se siembran provengan de árboles sanos y con buen potencial. El manejo de los árboles maderables en potreros debe garantizar que el tronco se mantenga recto, sin curvas ni torceduras, sin ramas ni huellas de ramas cortadas, sin heridas ni infec- ciones por hongos y, sobre todo, sin clavos ni grapas; el fuste debe tener una buena altura hasta el defecto más bajo (rama, herida...) (Faurby y Barahona 1998). Para lograrlo, deben introducirse prácticas de manejo silvicultural como control de malezas, poda de ramas y bifurcaciones, raleos y cortes selectivos. Las podas de árboles en potreros son más frecuentes e intensivas que en plan- taciones en bloque, pero nunca deben exceder el 30% de la copa (Faurby y Barahona 1998, Cordero y Boshier 2003). Para una buena poda, el corte de la rama debe hacerse contra el tronco, dejando únicamente el rodete de cicatri- zación; nunca se debe dejar un tocón. Con la poda se mejora la calidad de la madera (libre de nudos); con el raleo se mejora la cantidad de madera (rollos gruesos) (Esquivel et ál. 2010).
La necesidad de aplicar un raleo se detecta cuando los árboles comienzan a entrelazarse unos con otros. Puede ser que un árbol empiece a extender su copa sobre el vecino, el cual va quedando poco a poco dominado. En otros casos, aunque no aparecen individuos claramente dominantes, se aprecia un estanca- miento general en el rodal o en un grupo de árboles que prácticamente dejan de crecer en diámetro. Además de la densidad y la ubicación, en el raleo se toma en cuenta la forma y sanidad de los árboles; hay que eliminar los individuos enfer- mos, torcidos o bifurcados (Faurby y Barahona 1998, Cordero y Boshier 2003).
6.7.3 Espaciamiento de árboles maderables en potreros
El espaciamiento inicial de los árboles depende fundamentalmente de los obje- tivos de la plantación, del hábito de crecimiento de la especie, la calidad del sitio y el manejo. En linderos, los espaciamientos iniciales para maderables deben ser de 3-5 m, mientras que como sombra deben ser mayores a 8 m (Cordero y Boshier 2003). En sitios pobres es conveniente que los árboles se planten con espaciamientos más altos; en sitios con buenas condiciones edáficas se puede dar un espaciamiento menor que favorece la forma del fuste y la producción total de volumen (Faurby y Barahona 1998).
6.7.4 Protección a los árboles plantados
Durante las primeras etapas de establecimiento se deben tomar medidas para aislar y proteger los árboles maderables en potreros de los daños mecánicos
Con la poda se mejora la
calidad de la madera (libre
de nudos); con el raleo
se mejora la cantidad de
madera (rollos gruesos).
El espaciamiento inicial
de los árboles depende
fundamentalmente de los
objetivos de la plantación,
del hábito de crecimiento
de la especie, la calidad del
sitio y el manejo.
generados por el ganado o por acción del hombre (chapias). Un método prác- tico y de bajo costo, empleado por algunos ganaderos es el proteger los árboles mediante empaques de nylon (Fig. 6.5a). Otro método es el de árbol prote- gido por 3 o 4 auxiliares; este consiste en sembrar estacas de árboles forrajeros alrededor del árbol maderable para protegerlo contra el pisoteo del ganado, ofrecer forraje al ganado y competencia y sombra lateral al árbol que está en el centro (Fig. 6.5b). Con el tiempo, se van cortando los árboles auxiliares y se deja solamente el árbol principal (Faurby y Barahona 1998). Además, se debe evitar el sobrepastoreo, ya que puede intensificar los daños a los árboles.
Figura 6.5a. Árboles en cercas vivas protegidos
mediante empaques de nylon Foto: Piedad Zapata.
Figura 6.5b. Modelo de árbol protegido por 3 o 4 auxiliares
Foto: Piedad Zapata.